—¿Por qué no funciono?—pregunto Black, desesperada.

—¿Me podéisexplicar que está pasando?—preguntóesta vez Shogo.

—Hablamos luego—dijo a modo de respuesta White.

Tras decir esto las dos Pretty Cure se disponían a pelear. Se lanzaron contra el monstruo, pero el Zakena era más fuerte que ellas y las lanzó volando ,Shogo se acercó corriendo a Black, que estaba tirada en el suelo.

—¿Estáis bien?—preguntó Shogo muy preocupado.

—Sí, no te preocupespor nosotras—dijo White, que se había levantado y se había acercado a ellos, intentando tranquilizarlo.

—¿Cómo no preocuparme?—preguntó Shogo, de nuevo.

—Muy fácil—respondió Black—. Tú solo confía en nosotras—dijo Black con una sonrisa.

El Zakena iba a golpear a Shogo, pero Black paró su ataque y salió disparada hacía Shogo, que la cogió antes de que se cayera al suelo.

—Cure Black, ¿te encuentras bien?—pregunto Shogo, parecía que iba a tardar en acostumbrarse a llamar a Cure Black Nagisa cuándo estuviera transformada, aunque quizás era mejor así.

—S-sí—respondió la chica e intentó levantarse. Observo como su amiga le pegaba patadas al monstruo, sin que éstas surtieran efecto.

Aprovechando un momento de distracción de Cure White, el Zakena lanzó una ráfaga de viento que hizo que los tressalieran volando y chocaran contra un edificio. Soltaron un grito de dolor y el monstruo lanzo un rayo morado por su boca. Las Pretty Cure no podían hacernada, estaban demasiado débiles para moverse. Justo en ese instante, una silueta apareció y paró el ataque.

Los tres observaron a la persona que había ante ellos, sorprendidos lo mirarón sorprendidos.

—¡¿Kiria?!—preguntó Shogo, desconcertado.

—¿Os encontráis bien?—preguntó este a modo de respuesta.

—S-si—respondió White, algo cohibida—. Pero… ¿Qué haces aquí?

—Hablamos luego—le contestó.

—¡Oh, vamos! ¡¿Este es el día del "Hablaremos luego" o qué?!—gritó Shogo. Las Pretty Cure se miraron, miraron a Kiria, los tres sonrieron y dijeron dos palabras:

—Hablamos luego.

Las chicas se levantaron y , al igual que Kiria, se pusieron delante de Shogo, protegiéndolo.

—Black,White, tenéis que atacar-Mepo—dijo Meppel, mirándolas.

—Eso ya lo sabemos—dijo White, jadeando.

—Pero con vuestros nuevos poderes-Mipo—dijo Mipel, como quién comenta un partido.

—¿Nuevos poderes?—preguntaron las dos al unísono, desconcertadas miraban a los animalitos de extraños colores.

—Sí-Mepo/Mipo—contestaron a la vez.

—La reina nos dijo que os acaba de entregar nuevos poderes-Mipo—explicó Mipel.

—¿Que tenemos que hacer para activarlos?—preguntóWhite, sintiendo la esperanza de nuevo.

—Poneos estas pulseras y tocad la gema que hay en ellas y pensad en algo puro-Mepo—dijo Mepel, serio, pero a la vez alegre.

—¡Sí! ¡Vamos a dar lo mejor de nosotras, Cure Black!—dijo White, sonriendo a la otra chica. Nagisa le sonrió y se puso la pulsera, al igual que Honoka.

—¡Vamos allá!—gritaron al unísono.

—Poder de la gema rosa—dijo Black y un circulo rosa apareció debajo de ella.

—Poder de la gema azul—dijo White y le paso lo mismo que a Blacksolo que en azul.

—El poder de la amistad…—dijo Cure White mientras un rayo blanco y azul subía por ella.

—…purificará vuestro corazón—dijo Black mientras le pasaba lo mismo que a White excepto que el círculo era rosa y negro.

Ambas se dieron la espalda y se agarraron las manos. Las que tenían libres las pusieron delante de ellas. De la mano de Cure Black salió un rayo negro y uno rosa y de la mano de Cure White, uno blanco y azul.

—¡TORMENTA DE LUZ ESPIRITUAL PRETTY CURE!—gritaron las dos ala vez mientras los rayos empezaban a girar alrededor de ellas, hasta que crearon un tornado de color rosa, azul, blanco y negro, que chocó contra el Zakena.

Este se convirtió en pequeñas estrellitas que decían su nombre y desaparecían.

—Funcionó—dijo Black jadeando, a causa de la fuerza que usó para el ataque. White sufría lo mismo.

—Me alegro,pero… ¿Me podéisexplicar que ha pasado?—preguntó Shogo, mirándolas con un gesto de enfado.

—Nosotras te explicaremos una parte ,pero, Kiria también nos tendrá que explicar—dijo Honoka que ya se había des-transformado y estaba mirando al mencionado.

—Está bien os contaré todo, todo lo que sé, al menos…—respondió Kiria, resignado.

—Pero primero explicadme a mí, para que entienda—replicó Shogo, muy confundido.

—Bien, vamos a casa y hablamos—dijo Honoka, animada y todos se dirigieron a casa de Nagisa, pero antes de entrar…

Honoka no pudo aguantar más,corrió haciadonde estaba Kiria y lo abrazó.

—¿Se-señorita Honoka?—pregunto Kiria extrañado.

—Kiria, prométenos que nunca más te irás—dijo Honoka que estaba recostada sobre su pecho y parecía que estaba a punto de llorar.

—¿Eh?—preguntó confundido y sorprendido,ya que nadienunca se había puesto ni dicho algo así al verle.

—Kiria—dijo Nagisa y este la miró con Honoka aún en su pecho—. Honokaha estado muy triste sin ti.

—Kiria—repitió Honoka con un tono que se notaba perfectamente que estaba llorando y todavía estaba abrazándolo—. Promételo.

—Lo prometo—dijo este al oír el tono de vozde Honoka.

—¿De verdad?—preguntó Honoka mirando a este.

—Sí—le contestó y le sonrió.

Honoka lo soltó y con una sonrisa dijo a todos:

—Bien, vamos a casa de Nagisa, sus padres y su hermano aún no han vuelto—y todos entraron a casa de Nagisa, pero cambiaron de opinión en el último momento y se dirigieron a la de Honoka.

Una vez allí todos entraron a la habitación de Honoka y su abuela les llevo unas galletas. Estos se sentaron en el suelo y en la cama de Honoka.

—Bien—dijo Shogo todo serio—¿Me vais a explicar ya o lo vais a retrasar más?

—Vale, comencemos… ¿Quién empieza?—preguntó Nagisa mirando a Kiria y a Honoka alternativamente. Ambos se miraban de reojo y se sonrojaban cuándo sus miradas coincidían. La chica sonrió pícaramente—. Jujuju… Honoka, ¿empiezas tú?

—¿Eh?—la chica se levantó sobresaltada y luego se volvió a sentar enseguida. Estaba muy roja—. Esto… Vale…

Continuara...