Recuerden que esta historia contiene un poco de lemmon,: no apta para menores.

Los personajes de Naruto no son de mi propiedad, pero sí esta extraña historia, Disfrutenla.

Recuerden de las comillas y la cursiva en diálogo significa que los personajes están pensando.


Capítulo II

En la aldea oculta de Konoha, se observaban las pisadas serias y decididas de Kakashi dirigiéndose a su residencia, detrás de él, a varios pasos alejados, lo seguía una triste y avergonzada Hinata; traía en sus manos un bolso, no muy pequeño ni muy grande y miraba hacia el piso las huellas que el peliplata iba dejando en su camino.

Después de media hora de caminar desde la mansión Hyuga, Kakashi abre una puerta que se encontraba delante suyo.

-Adelante...-dijo el sensei a la tímida chūnin, sin mirar hacia atrás.-...No es tan grande como tu casa pero es mejor que nada.- concluyó. Hinata entró en la residencia, eran bastante amplia y ordenada, pero se sentía deshabitada, como si la única persona que vivía aquí, no la habitara casi nunca.

-Si sigues ese pasillo...-dijo el jōnin señalando un estrecho pasillo. -...Al final encontraras una habitación, puedes dormir en ella...-seguía hablando sin mirar a la joven, quien a su ves tampoco lo miraba.- Y si necesitas preguntarme algo, mi habitación esta al lado, enfrente esta el baño, puedes utilizarlo cuando quieras- terminó por decir, ahora observando a Hinata con su sonrisa falsa

-s-si...gracias...- contestó la ojiperla con una mirada de tristeza y su rostro un poco ruborizado. Cualquiera que la observara deduciría que estaba incómoda y nerviosa, y kakashi lo notó; soltó un suspiro y le dijo:

-Hinata, se que te sientes nerviosa e incómoda...- Hinata se sintio leida, "soy tan ovbia", pensó. - El trato... no salió como quería, pero como terminamos así lo único que nos queda es intentar convivir juntos por solo tres semanas, a lo mejor... hasta lleguemos a ser buenos amigos...así que...porqué no lo intentamos.- terminó por decir el peliplata aun sonriendo.

-si...me parece lo mejor.- contesto Hinata sin tartamudear y devolvíendole una sonrisa tierna a su nuevo "compañero" de hogar.

-Bien!...entonces puedes ir a acomodar tus cosas, te acompañaria pero tengo un asunto que atender y volvere tarde, así que no me esperes.- le dijo el jōnin.

-...Esta bien, vaya con cuidado.- dijo Hinata con una sonrisa en su rostro y luego se dirigió a su nueva habitación.

-si...iré... con cuidado.- dijo Kakashi al verla dirijirse a la habitación, soltó un pequeño suspiro al escuchar la puerta cerrarse, pensó en lo dulce que era aquella joven y luego desapareció.

Ya era media noche, muy pasada de la medianoche, y Hinata miraba desde la ventana de su habitación el cielo iluminado, a cada rato también miraba el bosque "¿Por qué tarda tanto en volver?" Se preguntaba la joven extrañada de que Kakashi aun no volvía; así paso un rato más en la ventana hasta que se decidió acostar a dormir "debe de estar entrenando aún", dedujo y luego cerro sus ojos para adentrarse en los sueños.

OXOXOXO

A la mañana siguiente. Se levantó de golpe, había tenido una pesadilla, cubrió su rostro con la máscara y abrio la puerta de su habitación, elevó su mano y la colocó en la perilla de la puerta, la giro y la abrió; iba a adentrarse al baño cuando observó a la joven chūnin ocupando el espacio, se estaba atando el cabello, mirándose al espejo, con una cinta que un extremo tenía en su mano y la otra en su boca, aun así lo que más sorprendio al sensei fue verla con tan solo una toalla rodeando sus pronunciados pechos hasta cubrir la parte baja de su cuerpo, había salido de la ducha, la toalla era corta pero aun así lograba cubrir todo lo que no estaba permitido ver. Ella se giro al ver abrirse la puerta y observó al jonin quien no traía nada puesto en su torso y revelaba un perfecto six pack completamente trabajado.

-Oh sensei!...- dijo Hinata ruborizada al ver en las condiciones que estaba el peliplata.-L-lo...lo siento...me demoré más de lo que debía...-

-Oh no!...no te preocupes...es mi culpa por no haber tocado primero...- intentó decir el sensei sorprendido y algo ruborizado también por la vista que estaba recibiendo de la joven.-... puedes continuar...-intentó cerro la puerta pero la ojiperla lo interrumpió.

-No...esta bien...ya...ya acabe de todas formas...- exclamó ahora con su cabello suelto de nuevo ya que el intento de atarlo había fracasado.- Pu...puede pasar usted...- dicho esto y a paso acelerado Hinata salió del baño rozando sus curvas con el cuerpo del sensei. Éste se había quedado un poco atónito, pero volvió a la tierra cuando Hinata intentó decirle una cosa más.

-Ah...lo había olvidado...utilicé un p-poco de su jabón...olvide traer el mío...pe- pero decuide saldré a comprar otro esta tarde...-el sensei la miro y le dijo:

.-... Esta bien, no tengo ningún problema en que utilices los productos cuando los necesites...tranquila- su casual sonrisa estaba presente cuando dijo todo, luego se adentro al baño y cerro la puerta.

En el baño, Kakashi estaba en el lavado, abrío la canilla del agua fria, tomo un poco entre sus manos y se lo paso por el rostro dejando rodar por su cuello infinitas gotas; cerro la canilla, puso sus manos a cada lado del lavado, sus músculos se tensaron, si antes se notaba su cuerpo trabajado ahora se veía perfecto, y levantó su mirada hacia el espejo. Mientras se observaba pensaba en la escena de Hinata en el baño," fue muy parecido a la escena del capítulo 10 guión 3", medito con el ejemplo de su amada colección de libros Icha Icha, ("el ninja abrío la puerta del baño y vió que allí se encontraba sus deseada víctima vetida solamente con una pequeña bata que acentuaba todo su ser, ¨con que aquí te escondias¨, "o no, ¿cómo me has encontrado?", "seguí mi instinto animal", "¿qué quieres de mi?", "lo quiero todo, y lo obtendré todo", y se abalanzó sobre la exquisita mujer, la beso con suma fuerza, ella también lo seguía, luego tomo la bata y la destrozo callendo al piso pedazos de telas; observó el ardiente cuerpo de su musa y sin más pudor se adentró hacia el más pequeño lugar prohibido de ésta, para luego..)., recito a la perfección todo el capítulo 10 desde el guión 3, soltó un suspiro pensando "no es el momento de pensar en esto, debo calmarme", abrío de nuevo la canilla para lavarse las manos, tomó el jabón, el mismo que hasta hace 20 minutos había utilizado Hinata; miro el jabón con detenimiento y no puedo evitar pensar, "esto aparecio en el tomo 3, capítulo 2 guión 11", y volvió al mundo de la fantasía perversa.

Pasaron 25 minutos desde que el sensei había entrado al baño y aún no salía, 5 minutos después salió del mismo con la cabeza agacha, desepcionado por divagar en su mundo placentero, pero aún más por pensar de protagonista a su dulce compañera. Luego se dirigió a su cuarto para terminar de vestirse.

Salió de la habitación, estaba masajeando su cabeza pensando, últimamente lo que más hace es pensar, cuando sintió un leve aroma en el ambiente," huele delicioso", se dirigió hacia la cocina, ya que allí provenía el olor y observó: Hinata estaba cortando vegetales, estaba vestida con sus prendas de entrenamiento a exepción de la campera que la había dejado colgada en un respaldo de la silla, también traía puesto un delantal," ¿desde cuando hubo un delantal en esta casa?", penel jonin quien ya se había respaldado en la pared de la cocina. Con los brazos cruzados observó con más detenimiento a la atractiva ninja, ésta no se había percatado de su presencia hasta que giro para ir al refrigerador.

-Ah sensei...Buenos días- dijo la joven sonriendo.

-Buenos días Hinata- contestó el peliplata, con su mano levantada.

-¿Quiere desayunar?...en pocos minutos lo tendre listo...-prosiguío Hinata sonriendo mientras revolvía una olla que estaba a punto de hervor.

-Oh no...no te molestes en hacerlo...- "aunque ya lo había hecho", pensó el sensei.- Se me a hecho un poco tarde así que no tengo tiempo, debo salir ahora-.

-Ah... esta bien...¿quiere que cocine algo en especial para la cena?- preguntó un poco decepcionada la dulce chūnin

-Lo siento...pero hoy también vendre algo tarde... no necesitas esperarme, es más no lo hagas, solo sientete comoda.- respondió con una su sonrisa el jōnin.

-Es...esta bien...vaya con cuidado...sensei.- concluyó Hinata un poco triste y de nuevo volvió a cortar los vegetales que habían quedado.

-Bien...nos vemos luego.- y dicho esto desapareció, dejandola de nuevo... sola.

OXOXOXO

El mercado de la aldea estaba repleto de visitantes, difícilmente se caminaba sin tropezar con alguien, y esto fue lo que sucedió con Hinata, tropezaba con más de una persona, algunos accidentalemete y otros fingían llevársela por delante sólo para sentir su cuerpo junto al de la hermosa Hyuga. Siguió caminando hasta que llego a un puesto que no tenía muchos compradores, era femenino y un poco elegante, observó los productos que expuestos hasta que se encontró con la mirada de Ino.

-Buenos días Hinata...¿Qué te trae por aquí?- dijo la linda rubia con una agradable sonrisa.

-Buenos días Ino...hmm...¿tendrás el jabón que siempre suelo llevar?...- preguntó Hinata.

-Exótica lavanda...-respondió Ino. -Claro que lo tengo...- Saco de un cajon una pequeña caja de madera, dentro de ésta venía la pastilla aromática que buscaba la ojiperla.-Toma...- dijo Ino.

Hinata tomó la caja.- Gracias...me sacaste de un aprieto...-sonrío.

-¿Ah sí?...¿en que tipo de aprieto te habías metido?...- preguntó interesada la joven rubia.

-Bu...bueno...no...no es...no es un...- intentaba decír la joven morocha.

-¿Será que a lo mejor...en ese aprieto...halla otra persona implicada?- "Ino y su rápida mente", pensó Hinata al escuchar la pregunta sugestiva que hizo su amiga.-Y...esa persona es acaso ¿un hombre?- la morocha comenzó a sentir como el rubor, típico en ella, comenzaba a asomarse por sus mejillas pues había recordado la escena del baño. -Es eso ¿verdad?...- sonrio Ino.

-E...eso...la...la verdad es que...- Hinata intentó explicarle a Ino pero estaba tan avergonzada que no podía pronunciar bien las palabras.

-No necesitas explicarme nada.- dijo la rubia al notar a su amiga nerviosa.- Ya lo sé todo.-

-¿To...Todo...?- se sobresalto la ojiperla.

-Si...tu primo Neji me lo contó algo enojado...Se del trato que hizo tu padre con Kakashi sensei...¡tu padre es alguien difícil de entender!...¿qué es eso de querer unirte a un hombre solo por seguír la descendencia del clan?...- expresó un tanto enojada, -¿Tan siquiera se hablan?-

-hmm...casi nada- respondió Hinata.

-Vaya...no debes estar pasando un buen momento...- dijo Ino. Justo en ese momento pasaron varias geishas dirigíendose hacia la casa central (casa de geishas), una de ellas tropezó con la joven ojiperla y ni siquiera se disculpó por su error, solo miro a Hinata con ojos de desprecio. -Guauu...pero ¿quíen se cree que es?...le voy a decir unas cuantas cosas a esa...-

-No...esta bien Ino...no me hizo daño...- la interrumpio Hinata acomodandose la campera pués el empujón la había desarreglado.

-No deberias decir eso...si alguien quiere despreciarte lo mejor es darle una paliza para que vaya sabiendo que contigo no debe meterse.- Ino estaba enojada, era muy notorio. Exaló un suspiro, "diga lo que diga Hinata nunca podria atacar a alguien ni con palabras", pensó la rubia. -¿Sabes por qué ella te atacó?- retomó el tema.

-hmm...no...creo que ni siquiera la conosco...a lo mejor solo se tropezo por accidente.- intentó decir Hinata.

-Te equivocas, te equivocas...- dijo Ino. - Esa mujer la conosco, viene a comprarme diferentes tipos de polvos compactos, tanto ella como la gran mayoría de las geishas esparcieron un rumor sobre tu futuro marido...-

-¿Un rumor?...¿Qué tipo de rumor?.- preguntó muy curiosa la ojiperla.

-Acercate...- Ino llevo su mano al oido de Hinata. - Dicen que hace un tiempo atrás, supongo que es cuando éramos niñas aún, Kakashi sensei frecuentaba la casa central todas las noches y pasaba su tiempo con casi todas las geishas del lugar...ellas lo apodaron Kamisama eros (dios del sexo) porque dicen que era el mejor cliente con el que han estado, es más dicen que ni siquiera le cobraban por unirse a ellas, por qué el placer que las hacia sentir tanto que pensaron que él no era de esta mundo, seguramente debe ser muy bueno en la cama.-

-Ino...¿Qué estas diciendo?- Hinata se echo para atrás aún más ruborizada que nunca.

-Solo digo lo que eh escuchado...puede que sea solo un rumor...pero de la manera que esa mujer te miro, no creo que sea solamente palabreria...supongo que ya sabe que estás conviviendo con él- dijo Ino pensativa, mientras Hinata solo observó en silencio hacia la casa central.

OXOXOXO

"¿Se abria quedado allí, en esa casa, la noche anterior?" se preguntó Hinata luego de volver del mercado. Compró ramen para cenar, después de la conversación con Ino se había quedado sin ganas de cocinar; "¿Por qué pienso tanto en eso?, lo que él haga o deje de hacer es su problema y no mio,... pero...porque me siento tan incómoda", pensó llevandose una mano hacia el latido del corazón.

Se sentó en un sillón del living, dejo el plato de fideos en la mesa, y observó la biblioteca que tenía en frente, estaba repleta de libros de diferentes ramas y utilidades, desde técnicas, sellos, plantas medicinales, hasta la extraña colección de Icha Icha. A todos y cada uno de los estantes, esa misma mañana, Hinata los limpio despojándolos de polvos de quien sabe cuantos años, toda la casa fué víctima de la limpieza desenfrenada de la chunin, incluso la habitación del sensei, y ahora todo brillaba.

Había terminado de cenar, y limpiar el lugar, ya eran pasada la media noche y el sensei aún no se disponía a volver; "en verdad debe de estar en ese lugar", pensó Hinata mirando por la ventana el camino hacia la casa centra. Se dispuso a esperarlo un poco más, se dirigió a la biblioteca, iba a tomar un libro de plantas curativas pero su mano tomó otro," Icha tomo 1 besos que atan", leyo la ojiperla el título, "¿Q..que...que estoy haciendo?" Se sorprendió al haber tomado un libro de la colección pervertida del sensei, sonrojada y nerviosa trató de devolverlo al estante pero este cayó al suelo abriendose en la pagina 34, Hinata lo tomó, intentó cerrarlo pero sus ojos no querian." ¡sensei!", leyo,( "...Sensei...no puedo realizar este sello", "Jo...si que eres lerda para aprender...", "entonces...usted deberia enseñarme...", "es lo que eh intentado desde hace años...", tomo a su discípula de la mano y la acercó hacia su cuerpo, sintió como su sangre se agolpaba en todos sus músculos, en especial en la parte baja de éste, "sensei...siento mucho calor", "entonces ¿debería apagar este fuego por ti?", "es usted un pervertido"; dicho esto comenzaron a besarse hasta entrelazar sus lenguas en sus gargantas, la fina saliva se derramaba por el cuello de la bella estudiante y su sensei se encargó de secarla con sus labios, luego comenzó a desvestirla sintiendo que ya nada en el mundo podía detenerlo, la observó por unos instante, era hermosa, y se abalanzó sobre ella, "Ahhh...sensei...deprisa...apague mi fuego...", "si eso quieres...eso haré"...)

-¿Hinata?...- dijo Kakashi sensei que en ese momento había entrado.-¿Aún no estas dormida?...¿Qué esta haciendo?...-preguntó a la ojiperla que se encontraba en el piso como arrodillada, una tierna pose, con una mano en sus labios y la otra en el libro, estaba ante toda roja como un tomate.

-¿Se...sensei...Kakashi sensei...?- es lo único que pudo decir al ver la expresión sorprendida del jōninal encontrarla con su libro favorito en su mano.-Es...esto...esto...-


Bueno este es el capítulo 2, espero que sea del agrado de muchos, subire el capítulo 3 dentro de 4 días si puedo...hasta entonces, ya-ne!