Hola
Antes que nada quería aclarar que esta historia es mía y de mi cabecita y que los personajes es de nuestra adorada Stephanie Meyer.
Capítulo 2
Bella prov.
-el concejero real dices –exclamaba mi abuela sorprendida y confundida –pero, que hace aquí-le pregunto mi abuela a Ángela nuestra ama de llaves.
-no lo sé señora, ¿lo hago pasar? –le dijo Ángela.
-claro que sí, que pase-luego volvió hacia mí y me dijo- niña arréglate -
-si abuela –
Ángela entra con el concejero real
-el consejero real señora-lo presento Ángela
-mi señor a que se debe su presencia en esta humilde casa-
-condesa de swan, vengo del príncipe y del rey para probar esta delicada zapatilla a una joven que este en edad pronta de matrimonio – dijo esta vez notando mi presencia-mi lady –haciendo reverencia hacia mí.
-mi lord –digo haciendo una reverencia.
-pero mi lord que pasara con la joven a quien le quede la zapatilla- interviene mi abuela.
-en verdad, esta zapatilla pertenece a la dama con quien bailo anoche el príncipe – ¿anoche? Pero si anoche yo no Salí de la casa, es más ni siquiera puedo ir a esas fiestas ya que no he sido presentada ante la sociedad por la falta de dinero, tras la muerte de mis padre yo solo he vivido por y para mi abuela que aun con sus problemas de salud y falta de dinero ella me acogió en su casa y hemos vivido humildemente desde entonces, aun teniendo mi abuela un título nobles que no sirve de mucho cuando falta dinero.
-Pero…. Yo…-trato de decirle al concejero real que está perdiendo su tiempo ya que yo no podría ser la dueña de la zapatilla puesto que yo no fui al baile de anoche.
-por supuesto el baile de anoche, que cabeza la mía ¿cómo me pude olvidar de ella siendo que nosotras fuimos? –me interrumpe mi abuela
-pe...Abuela- ella debe estar confundida y trato de explicarle a ella que no fuimos anoche.
-mi lord porque no va a buscar la zapatilla para probársela a mi nieta –me interrumpe otra vez mi abuela.
-enseguida mi señora-hace una reverencia y sale.
-pero abuela nosotras anoche no fuimos, acuérdate que no he sido presentada ante la sociedad y tampoco recibimos la invitación-
-mira mi niña, este es una oportunidad única, si te queda la zapatilla aparte de ser presentada ante la sociedad como futura princesa, tendrás un buen futuro esposo, piensa que yo no podre llevarte a esos lujosos bailes en donde podrías buscar pretendientes, tampoco poseo dinero para darte una dote y si este príncipe esta tan encandilado con la mujer con quien bailo anoche hasta el punto de no importarle que no tenga dinero ni haya sido presentada entonces, eso debe ser amor.
-pero abuela si es como me lo cuentas, entonces él debe amar a la joven con quien bailo anoche y yo sería una impostora.
-mi niña tu eres buena de corazón él no podría ser tan ciego de no llegar a enamorarse de ti.
-per…pero –
-pero nada, prométeme que si te llega aquedar la zapatilla aceptaras y te casaras con el príncipe, aselo por tu vieja abuela para que descanse en paz ya que sabré que te deje en buenas manos-
-pero abuela como me va a creer si yo no sé bailar y me tropiezo hasta con mis propios pies-
-mi niña tú solo di que son los nervios-
-pe…pero-
-aquí esta mi señora , la zapatilla-
-pontela querida – indecisa me saco mi zapato y le ofrezco mi pie
El concejero real me pone la zapatilla y en esos momentos que va entrando mi pie no respiro y cierro los ojos hasta que escucho…
-le entra, le queda perfecto- me elogia el concejero real –ese ella-proclama.
