Ese mismo día, los tres visitaron aquella dimensión compuesta de cristales en distintos tonos de color azul: colorean este sitio. Dentro de una especie de palacio, Ascar le explicaba a ese ser la razón de su visita, el ente atento a sus palabras se frotaba la barbilla y parpadeaba con seis de sus ojos. Entretanto, su esposo vampiro, llamado Serge, la abrazaba por la espalda para darle seguridad. Cuando el ovino terminó de explicar, el ente chasqueó dos tentáculos como dando entender: "Qué cuenta con el remedio". Luego de esto, el ente habló, dijo:
–Blooduuu mumbayo comingoo soonggg.
La bruja y el vampiro intercambiaron miradas de asombroso y confusión.
–De acuerdo, ya entendí –pronunció Ascar, moviendo su pezuña.
El ovino se vuelve hacia los esposos y les explica lo que dijo el ser.
–Por supuesto, no hay problema –dijo el vampiro.
–¡Con tal de salvar a mi bebé, tome toda la que quiera! –expresó la bruja con angustia.
Sucede que, el ente en su idioma raro, les pidió a los dos su sangre para poder materializar el remedio. Después de tomar la sangre de ambos, puso manos a la obra.
El ente de nombre Yummu, tardó diez horas en realizar el remedio. Tras finalizar con esto, Yummu se los mostró. Los esposos y Ascar quedaron boquiabiertos con la materialización de la solución.
Dos días después, regresaron a su casa porque el tiempo es muy diferente en ambas dimensiones.
Hoy es 31 de octubre, de acuerdo al hermoso calendario de pared, localizado en la parte lateral de la pared blanca. Un gatito negro disfrazado de bruja ilustra el mes de octubre. En cuanto Jonathan tachó el día se flipó con el descubrimiento, porque el gatito de la imagen se asemeja a su gato de nombre Night. Su primo al verle rodó los ojos.
En este instante, ambos primos se hallan sentados en el sofá de la sala de estar. Están lelos a causa de la solución.
–¡Oh mi Dios, no lo puedo creer, es igualito a mí! –dijo Jonathan de diecisiete años, muy maravillado.
–Ajá… y de seguro es más listo que tú –dijo Jacob de diecinueve años.
–¡Ay, ya vas a empezar a chinchar! –chilló el brujampiro molesto.
Los dos se levantan del sofá, se dirigen hacia donde se ubica la solución que viste ropa casual. Ya allí, comienzan a revisarlo. Lo agarran con cautela.
–Y bien hijo, ¿qué piensas de tu clon? –Le pregunta su padre junto a su esposa, ambos se están acercándo.
El tío Ascar está en la cocina, calentando un bocado en el microondas.
–Es idéntico a mí, pero siento lástima por él. Por mi culpa lo van a matar.
–No cariño, no digas eso. Él fue creado para salvar tu vida, esa es su misión y su razón de existir.
Termina de hablar Robyne. Pronto abraza a su retoño.
–Es muy callado, ojalá Jonathan fuera así –dijo Jacob en tono sarcástico.
–¡Muerdeme!
–Hijo no seas maleducado –suplicó la mamá.
–Entonces, dile que se calme –Discutió el brujampiro.
–Por favor, mi amado sobrino, ofrécele una disculpa a mi hijo.
–Pero por qué. Además no fue para tanto –Se defiende Jacob.
–Basta. No sigan peleando. Son las seis de la tarde y debemos arreglarnos para ir a la reunión. De por sí ya vamos con retraso; debíamos estar allí el 28 de octubre, pero por buscar la solución no pudimos asistir puntual –Ordenó Serge.
La bruja gruñe y lo mira con rabia, el señor se asusta y mira hacia otro lado.
–Discúlpame tío –Se disculpa–. Por cierto, a éste clon dimensional le falta algo.
Jacob arroja un rayo a la cara del clon, le colocó unos anteojos.
–Ahora sí, ya se asemeja mucho a mi primo. –El brujo sonríe satisfecho con lo que hizo.
–¡Hey, devuélveme mis anteojos! Sin ellos no puedo ver bien –Se queja Jonathan.
La señora bruja intenta reprimir la carcajada pero no lo logra. Ambos padres se carcajean con la travesura de su sobrino. El clon no se inmuta con esto.
–¡Ja ja, muy gracioso! –espetó Jonathan con desagrado.
–Verdad que sí –aclaró su primo brujo.
Paran de carcajearse, enseguida cambian su vestimenta con su magia. Los mismos esmóquines negros (al clon lo vistieron con un esmoquin igual al de ellos) y el vestido rojo de Robyne.
–Mi cielo, debemos irnos. No quiero dejarte solo en la casa, pero…
–Mamá no te preocupes, no voy a estar solo.
–¿A qué te refieres? –preguntó la bruja, extrañada.
–Mi amigo humano, Seth, va hacer una velada Halloweeña en su casa: por nada del mundo pensaba en perdérmela. Voy a celebrar el Halloween allá.
–Esta bien mi vida, ten mucho cuidado; voy a extrañarte mucho… Espera un momento, no te puedes ir sin ésto.
La señora chasquea los dedos, le colocó unos anteojos nuevos. El armazón de los lentes es de color azul marino oscuro.
–¡Genial, gracias! Yo también te voy a extrañar. ¡Te quiero mucho, mamá! –pronunció Jonathan rodeandola con sus brazos.
Se abrazaron. Duraron un largo rato así.
–Y para mí no hay nada –Se queja el padre. El muchacho suelta a su madre y se acerca hacia él. Ambos también se abrazan.
–¡Te quiero mucho, Pá!
–Yo también hijo, portate bien.
Posteriormente, de abrazar a su padre, del mismo modo abrazó a su primo.
Toda su familia se despidió de él y tomaron rumbo a su habitación dado que en ese lugar se encuentra el portal hacia la dimensión, nombrada Equis. Menos él obvio en su lugar los acompaña el clon.
Ya solo en casa, Jonathan da un chasquido con sus dedos (domina el 85% de sus poderes gracias a la enseñanzas de su primo Jacob), de forma automática cambió su atuendo. Se puso un pantalón de algodón color negro, igual se puso una camiseta blanca sin dibujos, arriba de la camiseta se puso una camisa a cuadros diminutos de colores gris y negro con manga larga, encima de ambas trae una chaqueta negra con botones plateados, sus tenis también son negros con franjas rojas. Y su peinado de siempre sin gorra, claro está. El muchacho sonríe frente a un espejo de por ahí.
–¡Ay, tengo que ocultar mis colmillos! –recordó en voz alta aunque no hay nadie cerca de él.
En la dimensión Equis, la familia llegó a la entrada del castillo con forma de piña.
–¡Tengo miedo! ¿Qué vamos hacer si se dan cuenta del engaño? –expresó Robyne con mucha preocupación.
–Tranquila mi amor. El clon es idéntico a nuestro hijo, esos monstruos deberían creérselo –dijo su esposo dudando.
–Debemos confiar en la solución de mi amigo Yummu –baló Ascar.
–Aquí vamos –soltó Jacob, empujando al clon callado.
La puerta del castillo fue abierta por el mismo duende de la vez pasada. La familia entra, todos los presentes se giran para observarlos, de inmediato chillán y gruñen de júbilo por la próxima ejecución. El lugar está concurrido con seres abominables, horripilantes y funestos: sedientos de venganza. La familia camina con firmeza y lentitud se dirigen hacia el proscenio. Su líder, Samhain con ansias los aguarda en su trono.
Mientras tanto, en la dimensión de los seres humanos.
Jonathan rebasó a un par de niños disfrazados como Superman y la Mujer Maravilla respectivamente. Los chiquillos quieren pedir su «truco y trato» El brujampiro continúa caminando, se detiene porque finalmente llegó al vecindario donde vive su amigo, Seth. Cada recoveco del vecindario adornado con lo más representativo de la Noche de Brujas. Jonathan celebra mientras cruza por el acceso principal de la morada. La fachada peca de adornos halloweeños, si la fachada está así, imagínense cómo está por dentro. En el interior de la casa, Seth con Eric afinan los detalles para la velada. En eso, se escucha el timbre de la entrada principal, el sonido suena creepy.
–Tocan el timbre –advirtió Eric, llenando con cheetos un bol transparente.
–¡Qué la tía Hilaria! De seguro son más chamacos disfrazados –dijo Seth de diecisiete años en tono enfadado.
–Por qué los odias. Los niños son adictos al azúcar. El Halloween es la oportunidad perfecta para colmarse de ésto. ¿Quieres que vaya a ver?
–¡Haz lo que quieras! –dijo el chico gordito, untando una tapadera de pan con mostaza.
Eric de dieciséis años llegó a la puerta, pronto la abre.
–¡Wow, es asombroso! Pensé que no ibas a venir.
–Mi familia cambió de planes. Heme aquí –dijo Jonathan dándole un abrazo a su amigo.
–¡Seth, es Jonathan! Nuestra querida jirafa –gritó Eric. Jonathan frunce el entrecejo y duda en sonreir.
Ambos toman rumbo hacia la cocina. Tras una corta caminata llegaron a la cocina. El muchacho gordito se limpia las manos, luego corre para saludar a su amigo jirafa.
–Jonathan, ¿qué ondita con el pandita? Me da mucho gusto que hayas podido venir –expresó Seth, chocando los cinco. Jonathan le corresponde igual.
–También me da mucha alegría. Por una cuestión de sobrevivencia pude librarme de ésta tediosa reunión anual. –Sus amigos lo miran raro–, Quiero decir, mis padres me dejaron venir –sonríe con vergüenza.
–Ah, lo que sea –expresó Seth, dándole un abrazo.
Minutos después se separan. El brujampiro pregunta qué piensan hacer para festejar el Halloween. Seth deprisa contesta:
–Vamos a comer golosinas y comida chatarra hasta que te retuerzas por el dolor de panza.
Él viste una camiseta sin mangas color verde pasto y un pantalón de algodón color gris oxford. En cambio Eric, viste un suéter con cuello de tortuga color café crema y un pantalón de lana color negro. Los dos usan tenis negros sin franjas, marca Nike. Sus chaquetas las dejaron en el sofá de la sala.
–Sí será la gran comilona. Además de ésto, vamos hacer un maratón de películas de terror. Desde Michael Myers hasta Jigsaw –comentó el muchacho moreno.
–¡Estupendo! ¿en qué puedo ayudarlos?
–Abre esta caja de chocolates y saca unas cuantas barras –ordenó Seth señalando la caja encima de un taburete.
–Entendido y anotado –recordó Jonathan, despojandose de su chaqueta negra. Eric la recibe y se la lleva para ponerla en el sofá.
–¿Cuántas barras saco?
–Tres para cada uno. Saca nueve barras, por favor.
Hora y media después. Los tres amigos se fueron a la sala de estar, allí tomaron asiento en el sofá color vino. Aunque, Seth y Eric previamente habían rebosado la mesa de centro (compuesta de cristal y madera) con todos los alimentos que prepararon, antes de que Jonathan llegara a su casa. Igual pusieron en el DVD la primera película del maratón de películas de terror y horror.
–¡Yummy, yummy, qué sabroso está este sándwich! –dijo Jonathan con la boca llena. Goza tanto con su emparedado que le valió un sorbete las gotas de mayonesa que mancharon su camisa a cuadros diminutos.
–¿Quieres una soda de lata? –Le pregunta Eric.
–Aquí hay papás fritas y cheetos –Se los muestra Seth.
Jonathan pronunció un tenue Sí al tiempo que afirma con su rostro, ambos le aproximan los aperitivos. Después, Seth toma un sándwich de paté con atún y Eric toma un puñado de palomitas cubiertas con dulce color púrpura. Una combinación muy extraña entre dulce, ácido y picante.
Y de éste modo se mantuvieron: comiendo y viendo la película. Hasta que casi al final de la primera película, llamada "Halloween (1978)"; alguien tocó el timbre de la entrada principal.
–¿Quién será? –Se cuestiona Jonathan, abriendo su barra de chocolate número uno –¿A parte de mí, esperaban a alguien más?
–No, la verdad no. De seguro son más chiquillos pidiendo su «truco o travesura» Whatever –dijo Eric, acabando su refresco.
–Tal vez, a mis padres se les olvido algo –dijo Seth bajando el volumen de la televisión digital.
Jonathan se levanta del sofá, su intención es saber quién toca a la puerta.
–Carnales, no se molesten. Iré a ver quién toca a la puerta. Pero, por favor no se terminen los sándwiches y los doritos.
–Orale, tú no eres una jirafa, tú eres una solitaria –expresó Eric en tono burlón.
El brujo-vampiro lo miró con desprecio. Seth se echó a reír. Agita los brazos para negar lo que escuchó. Da media vuelta y corre hacia la puerta.
–No te enojes carnal, fue un simple chascarrillo –Le grita Eric.
Unos cuantos segundos luego, Jonathan llegó a la puerta y la abre. Se sorprende con lo que ve.
–¡Buenas tardes o noches! Te preguntarás el por qué toqué el timbre de su casa… No vine hasta aquí para leerles la biblia…
–Michael, los mosquitos andan cerca. ¡Métete ya! –Jonathan lo reconoció y le ordenó que se metiera.
–¡Ok, gracias! –Agradeció el chico de quince años, algo avergonzado.
Michael viste una camisa de seda color azul rey con manga larga, un pantalón de pana color café y tenis negros con franjas color violeta. Encima trae una gabardina también de color negro.
Ambos muchachos regresan a la sala de estar. Seth y Eric se alteran con la presencia del chico millonario.
–¡Jonathan, por qué infectas mi casa con ésta plaga!
–Seth, tiene razón. Éste bobo no es de nuestro agrado –Eric lo señala con una papa frita.
–¡Cuates, por favor denle una oportunidad! El chico es estúpido por naturaleza pero algo bueno debe tener –Michael hace un mohín, no le gusto el insulto por parte de Jonathan–. A propósito ¿cuál es la razón de tu visita?
–Mis padres no quisieron gastar su dinero en otra fiesta de Halloween igual que la anterior. No tengo hermanos soy hijo único, no cuento con un amigo de verdad todos mis amigos están por interés. Mis padres se fueron a Europa y me dejaron solo: hasta la servidumbre se fue por diversas circunstancias… –El chico cambió de tema– Escuché sus murmuraciones sobre la velada de esta noche en el colegio. No quería pasar el Halloween solo, por eso vine aquí. Pensé qué les caía un poco bien, pero veo que no; me equivoque.
El chico, cabizbajo, da media vuelta y se aleja. A Jonathan se le encogió el corazón, conmovido lo sigue para detenerlo. Seth y Eric sienten tristeza por el pobre chico rico.
–¡Ay, está bien! ¡Michael Cera no te vayas, por favor quedate! ¡Estás cordialmente invitado a mi velada Halloweeña! –dijo Seth en gritos.
–¡Perdonanos Michael, por favor regresa! –También gritó Eric.
El brujo vampiro lo alcanzó.
–Lo siento mucho, no quise ofenderte. ¡Detente por favor, no te vayas! Ellos, ya se disculparon y quieren que te quedes. ¿Te gusta el paté? ¿No eres alérgico al maní? –Ruega sujetando a Michael por los hombros, el aludido suspira de manera ruidosa y acepta sus disculpas.
–¡Muchas gracias por la invitación! No soy alérgico a nada.
–¡Qué bien! ¿No tienes calor? Si gustas, quítate tu gabardina –Le sugiere Jonathan.
El muchacho obedece, se despoja de la gabardina, Jonathan le ayuda con esto. Seth y Eric se acercan hacia ambos. Le ofrecen un sándwich y una soda, posterior lo invitan a tomar asiento. Cera sonriendo agradece los cumplidos. En lo que se sienta, Jonathan acomoda su gabardina encima del brazo del sofá.
–La primera película ya terminó. Voy a poner la segunda película de nuestro maratón y la segunda de Michael Myers. ¿Alguna objeción? –preguntó Eric con el control remoto.
–¡Nooo! –anunciaron a coro.
–¡Qué vaciado también se llama Michael! –dijo Jonathan, metiéndose a la boca unos colmillos de vampiro de gomita de gelatina rojos. Cera lo mira con alegría mientras se termina su emparedado y su refresco.
Seth se da cuenta qué la comida se está acabando, por tal motivo toma rumbo hacia la cocina. Eric se regresa a su asiento y toma los últimos cheetos que quedaron.
En la dimensión Equis. Samhain terminó de dar su largo y enorme discurso, acerca de su venganza en contra del tonto muchacho. Un ser parecido al Rake (del creepypasta) agarra al clon con sus garras y lo coloca en medio del proscenio. Todos los presentes se avientan para atrás incluyendo al brujo Frédéric; éste sujeto le tiene mucha envidia a Robyne, porque ella es mucho más poderosa que él. Por consiguiente, le ha chismorreado al cabeza de calabaza cosas de la vida privada de Serge y la bruja.
–Lo más grato para mí, es que sus padres verán el cómo destruyo a su hijo –pronunció su líder conociendo de antemano su vida familiar.
Ambos padres hacen un mohín de aflicción (fingen para que se lo crean) por el próximo asesinato de su hijo. Frédéric frotándose las manos con júbilo. Las criaturas gritan fuerte por la emoción y el jolgorio. Su líder no se demora más en esto. Armado con una enorme bola de energía, se relame los labios como si fuera a lanzar una bola de boliche. De súbito la lanza, la bola acometió a su objetivo, el clon se desintegra. Los vítores de los presentes son apabullantes. Robyne suelta unas cuantas lágrimas, su esposo la consuela. Su líder hace reverencias, se jacta de lo lindo. Tras desintegrarse el clon por completo. El brujo Frédéric, se acercó a la pila de cenizas, de estas se desprende un olor muy familiar para él. Luego de olfatearlo, intenta recordar qué es éste aroma. Después de una breve visita en sus recuerdos; por fin descubre el engaño. Con una mueca de haber sido timado con rapidez se teletransportó donde se halla su líder.
–No era su hijo. Era una copia de su hijo creada con magia. ¡Esa maldita bruja y su demás familia, nos vieron la cara de tontos! Su hijo sigue vivo, quizá se encuentra en la dimensión de los humanos –comentó en tono histérico, todo esto cerca del líder.
–¡¿Qué, cómo, como se atrevieron otra vez?! –vocifero el líder con una mueca de sorpresa.
Robyne y su esposo presienten algo muy malo, de inmediato comienzan la huida.
–¡Huyamos de aquí, éstos monstruos ya se dieron cuenta! –alertó Robyne, sintiéndose muy nerviosa.
Su sobrino y el macho cabrío a sus costados la siguen. El cabeza de calabaza se teletransportó, se puso delante de ellos. La bruja intenta decir algo pero el terror le impide hablar.
–¡Sí fue un engaño, pero no íbamos a permitir que matarás a nuestro hijo! –respondió Serge con valentía.
El cabeza de calabaza grazna de ira y le arroja un ataque mortal al vampiro. Ascar se interpuso, recibe el rayo mortal, salvo la vida de Serge. Pronto se desploma en el piso. Robyne al instante se inclinó para sostener el cuerpo del ovino moribundo. Jacob se puso en frente de sus tíos. Enseguida se pone en guardia, va a enfrentarse contra su líder. Será un duelo con magia e hechizos.
–Su vileza. Éstos traidores no le respetan, por qué no los extermina de una buena vez –Le persuade Frédéric.
–Pensándolo bien. ¡No, no los voy a matar en su lugar haré algo mejor! –anunció Samhain con su clásica voz gutural y aguda.
Luego de esto, arroja otro ataque hacia la familia. Jacob logró esquivarlo mas no sus tíos. El líder encerró a sus tres tíos en una especie de jaula. Jacob titubea con su siguiente movimiento.
–¡Jacob reacciona! Pase lo que pase, no permitas que Samhain asesine a nuestro hijo. Te lo suplico, protege a mi niño –Le gritó su tía con súplica.
–¡No! Por ningún motivo voy a abandonarlos. Mi tío Ascar se encuentra herido, no quiero que a ustedes también los hiera o mate –comentó en tono desesperado y agobiado.
–Mi adorado sobrino confía en nosotros, por favor. No te preocupes por nosotros, vamos a estar bien. Por ningún motivo dejaremos que nos maten, pero si éste desgraciado asesina a mi bebé: yo me voy a morir de tristeza. ¡Te lo suplico y te lo imploro, protege a mi hijo! –suplicó de nuevo su tía.
–De acuerdo, confiare en tu palabra –susurra Jacob con resignación, soltando los barrotes de la jaula.
–¡Sobrino, salva a nuestro muchacho! –expresó su tío, presionando con levedad la herida del ovino, su sangre también es roja.
Jacob sin pensarlo más se echa a correr. Una bola de monstruos se dan cuenta, comienzan a perseguirlo. Frédéric niega con el rostro. Nuevamente, le pregunta a su líder ¿el por qué no los mata?
–Deseo que Jonathan vea a sus padres morir antes de su ejecución. ¿Y por cierto, qué hora es? –preguntó el ser abominable.
–De acuerdo al reloj de los humanos mortales, son las 10:00 pm su alteza –Le respondió una ninfa, mirando el reloj ceñido en la muñeca del brazo cercenado de un hombre.
–¡Maldición, faltan dos horas para poder abrir el portal! ¡No dejen que el brujo llamado Jacob, escape! –indicó el cabeza de calabaza.
Un duende con colmillos afilados le entrega a Frédéric los anteojos que portaba el clon (los lentes de Jonathan), tras recibirlos le da las gracias al duende. La cara del brujo luce una sonrisa torcida.
Frédéric es de piel blanca (caucásico), sus ojos son de color azul celeste tirando a gris. Su cabello es café claro. Su cara es alargada igual que un caballo. De complexión delgada. Es más alto que Serge. Viste igual que los brujos del medievo.
Datos.
Elenco de mi fic: Jonathan es Jay Baruchel, Jacob es Jake Gyllenhaal, humano Seth Rogen es él mismo (en esta historia Seth no porta sus lentes), humano Eric André es él mismo, humano Michael Cera es él mismo, Matthew el primo vampiro es Matthew Gray Gubler y Robyne and Serge son los nombres verdaderos de los padres de Jay Baruchel.
*En este cuento, Jake, Jay, Matthew, Seth, Michael y Eric: son vírgenes, castos y puros. xD
*Los únicos personajes originales de este fic (cuento) son Ascar, Hohornse, Debbie y Frédéric.
Contiene algunos desperfectos de tipo ornitográficos (ortográficos). Es clasificación B. Se requiere discreción. xD
