Sentimientos.
La luz del sol se apodero de mis ojos, haciendo que poco a poco al abrirlos mis retinas dolieran, me encontraba comodo, las sabanas suaves y las almohadas acolchadas hacian que la pereza en mi se apoderara y de que manera. Hasta que recorde que no estaba en mi casa. Me levante con un poco de pesar y busque entre la habitacion a Kagome. No estaba. Sin embargo en la mesita de noche que hacia juego con la habitacion, habia una nota.
"Tuve que salir a trabajar, si quieres puedes hacerte algo de comida, hay bastante en la lacena. Nos vemos."
Maldicion. ¿Que habia sucedido con Kagome? ¿Porque mi ego de repente se sentia herido? Lo admitia siempre era yo aquel que salia de las casas de mis amantes escabullido antes de que saliera el sol solo para tener que evitar aquellas incomodas conversaciones que pedian una explicacion a ¿donde iria la relacion? ¿si habia futuro? ¿esto es algo serio? e infinidades de preguntas que sabia que si respondia con total sinceridad terminaria respondiendo un gran. Solo fue una noche de sexo.
Pero Kagome. Primera vez en la historia de mi vida en cuanto a mujeres alguna hacia eso. Frustrado y confundido busque entre la habitacion mi ropa. Me vesti y en cuanto pude sali haciendo caso omiso a la nota. Queria salir de alli y pensar. Me sentia en un mar de ideas confusas y queria aclarar la mente. ¿En que momento yo me dejaba influenciar tanto por el fisico de una mujer? Por Kami. Solo era Kagome nada mas.
Y entonces los flashes de la noche anterior aparecieron. Su boca en la mia. Su pecho agitado subiendo y bajando provocando escalofrios en mi cuerpo. Sus piernas largas y blancas. Sus contorneadas caderas. Su sonrisa provocadora y enloquecedora. Sonrei como estupido y me asuste. Eso nunca habia pasado. Solo una vez.
Solo una vez tuve esa sonrisa de estupido en mi cara. Cuado crei estar enamorado de Kikyo. En algun momento lo estuve seguramente, pero sabia que eso no se comparaba a la emocion y excitacion que me provocaba Kagome. Me subi en el auto que aun se encontraba aparcado afuera y me monte sin encenderlo. Solo sentado pensando. Pensando. Pensando. Y pensando. ¿Era normal eso? Tantas sensaciones encontradas. No tenia claro si era la forma en la que ahora me miraba. Si era la forma en que me besaba, o simplemente la pasion que desataba cuando me tocaba. Pero me daba cuenta de algo. Algo que pasaba por alto y que al mismo tiempo queria ignorar. Era que me estaba volviendo loco por ella. La idea de tenerla siempre a mi lado era algo que queria para mi. Para mi vida. Para nadie mas.
-Maldicion.- masculle entre dientes. Necesitaba un cafe y alejar pensamientos ridiculos. Encendi el auto y me dirigi hasta una cafeteria. Apenas era primera hora de la mañana, un sabado. Las calles ironicamente se encontraban vacia. Vislumbre entre la avenida una gran cafeteria a la cual frecuentaba ir y estacione sin pensarlo para bajarme e ir en busca de la solucion a mi dolor de cabeza a primera hora. Mi cuerpo pedia a gritos cafeina.
Una vez adentro me sente en una mesa pequeña con asiento para dos personas. Esperando que alguien me atendiera mire a traves del gran ventanal que daba vista a la calle. Me perdi en mis propios pensamientos pensando en Kagome. Rememorando cada detalle ocurrido en la noche. Automaticamente mi miembro crecio. Mire hacia abajo y note como se marcaba en el jean. Por Kami. Me volveria loco si seguia asi. La mesera llego y me miro dedicandome una inmensa sonrisa. Era linda, alta, su cabello largo y ondulado, ojos azules y cabello negro, en algun otro momento me hubiera llamado la atencion. Y la hubiera invitado a pasar una tarde en alguna parte privada donde la pudiera hacer reventar de placer. Pero mi mente estaba bloqueada por el pensamiento constante de Kagome.
-Un cafe con leche por favor. - le pedi secamente y note como miraba decepcionada al piso. No me afectaba para nada. No era mi culpa ni mi intension. Al contrario tenia otro problema y era Kagome. Vislumbraba todas las opciones. Se veria mal visto si saliera con la prima de mi ex. Eso era completamente seguro, pero ya era bastante grande al igual que ella y podiamos tomar nuestras decisiones. La confesion de Kagome admito que me habia revuelto todo por completo. Me alegraba y me daba en que pensar. Pero mi pregunta era ¿podria quererla a ella por bastante tiempo? ¿Sin que terminara resultando todo un capricho?
Me odiaria si terminaba lastimandola. La imagen de aquel idiota de Kouga paso por la mente. Ellos dos juntos, saliendo, compartiendo, ellos riendo, ellos... Ellos... No. No. No. Ellos dos juntos en una cama, haciendo cosas que solo queria que ella hiciera conmigo. La sola idea me revolvio el estomago y me puso euforico. Entonces entendi. Entendi que debia arriesgarme con Kagome, a pesar de los inconvenientes. Arriesgarme a descubrir si podia llegar a quererla o amarla. Paso a paso. Pero no podia dejarla asi de la nada. Apartarla de mi lado. Ella no me habia olvidado y sabia que eso me daba ventaja. Y si tenia que hacer algo tenia que hacerlo ya.
-Aqui tiene su pedido.- la chica dejo la taza llena de cafe y como pude rapidamente tomaba sorbos. Mientras sacaba mi celular y marcaba el numero de Miroku.
-Buenos dias, por alla. ¿Que tal la noche en la casa de la señorita Kagome? Me llegaron comentarios de que los gritos se escucharon en todo Japon.- aquello fue como un balde de agua.
-¿Quien te conto eso? - pregunte euforico.
-Tu. Me lo acabas de confirmas. Años tras años y siempre caes en lo mismo Inuyasha. - escuche la risa al otro lado y aquello me saco de mis cabales.
-No estoy para juegos ahorita Miroku. Necesito otra favor tuyo. La direccion del trabajo de Kagome. - le dije molesto. Siempre era el mismo cuento y la misma artimaña que utilizaba para sacarme las cosas. Y como toda la vida caia en aquello.
-Oh claro. Por supuesto lo que sea por mi amigo y su felicidad, espero que tambien el sepa devolver aquellos favores. Tienes suerte de que no le he contado nada a Sango y aun no sabe nada. Si no la que se te forma amigo. -
-Lo se y espero que seas precavido. Prometo devolverte los favores. Nos vemos en la noche, pasare por tu casa. Enviame la direccion- tranque la llamada y termine de tomar mi cafe apresuroso. Impulsivo. Asi era yo impulsivo. Con ciertas cosas, no todas. Pero no podia quedarme asi. Necesitaba de Kagome. Por primera vez necesitaba hablar con una mujer de mis sentimientos y nuestro encuentro en la noche anterior.
Deje el efectivo en la mesa lo suficiente para pagar y la propina mientras caminaba hacia el auto en busca de una revelacion divina que me dijera los pasos a seguir, pero como todo en mis cosas personales opte por improvisar, no tenia nada claro y conciso a decir verdad, dejaba todo a la suerte, como si fuera a dar una salto al vacio esperando que a la final del risco hubiera una gran cama que atajara mi caida, pero no queria saltar solo. Queria saltar con ella y ver al final que podria encontrar junto a su lado.
Avanze a toda velocidad entre las calles de Tokio mientras miraba en el mensaje que me habia llegado isntantaneamente luego de trancar la llamada de Miroku, tratando de recordar donde quedaban la calle de la sucursal de seguros mas prestigiada de toda la ciudad y aunque me perdi en las calles logre encontrarla. Encontrarme alli en ese lugar, pensando que cada paso que diera era un paso mas a lo que proximamente haria los siguientes dias que fuera a durar esta emocion. Estacione el carro y rapidamente me baje, estaba nervioso y al mismo tiempo emocionado. No recordaba haberme sentido asi en mucho tiempo. Que tiempos.
Las inmensas puertas de vidrio me guiaron hasta el inmenso y lujoso edificio, en la esquina se encontraba la secretaria detras de un gran mostrador atendiendo llamadas, y varias personas haciendo una larga fila para ser atendidas mientras los cubiculos donde estaban otras chicas sentadas en los escritorios atendian a las personas que esperaron su turno. Me acerque hasta la chica y espere que terminara. La mire fijamente y le sonrei en busca de que me atendiera rapidamente. La chica se vislumbro y despacho la llamada enseguida.
-¿En que puedo ayudarte? - me sonrio mostrando sus dientes exageradamente blancos.
-Necesito comunicarme con la señorita Higurashi. Es de extrema importancia. - le respondi acercandome aun mas a ella. La note tragar lento y marcando nuevamente el telefono para llamar a alguien y preguntar por la disponibilidad de ella.
-No se encuentra disponible esta atendiendo unos clientes pero si gusta puedes esperarla en las sillas de su oficina en 3 piso. ¿Quien la solicita? -
- Taisho. Inuyasha Taisho. - respondi dandome media vuelta sin darle tiempo de que me dijera algo mas subi arreglando mi cabello un poco desordenado y acomodando un poco mi camisa. Odiaba estar asi. Sin haberme bañado, y sin haber utilizado otra ropa, necesitaba mi perfume, otra camisa, tener mi cabello acomodado con mi respectiva gelatina. Jamas salia si no esta de punta en blanco pero la situacion. Maldicion la situacion lo ameritaba.
Me encontre en el tercer piso y vi las sillas y al frente una oficina amplia con el nombre de la persona que buscaba y afuera una secretaria. Vaya. Asi que Kagome cuenta hasta con su propia secretaria. No crei que esa niña en algun momento pudiese llegar tan lejos. No se como ocurrio aquello solo se que mis pasos cobraron vida propia haciendome llegar hasta su oficina para abrir la puerta. Escuchando atras de mi la pequeña chica que me gritaba que no podia pasar y alli estaba apoyada en el vidrio que daba vista a la ciudad como si me estuviera esperando. Incluso aun vestida de empresaria la encontraba exotica.
Cerre la puerta tras de mi impidiendo el paso de la chica y colocandole seguro al mismo tiempo. Ella se inmuto a moverse. Me quede estatico en el lugar, por primera vez en mucho tiempo no sabia que hacer. Que decir. Como actuar pero si sabia que el estar ahi era un motivo para hacer miles de cosas mas y descubrir que era lo que tanto me atormentaba de ella. Su oficina que era para mi gusto muy grande al mismo tiempo lo encontraba acogedor, unos muebles marrones que hacian juego con la pequeña mesa que a su vez encima tenia un pequeño florero y muy pegado en la pared un gran mueble que tenia en sus lacenas libros y libros, cantidades de libros para tanta mujer. Devie mi pensamiento enseguida y me concentre en lo que importaba olvidando mirar el otro extremo de la oficina.
-¿Que haces aqui Inuyasha? - me pregunto aun mirando a traves del ventanal. Camine y camine hasta quedarme a su lado para mirar lo mismo que ella miraba, la ciudad y al mismo tiempo absolutamente nada.
-Necesitaba hablar contigo. - le respondi aun dudoso de las palabras que fuera a utilizar.
-No hay mucho de que hablar. Lo que sucedio. Sucedio y ya. - sus palabras tan frias me hirieron muy adentro pero no lo suficiente como para hacerme arrepentir. La agarre del brazo fieramente y la acerque hasta mi, su mirada gelida atraveso mi alma. Su respiracion agitada salio a flote y no pude resistirme a la idea de no besar aquellos labios. La bese con impetu, fuerza y necesidad. Un monton de sentimientos comenzaron a apoderarse dentro de mi al sentir la calidez de sus labios. Tomarla por sorpreso evito que me correspondiera, y aunque forzeaba y gemia por salir, se rindio. Y me abrio su boca para explorar mi lengua con la suya. Exquisito todas las sensaciones que senti en ese momento glorioso. Era una combinacion tan adictiva nuestras lenguas que no pude evitar excitarme nuevamente. La acerque aun mas con mi mano pegando su cadera junto a la mia aquello hizo que mi miembro reaccionara. Necesitaba estrellarme en la realidad por un momento. Rompi el beso de un momento a otro y la mire al rostro. Me miraba confundida y al mismo tiempo fascinada.
-Necesito aclarar mis sentmientos contigo. Sobre todo lo que paso Kagome. No puedo seguir asi, me he estado volviendo loco desde el primer momento que abri los ojos esta mañana. - le confese avergonzado ocultando mi cara ahora en su cuello. Inuyasha Taisho jamas hacia ese tipo de revelaciones. En que me estaba convirtiendo. Que me estaba haciendo esta bruja. Mas que una pregunta era una confesion.
-No Inuyasha, te pedi solo una noche. Ni siquiera... Ni siquiera vives aqui. En la misma ciudad. No necesito hacerme esto, comprometer mi corazon por algo que fue solamente de una sola noche. Yo... Tu... - titubeaba y observe sus ojos llenarse de agua, aquello me partio el alma.
-No, no, no se que puede sonar superficial, pero en mis años de experiencia no tuve la necesidad que comenze a sentir contigo. La de estar a tu lado. Verme vacio sin ti en la cama, me dejo sin respiracion. Yo no digo que pueda amarte de la noche a la mañana, ni espero que tu vuelvas hacerlo si en algun momento lo hiciste...-
-Yo...- me interrumpio queriendo alejarse de mi pero entre mas forzeajaba mas la apresaba en mis brazos impiendo su huida. -No, no te escaparas, me escucharas lo que tengo que decirte. No prometo una historia de amor Kagome, no te prometo que nos vayamos a casar y tener hijos, pero si puedo prometerte querer conocerte de nuevo cada dia que tenga que estar contigo. Me vuelves loco y me dejas sin respiracion, me siento atraido por la Kagome que ahora es una mujer y ya no es esa niña sosa y desgarbada que solias ser. Ahora eres una empresaria exitosa que cuando me mira me deja helando. De la noche a la mañana... Lograste hacerme adicto a tus besos. Por favor permiteme llevarte a una cita. Una cena, hacernos compañia, dejame conocerte de nuevo. Conocer todo lo que eres ahora... - hasta yo mismo me sorprendi de las palabras que fluyeron de mi boca. Increible. No sabia que podria lograr aquello. Bajo la mirada y jugando con sus manos en mi pecho quedo un rato en silencio.
-Te iras. Tu vida no esta aqui Inuyasha. Pretendes que me enamore, porque sabes que facilmente puedo hacerlo, olvidarte no ha sido facil y todo para que. Para luego sufrir. Lo siento. Tan masoquista no soy. Deje de serlo hace mucho tiempo atras, ahora soy realista y no vivo de esos cuentos, vivo de lo que hago, de lo que soy y de lo que quiero. Tu cambias de pensamiento y actitud en un abrir y cerrar de ojos... - refunfuño mordazmente. Era cierto vivia en otro pais pero...
-Creo que quien quiere y puede. Logra muchas cosas en su vida. Puedo venir a verte, tu ir a verme, podemos hacer tantas cosas solo dejame entrar por favor. Te encuentro tan fascinante. - le sonrei inmensamente tratando de depositar confianza y que mis palabras en su oido sonaran seguras. No jugaba era lo que realmente queria. -No juego Kagome. Si quisiera no te buscaria, pero aqui estoy. Hecho un desastre por ti, sin bañarme, ni desayunar y con la misma ropa del dia anterior, aqui en tu oficina que Kami sabe lo que me costo conseguir. "Que mentira tan imposible no fue" y estoy aqui... Diciendote que lo que quiero no es algo de un momento solo quiero ver hasta donde llega todo esto. En algun momento siempre crei que si tu fisico tiempo atras no hubiera fallado hubiera estado contigo. Maldita sea. Perdoname si suena cruel y superficial pero a ti no puedo mentirte. Y te mentiria hoy, en este momento si te dijera que cada parte de ti no me vuelve loco, incluso tu personalidad arolladora con la que ahora me enfrentas. Por favor, dejame ser esa oportunidad que valga la pena. Yo me encargare de ahorrar tu tiempo y veas que lo empleas de la mejor manera. Necesito que confies en mi. Quiero y me nace hacer las cosas bien contigo, por primera vez en mucho tiempo no me sentia asi. - Mire sus ojos directamente que ahora lloraban intensamente. Poco a poco se fue acercando hasta mi, tomo de mis cabellos y deposito un beso suave en mi mejilla riendo al mismo tiempo.
-Lo hare Inuyasha. Solo una oportunidad. No espero que nos casemos o tengamos hijos como me dijiste y un final feliz pero aspiro que sabras hacer todo eso que me estas diciendo. - su hilo de voz suave me flecho, en un susurro tan pequeño pero fuerte al mismo tiempo. La bese con devocion como si mi vida dependiera de aquella union. Me encontraba feliz saber que aunque las cosas fallaran nunca me preguntaria que hubiera pasado si... Pero muy en secreto, la queria, siempre le tuve cariño solo que ahora me tenia hechizado por completo. Ahora lo tenia todo claro. Esa nube toxica de preguntas desaparecio.
Nuestros besos fueron disminuyendo de ritmo hasta quedar solamente rozandonos lentamente, mi miembro duro y excitado ya no se encontraba demandando tanta atencion, fuerzas sobrenaturales utilize para poder emplear toda mi concentracion en mi confesion hacia ella. Necesitaba salir de alli si queria hacer las cosas bien, como debian ser, conocernos y ya de ultimo momento terminar nuevamente en la cama, necesitaria de ayuda divina, pero sabia que si me lo proponia podria lograr esa meta. Solte el agarre de mis brazos sobre sus caderas y la mire tiernamente, me encantaba la manera de mirarme tan dulce e inocente, sabia que aun no perdia aquel toque de inocencia pura. Y eso era lo que me encantaba, esa sutilidad en ella.
-Debo irme, no porque quiera, fuerzas mayores me descontrolarian y podria hacerte mia en tu oficina y no quiero estropear con mis pies algo que quiero construir con las manos. - le dije mientras le daba un beso en la mejilla y me disponia a marcharme, hasta que senti sus brazos rodear mi cuerpo y detenerme en el camino.
-Espera no te vayas. - me suplico en un susurro casi pude jurar que habia sido. ¿Excitante? Me voltee rapidamente aun entre sus brazos teniendo cuidado de su pequeña figura, mis manos se adueñaron de sus piernas y la alzee en un movimiento, con un poco de dolor debido a la accion de la noche anterior la acomode en su escritorio tirando a un lado la silla giratoria. Ella busco entre mi jean la necesidad latente que comenzaba a atormentarme. Es que acaso no se encontraba cansada. Con el ultimo rayo de esperanza y de cordura que aun poseia le aleje las manos de mi jean dejandola curiosa de lo que hacia.
-No. En serio. Quiero hacer las cosas bien, no quiero hacer las mismas cosas que solia hacer antes de ti, contigo. - susurre agitado. Necesitaba aire, estaba sofocado y mis manos picaban por tocar aquel cuerpo. Aquella camisa blanca de mangas largas de oficina se adaptaba tan bien a su figura, con los pantolones negros pegadito de trabajar y aquellos tacones tan altos que entonaban su figura y le hacian ver un inmenso trasero que solo queria ver en perrito para mi. Posiciones y formas de hacerla gemir aparecieron en mi mente. "No concentrate"me dije a mi mismo.
-Si de verdad me quieres, y de verdad quieres todo eso no importara si lo hacemos nuevamente ahora o no. Si realmente quieres esas cosas en tu corazon, el orden no afectara el resultado. Me excitaste Inuyasha y mi cuerpo pide a gritos por el tuyo, por eso necesitaba salir de mi apartamento porque quleria que me hicieras tuya y que me hicieras gemir y gritar de placer como anoche. - me atrapo en sus piernas pegando mi cadera con su sexo, mi miembro se endurecio nuevamente y no pude evitar por reflejo pegarme a ella aun mas para que me sintiera. Para que supiera como sus palabras me sacaban de cordura.
-Kagome no, todos escucharian y que pensarian de ti si hicieramos eso en tu trabajo. - le dije mientras besaba su cuello y pasaba mi lengua, la senti tan dulce y suave al mismo tiempo. Su cuerpo comenzo a reaccionar mediante esa accion y echo su cabeza para atras para darme mas acceso a su cuello hasta sus hombros.
-Tapame la boca con tus manos si es necesario pero por favor hazme tuya o lo hago yo. - aquello sono tan demandante que no pude evitar controlarme. Rompi los botones de su camisa en un solo jalon y todos salieron volando formando parte de la habitacion, desate su pantalon y a tientas quite la prenda de un tiron hacia abajo, solo quedaba su ropa interior femina. Bien. Excitado y anonadado busque entre su brasier aquella parte de su cuerpo que me volvia loco sus senos, encontre mi objetivo y masajee su seno pellizcando suavemente su pezon. Sus gemidos empezaron a llegar mi oido, oirla me excitaba maldicion, todo esto era demasiado bueno. Queria mas.
La bese en sus hombros mientras mi mano hacia aquel trabajo de excitarla, la queria mojada para mi, sentirla asi, humeda y deliciosa. Poco a poco entre besos y lamidas fui bajando hasta llegar hasta su ombligo. Aun sentada en el escritorio lo cual me daba bastante ventaja del asunto me arrodille frente a ella y la inste a abrir sus piernas para dejarme ver, entre su panty negro la humedad de la prenda, perfecto era lo que queria.
-Espera... Que... H...- no logro completar su frase puesto que en el momento que iba a terminar la palabra mi boca se adueño de su sexo aun cubierto por la prenda, pase mi lengua por encima de la tela y aquello la revolvio aun mas apretando instintavemente sus pantorrillas atrayendome mas hacia ella, con una mano deslize hacia un lado la prenda y vi su intimidad rosada humeda, aquello parecia un delicioso manjar exquisito a la espera de mi. Me acerque mas a ella y con cuidado deslize mi lengua entre su intimidad tocando su punto que la hacia revolcar de placer. Mis cabellos fueron centro de atencion para ella, porque en el momento que decidi prunfundizar mi beso en su sexo, devorando por completo su interior aprovecho para apretar de mi cabello llevandome aun mas y presionandome fuertemente mas hacia ella.
Todo aquello fue una deliciosa invitacion para mi, no pude evitar lamer su pequeño monticulo de carne que la hacia gemir y temblar de placer, mientras lamia, chupaba y mordia suavemente, mi miembro ya completamente erecto demandaba tanta atencion que no pude aguantar buscar entre mi propio jean y boxer mi pene y tocarme mientras mi lengua trabajaba en darle placer a Kagome. Estar de rodillas frente de ella hizo facil aquella accion. Me sentia un pervertido haciendome esto mientras besaba su intimidad pero al mismo tiempo se sentia tan bien darme placer y a ella al mismo tiempo. La base de mi miembro comenzo a palpitar gritando por sentir la humedad de Kagome. La humedad que ahora estaba en mi boca, su sabor tan delicioso solo lograba atormentarme mas. Roze con mi lengua varias veces su punto y la senti tirar su espalda en el escritorio jalando aun mas mi cabello y contraerse asi misma. No pude evitarlo y me pare rapidamente dejando a la vista mi miembro endurecido.
Con mis manos aun temblando del cansancio que se asomaba, la voltee dejando sus piernas estiradas, sus brazos flexionados sostenian su torso, me daba una vista exquisita de sus pechos aun cubiertos por el brasier. No podria explicar la excitacion que me dio ver aquella imagen de su cara inocente con travesura en la mirada pidiendo mas de mi. Tenia una maravillosa vista de su gran y hermoso trasero blanco, y solo provoco posarme una mano y nalguearla. Pero no lo hice, me controle, me parecia que aquello era demasiado fuerte y rapido para ella sin experiencia en este tipo de cosas. Era un salvaje a la hora de tener sexo lo admitia pero sentia la necesidad de hacerlo rudamente con ella. Su cuerpo solo me invitaba a hacerlo. Volteo su cara en su mismo ege aun de espalda mirandome y riendose al mismo tiempo. "Maldicion. Esta mujer me volvera loco" Se veia endomoniadamente sexy riendose picaramente. Le mostraria quien era su dueño.
-Te ves tan exquisitamente fiera Kagome. - gruñi en un suspiro. Me encontraba ya en otro estado.
Me posicione frente a ella y poco a poco lentamente me acomode en su sexo y entre, sintiendo la entrada tan estrecha aun, muestra de que solo habia pasado horas desde que habia dejado de ser virgen. Lentamente comenze a moverme y mis manos se acomodaron en su cadera permitiendome controlar el ritmo a mi antojo. Trataba de mantenerme cuerdo porque sabia que si aumentaba mi velocidad y ahogaba la profundidad podria ella gritar.
-Si...Si..Sigue...- pidio en gadeos, aquellas entrecortadas palabras excitantes me nublaron la razon y solo me concentre en embestirla fuertamente entrando y saliendo cada vez mas rapido, sintiendo como algo caliente se apoderaba de mi miembro. Sin poder evitarlo mi mano llego hasta su cabello suelto y lo envolvio haciendolo nudo logrando que aquella accion hiciera que la cabeza de Kagome se echara hacia atras. Mas rapido y mas profundo se volvieron mis movimientos, queriendo alcanzar el orgamos junto con ella, me enfoque mas en hacerlo aun mas veloz. Jale rudamente aun mas su cabello mientras la escuchaba gemir de placer, ahogando pequeños gritos en su garganta.
Me sentia perdido en mi propio placer queriendo culminar y lograr el orgasmo que queria sentir. Y aquello basto para que en solo tres embestidas lentas, profundas y fuertes mi mente se dejara llevar al igual que mi cuerpo al sentir aquella sensacion tan embargadora, exquisita y adictiva que invadia mi ser y me olvide de quien era y donde me encontraba. Los musculos internos de Kagome me apretaron aun mas fuerte y senti un liquido correrse encima de mi miembro aun dentro de ella. La sensacion de placer me inundo todo mi ser, y me perdi en ella cerrando mis ojos fuertemente y dejando escapar un gruñido de excitacion por haber acabado. Senti mi semilla salir mientras se mezclaba junto con ella. No me importaba las consecuencias. Y por consecuencias sabia a lo que me referia un posible embarazo que durante año tras año me habia propuesto evitar, pero con ella, me provocaban tantas cosas, eso lo tenia mas que claro. Queria estar con ella de todas las formas posibles.
-Inuuu...Ya...- no pudo terminar su frase porque en ese momento su cuerpo temblo como si de una convulsion se tratara y sus piernas se tensaron al sentir el orgasmo. Solte su cabello con cuidado e instantaneamente su torso cayo en el escritorio producto del cansacio de sostenerse a si misma con sus brazos. Yo cai mas atras de ella encima de su espalda con la mente aun perdida y la respiracion agitada. Habia sido demasiado todo. Sabia que cada momento de mis dias queria hacer a esta mujer mia. En cualquier lugar y tiempo. Sin importar el que.
-Inuyasha, me echaras a perder en tu perversion. - me dijo ironicamente mientras me miraba y respiraba aun fuertemente.
-Lo siento pero provocas demasiadas cosas en mi que ni yo mismo se que es. Eres demasiado exquisita Kagome. Eres muchas cosas al mismo tiempo. Tan inocente y puedes ser tan malditamente provocadora que eso me vuelve loco. Eres la combinacion de muchas cosas juntas. - aquello fue una confesion me levante como pude y con las fuerzas agotadas me acomode mi boxer ocultando mi miembro y dejando a un lado el jean. La agarre entre brazos y con la poca fuerza que me quedaba la levante para caminar con ella hasta la silla que ahora estaba en una pequeña esquina de la habitacion junto a una pequeña nevera y al lado un mini bar. Me sente con ella aun en brazos y la acomode en mi regazo quedando en posicion fetal encima de mi. Se veia tan hermosa asi, con las mejillas roja y los labios humedos.
-No sabia que tomaras. - le comente sorprendido al ver aquel mini bar que habia obviado al entrar.
-No lo hago es solo para clientes de distinguida clase. - me respondio tranquilamente con los ojos cerrados. Hermosa. Hermosa. No salia de mi asombro aun como era de hermosa Kagome.
-Hablando de eso. Quedate conmigo. Vente conmigo a Grecia. Solo seran unos meses, lo prometo, ya despues nos devolveremos. No quiero apartarme de ti.- le suplique buscando entre mi mano su cara para mirarla seriamente y se diera cuenta de que mis palabras no eran un juego.
-Y que pretendes que viva contigo en ese tiempo y me mantegas? - pregunto seriamente.
-Claro que si. Te dare lo que pidas, lujos no te faltara, techo y comida tampoco. Solo quedate conmigo y esta conmigo donde este porque acabo de descubrir que te necesito. Para mi, la sola idea de tenerte lejos ya me hace querer ahogarme en un vaso.
-Inuyasha de hacerlo, no te pediria lujos te pediria que estuvieras siempre conmigo. ¿Pero como dejarlo todo? - su mirada se volvia un poco mas timida y menos desafiante sabia lo que venia. La conocia, sabia que aunque su fisico hubiera cambiado su personalidad aunque ella no lo admitiera seguia intacta.
-Solo seran unos meses, la empresa esta marchando muy bien y quizas si te llegase a gustar podriamos quedarnos mas tiempo. Nada te faltara lo prometo. Estare yo contigo cada noche y te enseñare cada cosa que necesites. Estare a tu lado aun cuando sientas que te asfixie dejame compensarte estos años. Dejame estar junto a ti. - mis palabras sonaban tan necesitadas. Pero ese era yo, necesitado de ella y de su calor. De su amor, de todo su ser. Necesitaba sentirla mia, no solo fisicamente si no tambien emocionalmente.
-Solo unos meses...- dijo de repente en un suspiro y miro la ventana, nos quedamos en silencio por largo rato; sabia que aun no estaba convencida completamente pero sabia que no necesitaria de mucho para hacer aquello. El sonido del telefono de su oficina nos asusto por un momento y rapidamente saltando salio hasta el para contestarlo. Realmente no me enfoque en escucharla solo admire su esbelta figura, aquel panty negro que se amoldaba a su trasero perfecto, y su espalda que era cubierta por su largo cabello negro. Jugaba con un pie mientras hablaba por telefono y me miraba de reojo sabiendo que la observaba, no podia sentirme mas satisfecho sabiendo que habia descubierto que era ella quien seria la mujer de mi vida. La que estaria bajo mis sabanas por el resto de mis dias.
Recibir reviews apoyando la idea de un epilogo me animo rapidamente a terminar este One Shot terminado/inconcluso. Y tambien la excesivamente libertad de tiempo que ahora tengo. Es un poco corto comparado con el capitulo anterior pero creo que pude lograr plasmar bastante bien la idea. Dejar en claro la evolucion de los sentimientos de Inuyasha. Al principio quise hacer este capitulo desde un punto de vista de Kagome, pero como me comentaron usualmente siempre es desde la perspectiva de ella pocas veces de Inuyasha, asi que lo segui asi, era mejor terminar de conocer los puntos de vistas y sentimientos de Inuyasha. ADMITO SOBRE MANERA. Me costo ponerme en su lugar pero creo que pude hacerlo bastante bien para ser la primera vez. Me creerian si les dijera que aun no se si dar este trabajo por terminado. Quiero decir, creo que falta el toque de algo. Ustedes que dicen. Ustedes los que me leen y comentan y aportan son los que animan a seguir historias. Me siento satifescha debo decir con este pequeño epilogo, se logro lo que se queria, sacar a luz y poner en claro la confusion y pensamientos de Inuyasha. Comenten y dejen reviews ustedes son el motor/presion para seguir escribiendo. Las palabras fluyen solas, claro para escribir tambien necesito leer. Me ayuda a escaparme de la realidad y escribir mejor este tipo de historias que me encantan.
La continuacion de Despertar como dije se acerca, y creo que el proximo capitulo no se alejara mucho de estos dos que acabo de escribir, al igual que Instintos. No concibo los fics que no tengan aunque sea poco de toque de picardia y seduccion entre los protagonistas, solo les doy una pista a los que leen ese fic como sera el proximo capitulo. Gracias nuevamente, gracias a los que escriben comentan y se toman el tiempo de hacerlo, de leerme y todo lo demas. Sus reviews motivan siempre a escribir mas y realizar mas ideas. Recuerden dejar comentarios sobre su opinion de este capitulo. Se continua, se queda ¿? Ahi veremos. Lindo dia o noche lectores. Un gran beso a todos.
