Victoire y Teddy no son míos. Pero su hijo si.
Los chillidos de Vic asustaban a Teddy. Mucho. Cuando por fin detrás de la puerta del hospital se escucha un débil llanto, Teddy se levanta de golpe y cuando la enfermera abre la puerta de la habitación, el hombre ya ha entrado.
Teddy sonríe al ver bien a Vic con un pequeño bulto entre sus brazos. Ambos están bien. Victoire lo ve y lo llama para ver al pequeño.
Teddy se inclina y besa a su esposa y a su bebé. Sentía mucha alegría en ese momento. Sólo alegría.
-¿Cómo se llama? -le pregunta Vic.
-Remus-responde Teddy. Es feliz. Lo que siente es alegría.
