~ Soyez…

Parejas Principales:

Ulquiorra Cifer & Orihime Inoue.

Grimmjow Jaegerjaquez & Nelliel Tu Odelshwanck.

Género: Humor / Romance.

Categoría: T.

Universo Alterno.

Autora: Aika Yami

Aviso: Los personajes no me pertenecen, sino aTite Kubo.

.●.●…Soyez…●.●.●

Mamá y papá.

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La respiración de Nelliel se tornaba pesada por momentos. En su frente, se habían posado pequeñas perlas de sudor y entre sueños, sus manos abrían un poco más el escote de su apretada blusa, la alzaban un poco hasta descubrir su abdomen y las sábanas eran apartadas de sus piernas; poco a poquito.

Una grave voz no hacía más que retumbar en su mente. ¿Es que acaso estaba en una pesadilla?
Ella soñaba inesperadamente con el evento ocurrido la tarde del día anterior. Aún se imaginaba a si misma brincando sobre el regazo de Grimmjow… la diferencia es que éste lucía unas orejas de gato, casi similar a su forma de resurrección.

Sin querer, leves risitas comenzaron a salir de sus labios, notando que entre sueños, se sentía completamente divertida y feliz de poder "montar a un gatito". ¿Cuántas veces en la vida de uno se puede cabalgar a un gatito tan grande?
— Nel-san… —Ahora una voz femenina sonó de pronto. Eso le hizo fruncir el ceño. Su sueño al igual, se volvió algo inestable. De repente, el gatito Grimmjow ya no estaba frente a ella, sino que fue suplantado por almohadas; y no suaves, sino unas muy duras. Su cuerpo sintió sacudidas desde sus hombros hasta sus caderas, ocasionando que perdiera el equilibrio de a poco— Nel-san. —La peliverde dio un giro hacia su izquierda, dispuesta a averiguar qué era lo que había cortado su diversión, pero un estrepitoso golpe en su costado derecho contra el duro y frío suelo de la habitación de la pelirroja, le hizo perder la somnolencia de repente.

Ella abrió sus ojos almendras ampliamente mientras se quejaba un poco por el dolor, mirando a una extrañada Orihime que la observaba.

—¿Qué-qué pasó…? ¿Por qué me caí? —Nelliel se reincorporó, sentándose sobre el suelo. Mientras tanto, Orihime, estiró uno de sus brazos hacia las almohadas de la cama y se la colocó entre la parte interna de sus muslos, recostándose en el mullido colchón.

—Pues, hacías algo así… —La pelirroja cerró los ojos y comenzó a menear suavemente las caderas contra la almohada, imitando las risas que Nel había hecho previamente y repitiendo el nombre de aquel peliazul.

La chica de ojos castaños, cubrió sus labios con prisa con una de sus palmas, ahogando un grito en ella— ¡No-no hice eso! —Remilgó.

Orihime comenzó a reír al ver su reacción, asintiendo un par de veces— Oh, sí. ¡Lo hiciste! —Giró su cuerpo hasta quedarse boca abajo y así poder ver a la anonadada chica— Pero… ¿por qué? ¿Soñaste con algo en especial?

El sonrojo de la peliverde aumentó con fuerza, tragando saliva un par de veces antes de hablar— Pues… Ayer que ustedes se fueron…

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MIENTRAS TANTO

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Ulquiorra se encontraba despierto desde hace una hora. El sueño aún seguía presente en su cuerpo y, no es que le molestara madrugar, eso en lo absoluto. Lo que no le terminaba de agradar era que tenía que compartir la cama con Grimmjow.

O sea, ¿por qué? Él llegó primero a esa casa. ¿Por qué tiene que estar él en esa cama y no en la calle como el salvaje que era? Bufando, miró el techo de la habitación; sabiendo de sobra que estaba siendo egoísta.
Él no era dueño de la casa de la pelirroja, al contrario, era un huésped más que muy amablemente recibió la chica, pero el hecho de tener el pie de Grimmjow sobre su cara, le estaba desagradando.
Sus ronquidos no lo dejaron descansar como es debido la noche anterior. Sin mencionar que ese hilo de saliva no dejaba de llamar su atención, como si fuera el único punto focal en esa habitación.

Inconscientemente inhaló aire por la nariz, llevando su verde mirar hacia el techo y soltó el aire de repente de forma lenta; intentando calmarse.

Pues bien, el chico lo ha despertado por completo, intencionalmente o no, pero lo ha hecho.
Con todo el cansancio que sentía su cuerpo en ese momento, se dispuso a salir de la cama con calma; ya después buscaría la forma de desquitarse de Grimmjow.

Caminando a paso lento, llevó una de sus manos hacia el cuello, meneando suavemente su cabeza para amortiguar el leve dolor que sentía en esos momentos.

Giró la cerradura de la puerta y salió del cuarto, notando que el par de chicas ya se encontraban despiertas, riendo sonoramente y preparando el desayuno a tan tempranas horas del día.

Orihime notó la presencia del pelinegro e inevitablemente lo saludó con una gran sonrisa— Oh, ¡Buenos días, Ulquiorra! ¿Cómo quieres tu desayuno?

El nombrado, una vez que se acercó a la meseta de la cocina, miró lo que había preparado la pelirroja. Arqueó una ceja al apreciar el exótico menú, así que le fue inevitable preguntar— Y… ¿qué se supone que hiciste?

La chica simplemente rió mientras le pasaba un plato de hot-cakes morados y puntos negros a Nelliel— Hice huevos con espinacas, por eso están verdes. También hice hot-cakes de moras con judías rojas dulces, licuado de naranja con fresa y apio y unos panes tostados con mantequilla de maní y ciruelas. –Sonrió ampliamente

Ulquiorra, al terminar de escuchar su explicación, sintió un pequeño alivio repentino; secretamente alegre de que no desayunaría comida envenenada con químicos o especias raras— Comeré lo que sea.

La chica asintió contenta y se dispuso a servir el desayuno de todos. Aunque se preguntó qué es lo que quisiera comer Grimmjow. Ciertamente, sólo había descubierto hace unos días que era un gran amante de la carne. Pero de ahí en fuera…

—Nel-chan, ¿podrías ver si ya despertó Grimmjow-kun? Dile que es hora de desayunar.

La peliverde, muy a su pesar y a su vergüenza por lo sucedido con el peliazul el día anterior, asintió; yendo no muy convencida de si obedecer o no.
Suspirando mentalmente, se aproximó a la habitación de los chicos y entreabrió la puerta suavemente, colando poco a poco su cabeza en la habitación para lograr mirar en su interior.

El antiguo sexta espada tenía la cara volteada hacia un lado, dejando atrás a Nel. Su cuerpo, por otra parte, estaba completamente relajado sobre el colchón.
Nelliel podía notar leves respiraciones en su pecho, así que, poco a poco fue adentrándose a la habitación.

Dio unos suaves pasos con las puntas de sus pies, intentando no ser ruidosa.
El chico de pelo azul hizo una fuerte respiración con su nariz a la vez que zafaba uno de sus brazos de las sábanas.
Ella se acercó un poco más, hasta quedarse parada a un costado de la cama y con cuidado, le dio pequeños "empujones" con su mano— Grimmjow… despierta o llegaremos tarde…

—Ausrfmhm… —De los labios del hombre salieron palabras incomprensibles para un ser vivo. Nelliel frunció ligeramente su ceño y labios y, dispuesta a levantarle, se sacudió de nuevo.

—¡Oye, despierta! —Le movió un poco más con fuerza— ¡Gato asqueroso, tú-…!

De un momento a otro, la peliverde fue atraída por la gravedad, siendo atrapada por los brazos del ex arrancar.
Ella, aplicando fuerza en los hombros del peliazul, forcejeó su agarre para que la liberara, pero todo parecía en vano.

—¡Ya estoy despierto, idiota! ¡Déjame dormir! —Rugió Grimmjow con bastante fuerza.

Nelliel frunció su ceño y le empujó de nuevo, dejando que él se quedase recostado en el colchón mientras que ella se sentaba sobre su abdomen— Si por mí fuera, ¡te dejo morir! Así que haz caso que hiciste una promesa, ¡¿recuerdas?!

El chico de ojos azules gruñó de nuevo, haciendo un sonoro "Tche", desviando su mirada hacia algún lugar de la habitación— Ya, vale. ¡Ahora, lárgate! —Nel suspiró pesadamente, bajando del chico y de la cama para retirarse del cuarto; no sin antes gritarle: "¡Idiota, cretino!".

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MIENTRAS TANTO

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Ulquiorra de lo más tranquilo disfrutaba de su taza de café negro, aprovechando el desayuno para leer el periódico.
Sin embargo, Orihime se encontraba algo nerviosa debido al ruido y grito que surgían de la recámara de los chicos.
Con cierto temblor en las manos, dejó su taza de café y plato en la mesa, antes de sentarse— ¿T-tú crees que se encuentren bien? Creo que no fue buena idea enviar a Nelliel-chan para despertar a Grimmjow-kun…

El azabache le miró de reojo, encogiéndose de hombros— ¿Y por qué no? Ellos se aman tanto. —Respondió con sarcasmo.

— ¡Ulquiorra! No es gracioso…

El chico dejó su taza en su lugar y le miró de lleno— Deja de preocuparte, mujer. No eres la madre de ninguno de los dos. Además, si Nelliel se comporta así y viceversa, es seguro por una razón. ¿No crees?

—Sí… creo que tienes razón… —Dijo en un pequeño susurro. Después, suspiró. Pero bueno, pensó, es mejor no darle importancia, seguramente se llevarán bien.

—¡Idiota, cretino! —El último grito que oyó de su compañera, hizo que Orihime se replantease la idea de no preocuparse por ellos. Nel, completamente malhumorada, se sentó en la mesa, tomando un panquecito para darle un gran mordisco. Le dio como tres mordidas y después, tragárselo secamente— ¡Ohh, cómo me enoja ese tonto!

La pelirroja trató de tranquilizar a la contraria, más sin embargo, Grimmjow salió de su habitación completamente arreglado para salir. Ni saludó, ni dijo buenos días; sino, simplemente se sentó a lado de las chicas, frente a Ulquiorra que seguía igual de apacible.

Miró a Nelliel de reojo y gruñó, logrando que ella le imitara. La pelirroja simplemente rió por lo bajo, anotándose mentalmente a no decirle a la chica que vaya junto al peliazul otra vez en un futuro.

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TRES HORAS DEPUÉS

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—Maldita sea, ¡al fin salimos de ahí! —Exclamó Grimmjow cuando sintió el aire fresco. Estar más de tres horas dentro de unas oficinas no era lo suyo. Aunque, debía admitir, que sin la princesa no sabrían qué tanto tendrían qué hacer para ser "humanos" legalmente.

Orihime sólo rió entre dientes mientras que en el bolso que usualmente usaba para ir a colegio, guardaba unas carpetas con ciertos documentos— Al menos valió la pena la espera, ya tenemos todos los documentos oficiales que necesitan.

—¿Y crees que con esto es suficiente para conseguir entrar al colegio y buscar un trabajo?

Orihime miró a Nelliel con una sonrisa, asintiendo suavemente con la cabeza— Por supuesto, yo tuve que hacer todo esto cuando empecé mis clases e inicié a trabajar.

El peliazul soltó un suspiro mientras llevaba sus brazos y manos detrás de la cabeza— Bien, bien. ¿Y ahora qué?

—Uhm… ir a la escuela para que ambos se inscriban y después… no sé. ¿Están seguros que los dos quieren trabajar? —Ambos chicos asintieron, pero el ojiazul no se veía del todo convencido— ¡Bien! Entonces, podríamos recorrer la ciudad para buscarles un trabajo.

—¿Y el vago de Ulquiorra no trabaja?

La chica asintió mientras iniciaba el paso hacia la escuela— Sí, pero él está de vacaciones. Cuando ustedes llegaron aquí, él estaba recién iniciando su descanso.

Grimmjow, arrugó el entrecejo, comenzando a caminar junto al par de chicas hacia la escuela de Inoue. ¿A qué se dedicará Ulquiorra?, pensó. Imaginándoselo, no se lo imaginaba atendiendo alguna tienda y sonriéndole a las personas.
No, Ulquiorra era una especie de amargado pasivo. Uno que simplemente era indiferente a casi todo y a todos, excepto a Orihime.
Grimmjow tenía la ligera sensación de que Ulquiorra sentía algo por esa chica. ¿Y quién no? Con esa cara bonita y cuerpo de infarto cualquiera se volvería loco por ella.
Claro, el peliazul se sentía loco por Inoue… ¡porque ella era una verdadera loca!, como Nelliel. Solo que Nel era más tranquila; cuando quería.

Y pensándolo bien, Nel solo era desagradable con él. Y Grimmjow no sabía por qué. Él era desagradable con todo el mundo, pero con ella… quién sabe. Cuando la conoció solo sentía cierto respeto porque era una mujer muy fuerte, pero ahora que era una debilucha como la pelirroja, no se merecía ni que le diera la hora. Sí, seguramente Nelliel era una amargada pasiva como Ulquiorra.

El ceño del peliazul se frunció, arrugó sus labios por unos instantes mientras dejaba que sus pensamientos minaran su mente, casi como si ni siquiera se diera cuenta de lo que sucedía a su alrededor.
Un fuerte agarre y tiró sobre su brazo, hicieron que su cuerpo chocara contra un cuerpo suave, o quizás dos. El ex arrancar, gruñó y miró hacia las chicas que lo habían jalado. Una le veía con cierto enojo y otra con preocupación.

—¡¿Eres idiota o qué?! ¡¿Quieres morir?! —Le gritó Nelliel. El ojiazul no entendió a qué carajos se refería, pero, el sonido de un camión pasando a toda velocidad le llamó la atención. Miró hacia el poste de luz, indicando que este estaba en rojo.

—Ten más cuidado, Grimmjow-kun… —Ambos pares de manos de las féminas, soltaron el brazo del chico para que comenzaran a caminar de nuevo. El peliazul rascó su nuca con incomodidad, anotándose mentalmente que tiene que dejar de pensar estupideces mientras anda en la calle.

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UNA HORA DESPUÉS

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Orihime rió con nerviosismo, preocupada porque no había planeado unas excusas, mentiras, justificaciones y demás cuando los dos ex espada fueran a inscribirse a su escuela.
Y justo por eso, se maldecía internamente el no haberle pedido a Ulquiorra que los acompañara; sorpresivamente era muy, muy bueno para decir excusas. O retorcer la verdad. Quizá le hubiera ayudado en esta situación.

La recepcionista volvió a carraspear su garganta, indicándole al trío de jóvenes que estaba esperando una respuesta— ¿Y bien? ¿De qué nacionalidad es… señorita Odelshwanck?

Nelliel pensó a mil por hora, recordando alguno de los idiomas que se sabía. Tragó saliva y respondió con la sonrisa más resplandeciente que su nervioso cuerpo le dejó mostrar— Soy de nacionalidad frangcesa, estudié japonés pogr tgres años, quizá pogr eso mi acento es poquito extgraño.

La peliverde con rapidez, pellizcó el brazo de Grimmjow ya que sabía que estaba a punto de partirse de risa; cosa que la delataría.
La recepcionista, indiferente y ajena a lo que sucedía frente a ella, anotó los datos de Nel en el registro de inscripción.

Después, miró al chico de pelo azul con el mismo desinterés— ¿Y usted? ¿También es extranjero?

El mencionado, apretó los labios con fuerza, incómodo porque no sabía que responder. Orihime, posó sus manos sobre el pecho, casi deseando un milagro de Dios para que iluminara al pobre hombre frente a ella.

El chico carraspeó y respondió de la misma forma que Nelliel— Soy fgranco-amegricano. —Mordiéndose la lengua por lo que diría después— Vine con mi novia pogrque no podgría estar separado de ella…

La señora, arqueó las cejas, sorprendida por la última información— ¡Oh! Supongo que esta chica francesa es su novia, ¿verdad?

Nelliel iba a negar con un rotundo no, pero, la mano del peliazul junto a su boca, se le adelantó a responder— Oui.

Orihime observó cómo la mejilla del peliazul palpitaba constantemente, lo cual interpretó como furia contenida. Por otro lado, miró a la peliverde, la cual estaba intentando aparentar como si nada malo ocurriera, pero igual pudo notar que estaba irritada, molesta con el ex- arrancar.

—Bien, supongo que pueden dejarme sus documentos para que yo llene los folios mientras ustedes se van a tomar la foto para su carnét. —Indicó la señora, mirando su reloj de mano— Regresen en diez minutos.

—¡Claro! —Dijo con falso ánimo la pelirroja. Posó sus manos en las espaldas de sus acompañantes y los comenzó a empujar poco a poco hacia la sala para las fotografías— ¡Andando chicos! Esto puede llevar algo de tiempo.

Grimmjow y Nelliel comenzaron a caminar con la chica pero, justo cuando salieron del edificio para ir hacia otro, el peliazul les miró con irritación, alzando sus manos para hacer ademanes— ¡Ni una palabra de lo que acaba de pasar! ¡Ni una!

—Claro, porque después voy a matarte. —Nelliel le empujó con enojo, haciéndolo a un lado para continuar su camino.

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HORAS DESPUÉS

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Claramente en el ambiente de aquella casa se sentía frío. ¿O quizás caliente?

Ulquiorra, tranquilamente cortaba un trozo de carne, manteniendo siempre la elegancia y porte con los cubiertos; siguiendo los modales básicos de la mesa, cosa que había aprendido en un libro.

Orihime se encontraba incómoda, ciertamente el griterío que había en la habitación de los chicos le desagradaba. ¿Pero qué podía hacer? Nelliel tenía razones de sobra para gritarle a Grimmjow. Y conociendo a éste, no se dejaría pisotiar por Nel.

Llevó un poco de su arroz a la boca, masticándolo segundos después con suavidad y lentitud. Miró a Ulquiorra y admiró la apacibilidad con el que él comía— ¿No… no te incómoda que se estén peleando?

El pelinegro siguió comiendo, tomando un sorbo de agua después— ¿Por qué debería? No es asunto mío.

—Bu-bueno… es que, ellos son como gasolina y fuego juntos. Y el que Grimmjow-kun haya dicho-… —Ulquiorra le miró con fijeza, haciendo que Inoue no terminara de hablar.

—El hecho de que ellos dos no se lleven, no es asunto de nosotros. Son adultos, bastante creciditos para que mamá Orihime y papá Ulquiorra se metan en sus problemas. Si ellos quieren estar como perros y gatos no debería preocuparte. Son un par de inmaduros que al final terminarán llevándose bien porque no se dan cuenta que son tan parecidos.

La pelirroja, bajó la mirada por unos instantes, procesando las palabras de Ulquiorra.
Quizá tenga razón. ¿Qué hacía tan diferentes a Nelliel de Grimmjow? Eran ex espadas, ex arrancas, criaturas muy fuertes, de carácter maduro cuando quieren… Soltó un suspiro cansado, quizá, el quebrarse tanto la cabeza no ayudaría de nada. Levantó su rostro y miró a Ulquiorra con una amplia sonrisa— Tienes razón, luego buscarán llevarse bien. ¿Quieres postre? —Él asintió sin decir vocablo alguno y Orihime no lo pensó dos veces para ponerse de pie e ir a buscar el Tiramisú que había preparado en la tarde.

—¡Y que quede claro que jamás voy a besarte, idiota! —Exclamó furiosa Nelliel, saliendo de la habitación. Grimmjow impidió que un fuerte puertazo sonara por todo el apartamento. En su lugar, caminó hasta el comedor y se sentó en su sitio, sintiéndose bastante cansado por todo el asunto.

El chico de ojos verdes, elevó su vaso para dar un sorbo, observando a todos los demás se sentaban en la mesa. Orihime repartió los platos pequeños con el postre mientras que los otros dos comenzaban a comer con claro enojo.
Dejó que el líquido cristalino le empapara los labios antes de posar el vaso de cristal sobre la mesa.

—Entonces, ¿para cuándo es la boda?

—¡Ulquiorra! —Exclamaron el trío al unísono. El pelinegro cogió su postre para comenzando a comer, ignorando el nuevo griterío y guerra campal que se había armado, pero esta vez, en su contra.

╰✵●๋⌇Fin capítulo 02.

Notas de autora:

¡HOOOOOOOOOOOOLIIIIIIIIIIII! *^*

Ya sé, me tardé horrores, pero me tardé relativamente menos de lo que lo que normalmente publico mis fics. Perdón :c
No voy a justificarme, siento que tengo hartos a unos porque siempre les digo lo mismo :c

En fin, espero que les guste el capi, me dio mucha risa escribir sobre él. Creo que me centré más en el GrimmNel, pero, el UlquiHime ahí sigue, se los juro. Sólo que, para esta última pareja les pondré algo especial. Sólo que será algo lento. ¡Ichigo no ha aparecido! Quién sabe lo que hará Orihime o Nelliel. ;)

Muchas gracias a las personas que me dejaron su review y agregaron el fic a sus favoritos o alerts, de verdad que eso me anima a seguir con este fandom. Siento que aún no los domino bien, pero, si no lo intento, nunca voy a lograrlo xd En fin, nos leemos a la próxima. –Inserte corazón-.

Aika-chan.