Luego de caminar todos juntos con papá, Pansy, Blaise, Theo y Daphne, llegamos a la clase, el profesor aún no había entrado y nos ubicamos en las mesas del fondo, ya estaba mamá con los tíos Harry y Ron en las mesas por delante de nosotros, estábamos divididos en dos mesas y ellos ocupaban una.
En un momento en que me descuidé, mi padre le llamó la atención a mi madre de una manera que yo no catalogaría de agradable precisamente.
-Hey sangre sucia, por qué no dejas de mirar a Cassiopea? Es Slytherin, ni siquiera puedes mirarla.
-Púdrete Malfoy y su nombre, por lo que he entendido, es Corinne, no Cassiopea- dijo Hermione que moría de curiosidad por la chica nueva, más que nada porque le recordaba a alguien y llevaba el nombre que ella planeaba ponerle a su futura hija. Y sin darse cuenta estaba sonriendole a esa extraña que le caía bien sin haber cruzado palabras por mas que estuviera con el grupo del hurón.
-De hecho ambos son mis nombres- contestó Corinne sonriendole con gusto a su madre- soy Corinne Cassiopea Strafaccio, mucho gusto mad... Madie- oh rayos, que cerca estuvo de decirle madre.
Hermione tomó su mano dudosamente para luego aclararle su nombre.
-En realidad, no es Madie, soy Hermione Jean Granger, un placer.
-Oh, lo siento, supuse por alguna razón que era tu nombre.
-Cassiopea, por favor, deja de hablar con la plebe- le dijo Draco-.
-Lo siento, de nuevo, pero soy nueva y quiero ser agradable con todos- dije sonriendo a mamá, en tanto Theo nos miraba con curiosidad, siempre me asombró la personalidad de mi tío-.
-Muy bien, supongo que nos veremos luego Corinne- dijo Hermione ya volteando a su asiento de nuevo-.
-Claro Hermione- contesté cortesmente-.
Definitivamente había empezado con el pié derecho la relación con mi madre, eso era bueno, aunque mi padre tenía la cara de pocos amigos que ponía siempre que se enteraba de que algún chico me atraía.
-¿Me puedes explicar por qué te pusiste a hablar con Granger? Cassiopea, te aclararé los tantos, me agradas, eres bonita y puede que inteligente, no estaría mal que te unas a nuestro grupo de élite, pero no puedes estar en ambos bandos, o te juntas con la sangre sucia, o lo haces conmigo, pero no puedes estar en medio, recuérdalo.
En eso entró Slughorn...
-Buenos días alumnos, hoy trabajaremos en una poción difícil, será en grupos de tres y los armaré de acuerdo a sus capacidades.
-Señor Zabinni con la señorita Weasley y la señorita Greengrass (Ginny ya está haciendo 7º y los otros chicos están recursando el año ya que es después de la guerra).
-Señor Malfoy con las señoritas Granger y Strafaccio, veremos como se desenvuelven juntos.
-Señores Potter y Weasley con la señorita Parkinson.
-Señor Nott con las señoritas Pattil y Brown.
-¿Qué? esto no puede ser en serio, Cassi, ¿que haces?- dijo Malfoy-.
-Voy al baño- fue lo primero que se me ocurrió decir para escapar y poder pensar ya una estrategia para unir a mis padres.
Cuando desaparecí mi madre se acercó a nuestra mesa acompañada de las miradas de advertencia de mis tíos que esperaban a Pansy en su mesa.
Cuando volví los encontré prácticamente trabajando juntos, papá señalaba algo del libro a mamá, pero cuando me acerque ya parecía mas creíble...
-Ves estúpida? Hay que agregar las plumas.
-Estúpido tú y aquí dice luego de romper en hervor, no al instante de poner las salamandras.
-Hasta que llegas Cassiopea, ¿acaso esperas que yo haga el trabajo solo con este monstruo?
-Que sucede?- les pregunté mirándolos como a dos chiquillos-.
-Hace todo mal- dijeron ambos al unísono mirándome, pero yo no pude aguantar la risa y me eché a reir como loca, no podía parar, eran tan graciosos. Ellos me quedaron viendo con muy mala cara.
-Muy bien ya que es tan gracioso terminas tu con ella- le dijo Draco cansado de su risa.
-No, espera pa... Draco !
-Déjalo, estaremos mejor solas y podemos decir que ya hizo su parte.
-No me parece bien- dije yo algo confusa-.
-Granger, se te olvidó mencionar que de aquí tengo una perfecta vista de tu trasero, al menos sirves para verte porque ni con un imperio te tocaría.
-Cállate hurón y no mires mi trasero, pervertido!- dijo Hermione completamente sonrojada-.
Mientras tanto, en una mesa cercana, Blaise contemplaba a la comadreja menor, era la primer Weasley que veía que no le quedaba mal su color de cabello, no le quedaba nada mal... tampoco le quedaban mal las delanteras, ¿desde cuando las tenía? ¿Donde quedó esa niña asexuada y bruta que jugaba quiddich? Un momento, ella es un año menor, ¿que hacía allí?
-Hey, mini-weasley ¿que haces aquí? Tu eres menor.
-Vaya pero que observador eres Zabinni, tal vez con eso pases de año. Pero para que sumes sabiduría te contestaré, con la guerra del año pasado todos los de séptimo tuvieron la peor educación de 7º año en todo Hogwarts y por eso repites, pero yo si curse mi sexto año, y pasé así que ya puedo estar aquí, ah y no olvides retorcida serpiente que me llamo Ginebra para ti, nada de mini-weasley.
-¿Podemos ponernos a trabajar? Slughorn ya nos está mirando- dijo Daphne-.
-Muy bien, ¿quieres tener un nombre especial para mi?, a partir de ahora eres "peliroja"- dijo el tío Blaise guiñándole un ojo a Ginny, y ella se ruborizó pero contestó mordazmente-.
-Piérdete Zabinni.
...En la mesa de adelante...
-Córranse inútiles, ¿No ven que no entro?- dijo Pansy con molestia metiéndose entre Harry y Ron-.
-Tenías lugar en la esquina Parkinson, agradece que no somos como el hurón y no insultamos a las mujeres- dijo Harry-.
-Ya quisieran ser como el, así de sexy y musculoso.
-Oh de eso no nos hace falta nada, créeme- le dijo Ron acercándose a ella, que tuvo que hiperventilar ya que Ron si era musculoso, alto y contra todo pronóstico... sexy
-Por favor crece, estúpido pobretón- le dijo Pansy con sonrisa sarcástica.
-Ni modo, están uno peor que el otro, yo quiero trabajar, si van a coquetear aléjense- dijo Harry-.
-No estoy coqueteando Harry, sabes que soy así, empecemos, probablemente Parkinson arruine la poción.
...En la última mesa al fondo Theo se preguntaba por qué Merlín se ensañó con él, no podía ni pensar de tanto escuchar a esas dos cotorras que le hacían perder la paciencia y también echaban a perder la poción, pero hoy no tenía ganas de luchar contra la corriente, que hicieran lo que quisieran, Slughorn lo tenía para el descarte. Quería paz, y en ese momento se acordó de algo, de alguien...
-Flashback-
Theo se había levantado temprano ese sábado para leer un libro muy pesado al aire libre antes de que se paseen todos los alumnos por ahí fuera, pero no le salió como esperaba, a la orilla del lago negro vio una cabellera rubia larga que bailaba descalza, en ese momento la identificó era la lunática, aunque el no la llamaba así. Lo más extraño, aparte de ella, es que lo hizo sonreír, después del verano en la mansión con su padre, el verano mas horrible hasta ahora, y ella, con su baile loco lo hizo sonreír, le transfirió su paz, y se quedó mirándola hasta que ella terminó su baile y al pasar por su lado de regreso al castillo lo saludó.
-Adios Theodore Nott.
Si, ese sábado Theo iría al lago negro, necesitaba algo de paz, pero esta vez la saludaría de regreso.
En tanto Theo soñaba despierto con una rubia de ojos celestes, tocó sin querer el trasero de Lavander, que gritó exageradamente y golpeó a Blaise que revolvía la poción herviente y se la volcó en los pies a Ginny, que se hizo para atrás golpeando a Daphne que cayó en brazos de Harry, quien la miró sorprendido y ella se ruborizó.
Draco se reía a carcajadas desde una esquina apoyado contra la pared y Hermione decidió divertirse a su costa, por lo que le arrojó una rana disecada y cuando el volteó ella miró a Ron, que justo llegó a ver la rana caer en el hombro de Malfoy y no pudo no reírse, como Corinne que jamás se había divertido tanto con sus padres.
Pensando que había sido Ron, Draco le arrojó trozos de mandragoras bebés pero también cayeron sobre Pansy y esta tomó represalias ensuciando a Ron y Draco con brillantina de Morfeo, desmayando a ambos al instante. Cualquiera abría pensado que todo acabó allí pero mientras Corinne reía sosteniéndose el estómago, el resto de alumnos estaba en una batalla campal arrojándose todo lo que encontraron, lo que fue muy divertido... pero todo trae sus consecuencias.
Ginny, Draco y Ron terminaron en enfermería, Theo esperando un castigo de McGonagal y el resto ayudando a Flich a limpiar el desastre.
Harry y Daphne barrían, ella era de ese tipo de chicas que creían en el amor y esperaba casarse con su propio héroe y había puesto sus ojos en Harry desde segundo, ya hacía mucho tiempo, cuando salvó a la niña Weasley del diario de Riddle, pero no podía decir en voz alta que él le gustaba, según su grupo era el estúpido San Potter. Él no la había visto a Daphne hasta el año pasado cuando la vio en el comedor un día y se había puesto realmente bonita, parecía una pintura de Afrodita de la época del Renacimiento, pero así como se fijó en ella se auto-impuso no dejar crecer ese gusto hacia ella, era una serpiente, andaba con Malfoy y no le daría una oportunidad jamás, podía tener a cualquiera, era rica, inteligente y bonita, no le faltarían pretendientes y el estaría al final de la lista. Pero hoy cuando cayó en sus brazos y se le enrojecieron las mejillas no pudo contener el cosquilleo que le generó el ver que no le era indiferente ni lo había rechazado cuando la ayudo, es más, ¡le dio las gracias! Tal vez y solo tal vez valía la pena intentar acercarse a ella.
-Esto es un desastre- dijo Daphne sacando a Harry de sus pensamientos-.
-Ni lo digas, pero fue muy divertido la verdad.
-Si, eso no lo niego, habría reído más si no caía sobre ti, lo siento de nuevo.
-Ya te lo dije, no fue problema, es más, esto permitió que estemos hablando ahora y no creo que me arrepienta de eso.
-Tampoco yo, eres agradable al parecer Potter.
-Mejor dime Harry, no somos tan viejos Daphne y yo no tengo problemas contigo.
-Tienes razón Harry, ¿que te parece si intentamos conocernos y tal vez ser amigos?
-Me parece una idea genial, y dime, cual es tu clase preferida?...
