Nota del autor: Supongo que lo tendría que haber dicho en el primer capítulo, pero nunca es tarde. Esta historia NO es original mía, un servidor lo único que está haciendo es traducir el fic original Oh God Not Again! de Sarah1281.Con esto lo que quiero decir es que si la historia ya está completa y ritmo de publicación será, idealmente, de un capítulo a la semana o incluso antes (para cuando esto se publica en el disco duro ya tengo preparado otro capítulo), pero ahí está la palabra mágica, "idealmente" .Para quien quiera leer el fic original, en mi perfil hay un enlace, cosa que recomiendo a cualquiera que domine el inglés.
Capítulo 2.
Aviso: Nada relativo a Harry Potter es de mi propiedad.
"Bien, ahí lo tienes, chico", dijo Tío Vernon con una horrible sonrisa. "Plataforma nueve-plataforma diez. Tu plataforma debería estar en algún lugar entremedias, pero no parece que la hayan construido todavía, ¿verdad?"
Harry puso los ojos en blanco. "Eres bastante idiota, ¿lo sabías? Y no, no recomendaría intentar nada delante de tantos testigos", dijo Harry como descuidadamente mientras veía como la cara de su Tío empezaba a ponerse púrpura. Supuso que era razonablemente seguro decirle lo que quisiera teniendo en cuenta que no lo volvería ver en nueve meses. "Por supuesto que la plataforma no resulta obvia; se trata de un tren para niños magos con artefactos mágicos que atraerían demasiada atención."
"¿Dónde está entonces, chico?"
"Hay que andar a través del portal. Ya se que parece un muro de ladrillos, pero te aseguro que no lo es. ¿Cómo es posible, me preguntas? MAGIA. De hecho, puedes venir conmigo si quieres y verlo por ti mismo", sugirió Harry.
Tío Vernon parecía que estaba apunto de lanzarse contra Harry, pero Harry simplemente señaló con la cabeza hacia el guardia de seguridad que estaba a no más de veinte pies de distancia y Tío Vernon se echó atrás de mala gana. "Pagarás por eso, chico" suspiró amenazadoramente y se dio la vuelta hacia su se marchaban, Harry vio a Dudley y a Tía Petunia riendo; estaba claro que su Tío había mentido acerca de lo que había pasado.
Ahora, Harry era completamente consciente de que antagonizar a su Tío no era probablemente el mejor plan, pero le había hecho frente a gente cientos de veces más intimidantes que Vernon Dursley y por tanto no estaba dispuesto a acobardarse como lo había hecho cuando tenía once años. Básicamente podía descartar cualquier posibilidad de mejorar sus relaciones con su Tío, pero el resto de la familia era una historia diferente.
Sabía que su Tía Petunia una vez había amado a su hermana y estaba más asustada de lo que la presencia de Harry significaba en términos de seguridad para su familia que celosa de que Lily siempre hubiera sido la favorita. Más de quince años de resentimiento serían difíciles de superar, pero Harry siempre había odiado los veranos y el hecho de que nunca tenía nada que hacer, no pasaba nada por intentarlo. Dudley era otro camino que bien podía intentar. Por supuesto en este momento del tiempo no era nada más que un matón consentido, pero con el tiempo había llegado a aceptar a Harry después del incidente con el Dementor. No estaba muy seguro de cómo podría acelerar una reconciliación con Dudley, pero era algo que valía la pena mirar. Haría su vida en Privet Drive más pacífica, eso era seguro.
"-llenos de Muggles, por supuesto-"
Harry miró de repente hacia arriba al oir la voz de la señora Weasley. Se dio prisa y corrió hacia ellos.
"Ahora,¿Cuál era el número de la plataforma?" preguntó Molly. Por un momento Harry se preguntó como era posible que se las apañara para olvidar el número de la plataforma dado que llevaba haciendo esto solo Dios sabe cuantos años.
"Nueve y tres cuartos", dijo Ginny. "Mamá ¿puedo ir…?" Harry no pudo evitar una sonrisa. A pesar de que los dos eran en este momento demasiado jóvenes para despertar en él pensamientos románticos hacia ella, todavía era una niña muy mona.
Cuando todos los Weasleys destinados a Hogwarts hubieron cruzado excepto Ron, Harry se acercó a ellos.
"Perdone", dijo Harry.
"Hola, cariño. ¿Primera vez a Hogwarts? Ron es nuevo, también", dijo Molly con amabilidad.
"Sí", afirmó Harry antes de darse la vuelta hacia Ron. "Hola, mi nombre es Harry Potter".
Tal como había anticipado, la reacción fue inmediata. A Ron casi se le salen los ojos de sus órbitas y Ginny empezó a pegar chillidos. Bueno, de este modo ella no se quejaría de que no haber podido verlo, aunque ver al amor de tu vida comportarse como una fan desquiciada resultaba bastante irritante.
"¿De verdad lo eres?", preguntó Ron.
"¿De verdad tú eres Ron?", preguntó Harry.
"Por supuesto que lo soy", contestó un confuso Ron. "¿Por qué no iba a serlo?"
"Podría decirte lo mismo" le replicó Harry.
"Pero…pero no puedo creer que tú seas Harry Potter."
Harry se encogió de hombros. "Bueno, supongo que alguien tiene que serlo, ¿no?", dijo él, apartándose el pelo de los ojos como quien no quiere la cosa para revelar la cicatriz más famosa de la historia de la magia. "En fin, me preguntaba si podría ayudarme a encontrar la plataforma", le preguntó a la señora Weasley.
La señora Weasley, con lágrimas en los ojos por haber averiguado quien era Harry (porque probablemente un chico tan educado debía haber tenido una vida trágica, y a una edad tan temprana) dijo que sí con la cabeza. "Por supuesto, cariño. Todo lo que tienes que hacer es caminar directo hacia la barrera entre las plataformas nueve y diez. No te pares y no te asustes por chocarte. Es mejor que corras un poco si estás nervioso. Vamos, ve ahora antes de Ron."
Harry le dio las gracias por su ayuda y caminó hacia la plataforma. Harry miró alrededor, sonriendo un poco ante la vista de todo el mundo mucho más jóvenes que la última vez que los había visto.
De repente, uno de los gemelos Weasley se le acercó. "¿Te echo una mano?", le preguntó. Por desgracia Harry no tenía ni idea de cual de los dos era, nunca había sido capaz de diferenciarlos hasta que George perdió una oreja en el verano de después de su sexto año y luego Fred murió, así que en realidad nunca había tenido la oportunidad, ni siquiera después de casarse en la familia.
"Gracias", contestó Harry.
"¡Oy, Fred! ¡Ven aquí y ayuda!" Vale, ahora Harry estaba razonablemente seguro de que Fred era el que se le había acercado. Después de todo, los gemelos nunca se llamaban a sí mismos por sus respectivos nombres, aparentemente eso era para 'bromistas de segunda'.
Una vez los gemelos le hubieron ayudado, se apartó el pelo de los ojos otra vez, esta vez más debido al esfuerzo de levantar el baúl de la escuela (probablemente debería ponerle un encantamiento para aligerarlo) que porque quisiera revelarse a sí mismo a cualquiera que se daría cuenta durante la clasificación dentro de poco. Resultaba extraño, sin embargo, ver a George con dos orejas. Ver a Fred VIVO otra vez. El corazón se le puso en un puño por un momento y trató de imaginar como sería ver a algunas de las personas que había perdido. Especialmente Sirius, que todavía estaba en Azkaban.
"¿Qué es eso?" preguntó George. Ahora que Harry estaba bastante seguro de cual de ellos se le había aproximado primero sabía que sería capaz de diferenciarlos- al menos hasta se alejaran de la vista. Aparentemente Bill era el único que podía decir cual era cual, de ahí que fuera su hermano menos favorito. Bueno, Bill y Percy, pero este último era demasiado rígido para ser idolatrado por los gemelos Weasley.
"Blimey" dijo Fred. "¿Eres…?"
"Lo es", confirmó George. Harry no pudo dejar de notar lo surrealista que era que los gemelos Weasley por una vez NO terminaran cada uno las frases del otro. Hm. Daba igual lo bien que se conocieran uno a otro, debía de resultar bastante difícil. Tal vez fueran legilimentes. "¿No lo eres?"
"Bueno, estoy seriamente confuso, si eso es lo que quieres decir", les dijo Harry.
"Harry Potter", dijeron dúo los gemelos.
"Nop", dijo Harry con alegría.
"¿No lo eres?"
"No, no lo soy. ¿Lo habéis conocido alguna vez?" les preguntó.
"Bueno, no, pero…" empezó a decir George.
"Entonces ¿qué os hace pensar que yo soy él?", exigió Harry.
"Bueno, tienes una cicatriz", fue la respuesta de Fred.
"También Dumbledore, ¿pensáis acusarle a él de ser Potter también?"
"¡Por supuesto que no!" contestó un pensativo George. "Filch, por otro lado…"
"Entonces ¿quién eres si no eres Harry Potter?" le preguntó un escéptico Fred. "¿Y por qué tienes una cicatriz con forma de relámpago en la frente?"
"Verás, después de ese sucio asunto con el Señor Oscuro mi madre decidió que las cicatrices en forma de relámpago estaban de moda y me lanzó una maldición cortadora." Harry hizo una pausa. "Al menos, esa es la historia oficial. Creo que eso fue antes de que mi padre tuviera el valor de estar aislado por tres meses por decirle que tal vez debería dejar la cocina a los elfos domésticos." Fred y George simplemente se le quedaron mirando. "¡Hey, no me juzgueis! Y soy Draco Malfoy, por cierto." Los miró con atención. "Vosotros SOIS sangreliampias, ¿verdad?"
Fred asintió en silencio.
George soltó un "¿TU eres Draco Malfoy?"
"¿Tienes un problema con eso?" Harry cruzó los brazos.
"No, pero. ¿no son rubios tus padres?" preguntó George.
"¿Qué estas intentando decir?"
"¿Cómo pueden dos personas rubias tener un hijo con el pelo negro?" preguntó George.
"¡No, mi madre no tuvo una aventura con Severus Snape, cómo te atreves a sugerir eso!" chilló Harry.
Fred levantó las manos. "Calma, lo ha dicho sin mala intención."
"Bueno, pues me ha ofendido" dijo Harry con voz nasal. "De hecho, voy a escribir a padre ahora mismo."
"¿Ya no está en la plataforma?", pregunto George, perplejo.
"Sí que lo está, pero hablar cara a cara con tus parientes es de mestizos", y con eso Harry se alejó de ellos, preguntándose cómo demonios se las había apañado para mantener una cara seria durante todo el intercambio verbal. De algo estaba seguro, sin embargo, y era de que iba a tener el respeto de los gemelos una vez se dieran cuenta de que los había engañado.
"Hey, Mamá, adivina. Adivina a quien acabamos de conocer en el tren", oyó Harry como decía Fred.
"¿A quién?"
"¡Draco Malfoy!"
"Eso no es nada, yo he conocido a Harry Potter", le dijo Ginny, todavía con un aire de admiración.
"¿Por qué querríais conocer a un idiota como ese de todos modos?", les preguntó Ron.
"Conocerlo no ha sido la parte interesante" explicó George.
"Entonces ¿qué?" preguntó Ron.
"¡Aparentemente su madre y Snape tuvieron una aventura y él es el resultado!", exclamó Fred.
"¿QUE?" soltó Molly. Este cotilleo es mucho mejor que el del año pasado que decía que Albus Dumbledore estaba locamente enamorado de Gellert Grindelwald. Francamente, una pensaría que Rita Skeeter debería dejar de inventarse tales historias sensacionalistas. Obviamente Dumbledore se quedó mudo ante semejante mentira y no se molestó en negarlo.
"Es cierto, prácticamente lo admitió él mismo" confirmó George.
"Tengo que encontrar a Andrómeda", murmuró la señora Weasley. "¡Portaos bien niños!" Y con eso se marchó de allí llevándose a Ginny con ella mientras ésta miraba anhelante al Expreso.
"¿Está ocupado?" preguntó Ron.
"No, adelante", invitó Harry.
"Hey, Ron" dijo George al entrar en el compartimento. "Escucha, vamos a ir a…¿ Por qué estás sentado con Malfoy?"
"¿Malfoy?" Ron parecía confuso. "¿Te refieres a él?" señalando a Harry.
Fred asintió.
"Pero este no es Malfoy, es Harry Potter" explicó Ron.
"¿Qué?" preguntó Fred. "Pero… tú nos dijiste que eras Draco Malfoy."
Harry se encogió de hombros. "¿Qué puedo decir? Harry Potter, Draco Malfoy… A veces me confundo yo mismo."
"George, creo que nos han gastado una broma" dijo George.
"¿Los de primer año tienen permitido hacer eso?" se preguntó Fred. "¿Significa eso que lo que dijiste acerca de Snape tampoco es verdad?"
"Podría serlo", dijo Harry con neutralidad. "Sentíos libres de extender el rumor en cualquier caso."
A los dos gemelos se les iluminaron los ojos y salieron corriendo hacia el final del pasillo ante esto. Harry se sintió ligeramente culpable por ello cuando estaba haciendo un sincero esfuerzo para no convertir a Draco en su archienemigo (porque francamente, si quisiera uno de esos, para eso estaba Voldemort) solo para decidir que ya que Draco había extendido el rumor hacia Snape y su madre, hacer que probara su propia medicina era juego limpio.
"Eres mi heroe" soltó Ron.
"¿Por mi desfiguración facial?" preguntó Harry.
"No, porque les has gastado una broma Fred y a George" explicó Ron. Ante la mirada incrédula de Harry se dio prisa en añadir "pero tu cicatriz también es muy chula."
"Sí, fue realmente considerado por parte de Voldemort el darme semejante cicatriz tan chula cuando intentó asesinarme cuando era un bebé" dijo Harry con sequedad.
Ron simplemente se le quedó mirando, mitad fascinado mitad horrorizado. "¿Sabes?, no deberías decir su nombre."
"Sabes, cuanta más gente me dice eso, menos inclinado estoy a escucharles" observó Harry como quien no quiere la cosa.
Ron parecía indeciso entre el deseo de imprimir a Harry la importancia de no decir el pequeño y tonto seudónimo de Tom Riddle y entre preguntarle más acerca de la noche en que se habían encontrado por primera vez. "¿Recuerdas algo de…?"
"Te das cuenta de que tenía quince meses en ese momento, ¿verdad?" le preguntó Harry alzando una ceja.
"¡Ya lo se!" se defendió Ron, aunque su tono de voz indicaba que no parecía ser capaz de comprender que Harry era demasiado joven para recordar el suceso, mucho menos haber tomado una parte secreta en la caida de Voldemort. "Simplemente pensaba que quizá lo recordabas debido a la cicatriz."
Ahora fue el momento de Harry de quedarse sin habla. "Sabes, estoy empezando a pensar que ninguno de vosotros sabeis nada de cómo funcionan las cicatrices", dijo recordando como todo el mundo había pensado que su cicatriz lo había convertido en un mentiroso esquizofrénico en el quinto año.
"¿A qué te refieres con 'vosotros'?" preguntó Ron.
"Ya sabes, magos."
"Pero tú eres un mago"
"Sí, pero he sido criado por Muggles", explicó Harry.
"¿Y eso qué importa?" preguntó Ron.
Harry sonrió ante la inhabilaidad de Ron de comprender por qué importaba. Era tan inocente entonces… "Los Muggles no tienen magia y por tanto están obligados a ser más sensatos."
"Oh" Ron se quedó expectante mirando a Harry.
Harry suspiró. "Y para constestar a tu pregunta, sí, un poco."
"¿Qué es lo que recuerdas?" preguntó Ron con era la parte molesta de que Ron fuese tan inocente; tendía a tener el tacto de un troll. Se había vuelto mucho mejor a la hora de no hacer semejantes preguntas dolorosas como que que es lo que uno recordaba de la primera vez que alguien intentaba matarle después de empezar a salir con Hermione.
"Bueno", dijo Harry, intentando poner en orden todos los flashes que había visto a lo largo de los años. "Recuerdo a alguien que asumo que es mi padre diciéndole a mi madre que me cogiera y se marchara. Luego una risa, alguien que asumo que es mi madre rogándole a Voldemort que me perdonara la vida, él diciéndole que se apartara y le dejara matarme, ella diciendo no y pidiéndole que la matara a ella en lugar a de a mí, él matándola, luego un montón de luz verde y al final mi frente pareciendo como que está en llamas", explicó Harry.
Ahora Ron parecía horrorizado. "Lo siento, no pensé…"
"No pasa nada", le cortó Harry. Realmente DEBERIA haber pensado, pero bueno, solo tenía once años y, conociendo a Molly Weasley, había llevado la vida más protegida imaginable. "¿Son magos todos en tu familia?" preguntó Harry para cambiar de tema.
"Er- sí, eso creo" dijo Ron. "Creo que mamá tiene un primo segundo que es contable, pero nunca hablamos de él."
Harry se quedó podía creer que no se hubiera dado cuenta la primera vez, pero para ser justos, solo un niño por aquel entonces. "¿Por qué no?"
Ron parecía confuso. "¿A qué te refieres?"
"Tu primo contable, ¿es mágico?"
"No", contestó Ron, tadavía sin pillarlo.
"¿Es eso por lo que no hablais de él?"
"Er…" Claramante Ron nunca había pensado acerca del PORQUE fingían no tener un pariente Squib. Exactamente igual que a los Dursleys les gustaba fingir que no tenían un sobrino mago. Si los Weasleys, de todo el mundo, podían sucumbir a prejuicios de Sangre Limpia como esos, no es de extrañar que la única oposición real a Voldemort viniera de grupos de vigilantes funcionando más como el culto personal de Albus Dumbledore en su búsqueda por expiar la ayuda brindada a Grindelwald hacía tantos años. Aun así, el hecho de que Ron nunca se hubiera dado cuenta de que era su falta de magia lo que hacía que ignoraran a su primo le hacía honor, por lo que Harry supuso que no podría desquitarse de su frustración hacia el lamentable estado del mundo mágico donde todo el mundo estaba predispuesto contra todo el mundo en él. Por no mencionar que destruiría por completo cualquier posibilidad de que se hicieran amigos.
"¿Alguien ha visto a un sapo? Neville ha perdido el suyo", dijo Hermione, entrando al compartimento con Neville detrás de ella.
"No, pero siempre puedes convocarlo", sugirió Harry.
"No conozco el hechizo para eso", admitió Hermione, un poco avergonzada de no saber un hechizo que no le enseñarían hasta dentro de unos años.
"Aquí, ya lo hago yo", se ofreció voluntario Harry sacando su varita. "Accio sapo de Neville."
No pasó nada por un momento y Hermione le miró dudosa. "¿Estás seguro de eso es un hechizo de verdad?"
Harry asintió.Oh, estaba completamente seguro.
"Bueno, no parece muy bueno-" pero fue interrumpida cuando Trevor atravesó volando la puerta. "¡Oh!"
Ron miró sorprendido a Harry. "Si sabías como convocar su sapo, ¿por qué no lo hiciste la primera que vino por aquí?"
¿Porque quería ver otra vez a Hermione y con suerte, hacer una mejor primera impresión? "Supongo que no lo pensé", mintió.
"Yo también he intentado unos pocos hechizos, solo por practicar, y todos han funcionado. Nadie en mi familia es mágico en absoluto, así que ha resultado una buena sorpresa, pero estaba tan contenta, por supuesto, quiero decir, es la mejor escuela de hechicería que hay."
"¿No es conveniente que sucede que es la más cercana geográficamante a donde vivimos?", murmuró Harry.
Hermione le echó una Mirada. "Ya me he leido todos los libros, por supuesto, solo espero que sea suficiente- Soy Hermione Granger por cierto, ¿Quiénes sois vosotros?"
"Me llamo Ron weasley", acertó a decir Ron después de mirarla con la mirada vacía durante tres minutos enteros.
"Harry Potter."
"¿En serio?" preguntó Hermione con curiosidad.
"¿Qué es lo que pasa con la gente que no tiene fe de que sepa mi propio nombre?" le preguntó Harry a Neville, que simplemente se encogió de hombros. "Y Hermione, yo no sabía que era un mago hasta que recibí mi carta, porque mis parientes se niegan a reconocer que la magia existe, y Ron estaba diciéndome que hay un montón de nacidos de Muggles alrededor, así que estoy seguro de que lo harás bien. Además, dudo que nadie más se haya molestado en memorizar todos los libros de texto, así no solo creo que sea suficiente sino que ya vas por delante de todos los demás."
"¿En serio?", se animó Hermione.
"En serio", le confirmó Harry. "Aunque , yo sí he memorizado mi libro de texto de Pociones", admitió.
Ron parecía horrorizado ante la idea de que su potencial mejor amigo fuese un empollón, y se acercó más a Neville.
"Pero eso es sólo porque he oído que nuestro profesor odiaba a mi padre y no quiero darle ninguna razón para odiarme a mí también", añadió Harry con rapidez. No es que Snape necesirara una razón, por supuesto, pero al menos no lo avergonzaría ahora como hizo con las preguntas sorpresa del primer día. Harry probablemente podría haber buscado esas preguntas en concreto, pero entonces tal vez Snape podría enfadarse y preguntarle algunas más. Por no mencionar que habían pasado años desde su primera clase con Snape y con toda sinceridad no se acordaba de cuales eran las preguntas ni siquiera de cuantas eran.
"Oh, entonces no está tan mal", dijo Ron mientras se relajaba.
"Apareces Historia Mágica Moderna y El Ascenso y Caida de las Artes Oscuras, ya sabes", le dijo Hermione.
"Bueno, yo no creería todo lo que lees", le dijo Harry sonando un poco incómodo.
"¿Por qué no?", le preguntó Hermione.
"Porque para mañana a esta hora, el Diario del Profeta Y Bruja Semanal probablemente habran escrito una historia acerca de cómo Draco Malfoy es en realidad hijo de Narcissa Malfoy y Severus Snape", le dijo Harry.
"Me temo que no lo entiendo", Hermione frunció en ceño. "¿Quiénes son…?"
"No te preocupes por ello", le dijo Harry. "Lo averiguarás enseguida."
"Supongo que debería marcharme, ahora que has encontrado a Trevor", dijo Hermione, levantándose, con Neville siguiéndola de mala gana.
Ron, al tener once años, no se dio cuenta de que obviamente querían quedarse, pero Harry sí y lo sintió mucho por sus pasados y futuros amigos. "Hey, ¿por qué no os quedais un rato? Tenemos demasiada comida; necesitamos algo de ayuda para comernosla."
Hermione sonrió de alegría y volvió a sentarse enseguida.
"Gracias, Harry", dijo Neville tranquilamente.
Poco después, Draco Malfoy entró al compartimiento.
"Neville Longbottom", afirmó orgulloso.
"Uh, ¿sí?, contestó Neville, sorprendido.
"Tú no", le dijo Draco. "El", dijo señalando a harry.
"Lo siento", le dijo Harry. "Pero ese es Neville."
"Oh. ¿Me he acercado?", preguntó esperanzado.
"¿Cómo puedes acercarte? O bien soy Longborttom o bien no lo soy. Lo cual, por cierto, no soy."
"Bueno, podrías estar emparentado con él", indicó Draco.
Harry soltó un bufido. "Probablemente lo esté, por culpa de tanta endogamia."
Draco eligió ignorarlo, en parte porque quería averiguar quien era Harry (dado que se había pasado la mayor parte del mes obsesionado acerca de ello) y en parte porque era cierto. "Entonces, ¿Quién eres?"
"Es Harry Potter", dijo Hermione.
Draco se rió. "No, en serio, ¿Quién es?"
Harry simplemente se levantó el flequillo.
"Wow, realmente ERES Harry Potter", dijo Draco, sonando un poco asombrado.
"Sip", dijo Harry, vagamente recordando algo de la primera vez. "¿No estaba la gente hablando de ello?"
"Bueno, sí", admitió Draco. "Pero también estaban vomitandouna historia completamente ridícula acerca de mí siendo el hijo del Profesor Snape."
"¿En serio?", pregunto Harry inocentemente. "Wow, supongo que la gente se cree cualquier cosa."
"Pero Harry", Hermione parecía perpleja. "¿No habías dicho…?
"¿Qué la gente se cree lo que sea? La cortó Neville, sorprendentemente.; ya se había dado cuenta de que era Harry el que había empezado el rumor.
"¿Entonces tú eres Draco Malfoy?", Ron se rió con disimulo, su nivel de madurez de once años de edad encontraba el rumor hilarante.
Afortunadamente, Draco malinterpretó la diversión de Ron. "Crees que mi nombre es gracioso, ¿no?" O quizás no tan afortunadamente. "No necesito preguntar quien eres tú. Mi padre me ha contado todo acerca de los Weasleys, con pelo rojo, pecas y más hijos de los que se pueden mantener."
"Wow, eso es extrañamente específico", observó Harry. "Doy por hecho que vuestros se conocen unos a otros. ¿Y probablemente no se caen muy bien?"
Draco asintió. "Correcto, Potter. Pronto averiguarás que algunas familias mágicas son mucho mejores que otras. No querrás hacer amigos de la clase equivocada. Yo puedo ayudarte con ello."
Harry gimió para sí mismo. Parecía como si Malfoy estuviera intentando convertirse en su enemigo o algo así. No es que, por supuesto, Harry pudiera considerar a un chico de once años su enemigo, pero sabía que sus años en la escuela serían MUCHO MAS tranquilos con una persona menos intentando destruirle.. ¿Cuál sería la mejor manera de manejar esto? No le daría la mano a Malfoy, por supuesto, ya que eso le daría la idea errónea y alienaría a todos los demás del compartimiento. ¿Pero cómo se las podía apañar para NO darle la mano y aun así evitarse siete años de rivalidad?
Por fin dijo, "Estoy seguro de que podrías ayudarme, pero la cosa es así, todavía soy nuevo a todo esto de 'la Magia es real' y no estoy seguro de poder hacer una elección adecuada por el momento. No querrías que eligiera a Ron solo porque congeniamos acerca de los dulces y que tú creyeras que soy Neville, ¿verdad?"
Draco se lo pensó. "Supongo que no."
"Y por otra parte, de verdad me gustaría llegar a la escuela antes de enajenarme con alguien" dijo con diplomacia. "Así que si en algún momento decido que tú tienes razón y Ron es la raiz de todo mal, tomaré tu oferta de ayuda en consideración. O tal vez no. Pero de momento, todavía tengo que aclararme sobre cual de los dos tiene razón." Pero sabía perfectamente cual de los dos tenía razón y a quien elegiría si Malfoy o Ron le obligaban a elegir. Pero era algo bastante razonable para alguien que apenas conocía a ninguno.
"De acuerdo", Draco aceptó a regañadientes. "Pero pronto comprobarás que yo tenía razón." Y con eso se marchó, el puente sin quemar.
