Advertencia: este fanfiction puede causar ataques de risa incontrolable, mocos, mareo y una obsesión por ver capítulos antiguos de pokémon, jajjajaja.
Hola, a todos los pokeshipping, gracias por los comentarios del primer capítulo, especialmente a: SUPERJETJOHN, LUPYTA GOMEZ 017, AYNAT DREAMS que fueron mis primeros reviews, no saben cuanta alegría me dio leerlos y me dieron mucha motivación para continuar, gracias, también por el apoyo de los demás, este es mi primer fanfiction de pokémon y me emociona saber que a muchas personas le han gustado mi idea. Sugerencias, preguntas sobre el fic no duden que les responderé.
Disclaimer: Pokémon no me pertenece, sino a Nintendo y Satoshi Tajiri.
Una pregunta, ¿Cuándo leyeron la canción de Pokemón, no les dio nostalgia?
Si nada más que decir, disfruten la lectura:
Cuando pensamos en una persona día y noche,
no es difícil creer verla en otras personas: los gestos en una, la sonrisa en la otra,
pero ¿si nos encontráramos con esa persona querida, totalmente diferente de la que nosotros pensábamos que era? ,
¿La reconoceríamos? Y ella, ¿nos reconocería a nosotros?
En el capítulo anterior vimos que al tratar de ayudar a un Pidgey malherido, Ariel estuvo a punto de ahogarse pero con la ayuda de un muchacho, eso no pasó, ahora con un Pidgey en sus brazos y con su amigo Totodile, —su pokémon inicial— en el hombro corre buscando un Centro Pokémon en ciudad Verde.
—Pidgey, no te preocupes, ya estamos llegando y verás que pronto la enfermera Joy te va a curar —le decía Ariel, transmitiéndole tranquilidad al pobre pokémon. Cuando vio a lo lejos un edificio blanco con una gran P dibujada en el centro—. ¡Ahí, esta! ¡Vamos!
Las puertas del Centro Pokémon se abrieron dándole paso a Ariel que pasó corriendo hasta llegar a la recepción.
— ¡Enfermera Joy! ¡Enfermera Joy!
— ¿Qué es lo que pasa, jovencita?
—Necesito que me ayude. Este Pidgey necesita ser curado.
—Pero, ¿qué le ha pasado a este pokémon? Está muy herido —le reprochaba la enfermera mirándola con seriedad— ¿cómo has podido dejar que quedara en estas condiciones, jovencita?
—No fui yo, enfermera Joy, este Pidgey fue atacado por Spearows en el bosque, yo solo lo traje para que lo curará.
—Vaya, lo siento, creí que lo habías hecho pelear hasta estas condiciones —la enfermera Joy de ciudad Verde tomo al pidgey en sus manos—. Chansey, una camilla, por favor— Chansey apareció con una camilla en sus manos y la enfermera puso al pokémon y se giró hacia la muchacha— no te preocupes, curaremos a Pidgey, inmediatamente.
La enfermera Joy y Chansey desaparecieron tras las puertas de emergencias.
Ariel miró con aprensión la puerta y suspiró. Ahora solo podía esperar.
En una esquina del Centro Pokémon, Ariel vio unos videoteléfonos y se encaminó hacia allá.
—Ariel, Totodile, ¿cómo están? —Saludó la enfermera Joy, de la región Johto, sonriendo cuando apareció en la pantalla del videoteléfono— ¡Que alegría que me llames! ¿Dónde te encuentras, ahora? ¿Ya saliste de ciudad Carmín?
—Hola, Joy —le sonrió con desanimo.
—To, to totodile—dijo el pokémon con el mismo tono que su entrenadora.
— ¿Qué pasa, Ariel? ¿Por qué estás tan triste?
Ariel le contó como encontró al Pidgey herido y como había llegado a ciudad Verde con la ayuda de ese extraño muchacho y como estaba siendo curado ahora por la enfermera Joy y Chansey.
—Es natural preocuparte, Ariel, los pokémon son nuestros amigos y nos afectan cuando están heridos, sobre todo tú, Ariel, que amas a los pokémon. Además, —agregó— está siendo cuidado por mi prima Joy de ciudad Verde, no te preocupes.
Una sonrisa empezó a formarse en el rostro de Ariel.
—Tienes razón, Joy, no debería preocuparme. Además, sé que ese Pidgey es muy fuerte.
—Sí, ese es el ánimo, Ariel.
—Gracias, Joy, tu siempre me animas. Ya debo irme, te llamó después, ¿sí?
—Bien, Ariel, espero que me llames y me avises todo lo que te ocurre. Cuídate mucho.
—Sí, por supuesto, Joy y salúdame a Jenny. Nos vemos.
—Nos vemos, Ariel.
La pantalla del videoteléfono se apagó y Ariel suspiró.
— ¡Oye, tú!
Tengo que ser siempre el mejor
Mejor que nadie más.
Atraparlos mi prueba es
Entrenarlos mi ideal.
Yo viajaré de aqui allá
Buscando hasta el fin,
Oh, pokémon yo entere
Tu poder interior.
¡Pokémon!
Tengo que atraparlos,
Somos tú y yo
Nuestro destino así es,
¡Pokémon! Gran amigo es
En un mundo por salvar.
¡Pokémon! Tengo que atraparlos
Mi amor es real
Nuestro valor vencerá.
Te enseñaré y tú también
¡Pokémon!
Atraparlos ya,
Atraparlos ya,
¡Pokémon!
2. HOY PRESENTAMOS: ¡SALVANDO EL CENTRO POKÉMON!
— ¿Eh? —Ariel se volvió y se encontró con el chico del lago con la ropa hecha jirones—. ¿Qué te pasó?
— ¡¿Qué me paso?! Tú, tú tuviste la culpa —la señalo.
— ¿Yo? —se señaló a sí misma, miró a Totodile sin entender y luego devuelta al muchacho pelinegro—. ¿Yo, por qué?
—Cuando te fuiste corriendo, una bandada de Spearows vinieron volando y me atacaron a mí y a mi Pikachu.
—Pi, Pikachu —confirmó el pokémon ratón.
—Con razón, se me hacía raro que ningún Spearow me siguiera —se quedó pensativa cuando captó la mirada enfurecida del otro—. Jejejejje, quiero decir, ¿en serio?
— ¡Sí y ahora por tu culpa tengo la ropa así! —se señaló la ropa innecesariamente.
Ash estaba vestido con un pantalón azul, unas zapatillas negras con blancas, un polo negro debajo de una camisa azul más oscura que sus pantalones, unos guantes verdes y una mochila del mismo color y por ultimo tenía una gorra de la Liga Pokémon blanca adelante y roja por detrás (como habrán notado Ash esta vestido con la misma ropa que usó en su primer viaje pokémon)
—Bueno, discúlpame, ¿sí?
—No y ahora me debes ropa nueva.
—Oye, te estoy pidiendo disculpas, no me puedes perdonar.
—Como si las disculpas arreglaran algo. Además, ¿por qué huías de esos Spearows?
—Trataba de salvar a un Pidgey herido —Ariel se puso triste, mirando la puerta de emergencias—. Ahora, está en la sala de emergencia y yo estoy aqui sin poder hacer nada por ayudarlo —apretó la manos, llena de impotencia.
Ash la miró. La chica estaba realmente triste.
Suspiró y dejo que el enojo se disipara
—Bueno, ya no importa lo de la ropa. Lo único que puedes hacer ahora es esperar —le dijo ya sin un rastro de la anterior molestia—. ¿Por qué no nos sentamos?
Ariel asintió y ambos entrenadores se sentaron a esperar.
—A propósito, soy Ash y él es mi amigo Pikachu —dijo acariciando con cariño la cabeza del pokémon amarillo.
—Pika, pika—Pikachu le sonrió contento.
—Mucho gusto yo soy Ariel y el Totodile —señalo al pokémon acuático, sentado en su hombro.
—To, to, totodile.
Ash la miró de reojo y no pudo evitar preguntar.
—Eh, Ariel —llamó.
— ¿Qué sucede?
—Me peguntaba como llegaste a ese lago, salvando a ese Pidgey.
Ella enrojeció.
—Unos Spearows salvajes me atacaron cuando intente salvarlo y caí por un peñasco hacia el lago —le contó—. Por cierto, gracias por sacarme de allí, la verdad es que si no me hubieras sacado de allí hubiera terminado ahogada.
— ¿Por qué lo dices?
—Es que…—miró de un lado al otro, asegurándose de que no hubiera nadie cerca y se inclinó hacia Ash y bajo la voz hasta convertirla en un murmullo—…es que no sé nadar.
— ¿Qué? —la miró perplejo—. ¿Por qué?
—No sé —se encogió de hombros y miró hacia otro lado—. No me gusta el agua.
—Pero esa no es una razón válida para no aprender a nadar.
— ¿Y, qué?
—Serás…
—Ariel —interrumpió la enfermera Joy apareciendo con Pidgey en una camilla.
— ¡Pidgey! —Se levantó del asiento acercándose con cuidado a la camilla— ¿Cómo está? ¿Está bien? ¿Curó sus heridas? ¿Está sano?
—Sí, Ariel, no te preocupes, ya está curado, solo le falta descansar.
Ariel dejo salir un suspiro de alivio y acaricio suavemente los plumajes del ave. Feliz de que este fuera de peligro.
—Solo déjalo descansar en su pokébola y repondrá fuerza rápidamente para tu siguiente batalla.
—Enfermera Joy —Ariel la miró— ya le dije que este Pidgey no es mío. Yo solo lo rescaté.
Ash bufo.
—Y a ti, ¿qué te pasa? —dijo Ariel mirando al entrenador.
—Me pasa que malograste mi ropa, te enfrentaste a una bandada de Spearows, arriesgaste tu vida casi ahogándote en un lago por un pokémon que ni siquiera era tuyo —Ash la miro incrédulo.
—Pidgey estaba herido, no podía dejarlo solo, Ash.
— ¿Al punto de morir?
— ¡Por supuesto que sí, yo daría mi vida por los pokémon!
Ash se quedó impactado no solo por sus palabras sino por la forma en que lo miró: decidida y desafiante.
Esa forma tan decidida de ser era tan parecida a…
¡BOOMMMMM!
La fuerza de la explosión arrojo a todos al piso.
— ¿Qué fue eso? —Pregunto Ash, alarmado, protegiendo a Pikachu con su cuerpo.
—No lo sé —respondió la enfermera Joy—. Al parecer fue en la parte trasera del Centro Pokemón, donde descansan los pokémon heridos.
Ariel quien tenía en su pecho a Pidgey y a Totodile, cuidándolos, se levantó y miró al fondo del corredor lleno de humo, imaginándose a los pobres pokémon heridos y asustados.
— ¡No podemos dejarlos ahí! ¡Voy a ayudarlos! —Ariel le dio el Pidgey herido a la enfermera—. ¡Enfermera Joy cuide a Pidgey por mí!
— ¡Estás loca! —Increpo Ash, deteniéndola por un brazo—. El lugar está lleno de humo y escombros, vas a salir herida.
—No me importa, —le desafió Ariel soltándose de su agarre— voy a ayudar a esos pokémon y si no vas a ayudarme no me estorbes, vamos Totodile —corrió hasta por el pasillo que conducía al fondo del Centro Pokémon acompañada por su fiel amigo acuático.
—Está loca, ni siquiera tiene un plan —Pikachu lo miró con chispas en sus mejillas—. Ya sé, ya sé, voy a ayudarla. Enfermera Joy, saque a ese Pidgey de aqui y llame a la oficial Jenny. Yo voy a ayudar a esa impulsiva.
—Suerte, Ash.
Ariel con la ayuda del chorro de agua de Totodile extinguía algunos lugares con llamas y esparcía el humo. Llegaron al final del pasillo cuando vieron que la puerta de acceso al interior estaba tapada por una gran roca que les bloqueaba el paso.
— ¡Maldición! —Trató de empujarla pero era muy grande—. Tu turno, Totodile, ¡Arañazo!
—To to totodile —el pokémon acuático empezó a bailar y concentro energía en sus uñas que se alargaron y brillaron cuando arañó a la piedra.
Pero la piedra apenas se rompió.
— ¿Necesitas ayuda? —escucho a alguien decir detrás de ella.
Se volvió y vio a Ash y a Pikachu.
—Ash —les miró sorprendida—. Creí que no querías ayudar.
—Oye, no soy un ogro, yo también quiero ayudar a los pokémon.
—Entonces, ¿por qué me detuviste?
—Porque te ibas a ir sin un plan. Ahora, Pikachu, ¡Electrobola!
—Pika, pika —Pikachu saltó del hombro de Ash y corrió directo a la enorme roca, luego salto en el aire y formo una esfera de energía en la cola que golpeo en el centro de la enorme roca, rompiéndola en pequeños pedazos.
— ¡Bien hecho, Pikachu! —felicito Ash orgulloso de su amigo pokémon.
—Pika, pika, Pikachu.
Ariel los miró sorprendida.
—Guau, tu Pikachu es realmente fuerte.
—Gracias, yo mismo lo crie, ahora vamos debemos ayudar a los pokémon.
—Sí.
Entraron por la entrada que había hecho Pikachu con cuidado de no resbalar cuando escucharon unas voces discutiendo.
— ¡No! Yo tomare a este pokémon y se lo daré al jefecito.
—Estas mal chimuelo, yo se lo daré al jefe y me dará suficiente dinero para comprarme una nueva colección de corcho latas.
—No, par de tontos, yo se lo daré y me comprare el nuevo set de maquillaje junto con unas hermosas perlas.
Mientras con nuestros héroes…
—Oh, no. Yo conozco esas voces.
— ¿Quién son ellos? ¿Los conoces, Ash?
—Lamentablemente sí, ellos son… ¡Vamos, mejor míralo tú misma y me entenderás!
Ash y Ariel entraron a la habitación donde se encontraron a dos personas: un hombre de cabello azul y una mujer de un cabello de forma peculiar color rojo oscuro casi fucsia peleado con un Meowth.
— ¡Ya me imaginaba que solo ustedes atacarían un Centro Pokemón, equipo Rocket!
— ¡Eh! —Los tres dejaron de pelearse cuando los vieron aparecer.
—Pero si es el bobo con su Pikachu—reacciono primero Meowth.
—Guau, un Meowth que habla —exclamo Ariel maravillada.
—No te confíes, Ariel, ese Meowth es miembro del equipo Rocket.
—Tienes razón, Ash. Este…puedo hacerte una pregunta.
—Sí, claro.
— ¿Qué eso del equipo Rocket?
Pufff, todos cayeron al estilo anime.
—El equipo Rocket son unos ladrones que roban pokémon —dijo Ash después de levantarse.
—Así es bobita nueva—dijo Jessie con una sonrisa engreída— y ahora, ¡Prepárate para los problemas! Nos vamos a llevar a todos los pokémon.
—Y más vale que temas, —dijo James metiendo en un saco montones de pokébolas— que no va quedar ni uno solo.
—Para proteger al mundo de la devastación.
—Para unir a los pueblos dentro de nuestra nación.
—Para denunciar los males de la verdad y el amor.
—Para extender nuestro reino hasta Disneyland.
— ¡Jessie!
— ¡Pancho Villa! ¡Jijjaaa! ¡Viva la revolución!
—Y el guapo meowth.
—El equipo Rocket viajando a la velocidad de la luz.
—Ríndanse ahora o prepárense para luchar.
—Meowth así es.
—Pero si esa frases no tiene sentido —dijo Ariel señalándolos— Ash, ¿estás seguro que son ladrones?
—Como te atreves, boba —dijo Jessie molesta.
—Todavía que decimos nuestras primeras frases que les gustan a nuestros fans —James la regaño.
—Sí, boba insensible.
—Lo siento, lo siento —se disculpó Ariel.
—Te perdonamos, solo porque somos buenos —James se cargó un saco al hombro.
—Sí y todo porque tú eres nueva en el show —Jessie cargó con otro saco.
—Sí, pero que no se vuelva a repetir, eh bobita —le reprendió Meowth llevando otro saco lleno de pokébolas y escapando con los otros.
—Sí, lo siento lo siento.
— ¿Qué haces, Ariel? —Ash la miro con el ceño fruncido—. Estas dejando que escapen.
—Lo sien… ¿Qué? —Vio al equipo Rocket escapar con grandes sacos, saliendo del Centro Pokémon—. Me han tomado el pelo, pero no se va a quedar así, vamos Totodile —salió corriendo por la puerta trasera seguido de un Ash que negaba con la cabeza por lo inocente que era la chica pero con una sonrisa en el rostro.
— ¡Alto ahí, equipo Rocket! —Ariel se interpuso en el camino de los divertidos pero tontos ladrones—. Tal vez me engañaron ahí atrás pero no voy a dejar que se lleven a ningún pokémon.
—Esta boba sí que es persistente —dijo Jessie— pero nosotros también.
—Sí y no nos vamos a ir sin pelear —dijo James y Jessie y él sacaron una pokébola.
—Sal, Seviper.
—Vamos, Cacnea, sal ahora.
— ¡Seviper! —una enorme serpiente negra y morada salió de la pokébola de Jessie, de mirada intimidante delante de Ariel, mientras que en la de James…
— ¡Cacnea! —un pokémon tipo planta con un gran parecido con un cactus salió de su pokébola lanzándose inmediatamente a su entrenador dándole un "cálido y reconfortante" abrazo al pelimorado.
—Te dije que no delante de desconocidos, Cacnea —trataba de zafarse James de los brazos de su pokémon.
— ¡Vaya, no conozco esos pokémon, veamos lo que dice dexter! — Ariel saco su pokédex y señalo a ambos pokémon.
—Seviper, el pokémon colmillo serpiente y la forma evolucionada de Arbok. Seviper es conocido por su carácter agrio e inmoviliza a sus contrincantes enroscando su cuerpo a su alrededor.
—Cacnea, el Pokémon cactus. Cacnea vive principalmente en zonas desérticas y ataca moviendo sus brazos llenos de espinas como martillos.
—Son fantásticos —dijo Ariel admirándolos y guardando su pokedex en su bolsillo— pero Totodile es mucho mejor. ¡Vamos, Totodile, adelante!
— ¡To to to Totodile! —Totodile salto feliz del hombro de su entrenadora y empezó a bailar lleno de energía.
— ¡Pistola de agua a Seviper, Totodile! —el ataque de agua golpeo a Seviper de lleno haciendo caer hacia atrás y golpeando a su entrenadora.
—Aggg, James no te quedes parado —le exigió esta, tirada en el suelo.
—Sí, Cacnea, ataca con tus agujitas —ordenó el hombre cuando un impactrueno le cayó a Cacnea antes que pudiera iniciar el ataque — pero, ¿qué?
—Ahora sino somos parejos —dijo Ash parándose al lado de Ariel con Pikachu siguiéndolo y enfrentando al equipo Rocket.
—Sí, pero no por mucho tiempo —dijo Meowth sacando un control y apretando un gran botón rojo.
Apareció un globo en forma de Meowth, donde rápidamente el equipo Rocket junto con sus pokémon se metieron.
—Bobos, nos vemos después —se despidió Meowth— ah, se me olvidaba— apretó un botón y un guante color naranja atrapó a Pikachu y jalándolo dentro del globo donde James lo metió dentro de una jaula.
— ¡Pikachu, no!
—Nos vemos, bobos —dijeron los tres ladrones, felices de que finalmente su plan resultará.
—Debemos hacer algo, no podemos dejar que se roben a los pokémon del centro —le dijo Ariel a Ash.
—Ya sé, —levantó el brazo—. ¡Pikachu, impactrue…!
—No, Ash. No podemos atacarlos, dañaría a los pokémon heridos.
—Tienes razón —bajo la mano y la apretó— lo había olvidado.
Ariel vio con impotencia como el globo se alejaba poco a poco.
—Supongo que no tengo más alternativa —suspiró y sacó una pokébola de su cinturón—. ¡Sal…! —una ráfaga de viento pasó al lado de ella con rapidez y cuando enfoco vio a un ave de colores marrón y crema volar en el cielo azul, destellando con la luz del sol.
— ¡Pidgeyyyyyy! —el pokémon ave que rescató Ariel volaba con rapidez y decisión hacia el globo y cuando estuvo lo suficiente cerca, le hizo un corte con su afilado y corto pico.
El globo rápidamente empezó a perder aire.
— ¡Echen pajaaa!
Con un golpe sordo el globo aterrizó a unos cuantos metros donde Ariel y Ash se encontraban.
— ¡Bien hecho, Pidgey! —felicito Ariel al ave que ululó orgullosa—. Ahora, equipo Rocket, prepárense que esto, ¡va a doler! Totodile, ¡cuchillada!
—Totodile —las garras de Totodile brillaron y golpearon a los tres ladrones y a sus pokémon, haciéndolos soltar los sacos llenos de pokébolas—. ¡Ash, atrápalas!
—Sí, tienes razón. ¡Bulbasur, yo te eligió! —Bulbasur apareció tras un rayo de luz blanca—. Bulbasur, usa tus látigos cepas y coge esos sacos.
—Bulbasur, Bulsabur —el pokémon hierba extendió sus látigos y atrapo los sacos y los puso al lado de los entrenadores.
—Oye, bobo esos son nuestros pokémon —dijo Jessie parándose.
—Sí, nos costó mucho tratar de robarlos — dijo James—. Cacnea, lánzales tus agujitas.
—Bulsabur, hojas navaja.
Las agujas fueron detenidas por las hojas navajas.
—Totodile…
—Pidgeyyyyyy —Pidgey apareció en la batalla enfrentándose a Seviper.
—Pidgey, ¿tú quieres pelear?
—Pidgey —Ariel lo miro sorprendida y sonrió.
—Bien, ¡Pidgey ataque de ala!
—Pidgey —el ave voló con velocidad y golpeó a Seviper dejándolo adolorido.
—Seviper, atrapa a esa ave.
— ¡Pidgey, multiplícate! —cinco Pidgey aparecieron y Seviper confundido atacó a uno pero este desapareció—. Y, ahora, ¡Agilidad! —los cuatros pidgey aparecieron y desaparecieron en el aire—. Y, ahora ¡Ataque rápido!
El golpe dio de lleno en Seviper.
— ¡Ash! —El pelinegro dio un salto—. Ayúdame, ¿quieres?
—Yo... ahhh, si —se aclaró la garganta—. Pikachu, ¡Impactrueno!
— ¡Pidgey, tornado!
El impactrueno de Pikachu se juntó con el tornado de Pidgey formaron una combinación que mandó a volar al equipo Rocket.
—El equipo Rocket fue vencido otra vez.
Tin.
—Sí —Ariel saltó emocionada—. ¡Derrotamos al equipo Rocket! Dame esos cinco, Ash.
— ¿Qué?
—Ay, siempre tienes que arruinar los momentos.
— ¡Ash! ¡Ariel!
Ambos vieron aparecer a la enfermera Joy junto a la oficial Jenny.
— ¿Qué es lo que pasó? —pregunto la mujer de cabello azul.
—Recuperamos a los pokémon robados y mandamos a volar al equipo Rocket —Ariel les mostro los sacos llenos de pokébolas a ambas mujeres.
—Gracias por curar a mis pokémon, enfermera Joy —Ariel le hizo una reverencia.
—No es nada, Ariel. ¿Y a donde irás ahora?
—Ya que el gimnasio Verde está cerrado, voy a ir a ciudad Plateada a ganar mi siguiente medalla.
—Suerte, espero que ganes.
—Gracias.
—Y, ¿tú Ash? Dijiste que ibas a regresar a tu casa.
—Iba a hacerlo pero alguien me destrozó mi ropa nueva.
—Cuantas veces te voy a decir que no fue mi intención —replico Ariel.
—Bueno, hasta que me pagues, voy a viajar contigo.
— ¿Eh? —le miró—. Pero si la enfermera Joy te la arregló.
—Pero tú tuviste la culpa de que se estropeará en primer lugar, así que debes tú pagármela.
Ariel lo miró y luego lo señalo con picardía.
—Lo que pasa aquí es que tú has visto lo genial que soy yo peleando y por eso quieres viajar conmigo.
Ash enrojeció.
— ¡Sólo voy a viajar contigo para que me pagues! Después me voy.
—Sí, claaaaro.
— ¿Qué dijiste?
—Sólo era una bromita porque te tomas todo tan a pecho.
Ash la ignoró y se volvió a la enfermera.
—Gracias por todo, enfermera Joy y por decirle a la oficial Jenny que nosotros no destrozamos el Centro Pokémon.
—No, gracias a ustedes por recuperar a los pokémon, estoy muy agradecida.
Ariel se acercó a Pidgey que estaba al lado de la enfermera.
— Bueno, Pidgey fue un gusto conocerte —se acuclilló y acarició la cabeza del pokémon— espero que te recuperes del todo de tus heridas y gracias por ayudarnos con el equipo Rocket a pesar de estabas herido, fuiste muy valiente, es más quiero que tengas esto, —rebusco en su mochila hasta que sacó una cinta azul y se la amarró en el cuello al pokémon— quiero que la tengas para que me recuerdes y recuerdes como nos conocimos.
El Pokémon miró conmovido la cinta.
Ariel se le levantó. Se calzó su mochila y ajustó su cinturón de pokébolas.
—Bueno, debo irme. ¡Nos vemos, enfermera Joy y espero verte otra vez, Pidgey! ¡Crece y vuélvete fuerte! —Ariel salió corriendo.
— ¿Por qué siempre tiene que estar corriendo? —Se quejó Ash—. Adiós y gracias por todo. ¡Ariel, espérame, debes pagarme lo que me debes! —salió corriendo siguiéndola.
Ahora, con nuevo compañero de viaje, Ariel continúa su camino para convertirse en la mejor Maestra Pokémon. ¿Qué nuevas y divertidas aventuras le esperan a Ariel en el futuro? Eso lo sabremos en el siguiente capítulo.
ESTA HISTORIA CONTINUARA…
COMENTARIOS FINALES:
— ¡Al fin termine el capítulo! —Nova se seca el sudor de la frente y respira tranquila—. En serio, el capítulo estuvo difícil de sacar a comparación del primero que prácticamente lo escribí en tres días. Este capítulo por uno u otro motivo no podía continuarlo, que se iba la inspiración, que no sabía los ataques de un pokémon, que no podía hallar el carácter de cada personaje, que no era muy divertido, que no tenía tiempo, en fin, me alegro haberlo terminado.
Ahora, algunos agradecimientos:
1. Superjetjohn 117: Gracias por el comentario y tus buenos deseos, y sigue leyendo tengo muchas sorpresas más adelante. ¡ERES MI PRIMER REVIEW!
2. LUPYTA Gomez 017: Me figuro que te gusta la actriz por eso el nombre, ajajjjaja. Yo también amo el pokeshipping fueron por ellos que me enganche tanto con pokémon. Y sí, Ariel es Misty, eres realmente buena y te doy un dato: lee atentamente lo que dice Ariel, sus palabras guardan más de un significado.
3. AYNAT DREAMS: Tu hipótesis es correcta Ariel es Misty solo que ha perdido la memoria y no recuerda quien es por algo del pasado.
4. Mistyket: Gracias por el comentario, espero que me sigas leyendo porque tengo muchas sorpresas.
P.D.: Adore tu historia del pañuelo y el señuelo, fue uno de los primeros fics que leí y que me hicieron escribir esta historia.
5. LUCIERNAGAS EN LA NOCHE: Gracias por el comentario. Continúa leyendo.
6. DRAGON TITANICO: GUAU, mi primera amenaza de muerte, jajajajajajaja. Yo también adoro a Misty, amigo, ella es la mejor chica que acompaño a Ash, tenía su propia personalidad y siempre le bajaba los humos. Es una chica decidida y fuerte por eso lA admiro. Solo quiero aclararte un par de cosas: pareja es Ash y Misty, 2. JAMAS DE LOS JAMASES MATARIA A MISTY, 3. Yo nunca dije que estuviera muerta, ese fue el pensamiento de Ash no mío. Aclarado todo espero que sigas leyendo y leas con más atención porque Misty está ahí, y está viva.
¡QUE CREZCA LA COMUNIDAD POKESHIPPING!
CREO QUE DEBERIAMOS TENER UN CLUB
Nos leemos, Nova fuera.
