IMPORTANTE: Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto.

Lo siento, pero en el capítulo anterior olvidé mencionarlo.

Nadie me ha dado review… eso es triste… pero igual voy a seguir subiendo capítulos, aunque por ahora solo tengo estos dos…. Esta es mi primer fi casi que por favor denme sus opiniones…

Y aquí está


CAPÍTULO II

"Fantasías y confesiones"

Hinata corría a toda velocidad hacia donde estaban su primo y Tenten practicando, cuando ambos se percataron de que ella se acercaba, se extrañaron un tanto al darse cuenta de que venía como alma que lleva al diablo.

—¿Hay algún problema, Hinata sama? — preguntó Neji, preocupado por la agitación de su prima cuando ella llegó a su lado, mientras esta recuperaba el aliento.

—N-no, ninguno, Neji-niisan. ¿P-por qué preguntas?

—Porque venias corriendo como si escaparas de un regimiento — contestó Tenten antes de que Neji abriera la boca.

Hinata se ruborizó un poco, ya que a pesar de todo sentía que de alguna manera había escapado del pelirrojo. Aunque la razón para irse precipitadamente había sido que de pronto recordó su reunión con su primo y Tenten, la verdad es que también había aprovechado la oportunidad para salir corriendo de ahí, ya que Sabaku noGaara le provocaba una rara sensación en la boca del estómago, la cual no sabía cómo definir, y, en cierta forma, le provocaba un poco de miedo aquel extraño chico.

—N-no es eso, Tenten-san, es sólo que por un momento olvidé que me reuniría con ustedes, a-así que cuando lo recordé, corrí lo más rápido posible— como técnicamente no mentía, no le costó responder de forma convincente, ya que normalmente era mala mintiendo, en especial a sus amigos.

No le dieron más importancia al asunto, así que comenzaron su preparación para el examen físico, haciendo distintos ejercicios, que de alguna manera creían que podía entrar en el examen, como la invertida y volteretas simples.

Luego de pasar casi dos horas practicando, decidieron que era suficiente ejercicio para el resto del año y se dirigieron a la mansión Hyuga, puesto que Hinata había convencido a Tenten de que se duchara y cambiara su ropa en la mansión, ya que, mal que mal, la casa de Tenten estaba a varios kilómetros de la zona en la que estaban.

Una vez dentro de la casa, Hinata procedió a convencer a su amiga de que se quedara a dormir ahí, Tenten era una de sus mejores amigas, la conoció dos años antes, cuando su primo la llevó a casa para hacer un trabajo de neurobiología que Shizune-sensei había dado. Cuando Tenten vio a la Tímida Hinata intentando mezclarse con la pared, sintió un deseo de proteger a la peliazul, así que comenzó a acercarse poco a poco a ella, hasta que varios meses después eran íntimas amigas. Tenten era una chica alegre y eztrovertida, de largo cabello castaño, ojos marrones y una sonrisa contagiosa.

Cuando Hinata comenzó a sentirse cómoda con ella, Tenten notó que, a pesar de ser tímida, la prima de Neji podía ser muy divertida, y que tenía bastante carácter, en especial cuando discutía con su hermana pequeña, Hanabi, o con Neji, pero le costaba mucho sacarlo a relucir.

Luego de ser convencida por la Hyuga, Tenten telefoneó a sus padres para avisarles que se quedaría a dormir en la casa de Hinata.

Mientras se duchaba, Hinata pensaba en su encuentro con el pelirrojo, no podía negar que era muy guapo, aunque lo que más le había gustado de él habían sido sus ojos verde agua.

Recordó como el chico bajó y subió aquel árbol con una facilidad increible, casi pareciendo un felino, y el cómo su cabello contrastaba con su blanca piel. Ahora que lo pensaba, recordó también el tatuaje que él tenía en la frente con el kanji (ai, amor), y se preguntó por qué el joven se lo habría tatuado.

"Quizás tiene novia y se hizo el tatuaje para mostrarle cuánto la ama" pensó Hinata un tanto desanimada, luego se le vino a la cabeza la imagen del pelirrojo mientras le tendía la mano para ayudarla a ponerse de pie, luego de ponerse los zapatos, e increíblemente empezó a fantasear con lo que hubiese pasado si Gaara la hubiese jalado hacia l y…

Cuando ella se percató de hacia donde la llevaba su imaginación, se puso furiosamente roja, era la primera vez que tenía este tipo de fantasía, así que comenzó a negar fuertemente con la cabeza para hacer desaparecer la fantasía, pero para su mala suerte perdió el equilibrio y terminó por caerse, peor aún, mientras caía, intento cogerse de la cortina de baño, por lo que acabó en el piso con la cortina enredada en ella.

—¡KYAAAAAAAAAAAA! — gritó Hinata, sobándose el trasero con una mano y la cabeza con la otra.

—Hinata, ¿Estás bien? — Cuando la ojiperla levantó la vista se quedó pálida, y creyó que podría morirse ahí mismo.

La puerta, a la cual había olvidado echar el cerrojo, estaba abierta y en su umbral estaban Tenten y su primo, este último se puso mortalmente rojo al ver a Hinata. Tenten, al ver la situación, entró en el baño y cerró la puerta en las narices de Neji.

—L-lo siento mucho Hinata sama — dijo él a través de la puerta cerrada, y luego se escucharon unos rápidos pasos alejándose.

— ¿Qué te pasó? — quiso saber Tenten, al ver a su amiga desnuda, enredada en la cortina y con el agua aun cayendo sobre ella. Hinata estiró la nano para cerrar el grifo mientras contestaba.

—Me caí.

—Eso es obvio, a lo que me refiero es a cómo te caíste — le dijo Tenten, tratando de contener la risa—. ¿Y me podrías decir por qué te ocultas tras esa enorme chaqueta siendo que tienes un cuerpo de lujo? — terminó de decir Tenten al fijarse en el cuerpo aun desnudo de su amiga.

Hinata se quedó quieta unos segundos hasta que se recobró de la impresión, miró su cuerpo y con una exclamación ahogada intentó cubrirse con la cortina. Ante eso Tenten menos que bufar y tomar a su amiga de un brazo para ponerla de pie.

—No seas tonta, Hinata, ambas somos mujeres, además no tienes nada de qué avergonzarte.

Hinata permitió que la pusiera de pie y luego tomó una toalla para envolverse el cuerpo.

—L-lo siento, Tenten san, pero no estoy a-acostumbrada a que me vean.

—Eso se nota, pero sigo con la duda del por qué te escondes, si supieras sacarle provecho a lo que tienes cualquier chico caería rendido a tus pies.

Hinata pensó en Gaara y si a él le atraería su cuerpo, y luego se puso tan roja como la luz de un semáforo al darse cuenta de que en algún recóndito rincón de su ser deseaba que así fuera.

—No te sonrojes tanto —comentó Tenten, completamente ajena a los pensamientos de la peliazul—, no es como si tuvieses a algún chico en la mira, ¿verdad?

La ojiperla se sonrojó aún más, cosa que no pasó desapercibida para su amiga castaña, quien se quedó boquiabierta.

—No puede ser—susurró— ¡Hay un chico que te gusta! — casi gritó Tenten.

¡No!, n-no hay n-ningún c-chico.

Tenten la miraba entre maravillada y resentida, pues pensaba que su amiga le había ocultado algo tan importante como eso.

¿A no? Entonces ¿por qué estás tan roja?

S-siempre me s-sonrojo con estos temas.

—Cierto, pero es la primera vez que es tan intenso. Vamos, Hinata, sabes que me lo puedes contar, ¿o es que no confías en mí? —preguntó Tenten, con tono herido, pues ciertamente se empezaba a sentir mal porque su amiga no confiara en ella.

—Q-que no es eso— suspiró y decidió contare su encuentro con el pelirrojo a su amiga—, bien, c-cuando hable con Neji-niisan esta mañana le dije que tenía que hacer deberes— tente solo asintió con la cabeza para darle a entender que conocía esa parte de la historia— p-pero la verdad ya los tenía hechos, le dije eso para darte un tiempo a solas con él— ahora fue el turno de Tenten de sonrojarse—, así que me fue a la orilla del río, donde está el árbol de sakura, estaba haciendo ejercicio cuando apareció un chico — Tenten abrió más los ojos y se acercó a Hinata para escuchar cada palabra—. N-no se q-quien era, pero no he podido s-sacármelo de l-la c-cabeza en todo el d-día — confesó avergonzada Hinata.

—Así que por eso tartamudeas— conjeturó Tenten y Hinata la miró sorprendida—. Se mejor que nadie cuánto has luchado contra tus tartamudeos, y hoy te he escuchado tartamudear más que en un mes completo, y cuando mencionaste a tu chico del río tartamudeaste aún más. Así que dime, dime, ¿cómo es él?, ¿cómo luce?, ¿le preguntaste el nombre? ¿Se verán de nuevo?

— ¡N-no! —casi gritó Hinata— m-me refiero a que no nos veremos de nuevo, simplemente nos encontramos de casualidad.

—Vale— dijo sonriendo Tenten, no se le paso por alto que solo contestara una de sus preguntas, por lo tanto era la única que le importaba—. Y ¿cuáles son las respuestas a mis otras preguntas?

—B-bueno, él es un chico alto, de cabello rojo, ojos verdes, una forma un tanto fría de hablar pero…— se sonrojó a más no poder al ver la cara de Tenten, que la miraba entre conteniendo la risa y sorprendida, y darse cuenta de que se había entusiasmado hablando de Gaara—. Su nombre es Sabaku no Gaara, no sé nada más— terminó a toda velocidad.

—Bueeeeno— dijo Tenten con una sonrisa socarrona— eso es la mejor descripción de un chico que me has hecho, la última vez que describiste a un chico fue "alto, rubio de ojos azules", así que como en esta te cortaste, creyendo que te gusta.

—E-eso es imposible, lo acabo de conocer.

—Entre las dos tú eres la romántica, ¿no crees en el amor a primera vista?

—Eso es imposible—repitió en un murmullo, más para ella que para su amiga.

—De todas formas, ¿qué estabas pensando que te caíste? Si fuera sólo por vuestro encuentro es raro que te cayeras—Hinata se puso como un tomate, sorprendiéndose de las veces que le había pasado eso en ese día, Tenten la miro con la boca abierta—. ¿Qué te estabas imaginando, chica mala?

—N-No e-es n-nada, solo p-pensaba en si él t-tendría n-novia y que hubiese p-pasado si c-cuando me ayudó a p-ponerme en pie me h-hubiese b-be-bes…— luego dio una especie de gritito y se tapó la cara, sentándose en la tapa del baño.

—Ja ja ja— explotó Tenten— lo siento Hinata, pero si te imaginas a un chico que recién conoces besándote, definitivamente te gusta. Ven, vamos a tu habitación, debes ponerte ropa si no quieres resfriarte.

Salieron del baño y se dirigieron a la habitación de Hinata, era un cuarto simple, con un gran armario junto a la pared, una alfombra verde botella y una amplia ventana que daba a la calle lateral de la mansión Hyuga, un escritorio, velador de estilo sencillo al lado de una cama cuyo cobertor era de color verde claro, y cuando la ojiperla lo vio le recordaron cierto par de ojo de casi el mismo color, quitándose ese perturbador pensamiento de la cabeza, ella se cambió ropa, se puso unos jeans rectos de color blanco y una blusa estilo escoces, bastante grande, en rojo y azul.

Ya eran casi las nueve de la noche cuando bajaron a cenar, en el comedor encontraron a Neji, quien al ver a su prima, se ruborizó un tanto y desvió la vista, ahí fue cuando Hinata recordó que su primo la había visto en el suelo del baño, ¡desnuda!. Ella también se ruborizó, pero decidió no comentar nada y hacer como si nunca hubiese pasado nada, no sería cómodo convivir con alguien en malos términos, además quería a Neji como a un verdadero hermano y lo que pasó en el baño había sido un accidente, en más de un sentido.

Luego de comer cada uno se retiró a su habitación, Tenten se quedaba en un cuarto para huéspedes, que estaba a dos puertas de la de Hinata.

Luego de ponerse el pijama, un short blanco con una camiseta a tirantes del mismo color, se metió a la cama y empezó a dar vueltas, le costaba mucho encontrar un posición cómoda, cada vez que cerraba los ojos veía al pelirrojo

—¡Maldita sea! —exclamó fastidiada Hinata, su fijación por Gaara ya era casi una obsesión, y eso no le agradaba nada. Luego de respirar profundo un par de veces para calmarse, se acostó boca abajo y finalmente pudo dormir.

Sin embargo el sueño que tubo fue de lo más extraño.