LA VERDAD DE GAIA

Tomoyo busca unas viejas ropas en el armario, claro que es difícil encontrar algo entre tantos vestidos de mujer, y los trajes que le ha confeccionado a su amiga Sakura, no puede encontrar nada apropiado para su "invitado", y ahora que lo piensa, jamás ha hecho otra vestimenta para hombres que no sea el traje que le hizo a Li- kun, cuando sellaron la carta del "vació", pero es demasiado pequeño para el "muchacho – dragón".

Se escuchan unos toques en la puerta - ¡adelante! – una de las sirvientas de la familia Daidoji asoma su cabeza por la puerta – señorita, su huésped ya despertó – Tomoyo le sonríe – enseguida voy - dejo los trajes en la cama, y salio de la habitación.

En el pasillo, Tomoyo reflexiona, e intenta comprender como pasó esto, y recordó que fue en el momento en que Sakura agarro esos extraños pedazos de cristal que cayeron del bolsillo de Kagome.

FLASHBACK

Sakura:- Kagome, veo que te encuentras bien.- dijo al mirar como Kagome entraba por la puerta de la sala.

Kagome tenía los brazos encogidos hacia su cabeza, y con una expresión de enfado - Si, no te preocupes – lo dijo de tal manera, que Sakura sintió un horrible escalofrió.

Tomoyo.- muy bien Kagome-san, tu trabajo es hacer una reseña del tipo de armas que vimos aquí – le sonrió a Kagome que se sintió avergonzada de su comportamiento.

La sala de armas era una de las mas populares en el museo, al parecer esta exhibición fue traída al museo de Tomoeda por un empresario Alemán, que fue el comprador de este ultimo. y ciertamente, era bastante ostentosa, tenia espadas cortas de Grecia, y Roma, espadines de Francia, escudos, hachas, arcos, Martillos, alabardas, espadas largas, bastones, pero las piezas mas atrayentes eran dos, una al fondo de la sala del museo, era un arco bien adornado con terminados dorados casi en el centro de este, muy brillante, parecía de plata pura. La segunda era una espada que se ubicada en el centro de una urna transparente, en el centro del pasillo donde se encontraban las demás espadas. Su brillo se acentuaba del metal opaco y oxidado de las demás. Su hoja era mas o menos de un metro veinte, en su empuñadura brillaba una gema roja que prevalecía del tono dorado que le rodeaba En el mango se divisaban otras nueve joyas que brillaban de igual intensidad, eran de diferentes colores, y ciertamente eran muy agradables a la vista.

Sakura.- ¡Guau¡es una espada muy bonita! – dijo en tono de admiración.

Kagome.- Ciertamente lo es, parece como si fuera nueva.

Tomoyo.- Se acerco y empezó a leer la placa junto a la urna – "Cuenta la leyenda de esta espada fue hecha con "Leto", la sagrada aleación de los nueve metales que los dioses antiguos dejaron en la Tierra en el momento que la crearon. Esta espada contiene en su interior los nueve espíritus de "Gaia", los cuales representan nueve elementos que conforman la vida en el planeta: Bosque, Trueno, y Hielo, la descendencia. Agua, Viento, Fuego, y Tierra, la composición. Luz y Oscuridad, el equilibrio. Si se perturba este equilibrio, entonces las consecuencias serán fatales."

Kagome.- Se acerco para poder realizar un resumen de la placa - ¡vaya! es sorprendente, al parecer esta espada es trascendental en la cultura Europea – decía mientras intentaba escribir en su libreta, pero noto algo - ¡rayos¡esta pluma no escribe!

Sakura.- ¿si quieres te presto una? – dijo mientras busco en su bolsillo.

Kagome.- no es necesario, aquí traigo unas cuantas mas – bajo la mano a la bolsa del saco, y busco las plumas, pero al sacarlas de donde las llevaba, un pequeño frasco salio, el frasco donde llevaba los fragmentos de Shikon, de lo cual no se dio cuenta.

Sakura.- Kagome- san, se te cayó algo del bolsillo – se apresuro rápidamente a recogerlo.

Kagome.- ¡no Sakura! – pero era tarde, Sakura había tomado los fragmentos de Shikon.

En ese instante, los ojos de Sakura se perdieron, Tomoyo y Kagome intentaron despertarla ante este letargo, pero no pudieron lograrlo, así que Kagome intento quitarle los fragmentos de la mano, mas sin embargo, en el momento que las dos tocaron los fragmentos, estos comenzaron a brillar, y enfrente de ellos aparecieron las siluetas de algunas Cartas Sakura, que su dueña traía en su bolsa, junto con las demás en el libro, después una luz atravesó las cartas, para luego utilizar los fragmentos como prisma, y un arco iris de nueve colores golpearan las nueve joyas en el mango de la espada, y ocho de estas salieron volando por la ventana, para su suerte, eran las únicas en la sala en ese momento.

Tomoyo- Sakura- chan, Kagome – san¿se encuentran bien?

Sakura despertó aturdida- ¿q-que paso?- se llevo la mano a la frente.

Tomoyo.- No lo se, de pronto una luz que venia de las cartas, golpeo las joyas de esa espada, y salieron volando.

Kagome.- ¿Qué!

En ese mismo instante, la novena joya comenzó a brillar, y salio una silueta brillante, que rápidamente tomo forma y tamaño, y se diviso un gran dragón de piel roja, ellas retrocedieron asustadas y no pudieron evitar que se les escapara un grito, el dragón las miro con ojos de ira, después volteo en dirección de donde se habían ido los fulgores de luz, e instantáneamente se fue tras ellos.

Sakura.- ¿q-que fue eso!

Kagome.- no lo se – se escucho la puerta de la sala, las tres voltearon, y vieron que Li había entrado, sin antes dejar una barrera en la puerta para evitar que alguien mas entrara, con espada en mano, Li se acerco a ellas, y preocupado pregunto.

Li.- ¿Qué sucedió!

Sakura.- No lo se, los cristales que traía Kagome en su bolsa hicieron reacción con las Cartas Sakura.

Li.- ¿Que dices!- se escucho la voz de Inuyasha

Kagome.- ¡Es Inuyasha! – instintivamente Kagome busco algo para poder ayudar a Inuyasha, y lo único que vio fue el arco de plata que estaba en el suelo, lo tomo deprisa, y un paquete de flechas antiguas.

Tomoyo,- ¡Sakura!- Kagome volteo, y se dio cuenta de que Sakura se dirigía a donde se había ido el dragón, Li saco su espada, Kagome, y Tomoyo fueron en busca de Sakura.

Después de eso, se encontraron con el "joven con orejas de perro", y a partir de ahí, lo demás no lo sabe con exactitud, pues Sakura uso a "Sueño", pero según lo que le contó, ese dragón fue derrotado por Kagome–san, y fue entonces que ese impresionante monstruo se convirtió en ese joven delgado que en esos momentos estaba lastimado.

Tomoyo no puede evitar dejar escapar una risita.- hemos conocido "gente" muy interesante.

Mientras, el joven dragón observa por todas direcciones, e intenta enfocar su mente en algo que no fuera el penetrante dolor de la espalda. Ve un cuarto muy bien decorado, digno de una princesa, la cama era amplia, y muy cómoda, con sabanas de un color rosa suave, la cabecera estaba muy bien adornada, con vivos tallados en madera, con diseños muy del siglo 19. Enfrente de la cama, un tocador con un espejo de grandes dimensiones, donde casi se podía reflejar toda la habitación. Abajo del espejo se podían ver lo propio de una mujer, secador, maquillaje, un alajero dorado muy bien detallado en su exterior. En el fondo de la habitación se asomaba una puerta entre – abierta, y pudo alcanzar a ver unos cuantos lienzos colgados en un tubo. Del otro lado de la habitación observa un gran armario de madera oscura, parecía una pieza clásica, y junto a el una pequeña mesa redonda con no mas que un pequeño cofre. Pero lo que llamo mas su fue una gran caja negra en una mesita cerca de la pared que estaba a su izquierda. Era una caja con el frente de "cristal" negro, y detrás de ella salía una "cuerda" que se incrustaba en el muro detrás de ella. (¡hey¿que esperaban, el pobre a pasado sabe dios cuantos años encerrado en una espada, es obvio que el pobre no pueda saber lo que es una simple televisión)

Se escucha unos golpes en la puerta de la habitación, y se abrió para dejar pasar a la bella Tomoyo. El joven dragón alojo sus ojos en ella, y se sonrojo, ayer solo la había visto por unos minutos, y no le puso atención, pero ahora, no puede evitar dejar de verla, llevaba una charola de plata, con unos cuantos platos con comida, una jarra de jugo, y unos vasos.

Tomoyo.- ¿Cómo se encuentra nuestro huésped! – pregunto sonriente, el joven dragón volteo la cara con los ojos "endurecidos", pero la mirada solo era una forma de ocultar su pena.

Tomoyo dejo la charola en la mesa de al lado de la cama, acerco una silla para sentarse, una vez mas sonrió, el joven dirigió su mirada hacia ella, Tomoyo se le acerco para quitarle las vendas y poder cambiárselas, y miro como el muchacho aun sangraba un poco, pues mancho la cama con sangre.- ¿todavía le duele? – el joven prácticamente saco humo al tenerla tan cerca, y se movió para atrás, sin darse cuenta, se le acabo la cama, dándose tremendo golpe contra el suelo.- ¡santo cielo¿se encuentra bien! .- Tomoyo se dirigió hacia el y lo ayudo a levantarse tomándolo del brazo, y lo dejo en el borde de la cama.

Poco después, Tomoyo se desasía de las vendas ensangrentadas, colocándolas en una bandeja de plástico con agua caliente en ella, y el joven dragón comía lo que le había dejado tan amablemente la jovencita.

Dragón.- ¿Por qué? – pregunto repentinamente, tomando por sorpresa a Tomoyo - ¿Por qué me ayuda después de que intente matarlos?

Tomoyo.- eso es mentira, usted simplemente intentaba defenderse – se acerco a la cama, y le volvió a sonreír – nosotros fuimos lo que lo atacamos – se sentó en la orilla del colchón - si hubiera deseado matarnos, lo hubiera hecho en el instante en que nos tuvo enfrente – el joven se le quedo mirando una vez mas, y ella le recordó a alguien, alguien que fue muy importante en su pasado.

Golpearon la puerta – adelante – dijo la chica de pelo negro, una vez mas era una de las recamareras – señorita, la joven Sakura y el joven Li están en la sala, junto con unos amigos de la escuela – se levanto y dijo amablemente – enseguida voy – dirigió su mirada una vez mas al muchacho dragón – bien si necesita algo, solo avíseme joven… - se quedo esperando, deseaba saber su nombre y dio pie para ello. El joven por fin le regreso la sonrisa – Ashel…Ashel Seleenfeuer – Tomoyo volvió a sonreír – yo soy Tomoyo Daidoji.

En el vestíbulo, Sakura, Li, Kagome e incluso Inuyasha, que llevaba su gorra para evitar que le vieran sus orejas, eran llevados a la sala, una vez ahí el mayordomos ofreció asiento. Kagome e Inuyasha no pudieron evitar su admiración por semejante residencia, para Kagome era la primera vez que conocía a alguien con tantas riquezas, y tantas comodidades, y se sintió algo incomoda, pero para Inuyasha era mas extraño, conocía pocas residencias en este mundo, una para ser mas exacto. Por curiosidad, empezó a fisgonear con su olfato todos los adornos de madera, y ver de reojo los jarrones, Kagome se puso nerviosa al pensar que si rompía algo, pasaría el resto de sus días, y tal vez toda su siguiente vida, en pagarlo.

Kagome.- ¡Inuyasha deja eso, y ven para acá¿Qué no vez que lo vas a romper! – dijo nerviosa al ver como miraba una escultura de cristal. Inuyasha no le hizo caso y siguió mirando la pieza tan costosa, Kagome lo agarro las patillas ( y que patillas) y lo jalo para retirarlo de ella.

Inuyasha.- ¿Qué te pasa¡Suéltame!

Kagome.- ¡cállate y no toques nada, si rompes algo nunca podré pagarlo! – decía mientras hacia el esfuerzo de quitarlo de ahí, pero por estar discutiendo con el, Inuyasha golpeo el mueble con el pie, y la escultura simplemente se precipito hacia el suelo, Kagome solo vio como su futuro se derrumbaba frente a sus ojos, y como los pedazos de cristal volaban por todos lados, se arrodillo enfrente de los pedazos de cristal, gimoteando. Sakura y Li, que hasta entonces habían intentado deshacerse de la servidumbre, voltearon y miraron como Kagome se lamentaba por su nueva "deuda para el resto de sus días", o quizás para el "resto de sus vidas", y al lado de ella, Inuyasha sentado como "perrito" intentando tranquilizarla – vamos Kagome, solo era una pieza de vidrio – pero repentinamente una flama la rodeo, Inuyasha sintió otra vez el escalofrió que le da solo cuando sabe que va a ser "castigado".

Kagome.- ¡I N U Y A S H A! – giro la cabeza con fuego en sus ojos, Inuyasha se hizo para atrás asustado al ver los ojos de Kagome - ¡A B A………! – Se detuvo a media frase, una pequeña gota de sudor rodó por su cabeza, y reflexiono – ¿que estoy pensando!... si lo castigo aquí, no solo voy a romper el piso, podría tirar algo más con el estruendo del golpe – Inuyasha estaba curioso por saber el por que no fue castigado, se acerco a Kagome, que instintivamente cerro el puño, sobresaltando una gran vena en este, y le propino tremendo golpe en la cabeza, Inuyasha se agarro la cabeza en señal de dolor, y dijo con bastante enojo.

Inuyasha.- ¿Qué te pasa!

Kagome.- ¡Y todavía lo preguntas¡acabas de hacer que me endeudara por toda mi vida! – coloco su frente pegada a la de Inu.

Inuyasha.-¿Y solo por ese estupido pedazo de vidrio te enfadas tanto! – dijo mientras con la frente empujaba la cabeza de Kagome

Sakura y Li observaban el espectáculo con una nerviosa sonrisa en sus labios, mientras Inuyasha y Kagome se peleaban, una voz interrumpió la discusión – se nota que se quieren mucho – todos voltearon, y vieron como Tomoyo portaba su cámara, y grababa tan vergonzoso espectáculo, Kagome e Inuyasha se sonrojaron.

Inuyasha.- ¿Yo querer a esta chica tan mal geniuda!

Kagome.- ¿Quién es mal geniuda!

Li.- ¡Ya basta! – Li se levanta de su asiento, molesto por que nadie le explica lo que ocurre - ¡Estoy harto de tantas necedades¡quiero saber quien diablos son ustedes, y que son esos malditos fragmentos de cristal!

?.- a mi también me gustaría saber de esos fragmentos.- una pequeña voz interrumpe la conversación, y de la bolsa de Sakura sale la cabeza de Kero.

Kagome.- ¡Pero que bonito peluche! – dijo con admiración mientras lo tomo entre sus brazos.

Inuyasha se acerco a Kero, y cual si fuera la pulga Myoga, empezó a maltratarlo, a estirarlo de todas sus extremidades, como si fuera hule - ¿que diablos es esto? – empezó a jalarlo de las alas – ¡déjame en paz! – dijo Kero bastante enojado, pero al no dejar de ser maltratado, Kero se transforma, y pone a Inuyasha en el suelo con las patas delanteras sobre el - ¡Bajate antes de que me enfade, gato sobre alimentado! – Kero respondió – ¡Tú te lo buscaste! – Inuyasha utilizo su fuerza para quitarse a Kero de encima, a lo cual el guardián respondió con un salto hacia atrás, Inuyasha desenfundo a "Tessaiga" y amenazante le dijo a Kero – ¡En este instante te voy a destripar y voy a usar tu piel como ropa para el invierno! – a lo que Kero respondió – Inténtalo si te atreves mocoso.

Sakura.- ¡Kero compórtate!

Kagome.- ¡Inuyasha, ya basta!

Tanto el guardián como el hanyou se dieron la espalda cada uno y Kero murmuro – te salvaste por esta vez – a lo que Inuyasha respondió – cuando quieras – Todo esto sucedió bajo la mirada de la lente de la cámara de Tomoyo, que no perdía detalle de toda la acción, y no pudo evitar dejar escapar una picara sonrisa – ¡vaya! es increíble la fuerza de nuestro invitado, jamás vi alguien capaz de quitarse a Kero de encima tan fácilmente – Inuyasha se puso nervioso al tener la cámara de Tomoyo tan cerca de el. Tomoyo lo tomo en todas las direcciones, y en especial las orejas - ¡que orejas tan bonitas, me pregunto como se vería con uno mis trajes.

Sakura sonrió mientras una gota de sudor salía de su cabeza – algunas cosas nunca cambian, a pesar del tiempo – pero también sintió curiosidad por las orejas de Inuyasha, se acerco a el, y empezó a tocárselas, Inuyasha solo puso un gesto de incredulidad y resignación, y pensó para si mismo – ¿acaso estoy condenado a que cada humano que me conozca haga lo mismo?

Li.- Si ya terminaron con sus juegos me gustaría que nos explicaran acerca de esos fragmentos tan extraños.

?.- si, yo también quisiera escuchar la historia de todos ustedes, y el por que fui despertado tan bruscamente de mi letargo – todos voltearon, Inuyasha coloco su mano en "Tessaiga", Li se puso en posición de ataque, era Ashel que se había levantado de su cama, y todos estaban preparados por si pretendía volver a atacar.

Tomoyo.- Ashel-san, no debería estar de pie, sus heridas no sanan aun.

Ashel.- no se preocupe "lady" Tomoyo, estoy mucho mejor.

Inuyasha observo a Ashel con algo de desdén – Ya te esperaba, tú y yo tenemos asuntos pendientes, y me gustaría terminarlo.

Ashel.- será un placer terminar lo que iniciamos anteriormente, pero solo quiero recalcar que mi único deseo era defenderme de sus ataques.

Li.- si, pero casi nos matas a todos – dijo al encarar a Ashel frente a frente.

Ashel.- Tiene razón, si lo desean, podemos enfrentarnos ahora, y terminar nuestra disputa.

Tomoyo.- ¡Ya basta por favor, apenas se esta recuperando, y no esta en condiciones de pelear – dijo al interponerse ante Ashel, Li, e Inuyasha, tomo a Ashel del brazo para ayudarle a sentarse en el sillón.

Ashel.- Gracias lady Tomoyo – se acomodo en el sillón y se dirigió a Sakura y Kagome con mucho respeto – quisiera disculparme por mi comportamiento, se que no tengo excusa para lo que hice, pero deben entender que desperté bastante irreflexivo por el hechizo que fue aplicado sobre mi.

Sakura hizo una reverencia y sonrió.- No debe preocuparse joven, es de entender que al despertar tan bruscamente, alguien estuviera de mal humor, y peor si es dragón antiguo.

Kagome.- Tiene razón, además toda la culpa fue mía, no debí llevar los fragmentos de Shikon conmigo a esa excursión.

Kero.- pero yo quiero saber ¿quien eres tu¿y porque estabas encerrado en esa espada?

Ashel.- todos debemos platicar de muchas cosas mi amigo.

Inuyasha.- seria bueno que comenzaras a hablar.

Ashel.- Tiene razón. Como lo escucharon antes, mi nombre es Ashel Seleenfeuer, y yo soy uno de los nueve guardianes de los espíritus de Gaia.

Li.- ¿"Los espíritus de Gaia"¿que demonios es eso?

Ashel.- son los espíritus que representan la vida en la Tierra. Cada uno representa un elemento en este planeta, los cuales, de no existir, no hubieran dado lugar a la vida.

Sakura.- creo ya entender¿pero por que estaban encerrados en esa espada los nueve guardianes?

Ashel.- en realidad no lo recuerdo con exactitud, hace mucho tiempo que fuimos sellados en esa espada, lo único que se es que mis hermanos han despertado con igual estado de excitación que yo, o tal vez más.

Inuyasha.- ¿y eso que, te derrotamos tan fácilmente, los demás caerán igual de fácil.- sonrió con tono de burla

Ashel.- no lo crea joven, yo al igual que mis hermanos, despertamos con nuestra fuerza no completamente restablecida.

Kagome.- quieres decir que tu poder apenas es una pequeña porción de todo tu poder – pregunto con un semblante de preocupación.

Ashel.- asimismo señorita, pero al estar en contacto con el medio ambiente, y mas aun, el elemento que nos representa, iremos alimentándonos de el, y restableceremos por completo nuestro poder.

Tomoyo.- "el equilibrio, la composición, y la descendencia"

Sakura.- es por eso que mis cartas les dieron la fuerza para despertar.

Kero.- pero la pregunta es¿Por qué despertaron con tal excitación?

Li.- creo que Higurashi debe contestar eso – dijo mientras observaba a Kagome con una mirada fría.

Kagome.- Bueno…. - pero antes de que pudiera decir algo, Inuyasha interfiere entre ella y Li.

Inuyasha.- ¡No culpes a Kagome, si alguien tiene la culpa, es esa niña con las cartas – señalo a Sakura con enojo.

Sakura.- ¿Yo? - se señalo así misma con el dedo.

Tomoyo.- ¡Ya basta por favor! aquí la culpa es de todos, y creo que lo mejor seria que cada uno conociera la historia del otro para poder lograr una solución juntos.

Kero.- estoy de acuerdo con Tomoyo, ciertamente no llegaremos a una solución de este problema si primero no sabemos todos a que nos enfrentamos.

Sakura.- Muy bien dicho.

Kero.- pero antes…- volteo a ver a Tomoyo con ojos de suplica – ¡podríamos disfrutar de un postre hecho por Tomoyo! – dijo con un gran brillo en sus ojos dorados. Todos se van de espaldas al oír la petición de Kero.

Tomoyo con su tan habitual sonrisa le contesta a Kero.- por supuesto Kero, es una gran idea disfrutar de una buena taza de te caliente mientras platicamos – se levanto de su asiento y volteo a donde estaba Ashel - ¿le gustaría una taza de te joven Ashel? - Ashel se sonrojo, y movió su cabeza rápidamente en señal de afirmación. Tomoyo salio de la sala, pero Ashel no dejo de mirarla hasta que desapareció.

Inuyasha se acerca a Kero por atrás y le propina tremendo golpe en la cabeza tipo del que le da a Shipou, y reclamo - ¿Qué clase de youkai eres tú¡Estamos hablando de cosas importantes, y tu solo piensas en comida!

Kero se agarro rápido la cabeza, luego encaro a Inuyasha con la frente pegada a la de el.- Yo no soy como tu, yo soy un respetable ser mágico, no me compares contigo, "orejas de perro"

Li.- si respetable es atragantarse con bastante comida chatarra, estoy más que de acuerdo –dijo Li en tono sarcástico

Kero.- ¡no te entrometas mocoso!

Sakura.- ¿podrían tranquilizarse!

Inuyasha.- ¡Retirate! en este instante voy a hacerme un nuevo kimono de la piel de este "gatito", hizo a un lado a Sakura con la mano

Li se levanta del sofá.- ¿como te atreves?

Inuyasha.- ¿Tu también quieres un pedazo de mi! – encaro a Li poniendo su mano en Tessaiga,

Kagome.- Inuyasha…¡abajo! – Inuyasha se da fuertemente con el piso rompiéndolo - ¿Qué hice¡Ya me endeude más! – se llevo su mano a la frente, y luego señalo a Inuyasha con enojo - ¡todo es tu culpa Inuyasha!

Inuyasha desde el suelo.- ¿mi culpa¡si tú fuiste la que me castigo contra el suelo!

Kero.- Jajaja, me alegro – rió con una pata en su vientre.

Inuyasha.- ¡Ya veras tu!

Kagome antes de que Inuyasha se levantara - ¡abajo! – una vez más Inu se da contra el piso rompiéndolo más - ¡otra vez no!

Ashel veía como se peleaban, una pequeña gota de sudor apareció en su cabeza.- ¿en que clase de época vine a despertar? – suspiro.

En camino a su casa, Dana Schwarzermond observa por la ventana de la limosina las calles de la ciudad de Tomoeda, esta ciudad a la que vino por órdenes de su padre. Observa a la gente que camina por las aceras, a los niños que caminan a casa después de un duro trabajo en la escuela, no puede evitar voltear, pues todo ello le trae muy malos recuerdos, dirige su mirada a un lado del asiento, y toma su cuaderno de dibujo, lo abre y lo empieza a hojear, observando con detenimiento cada dibujo que a hecho desde que su madre le dio este cuaderno, pero uno en especial llama su atención, el dibujo de una joven mujer de cabello largo, una hermosa silueta sentada en una silla con un respaldo circular muy decorado. La mujer tiene las manos en su regazo, donde sostiene un pequeño libro. En su cabello lleva una rosa en el costado de la cabeza que remataba perfectamente la silueta delgada y bien formada de su rostro, siempre mirando al frente con sus ojos hechos de carboncillo de lápiz, con una hermosa sonrisa con su pequeña boca delgada, como si le sonriera a Dana, con sus ojos llenos de bondad, pero mas que de bondad, con amor materno.

Dana cierra el cuaderno al escuchar como frena el auto; la figura de un hombre ya de edad se acerca a la puerta de la limosina y la abre con respeto, y haciendo una reverencia, el hombre le abre paso a Dana, quien baja cuidadosamente del auto con cuaderno en mano.

Dana atraviesa una gran reja que lleva a un ostentoso jardín; Dana camina por el pequeño sendero de piedra, mirando alrededor, observando los arbustos de flores, y recordando, recordando a la mujer del retrato, como le gustaba atender su jardín de rosas por si misma, como salía cada fin de semana, con una camisa vieja, unos guantes de jardinero, su pantalón de mezclilla, sus tenis y un sombrero de paja, y se pasaba horas en ese viejo jardín de rosas, siempre con esa pequeña niña a su lado, que torpemente intentaba ayudarla con las rosas, lastimándose mas de una vez con las duras espinas, y simplemente terminaba llorando en el suelo, llena de cortadas en los brazos y llorando.

Dana volteo la vista al frente del sendero, y observo el gran portón de madera de una gran mansión. Una silueta cuadrúpeda sale corriendo de la mansión, en dirección de Dana, con mucha alegría la criatura se acerca a Dana rodeándola, Dana se pone de cuclillas para estar a la altura de este, el perro, que resulta ser un pastor alemán, se detiene enfrente de su dueña, la cual le acaricia con ternura la cabeza, y le sonríe, el pastor mueve la cola en señal de alegría por ver de vuelta a su ama, y le lame el rostro, la chica lo abraza con cariño, y también en señal de necesidad, de necesidad de falta de este ultimo.

?.-Dana¡que alegría volver a verla! – Dana sube la mirada, y enfrente de ella se encuentra una mujer con un elegante traje sastre gris, sus lentes pequeños rectangulares que cubrían un par de ojos azul tenue se dejaban resbalar por su afilada nariz; sus labios rojos dibujaban una sonrisa, que para Dana, solo demostraba falsedad; todo perfectamente rematado con una larga cabellera rubia que sobrepasaba la mitad de su espalda.

Dana se levanto, se acudió la tierra que las patas del perro le habían dejado en el uniforme escolar, y se dirigió a la mujer con mucha educación. – buenas tardes Mirna, tanto tiempo sin vernos ¿puedo preguntar cual es la razón de su visita?

Mirna.- bien deberías saber que debo encargarme de los asuntos de tu padre mientras el no este aquí, además, soy su tutora legal, y debo encargarme de ustedes dos en su estancia en este país.

Dana paso de largo a la mujer, y sin voltear se dirigió a ella con una voz que denotaba molestia.- no hay necesidad, yo puedo cuidarme sola, además, mi hermano no necesita de nadie mas que yo – apretó sus manos, y una lagrima rodó por su mejilla, y con una voz quebrantada le dijo.- a –así que por favor, ahorrese la molestia de venir a mi casa.

Mirna volteo, y con una mirada de sufrimiento le contesto a la niña.- ¿hasta cuando me culparas Dana? Entiende que fue una decisión de ella, no es culpa de nadie, y no es justo que también te culpes por ello.

Dana.- por favor, solo déjenos en paz, no quiero saber de nada mas que provenga de usted – Dana siguió caminando con el perro detrás de ella, Mirna solo podía mírala, ya que la chica le tenia mucho desprecio; le dolía verla así, la conocía desde que era una bebe, pues ella y su madre siempre fueron grandes amigas, y a Dana la veía como si fuera su propia hija, sabia que en estos momentos tan difíciles, ella necesitaba de alguien con quien desahogar sus penas, un hombro para poder simplemente llorar.

Mirna sabe de antemano que su padre la quiere mucho y estaría dispuesto a todo por ella y su hermano, pero en esos instantes, el se encontraba muy aturdido, y sabe que seria de poca ayuda, es por eso que le permitió a venir a Japón, para poder estar junto con sus hijos, pero Dana no a permitido acercarse a ellos. La rubia esta más que segura que ella a cuidado bien a su pequeño hermano, y le a ayudado a sobrellevar todo esto por los últimos 2 meses, pero ella se desmorona por dentro, y si alguien no le ayuda a sostener todo el dolor que lleva por dentro, este terminara destruyéndola.

Mirna se da la media vuelta, y se dirige a donde esta la reja de salida, donde el hombre de edad espera solemnemente a la muchacha, Mirna gira la mirada hacia aquel hombre, quien le regresa la mirada, ella voltea el rostro, y se aleja por la calle, aquel hombre simplemente tuerce sus labios, y susurra.- muy pronto mi vieja amiga, muy pronto.

Mientras, Dana entra en la sala de la mansión, una sala muy bien amueblada, con grandes sillones de decoración victorianos, y al centro de la sala una pequeña mesa, pero lo mas ostentoso es un gran piano de cola que se encuentra detrás del sillón mas grande, junto a un puerta que da al jardín, ya que su mama siempre decía que no hay mejor compañía cuando tocaba el piano, que los sonidos de la naturaleza.

Dana se desploma en el sillón, esta agotada de todo lo que a vivido estos últimos dos meses, se despoja del moño de su cabeza con un pequeño jalón, y lo deja a un costado, mientras su perro se sienta a sus pies con la mirada dirigida a su dueña, que solo colocaba su mano sobre su rostro, y con la cabeza recargada en el respaldo del sillón, en señal de agotamiento. La bestia recargo su cabeza en el regazo de su dueña, esperando una caricia, a lo que su dueña le respondió con un pequeño acicale en una de sus orejas.

Dana volteo la mirada hacia el gran piano, y se levanta dirigiéndose a el. Al estar frente de este, acaricio suavemente la cubierta de las teclas, para luego levantarla con cuidado, acerco el banquillo para poder sentarse, y empezar a tocar. Con bastante sentimiento deja escapar una dulce tonada, pero a la vez triste, con suaves movimientos de sus manos, tocaba las teclas, dejando escapar ese dolor que la agobiaba. Poco a poco la música tomaba más profundidad, y eso demostraba todo lo que ella guardaba en su corazón, de pronto un recuerdo lleno su mente, el recuerdo de esa mujer del retrato estaba sentada junto a ella tocando este piano, mientras ella atenta miraba, y con paciencia, pero no dejando de ser estricta, le enseñaba los acordes de esta composición.

Con una gran sonrisa en el rostro, Dana agacha la mirada, ocultando sus ojos a través de su pelo negro. La criatura solo observaba como su ama tocaba el gran piano. De pronto un golpe desafinado a las teclas rompe con la armonía de la canción, Dana tenia sus manos tensadas en las teclas, remordiéndose los labios, y con la cabeza gacha, otro sonido reemplazo el de la música del piano, un sollozo.

Dana por fin reventó, no pudo ocultar mas el dolor que la agobiaba, y se puso a llorar; el perro simplemente giro la cabeza en señal de que no comprender el comportamiento de su ama, lentamente se acerco a ella, colocando su cabeza a un lado del costado de su propietaria, la chica cruzo sus brazos apoyados en el piano, y oculto su rostro entre estos, para poder llorar mas suelta, pero no pudo, un golpe en la puerta de la recepción obligo a alzar su rostro, paso una de sus manos en su rostro limpiándose las lagrimas de sus ojos, se levanto presurosa a la entrada de la sala y se dirigió a la entrada.

?.- ¡hermana! – una pequeña silueta la abrazo con furor, casi tirandola al suelo.

Dana respondiendo el abrazo con uno igualmente tierno, y dibujando esa sonrisa que tanto contrastaba con sus ojos le pregunto.- Víctor ¿como estuvo tu día?

Víctor.- ¡Muy bien hermana! Hoy aprendí mucho en la escuela – dijo con bastante energía.

Dana.- me alegro mucho – dijo en el momento que se acuclillo para estar a la altura de su hermanito. El pequeño no parecía de más de 8 años, llevaba el uniforme de la escuela Tomoeda. Era un pequeño de cabello negro, corto y bien peinado, sus ojos eran del mismo color de los de Dana, lila, pero mostraban una mirada muy diferente a los de su hermana, ya que demostraban fortaleza, y la alegría propia de su edad.

Víctor.- hermana¿porque tienes los ojos rojos? – pregunto curioso al ver los ojos de Dana que estaban algo rojos por las pocas lagrimas que le brotaron.

Dana.- no es nada, solo fue un poco de tierra que me entro a los ojos – dijo esto mientras el perro salio corriendo detrás de ella para saludar a su dueño, se paro en dos patas, apoyando las delanteras sobre el pecho del muchacho, y le lamió la cara.

Víctor rió.- yo también estoy contento de verte Hund.

Dana.- Víctor, deberías bañarte antes de cenar, estas muy sucio, y no debes presentarse en la mesa en ese estado, sube a tu recamara, mientras yo mando que te preparen el baño – dijo mientras el chico acariciaba la cabeza de Hund.

Víctor.- esta bien hermana¿pero me vas a ayudar con mi tarea después de la cena?

Dana.- ¿pero como, mañana es sábado, y normalmente en fin de semana haces tu tarea a las doce de la noche el domingo.

Víctor.- si, pero unos amigos me invitaron al parque de diversiones el fin de semana con su familia y por eso quiero hacerla esta noche.

Dana.- ¿a si, y dígame jovencito¿Cuándo pidió mi autorización para poder ir? – dijo en un tono de broma.

Víctor.- yo sabia que serias buena hermana, y me dejarías ir, por eso dije que si.

Dana.- ¿y que te hizo pensar que yo aceptaría así de fácil? – dijo en tono sarcástico, el pequeño solo puso en su rostro una mirada de "por favor, siiiiiiiiiiiii", Dana volteo a verlo y dijo.- ¡Aish, esta bien, siempre cuando termines de hacer toda tu tarea esta misma noche, y bien hecha¿de acuerdo?

Víctor.- ¡esta bien hermanita! – se estiro para darle un beso en la mejilla a su hermana.

Dana con una expresión de resignación dice.- siempre que me pones esa mirada de inocente, me convences¡tramposo!

Víctor.- ¿verdad que si funciona? – dijo riendo mientras subía la escalera principal de la recepción con el perro detrás de el.

Dana lo observo desde debajo de la escalinata, con unos ojos llenos de bondad, ojos que solo una madre podría usar, una vez mas sonrió, y dijo para si misma.- no puedo permitir que mi dolor me desmorone, yo soy la responsable de que el sigua siendo feliz.

De regreso a la residencia Daidoji, nuestros amigos han decidido salir al jardín para platicar mas cómodamente (y que Inuyasha sea castigado por Kagome sin temor de romper mas cosas)

Sakura.- ¡es increíble todo lo que nos cuentas Kagome! – dijo sorprendida al escuchar lo que Kagome le había contado sobre el pozo, la perla de Shikon, Naraku, y sus aventuras.

Tomoyo.- ¿es por eso que faltabas tanto al colegio, ya me suponía que alguien que se veía con tanta energía y rebosante de salud, no se podía enfermar tan seguido.

Li.- además de que su cuerpo resistiera enfermedades tan exóticas.

Kagome da un suspiro.- en realidad esa idea de las enfermedades es de mi abuelo.

Kero (quien opto por su forma pequeña).- ¿entonces este mocoso – refiriéndose a Inuyasha – es un hombre nacido de una humana y un monstruo?

Inuyasha.- ¡mas respeto bola de pelos!

Kagome.- así es Kero -chan – dio un sorbo a su taza de te – pero su historia no se queda atrás, es increíble que tu Sakura, puedas usar esas cartas mágicas solo con una pequeña llavecita, y que este pequeño peluche tan bonito sea el guardián de todas ellas – dijo cuando acaricio la cabeza de Kero.

Kero.-¡ yo no soy un peluche!

Tomoyo.- Pues para mi seria un sueño hecho realidad.

Kagome.- ¿perdón?

Tomoyo puso su expresión de soñadora y dijo para si misma – "imagínense poder grabar a Sakura en uno de esos antiguos palacios japoneses, como la hija de un terrateniente, vestida de un kimono de seda, y con un peinado de una princesa, o mejor aun, como una antigua Samurai, y cazando a uno de esos yuokai, me encantaría ir a esa época"

Kero voló a donde Tomoyo.- si, a mi también me gustaría ir para comer esos antiguos dulces que elaboraban antes, apuesto que deben saber deliciosos.

Li.- tu lo único que sabes hacer es comer, no se que pensaba Clow cuando te creo – dijo indiferente ante lo que dijo Kero.

Kero.- lo que pasa es que me tienes envida, por que yo soy una criatura excepcional.

Li.- ¿envidia¿de que¿de ser un muñeco de peluche que tiene mas estomago que cerebro¿O de vivir en un cajón de un escritorio? - dijo sarcásticamente

Inuyasha.- o tener un color amarillo tan corriente en la piel.- agrego

Kero.- ¿Qué! si hace rato te gusto tanto mi piel que querías hacerte un nuevo traje con ella – dijo tan molesto que una gran vena sobresalto de su cabecita.

Inuyasha.- si pero lo pensé mejor, podría darme urticaria de tu piel tan fea y corriente.

Li.- además esa piel debe estar tan llena de grasa por todos los dulces que come, que cada vez es menos útil para cualquier cosa.

Kero.- ¿pero como se atreven a decir eso¿que acaso se pusieron de acuerdo para molestarme mocosos! – dijo al poner su pequeña cabeza frente a la de Inuyasha, quien lo tomo de las alas con la punta del pulgar y el índice.

Inuyasha.- eres una molestia. – dijo mientras Kero se revolcaba entre sus dedos, haciéndolo enojar cada vez más, hasta que por fin grito:

Kero.- ¡ABAJO! – Inuyasha instintivamente sintió un escalofrió al oír esa palabra, y soltó a Kero, quien voló rápidamente tras Sakura. Cuando Inuyasha se dio cuenta de lo que hizo, se enfureció, se remango el saco del kimono en señal de querer golpear a Kero y dijo.

Inuyasha.- ¡maldito sotaco¡me las vas a pagar!

Kagome.- Inuyasha – las palabras de la joven hicieron sentir otra vez a Inuyasha ese espasmo en la espalda, quien solo se volteo cruzo sus brazos ocultándolos en su bata, y haciendo una expresión de enfado, mientras Kero le hacia una mueca (mostrándole la lengua) detrás de Sakura.

Sakura.- ¡compórtate Kero! - dijo algo molesta con el guardián, rápidamente hizo una reverencia a Inuyasha en señal de disculpa – discúlpelo joven Inuyasha, es que Kero a veces es un poco latoso.

Inuyasha.- ¡bah! - Se volteo y no dijo nada mas.

Kagome.- Inuyasha, no seas grosero.

Tomoyo que hasta ahora veía todo muy divertida, se acerco a Sakura discretamente mientras Kagome regañaba a Inuyasha, y le comento en voz baja.- oye Sakura¿haz notado que el joven Inuyasha se parece mucho a Li – kun?

Sakura.- ¿tu crees? – volteo a ver a Inuyasha, y se puso a analizar un poco el carácter de el hanyuo, y ciertamente le recordó mucho a Li cuando lo conoció (pónganse a analizarlo, y verán que encontraran muchas similitudes entre estos dos)

Kero.- es cierto, los dos mocosos no son muy diferentes, los dos son unos impertinentes conmigo.

Li.- que dijiste "juguete de cuerda"

Kero.- lo que oíste – y para no hacer mas larga la historia, los dos se enfrascaron en otra discusión de palabras, teniendo en medio a la pobre Sakura, que solo daba una risita nerviosa.

Tomoyo sonriente miraba como cada uno de sus invitados discutían, pero su atención era para Ashel, que hacia rato que se alejo de la mesa, para observar el ocaso por detrás de los edificios, Tomoyo curiosa se lavanto para ver por que el distanciamiento del joven.

Tomoyo.- una moneda por sus pensamientos joven Ashel.

Ashel volteo a ver a Tomoyo, y no dijo nada por unos instantes, volvió a voltear al ocaso, y dijo – hacia mucho tiempo que no veía un atardecer tan hermoso.

Tomoyo.- vamos, eso no es todo lo que le preocupa, por que no me lo cuenta.

Ashel.- bueno, todo lo que he escuchado me dejo intranquilo, esos pedazos de perla pueden enloquecer a mis hermanos, y estoy muy preocupado por ellos.

Tomoyo.- ¿los quiere mucho?

Ashel.- no es solo el quererlos, es que yo les tengo mucho respeto, cada uno es un maestro, un amigo, incluso un padre o una madre – volteo a ver una vez mas a Tomoyo – yo soy el menor de los nueve, y el que menos tiempo llevo como guardián del "espíritu del fuego", a diferencia de ellos, ya que algunos llevan incluso milenios como guardianes, así que siempre me han enseñado todo lo que saben.

Tomoyo.- dígame joven Ashel¿Cuántos años tiene usted? – pregunto curiosa al escuchar que era el menor de los nueve guardianes.

Ashel.- yo tengo 340 años lady Tomoyo, y llevo 200 como guardián del "espíritu fuego".

Tomoyo.- eso es mucho tiempo, pero usted no se ve mucho más grande que yo.

Ashel.- es por que en mi raza cada 20 años equivale a un año humano, entonces como humano solo tendría 17 años.

Tomoyo.- es sorprendente lo que me dice – poso su mano en su hombro en señal de apoyo – pero no se preocupe, le aseguro que mi amiga Sakura lo ayudara a salvar a sus hermanos – le sonrió al muchacho, una vez mas Ashel se sonrojo al ver el rostro de Tomoyo, le agradaba tenerla cerca, su presencia era muy tranquilizadora, y sentía como esa sonrisa lo llenaba de confianza – una cosa mas joven Ashel, me gustaría que no me dijera "lady", me sentiría mas feliz que me llamaras de "tu", solo Tomoyo.

Ashel.- eso no, usted es una princesa, y yo fui educado para hablarle de "usted" a toda la nobleza de Europa, con mucho respeto y cortesía.

Tomoyo.- ¿yo una princesa? – rió melodiosamente, con la mano cubriendo discretamente su boca - ¿Qué le hizo pensar eso?

Ashel.- bueno, vive usted en este palacio, tan decorado con muebles que solo un rey podría tener, y sus vestidos, sus lacayos, es obvio que es una princesa.

Tomoyo.- Vaya – rió otra vez - nunca nadie me dijo que parecía yo una princesa, pero si usted lo dice – se acerco a Ashel – le ordeno que me hable de "tu" – le extendió la mano para ayudarlo a caminar – siempre y cuando me deje hablarle también de "tu" joven Ashel.

Ashel la miro sorprendido, hasta ahora las princesas que conocía eran caprichosas, mal educadas y prepotentes, pero ella era diferente, era amable con sus lacayos, muy educada, y de buen corazón, ciertamente no era como la nobleza que el había conocido en su época – gracias la…Tomoyo – se apoyo en el hombro de Tomoyo, pero procurando no dejarle caer todo el peso encima de ella.

Sakura.- Tomoyo, ya nos vamos – dijo al levantarse de la mesa para ayudarla con Ashel.

Kagome que le jalaba las orejas a Inuyasha le dijo – Fue un placer Tomoyo-san, y disculpa lo de tu sala, juro que te pagare cada centavo las reparaciones de el piso, y la escultura de cristal – hizo una reverencia pidiendo disculpas.

Tomoyo.- no te preocupes Kagome –san, no tienes por que preocuparte por lo que paso, por lo que a mi respecta, aquí no paso nada – sonrió - y para ser sincera, no me gustaba esa figurilla.

Kagome.- g-gracias Tomoyo – jalo a Inuyasha y le dijo en voz baja – despídete Inuyasha.

Inuyasha.- ¡esta bien no me jales! – se volteo y acento la cabeza en señal de despedida – hasta pronto.

Tomoyo.- hasta pronto joven Inuyasha, fue un placer conocerlo, y espero que me visite mas seguido.

Li.- yo también me voy, se hace tarde, y mañana tengo unos compromisos temprano.

Tomoyo.- hasta luego Li- kun

Kero.- nos vemos Tomoyo, no olvides mas postres cuando nos visites.

Tomoyo.- no lo haré Kero.

Sakura ayudo a Tomoyo a dejar a Ashel en la mesa – hasta pronto joven Ashel, espero que se recupere muy pronto – le sonrió.

Ashel.- gracias señorita Sakura, que le vaya bien.

Todos se despidieron de Tomoyo, y de Ashel, los dos se quedaron en la mesa del jardín, Ashel observo con detenimiento como Tomoyo se despedía de todos, y cuando se acerco a el le comento con gusto – se ve que usted tiene mucha gente que le tiene cariño la…perdón, Tomoyo.

Tomoyo.- Si, yo le tengo mucho cariño a mis amigos, sobre todo a mi amiga Sakura.

Ashel.- se ve que le tiene mas que simple cariño, la quiere como si fuera su hermana.

Tomoyo.- mas que a una hermana Ashel, yo…- se hizo un silencio momentáneo.

Ashel.- ¿si?... – observo un instante a Tomoyo, y la vio algo inquieta, y se dio cuenta que dijo algo indebido – discúlpame, no debí ser tan curioso.

Tomoyo movió la cabeza en signo de negación.- no te preocupes, solo pensaba algo sin importancia – otra vez sonrió – ¿te parece si nos metemos a la casa, ya empieza a enfriar la noche.

Ashel.- ¡esta bien! – dijo mientras Tomoyo lo ayudaba a apoyarse en ella para caminar, y no pudo evitar pensar en la actitud de ella al hablar de Sakura, pero no deseaba inquietarla con preguntas, así que se reservo todo comentario.

Horas después, Kagome se preparaba para dormir, después de un delicioso baño caliente, en tanto Inuyasha observaba las estrellas desde afuera de la habitación de Kagome.

Kagome.- Inuyasha – le hablo para saber exactamente donde estaba.

Inuyasha.- ¿que sucede? – dijo desde afuera, dándole las espaldas a Kagome.

Kagome.- no…nada – no le dijo nada, le sorprendía mucho que el aceptara tan fácilmente ayudar a Sakura y a sus amigos de tan buena gana, tal vez que algunos fragmentos estaban con esos guardines, no sabe decir exactamente si sea por eso o por otra cosa, pero el caso era que se comportaba diferente.

Algo llamo su atención, era ese maldito arco de plata que recogió en el museo, no sabe por que no pudo recordar nada de el esta tarde en la casa de Tomoyo. Lo toma de junto del escritorio donde estaba recargado, ciertamente era un arco especial. Según Sakura le conto, con solo estirar su cuerda, una poderosa "flecha" de luz apareció en el, y fue capaz de noquear a Ashel de un solo golpe, algo que ni el "bakuryuha" pudo hacer.

Deja a un lado el arco, y decide acostarse a dormir, para meditar que hará con esta pieza de plata pura, una cosa es segura, no podía devolverla al museo, pues la culparían no solo por la "explosión" que sucedió en plena sala de armas del museo, sino también de robo, y la encerrarían de por vida, y eso si que le erizaba los pelos de la cabeza.

Se acomoda en la cama, y apaga la lámpara en el escritorio junto a su cama – buenas noches Inuyasha – y se tapa con el cobertor volteándose a la pared. Mientras Inuyasha seguía con la mirada en el cielo, concentrándose en todo lo que paso este día, y en lo que podía ocurrir en un futuro no muy lejano, estaba nervioso, es por eso que decidió quedarse con Kagome un tiempo en este mundo, ya que algo muy terrible puede suceder.

Mientras en el mundo de 500 años atrás, una fantasmagórica figura camina por los pantanos de los bosques cercanos a su aldea, o a lo que era su aldea, con unas figuras serpenteantes que la seguían de cerca, siempre escoltándola, para evitar un destino terrible.

La joven mujer se detuvo en un lago cercano a ese bosque, para poder abastecerse del suficiente "alimento" para aferrarse a una vida a la que ya no pertenece, despojándose del blanco listón que sujetaba su largo y negro cabello, levantando su mano para recibir a sus "niñas", que rápidamente se aglomeraban a su alrededor, dejando caer pequeñas luces en formas de flamas blanquecinas, que rápidamente se perdían en su pálido cuerpo.

?.- ¡HAHAHAHAHAHAHAHA! no importa si estén vivos o no, los humanos no pueden dejar de ser patéticas criaturas que solo viven de recuerdos de tiempos mejores.

Kikyo.- ¿Quién es? – la sacerdotisa voltea al escuchar tan sepulcral voz, pero no logra divisar a nadie.

?.- no te preocupes mi querida muchachita, pronto me desharé de todas tus penas, al entregarte la cabeza de tu amado Inuyasha.

Kikyo.- ¿Qué! – dijo algo asustada al escuchar las intenciones de la voz. De pronto un sonido rompe el silencio, como un silbido que atravesaba el aire con velocidad, una flecha rodeada de energía negra salio de la oscuridad del bosque, atravesando con rapidez las serpientes cazadoras, destrozándolas y esparciendo las almas que llevaba en sus patas, llegando a la sacerdotisa, de no ser por que logro moverse un poco, le hubiera destrozado el brazo derecho, pero una mancha roja rompió con el blanco de su bata del kimono, la "flecha" logro rozarle el brazo, provocándole una gran herida.

?.- es gracioso que una muñeca de barro y huesos pueda sentir dolor. Me habían dicho que tú eras una gran cazadora de demonios y monstruos, pero solo veo que esa expresión de frialdad solo es una farsa, una mascara que disfraza tu fragilidad de mujer.

Kikyo.- ¿Q-Quién diablos eres tu¿Por qué me atacas¿Qué quieres! – dijo arrodillada en el suelo con su mano izquierda sujetándose el brazo herido - ¿acaso eres uno mas de los hijos de Naraku!

?.- ha ha ha, no sabia que fueras tan curiosa mi querida niña. Todo se sabrá a su debido tiempo Kikyo, solo te puedo decir una cosa; pronto, muy pronto vendré por ti, y ese día será uno que nunca podrás olvidar…..jejejejajajahahahahahahahahahaHAHAHAHAHAHAHAHA.

La escandalosa risa fue lo último que se escucho, dejando en silencio a la temblorosa figura de Kikyo.

CONTINUARA...