Disclaim: Los personajes no me pertenecen, solo los utilizo para mis macabras fantasías Muahahaha xDD

Bueno, aquí el segundo capítulo. La primera etapa psicológica del dolor según muchos autores es la negación, es lo que va a experimentar Kakashi en este capítulo. Enjoy it!


Negación

- Tra…tranquilo Kakashi sensei, seguro que no lo has buscado bien… y-yo te ayudaré a encontrarlo…

- ¡No es posible, lo he buscado por todas partes! – dijo Kakashi volviendo a estallar en llanto.

- Kakashi sensei! La norma número 39 dice que un shinobi no debe mostrar ninguna emoción, debe dar prioridad a la misión y no derramar ni una lágrima. Y nuestra misión es

encontrar ese estúpido libro. Así que compórtate. ¿Qué pensaría la aldea si te viera así? – Dijo Naruto cruzándose de brazos delante del copy nin, con aires de superioridad al saberse

el más maduro de los dos en ese momento y orgulloso de demostrar sus conocimientos delante de su maestro.

- 25 – respondió el jounin sin cambiar su actitud deprimida

- ¿Ein?, ¿25 qué? 25 no es un pensamiento es un número, hasta yo sé eso -ttebayo. ¿Has estado bebiendo Kakashi sensei? ¿Has perdido ya la cabeza? – exclamó un poco

desorientado el joven rubio llevándose el dedo índice a la sien para remarcar sus palabras.

- La norma número 25, no la 39 Naruto. – reprendió suavemente Kakashi mientras se enjugaba las lágrimas que empezaban a humedecer su máscara. En ese momento un yunque

imaginario marca ACME cayó sobre la cabeza del genin al darse cuenta de su error, pero recuperó la compostura enseguida.

- B…bueno, número arriba, número abajo…jeje… lo que importa es el concepto. Pero volvamos a tu problema. ¿Cuándo fue la última vez que viste el libro?

El jounin se levantó y se acomodó un poco las ropas mientras pensaba. De repente abrió mucho los ojos y una gran sonrisa se adivinó debajo de su máscara.

- ¡¡¡Iruka sensei!!! – exclamó agarrando a Naruto fuertemente por los hombros – Yo estaba leyendo el Icha Icha mientras esperaba mi turno para entregarle el reporte de la

misión a Iruka sensei. Me enfrasqué tanto en la interesante y educativa lectura que no me di cuenta de que era mi turno hasta que el joven Umino carraspeó molesto entonces

guardé el libro a toda prisa y seguro que se me cayó al suelo. ¡Bravo, Naruto! ¡A pesar de la cara de tonto que tienes eres un genio cuando de cosas importantes se trata! – Dicho

esto el jounin salió corriendo feliz y contento, dejando a un Naruto un tanto confuso.

- ¿Qué habrá querido decir con eso? O.o

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En la Torre Hokage cierto Chunin de piel morena continuaba su trabajo de recoger, corregir y clasificar los reportes de las misiones que le llegaban a medida que los shinobi terminaban

sus encargos. Siempre la misma rutina: "Muy buenas" "¿Cómo ha ido?" "Esto tendrías que haberlo escrito aquí" "Muchas gracias por tu trabajo" "¡Siguiente!" "Muy buenas" "¿Cómo ha

ido?" "Esto tendrías que haberlo escrito aquí" "Muchas gracias por tu trabajo" "¡Siguiente!" "Muy buenas" "¿Cómo ha ido?" "Esto tendrías que haberlo escrito aquí" "Muchas gracias por tu

trabajo" "¡Siguient…"

- ¡¡I-ru-ka-sen-sei!!

El aludido dio un respingo cuando el atolondrado jounin entró de improvisto por una de las ventanas y se lanzó a abrazar a su amante por la espalda, gritando su nombre de una manera

"aterradoramente" feliz y ajeno a toda la gente que los estaba mirando en ese momento. Iruka quedó petrificado en su sitio y habría sido confundido con una estatua si no fuera por la

sangre que se acumulaba en sus mejillas, otorgándole un color rojizo antinatural en una persona sana.

- ¡No lo he perdido! ¿Lo tienes tú verdad? – El Ninja enmascarado lo estaba registrando sonrientemente a medida que preguntaba. Iruka solo reaccionó cuando una de las manos del

jounin fue a parar a cierto lugar entre sus piernas durante la entusiasmada búsqueda.

¡¡¡PLAS!!!

Resultado: Todos los presentes estallan en sonoras carcajadas excepto Kakashi que acaba en la otra punta de la sala con un ojo morado y cara de no saber que ha hecho mal, e Iruka

que ahora está de pie detrás del escritorio con los puños apretados y una vena en la frente que parece que va a reventar de un momento a otro. Cuando se encamina hacia el copy nin

que yace sentado en el suelo contra la pared, todos los presentes le abren camino sin atreverse a mirarlo directamente. Dejaré a la imaginación del lector si ese comportamiento se debe

al buen olfato e intuición de los shinobis ante los problemas, o al aura asesina que rodea al "afable" chunin.

- Iru chan, ¿poqué has he…? – No pudo terminar la frase porque cuando Umino llegó a su altura lo agarró por una oreja y lo sacó a rastras del salón si mediar palabra con el.

Ya en el pasillo lo agarró por el cuello del chaleco de jounin y lo levantó, dejándolo apretado contra la pared y fulminándolo con la mirada.

- Hatake Kakashi – escupió estas palabras muy pausadamente- más vale que tengas una buena excusa para lo que acabas de hacer ahí dentro, y esa excusa solo será válida

siempre que esté relacionada con algún tipo de patología mental confirmada por escrito por algún médico– a Kakashi el tono le pareció el que deben usar los mafiosos para darles un

ultimátum a aquellos que les deben dinero – sino vas a estar en serios problemas que pondrán en juego tu integridad física.

- Maaa, Iruka – el jounin sonrió inocentemente, poniendo una mano detrás de su cabeza – solo estaba buscando mi libro.

- ¿Tú libro? ¿Qué libro? ¿Y porqué lo buscabas dentro de mis pantalones? ¡¿Me quieres hacer tonto o qué?! – Las preguntas empezaron con un tono de confusión y acabaron con el

mismo tono mafioso, apretujando todavía más al pobre Hatake contra la pared.

- Ya sabes, el libro que se me cayó cuando vine entregarte el reporte de la misión y que tú recogiste y pensabas darme cuando acabaras tu turno – sonrisa – además, lo de los

pantalones fue un accidente, ya sabes que un registro hay que hacerlo a fondo…

- O.O - (cara de estupefacción del chunin) - ¿Pero tú qué clase de películas te montas en tu mente de niño pervertido de 5 años? ¿qué te hace pensar que yo he recogido ningún

libro?

- Pues es obvio que si yo no lo tengo lo tienes que tener tú, porque si no eso significaría que lo he per…que lo tienes tú – amplia sonrisa de nuevo.

- Kakashi…¿has perdido el Icha Icha Paradise, verdad? – Iruka relaja el agarre comprendiendo la clase de trauma mental por el que debe estar pasando su compañero de cama.

- No, lo tienes tú – todo esto sin borrar su sonrisa

- Ejem…Kakashi sensei, siento decirte que yo no he visto tu libro por ningún lado y mucho menos lo tengo conmigo. – … (tiempo de espera a que Hatake procese la información)

- No, lo tienes tú – extendió la mano alegremente, dándole a entender a Iruka que quería que le devolviese el libro.

- Escucha atentamente Kakashi, despeja un poco tu cabeza y céntrate en lo que te digo. Lo diré despacio para que lo asimiles, pero sobretodo intenta mantener la calma. Mírame a

los ojos, ¿vale? Yo estoy contigo, no va a pasar nada – el maestro de escuela escogió las palabras cautelosamente, dejando sus manos en los hombros del hombre que tenía enfrente,

intentando reconfortarlo. El otro por su parte, seguía sonriente y con la mano extendida. El moreno cogió aire – Cuando me entregaste el reporte te vi guardar el libro en el porta

shurikens, es decir, que no se te cayó aquí, por lo que yo no lo recogí, por lo tanto yo no lo tengo, lo que significa que no te lo puedo dar, ¿entiendes lo que intento decirte? – no

hubo ninguna reacción por parte Kakashi, ni siquiera varió su postura. – Pero no te preocupes, en las librerías hay muchos ejemplares de un mismo libro, si lo has perd…- prefirió

cambiar la frase – si no lo encuentras siempre puedes comprar otro tomo, ¿ne? – le regaló la mejor de sus sonrisas. El peliplateado lo miró fijamente y asintió. El joven Chunin respiró

tranquilo pensando "vaya, ha sido más fácil de lo que creí" – Bien, entonces vuelvo a mi trabajo, no creo que Izumo pueda con todo el solo, nos vemos a la noche.

Iruka se dio la vuelta para volver a entrar al salón cuando Gai apareció en el pasillo, saludándolo amablemente con una de sus "mejores" poses.

- Buenas tardes Iruka sensei, no he podido evitar escuchar la conversación que estabais manteniendo tú y mi adorado rival, bien parece que mi diestro competidor en uno de esos

momentos de ensoñaciones que nos regala la primavera de nuestra juventud ha extraviado su preciado tesoro. Te doy mis más sinceras felicitaciones por intentar explicarle la

situación de la forma más prudente posible para que su cerebro no fuese blanco de un trauma irremediable que echara por tierra su vitalidad y energía para que pueda seguir

siendo un digno adversario de mi persona y estar a la altura de los retos que le propongo, además … - toda esta parrafada se vio interrumpida por la intervención del jounin.

- No – fue lo único que dijo, volviendo a su sonrisa. Gai se quedó con las palabras a medio decir e Iruka comenzaba a sentir un tic en su ojo derecho.

- ¿Qué quieres decir Kakashi sensei? – se atrevió a preguntar, de manera casi inaudible.

- Que Gai está equivocado. – sonrisa estática

- Ejem, ¿en qué se supone que está equivocado Gai sensei? – los dientes de Iruka empezaron a rechinar de lo apretados que estaban; el jounin de los calentadores naranjas podía

sentir la tensión en el ambiente, el aire se enrareció de la misma manera que lo hace cuando se aproxima una tormenta, como si pesara.

- Pues ya lo has oído Iruka, por algún motivo que desconozco se le ha metido en la cabeza que he perdido mi Icha Icha Paradise, cuando en realidad lo tienes tú.

- Bueno, esto…eh…yo tengo algo de prisa, tengo que aprovechar mi vida y eso…buena suerte mis queridos compañeros! – Dicho esto Maito Gai salió corriendo como si la "Llama de la

Juventud" acabara de estallar en su propio trasero.

Iruka se acercó a Kakashi hasta quedar a su altura, inspiró profundamente y se llevó las manos a las sienes, masajeándolas… "un, dos, tres, cuatro, cinco…" (había oído en algún lugar

que era importante contar hasta diez antes de matar a alguien) seis, siete, ocho, nueve…

- ¿Me devuelves ya mi libro? – sonrisa por parte del jounin.

A la mierda la paciencia.

- ¿¡¿Pero tú que demonios tienes en esa cabeza tuya?!? ¿¡¿Es que acaso solo has escuchado el piar de los pajarillos cuando te estaba hablando?!? ¿¡¿De qué manera tengo que

decirte que tu estúpido libro de la colección Icha Icha está perdido, desaparecido, extraviado, ausente, desvanecido, disipado, que ni yo ni tú tenemos ese libro?!? – el chunin se

detuvo lo suficientemente desahogado para recobrar el aire.

Pluf!

- ¿Kakashi? Ey, Kakashi, ¡despierta!, Oi, ¡levántate!

Allí estaba el gran jounin, tirado en el suelo, con la mirada perdida en sabe Dios donde, y echando humo por las orejas. Tal pareciera que se le acabaran de fundir los circuitos. No hacía

falta ser médico para saber que haría falta mucho chakra para reparar el daño que acababan de sufrir sus neuronas a causa de la sobredosis de información.

Cuando despertó se vio montado a espaldas de Iruka, muy cerca de su casa.

- Mhmhmh… Iru chan, ¿es que vas a aprovecharte de mi? – rodeó con sus brazos el cuello del chunin y le dio un pequeño beso en la nuca.

- Ni me hables – refunfuñó Iruka - ¿Qué clase de shinobi se supone que eres? ¿Qué clase de hombre actúa así? ¿¡Y por un libro, ni más ni menos?!

- Um, ¿estás celoso? – sonrió bajo su máscara

- Baka. Claro que no. Pero ya te he dicho que puedes comprar el libro de nuevo, no entiendo el porqué de tu reacción. – El moreno suspiró, bajando al jounin de su espalda.

- Hoy es viernes Iru chan, ¿sabes lo que eso significa? Que no podré leer el libro hasta el lunes y me había quedado en una parte muy interesante en la que Mikoto y Yukiko están

[censored] [censored] [censored] y entonces aparece Himiko y [censored] [censored] [censored] y por detrás de [censored] [censored] [censored]

- ¡Ya no quiero oír nada más de eso! – el chunin silenció a Kakashi tapándole la boca con sus manos.

- ¿Qué voy a hacer todo el fin de semana? ¿Estás dispuesto a "entretenerme" lo suficiente como para que me olvide de mi novela? – sonrisa pícara por parte del jounin. El chunin suspiró, meneando la cabeza de un lado a otro.

- Antes de salir fui a avisar a Izumo de que no te encontrabas bien y que iba a acompañarte a casa.

- ¿? ¿Quieres proponerme un trío? Sabes que no me importa pero no quiero compartirte con nadie.

- Baka. Me dijo que Kotetsu había encontrado tu libro tirado en uno de los pasillos.

A Kakashi se le iluminó la cara y empezó a revolotear alrededor de su enamorado.

- ¿Y bien? ¿A qué esperamos? ¿Dónde está?

- Hoy tiene guardia, así que no podrás recuperar tu libro hasta mañana. ¿Pero al menos ya sabes donde está, no? – le acarició los cabellos con parsimonia – Ahora vamos a tu casa a

relajarnos un poco. Ha sido un día duro para los dos.

Kakashi accedió de mala gana, pero era mejor esperar a sábado que esperar a lunes, así que se resignó.

Les llevó pocos minutos llegar a la casa de Hatake. Nada más entrar Kakashi se dejó caer en el sofá, e Iruka se dirigió a la cocina, como estaba acostumbrado a hacer, para preparar algo

de té.

- ¿Naruto? ¡¿Naruto, que te ha…?! ¡Kakashi, ven aquí ahora mismo!

Naruto estaba tirado en el suelo de la cocina, su cara estaba pálida y le faltaba un trozo de oreja, de donde se adivinaba que había salido la sangre que ahora formaba un charquito en el piso.


Aquí termina el capítulo 2. Espero que haya sido de vuestro agrado.

Muchísimas gracias por los reviews. Lo cierto es que sienta muy bien ver que alguien ha leído algo que ha salido de tu loca cabeza y le ha agradado.

k2008sempai: me gustaría contestarte por MP pero no sé como hacerlo, todavía soy nueva en esto de responder reviews xD, pero te agradezco muchísimo tus palabras. Me has animado a seguir y terminar la historia, es más, he subido el segundo capítulo por ti. Un saludo!

Ja ne!