¡Buenas noches señoritas! He decidido reportarme pronto en esta ocasión XD Por lo que podemos suponer que tendremos actualizaciones continuas y creo que eso es bueno para todas ustedes; a excepción de cuando empecemos con el drama, entonces ya no sentirán tan bonito :D Pero falta para eso, supongo… Dejando eso de lado, gracias Daiiki por ser la primera en comentar y agregar esta secuela a tus favoritos. Agradezco también por los votos y las lecturas; es bueno saber que se está teniendo un recibimiento aceptable. Y ya no hablo más, que disfruten y nos leemos después. Matta ne~

Capítulo 112

La doble moral de la fama

Apenas había dado inicio la semana y ya deseaba que el viernes llegara.

Entre las cansadas y aburridas clases, las prácticas de Kendo y los deberes que le dejaban, tenía el suficiente estrés como para toda una tarde. Lo peor es que debía dirigirse hacia el estudio para que el capítulo dos del dorama pudiera empezar a ser rodado.

Sin embargo, se dio una pequeña vuelta por el gimnasio principal. Al menos quería despedirse del moreno.

Sé que aunque reaccionó mejor de lo que esperaba a que nos veríamos poco los domingos, no está del todo feliz...Al menos puedo ir a verlo y desear que Riko no los mate esta vez.

Pero a unos metros de llegar a su objetivo se detuvo de lleno. Allí estaba Daiki con su maleta sobre el hombro y frente a él aquella chica. Situación a la que no le prestaría demasiada atención sino hubiera sido porque esa mujer le entregó una carta y salió corriendo con la vergüenza tiñéndole las mejillas de rojo.

¡¿Una...carta de amor?! —Axelle sabía de la popularidad del moreno, pero era la primera vez que le tocaba ver algo como eso—. Juro que antes de que saliéramos no me había tocado ver algo como esto...¡¿Será que los hombres con novia son más atractivos?! ¿Y si ese es el caso de Kise?

—¿Piensas quedarte todo el día allí parada, admirándome? —esa pregunta burlesca e hinchada de orgullo de Aomine la devolvió a su realidad.

—Así que estás de rompecorazones, ¿eh? —soltó con broma mientras se aproximaba hacia él.

—Es la primera de la semana —mencionó con inocencia—. La semana pasada fueron cuatro —si lo que quería era ponerle celosa, no se lo iba a dejar fácil.

—Mmm...Es una pena que desperdicien de ese modo el tiempo —sonrió llena de burla.

—Presumida —dictaminó con cierta complacencia antes de tomar sus labios para sí y ser incapaz de soltarlos por varios minutos.

—Espero que esa carta esté pronto en el bote de basura —siseó.

—Estoy haciendo un álbum de colección con todas ellas —bromeó y recibió un codazo por parte de ella.

—Graciosito —bufó ante las ideas fastidiosas de su novio.

—Deja de estar flirteando, idiota —Kagami recién había llegado y ya estaba riñendo a Aomine—. Y entra de una vez.

—Tú eres quien más necesita entrenar de los dos. Olvidas que barrí la duela contigo la semana pasada —le refrescó la memoria.

—¡Ya te dije que eso no vale! Estaba enfermo del estómago por lo que Kiyoe me hizo comer —soltó a su favor.

—Mejor admite que soy mejor que tú, imbécil.

—Ahí van de nuevo ustedes dos —suspiró sin mayor remedio—. Siempre es lo mismo con ustedes.

—Es la única manera en que saben ser amigables el uno con el otro —Kuroko iba a matarla un buen día si seguía haciendo eso.

—¡Kuroko! Deja de meterme esos sustos.

—Escuché que actuarás para un dorama, siendo la pareja de Taniyama-kun. Felicidades —a la francesa le dio enorme desconfianza el que ese pequeño malvado supiera algo como eso.

—Ah sí. Kiyoe me dijo que te entregara esto —el pelirrojo sacó de su mochila aquel bonito disco.

—Gracias Kagami —tomó el preciado objeto y lo guardó.

—¿Para qué demonios llevas eso?

—Aomine-kun, si tuvieras un poco de sentido común y conocimiento general, sabrías que el actor con el trabaja Axelle-kun es un cantante importante. Y claro, el vocalista de su grupo favorito —sus celestes ojos enfocaban a la chica con seriedad abrumadora.

—Y como Kiyoe es igual de obsesa que tú, quiere que le digas a ese sujeto que le firme el disco... —mencionaba de mala gana el pelirrojo.

—Ah, el que tiene voz de afeminado.

—¡No tiene voz de afeminado! Su voz es profunda y muy sensual —defendió a capa y espada.

—Kiyoe dijo exactamente lo mismo.

—Como sea, ya me voy que se me hace tarde —se despidió de manera global y se dio a la fuga a toda velocidad.

—La admiración muchas veces se transforma en atracción —expresaba casual Tetsuya. Esos dos lo miraron con fastidio.

—¡Eso no va a pasar! —espetaron a la par.

—Quizás...Pero escuché que es bastante popular entre las chicas por su fresco atractivo, además de ser adinerado y gozar de buena reputación entre sus fans. Es canta autor, toca tres instrumentos, ama a los animales y le gusta viajar.

—¡Maldito Tetsu, deja de leer eso!

—¡Al menos dilo por ti mismo, idiota! —el muy cabrón tenía una revista entre sus manos; de esas que hablan de los chismes de la farándula.

Como bien había podido, logró llegar. Así que se dispuso a saludar a todos rápidamente y se dirigió hacia su camerino asignado. Se cambió en la brevedad posible. Tomó asiento frente al pomposo espejo y mientras las chicas se ponían a arreglarla tomó su libro de texto; mañana le esperaba un parcial y debía sacarlo con buena nota.

—Súbele para que podamos escuchar —demandaba la maquillista a la estilista.

—"Al parecer el aclamado modelo Kise Ryouta no sólo ha entrado al mundo de la actuación, sino también ha empezado el año dando de qué hablar..."

Hasta sale en los chismes de la tarde —su atención se enfocó en la lección que debía memorizar.

—"Desde el escándalo donde salió posando en un especial de Navidad con la novata del modelaje, Daishi Axelle y ese beso que escandalizó a los fans de ambas partes..."

Joder, todavía no superan eso. Mira que les gusta enrollarse de cosas como esas para sacar rumores sin sentido.

—"Todos creíamos que tenían una especie de romance fortuito. Pero nuestras fuentes confiables han descubierto a la verdadera pareja del carismático rubio..."

¿Qué ha dicho? Eso quiere decir que... —ahora sus carmesí miradas miraban el reflejo de la televisión en el espejo.

—"Todos esperábamos que se tratara de alguien del medio. No obstante, se trata de una compañera de universidad..."

Esto seguramente no le está haciendo gracia a Aoi.

—"¿Podrías hablarnos sobre ella? Sé que la audiencia tiene esa misma curiosidad al respecto" —pedía la compañera que trabajaba con el elocuente presentador.

—"El nombre no lo reservamos para mañana, cuando nuestra revista lo publique en su artículo especial sobre Kise-kun. Pero podemos decir que puede tener a cualquier mujer que quisiera y terminó con algo de lo más normal..."

Qué asco da ese tipo de programas...Solamente porque no es del medio o llena sus estándares ya la satanizan prácticamente...Me pregunto si Kise ya estará enterado de esto...

—¡Qué lástima que ya tenga pareja!

—Vamos, no es como si fuera a hacernos caso siendo sólo un par de trabajadoras ordinarias.

—Tú misma lo escuchaste. Está saliendo con una chica ordinaria. Incluso nosotras tenemos mejores posibilidades que ella —ese par rieron tras tal comentario, causando molestia en la única que se reservaba sus comentarios.

—Siento discrepar, pero la novia de Kise no tiene nada que envidiarles. Ustedes se quedan cortas a su lado —sonrió de oreja a oreja, con esa mirada desquiciadamente calmada y calculadora—. Y si tienen tanto tiempo para cuchichear sobre la vida de otros, deberían hacer su trabajo más rápido —torcieron la boca por la osadía de la rubia y se limitaron a tomar sus cosas y largarse de allí murmurando quien sabe qué cosa sobre su persona.

—¿Por qué todavía no estás lista? —interrogó Maeko tras entrar y darse cuenta de que estaba con la mitad de maquillaje.

—Porque salió mi lado de diva incomprendida —mencionó entre seria y burlona—. ¿Podría ir a que me maquillen en otro lado?

—¿Qué fue lo que dijiste esta vez? —suspiró.

Pese a que se había ganado la enemistad del séquito femenino que se encargaba del maquillaje y los peinados, pudo salir adelante gracias a que también existían chicos que se dedicaban a ello y que no les incomodaba trabajar con ella. Fue así como terminó sentada al lado del peli gris mientras ambos estaban más que concentrados con lo que estaban leyendo.

—Tu cabello es tan largo y sedoso, Axelle-chan —halagaba el joven que estaba terminando de cepillarle.

—Gracias. Eres muy bueno en tu trabajo —le felicitó con una sonrisilla.

—Nos sorprendió que terminaras con nosotros —habló el otro chico que estaba a cargo de peinar a Taniyama.

—Soy yo la sorprendida por ver que se encargan de Taniyama-kun.

—Las mujeres son conflictivas, Axelle-chan —le decía su estilista—. Especialmente si deben atender a hombres como Taniyama-kun.

—Puedo hacerme la idea del porqué —comentó, mirando de reojo al actor—. ¿También estás torturándote con el estudio?

—Compartimos el mismo sufrimiento —decía, mostrando aquel libro de Derecho.

—Sí. Con esto ya me siento mejor —rió ante las ironías de la vida. Al menos alguien más compartía el mismo estrés—. Por cierto…¿crees que puedas autografiarme un par de discos? —cuestionó con cierta timidez, ya que no estaba acostumbrada a pedir ese tipo de cosas.

—No tengo problema con ello —aseguró todavía con eso celestes ojos sobre las líneas de su texto.

—Gracias —bueno, había superado el inconveniente número uno. Ya podía estar en paz por el resto de la filmación.

—Por cierto…¿me darías tu autógrafo? Ya que estamos intercambiando firmas —mencionó, posicionando su mirada en ella—. Mi hermano menor es tu seguidor y cuando le conté que estaba trabajando contigo, casi me saca de la casa para irte a buscar —relató entre risas y un cierto nerviosismo. Era penoso que su hermano fuera así.

—Por supuesto. No tengo objeción alguna —sólo sonrió. Aquel asunto sin duda resultaba ser curioso—. Mi amiga también me soltó algo como eso cuando supo que trabajaba contigo.

—Es bueno saber que no soy el único. Por este tipo de cosas he terminado hasta pidiéndole autógrafos hasta de Horikita Mai.

—Ah, conozco a un par que matarían por un autógrafo de ella…Hadrien, Daiki…De tantas cosas que podían tener en común, tienen eso…

—Mi hermano es uno de ellos.

¿Por qué siento…como si mi vida corriera peligro aquí? —varias miradillas se habían puesto sobre ella de la manera más discreta posible, pero todas con el claro sentimiento comunitario de que debía alejarse de ese hombre y dejar de ser tan amigable con él.

Gracias al buen desempeño de sus compañeros, el trabajo quedó hecho antes de que la tarde cayera por completo. Así que estaba más que feliz tanto por haber salido a una hora decente como por el autógrafo que había obtenido del solicitado chico. Y como ya se le había hecho costumbre, salió por atrás. Topándose con que alguien también prefería esa vía de escape.

—Es cansado tener que hacer lo mismo a diario —mencionó el chico. Ahora esos anteojos de gruesa armazón, una peluca pelirroja y ese cambio de ropa que asustaría a la policía de la moda, eran sus mejores aliados.

—Quizás Kise debería empezar a hacer lo mismo que tú…—mencionaba a la vez que caminaba. El chico seguía su ritmo.

—Las chicas del set han empezado a meterse contigo. Lo siento.

—¿Por qué lo lamentas? No ha sido tu culpa —sabía que había deducido que la hostilidad de las chicas había nacido por haberlos visto hablar como cualquier persona decente y con modales—. Fue mía por decirles a esas dos que no tenían oportunidad con la novia de Kise.

—Habla bien de ti que defiendas a la novia de un amigo —continuó—. Escuché que mañana saldrá un especial de Kise hablando sobre el tema.

—¿Otro?¿Cuántos especiales van a salir sobre ese asunto? —Axelle estaba que no se lo creía.

—Es el chisme del momento, es por eso que sacan tanto. Cuando lo asimilen dejarán el asunto por la paz.

—Pues es lo que espero…Por cierto, yo tomo mi autobús en esta parada —el tiempo se les fue charlando sobre los escándalos del modelo que la rubia ya había llegado su destino.

—Entonces nos vemos mañana. Qué descanses —se despidió sin más.

—Igualmente —casi estuvo a punto de llamarle por su apellido, pero menos mal recapacitó a tiempo—. Casi meto la pata. Pero bueno, mañana será todo un mausoleo…Le mandaré un mensaje de ánimo a Kise…Listo, ya está…—y fue así como su mensaje de: "Mañana todo Japón se enterará de que Aoi es tu novia y la gente perderá la cabeza, así que piensa en qué dirás para calmar a las masas", fue enviado.

Para su sorpresa el viernes había llegado al fin, trayéndole nula felicidad, porque le tocaba trabajar igualmente el fin de semana. Así que sin mayor remedio movió su humanidad hacia su departamento, porque no estaba de ánimos para salir de fiesta con Hadrien o ningún otro; al parecer el trabajo y la universidad estaban haciendo mella en ella.

Entró a su apacible departamento, percatándose de que no había nada humanamente comestible, por lo que optó sabiamente en pedir pizza. Así que mientras la esperaba se botó sobre el sofá, encendió el televisor y pensó que su querido novio estaba divirtiéndose de lo lindo jugando basquetbol con el obstinado de Kagami; era tan simple su felicidad.

—¿Y si finjo que estoy enferma? No, no resultaría…No puedo engañar a Maeko con algo tan simple como eso…—el control del televisor estaba en sus manos pero se limitaba a cambiarle al canal y no ver nada. Eso fue hasta que encontró cierto programa—. Es el mismo en el que hablaron de Kise el lunes…—se enderezó y puso atención. Desde el boom que sobrevino tras la noticia de la pareja del blondo, todo se tornó amarillista y bastante estridente; ya que todo se limitaba a atacar a la castaña—. Han estado hablando toda la semana de lo mismo.

—"Bueno, hoy hablaremos de otro tipo de temas, Himiko-chan. Esta noche tenemos un especial diferente y que seguramente gustará mucho a nuestro público masculino".

—"Siento mucha curiosidad al respecto".

—¿Quién irá a ser la víctima esta vez? —al fin su pizza había llegado y se encontraba comiéndola con una complacencia y felicidad que el resto de los mortales que no aman la comida, nunca entenderían—. Umm, esto sabe tremendamente bueno.

—"…Sé que muchos quieren saber más sobre esta novata que inició su carrera a finales de agosto del año pasado, Himiko-chan. Así que nosotros nos hemos tomado nuestro tiempo para conocerla más a fondo y traerles información confiable y trascendental…"

—Esperen un momento…

—"¡Sí, hablaremos sobre Daishi Axelle! Esa chica que ha subido a la popularidad como la espuma de una deliciosa botella de vino ".

—Ignorando la estúpida analogía que han empleado… ¡¿Por qué yo?!

—"Es mitad francesa y japonesa, por lo que claramente le ha dado una gran ventaja sobre muchas modelos nacionales. Pero es justo esa ascendencia la que le ha hecho brillar en nuestras tierras niponas…"

—…No pensé que este día llegaría… No se olviden de Kise Ryouta, ¡él es el popular y controversial!

—"Estudia en alguna de las universidades de la capital, así que ya saben chicos, quizás con un poco de suerte puedan topársela y tomarse una fotografía con ella".

—Es curioso que no sea acosada en la universidad…Supongo que el que estén todos metidos en sus estudios, ayuda.

—"Su carrera dio inicio cuando fue contratada por Rainy Days, siendo partícipe del especial de Verano que hacen año con año. Una propuesta arriesgada pero que le rindió grandes frutos a la compañía. Después continuó con modelajes tanto en esa revista como en otras, y pronto llegó su oportunidad de oro cuando posó para la portada del nuevo álbum de Poison Kiss y salió en un cameo de su primer vídeo promocional".

—Me asusta lo bien que investigan estas cosas…Pero no hay mucho que contar sobre mi vida que le importe al mundo.

—"Actualmente está trabajando dentro del dorama más esperado de la temporada, Cielo de Amor, teniendo co-protagonismo con Kise Ryouta, Hamasaki Ayane y Taniyama Syuusuke. Lo cual sin duda la ha puesto en la mira de muchos".

—Kise siempre causándole problemas a la gente…—masculló tras darle un buen mordisco a su rebanada de pizza.

—"Hemos obtenido estas fotografías del set de grabación para compartirlas con el mundo y que conozcan ese lado de Daishi-kun que seguramente no conocían".

—¡E-Espera…! ¿Qué clase de fotos? ¡¿Cuándo las tomaron?! —era el momento adecuado para alarmarse.

La primera toma la hacía ver como una completa ñoña mientras estaba el receso para comer, ignorando a todo y todos los que estaban a su alrededor haciendo ruido, para concentrarse en sus estudios. La que le siguió simplemente no era mejor que la pasada; había sido un mal día para ponerse esas tontas máscaras de bigote y lentes chuscos como un distractor para que ese par de maquillistas se echaran a la risa.

En otra se le veía comiendo armoniosamente no sólo con el peli gris, sino con el resto de su banda que habían ido a visitarle para ver cómo iba su trabajo. En las subsiguientes estaba platicando tanto con el cantante como con otros actores.

Y la peor la reservaron para el final.

—¡¿C-Cómo fue que…?! —exclamó a todo pulmón. Incluso se había levantado de su asiento.

—"Quizás estemos ante una gran noticia, Himiko-chan".

No había nada de malo en que se hubiera dormido sobre ese afelpado sillón. El dilema venía cuando se trasladaba la atención en quien estaba a su lado, en ese mismo estado. Ambos recargados el uno en el otro y con esos guiones sobre sus regazos.

La escena era enternecedora pero jodidamente escandalosa y daría de qué hablar.

—¡¿Cómo es posible?! Nadie me dijo nada de eso…—el set entero había hecho un complot contra ella y el cantante—. No es lo que parece…Ese día el trabajo fue extenuante…—defendió su posición cayendo sobre el piso y pensando en todo lo que sucedería si esas fotos se hicieran virales.

—"Sin duda seguiremos a estos dos para ver cómo terminan las cosas".

—"Y hablando de Taniyama-kun. Les dejaremos el tema de apertura de Cielo de Amor, que es interpretado por él…¡Disfrútenlo!"

—…Él debe sentirse del mismo modo que yo…Malditos medios de comunicación amarillistas que sólo quieren ganar dinero…—sollozaba. Lo que le faltaba, experimentar la vida de Kise Ryouta.

—… "Oh dear lost heart. I never want to see you cry. Dry your tears. I'll always be there by your side…"

—Al menos la canción es hermosa…y cursi…

—"…All the precious time that I spent with you suddenly became my everything. Do you see it? It's just like a crystal…

—…Debo conseguirla…—porque aún en sus lamentos tenía claros sus deseos.

El viernes concluyó sin demasiadas emociones más allá de las que tuvo que enfrentar cuando vio ese programa por mera curiosidad. Sabía que las cosas serían complicadas a partir de mañana y que seguramente ya tendrían más razones para que esas malas miradas se acumularan. Sólo pedía paciencia para no hacerles una pequeña broma a todas esas mujeres y cerrarles el pico; la venganza era mala pero formaba parte de su naturaleza.

El día siguiente llegó velozmente. Y gracias a que se durmió temprano, tuvo tiempo al fin de prepararse un desayuno digno; después de todo, continuaba comprando cosas en el supermercado y fideos instantáneos.

Ya con la situación mentalizada se dirigió hacia su zona de trabajo, dispuesta a trabajar y largarse de allí en la brevedad posible.

Para cuando llegó ya había varias personas, aunque el blondo no había llegado todavía. Sin embargo, se dirigió hacia su pequeño camerino para guardar sus cosas y ver qué instrucciones el director le tenía para ese día. No obstante, en cuanto abrió la puerta pudo sentir de golpe aquella frialdad cerniéndose desde su cabeza hasta llegar a sus muñecas. Era bastante fluida y de una tonalidad escandalosamente carmesí.

—…Mientras mi almuerzo esté bien pueden estar seguras…—murmuraba la rubia tras poner su bolso sobre el piso y apartarse un poco para que la pintura no dañara sus sagrados alimentos.

—¡¿Axelle-chan, pero qué ha pasado?! —ese fue su maquillista acercándose a la escena. Gracias al escándalo de su voz todos miraron lo ocurrido.

—…Mmm. Algo así como una broma de inicio de trabajo sabatino…—su ropa se encontraba arruinada y lo peor del caso es que su cabello estaba en las mismas condiciones precarias.

—¿Pero quién ha hecho esto?¿Cómo es posible que exista un comportamiento tan infantil en mi set de grabación? —el director podría ser bonachón y toda la buena onda que quisiera, pero él tenía sus límites y no aceptaba bromitas como esas—. No empezaremos a trabajar hasta que este asunto se resuelva y Daishi-kun esté en óptimas condiciones.

—Tenemos que lavar rápido tu pelo o será demasiado tarde para él —agregaba el estilista con preocupación antes de llevarse a la chica a toda prisa hacia dentro del camerino e iniciar la importante misión de salvar su cabello de las tijeras.

—Maeko-san, me disculpo en nombre de todos. Lo que le han hecho a su modelo ha sido inaceptable. Y me encargaré de que los culpables paguen por ello.

—Descuide, no creo que ella esté molesta por algo como eso.

—Ciertamente no es como si fuera de las chicas que le angustian este tipo de cosas, director. Pero creo que sería buena idea que cambiara a todo el personal femenino que se encarga del maquillaje y vestuario —sugería cierto peli gris con naturalidad.

—Lo tomaré en cuenta, Taniyama-kun.

Para su suerte su cabellera se había salvado. Únicamente habían tenido que cortarle un poco las puntas; razón por la que ahora se encontraba secando su pelo, aguardando a que le trajeran un cambio de ropa.

—Por fortuna pude quitar la pintura de mi rostro —expresaba Axelle viendo todas esas toallitas húmedas que emplearon para limpiar su cara.

—Menos mal que sólo se limitaron a echarte pintura encima —la voz de Syuusuke captó su atención, haciendo que involuntariamente volteara a verle—. Puedes decir quiénes fueron y las despedirán.

—La verdad es que no me importa. Es una broma muy infantil que carece de ingenio…Tampoco es como si no hubiera pasado anteriormente.

—Suenas como si se hubieran metido contigo hace tiempo —mencionó seriamente.

—Son las consecuencias de no saber llevarte con las chicas y sólo hacerlo bien con los chicos. Eso sumado a que salía con chicos un par de años mayores que yo —relató, restándole la importancia correspondiente—. Desde secundaria ha sido así, por lo que no me sorprende —al fin había terminado de secarse, así que empezó a desenredar su cabello—. Aunque en la universidad esa situación se calmó porque no soy alguien que resalte demasiado…pese al color de pelo que tengo —bromeó.

—Me alegra saber que ya no es de ese modo y que te tomas las cosas mejor de lo que muchos lo harían.

—Darle el gusto a las personas como ellas, no es mi ideología de vida —aclaró—. Además, si lo quisiera ya les hubiera hecho una broma mucho mejor que esta y sin que pudieran probar nada —sonrió con gran autoconfianza. Él se quedó callado por unos cuantos segundos antes de soltar una tenue carcajada.

—¿Qué color de pintura usarías tú? —interrogaba con mofa.

—Quizás un naranja chillón que gritará: "mírame". O algo por el estilo —mofó—. De momento apurémonos a terminar o no saldremos nunca de aquí.