Hi!!!!!

Bueno, por fin actualizo :P

Primero que nada me disculpo por la demora, pero he tenido muchos exámenes este último tiempo… Pero por fin aquí esta el segundo capitulo.

Quiero agradecer a todos por sus reviws, muchas gracias por sus palabras, me hacen muy feliz

Por ultimo, pero no menos importante, quiero dedicar este capitulo, a mi mejor amiga, "Lirio Negro" Amiga Te quiero… Eres la mejor!!

Ahora sin mas preámbulos los dejo con el fic…


Capitulo II

Durante el camino de vuelta a lo que ellos llamaban su "hogar provisorio", nadie dijo una palabra, el ambiente era tenso y todo era demasiado confuso, ninguno de ellos sabia exactamente que decir, estaban confundidos y sobretodo conmocionados por la totalidad de hechos que habían ocurrido dentro de ese edificio, y en el ultimo tiempo en general. Habían compartido juntos, esta especie de odio contra la compañía que destruyo sus vidas desde el momento en que pudieron escapar del horror, y de la ciudad de los muertos... Raccoon City.

Carlos sostenía a Jill entre sus brazos, mientras acariciaba suavemente su rostro y cabello, su mirada perdida hacia parecer que estaba hipnotizado, pero simplemente el joven de 23 años, estaba profundamente perdido en sus pensamientos vagos y llenos de dudas.

Leon estaba en frente de él, sentado en el suelo de metal de la cabina de carga del helicóptero, con un sin fin de preguntas en su cabeza que sencillamente parecían no tener respuesta.

Rebecca se encontraba aun mas confundida que el resto de sus compañeros, piloteaba la aeronave, preguntándose si de verdad todo esto estaba ocurriendo, ya era demasiado, aunque de Umbrella se podía esperar cualquier cosa.

Y Claire quien se encontraba al lado de Leon, solo observaba el paisaje del exterior por la ventanilla, un espeso bosque que parecía no tener fin, verdes árboles milenarios se mecían con la fuerza que emanaba la hélice del helicóptero al pasar sobre ellos, mientras las aves huían del fuerte sonido. La chica de ojos celeste profundo, divagaba en el impreciso universo de sus pensamientos, aunque sin duda era solo una pregunta la que hacia que su estomago se oprimiera, entre una sensación de incertidumbre e intranquilidad…

Chris… ¿Qué fue lo que te paso a ti…?

Su corazón se estremecía, y ese nudo en la garganta hacia acto de presencia cada vez que pensaba en su hermano, muchas veces el sentimiento de culpa la agobiaba y no la dejaba dormir por las noches.

¿Por que tú y no yo? Si supieras cuanto te necesito hermano.

Hace aproximadamente un año que Chris Redfield había desaparecido junto con Jill Valentine sin dejar rastro alguno, en una de las misiones más importantes para el grupo. Pero a pesar de los incansables intentos de sus compañeros por lograr saber algo de ellos, por buscarlos… Por encontrarlos, no lograron absolutamente nada, simplemente se podía decir que la tierra se los había tragado.

Después de eso, cientos de dudas se sembraron dentro del equipo ¿Cómo podía ser posible que hubiesen desaparecido? Tenía que haber una explicación lógica, pero a pesar de todo, nadie supo nunca con exactitud lo que paso en ese lugar… La isla T-1 había acabado con sus compañeros, había tomado sus vidas, pero nadie descansaría hasta haber vengado la muerte de sus camaradas y averiguar con certeza que fue lo que paso en ese sitio.

Por esa razón prefirieron dejar las cosas como estaban, Umbrella había acabado con las vidas de dos de sus amigos, y eso hacia crecer mas el deseo de venganza y las ganas de acabar de una vez por todas con esa peste que era aquella compañía, un lobo feroz que se escondía tras la piel de una oveja, para toda la humanidad era así, ya que nadie sabia las verdaderas practicas de la compañía farmacéutica, el incidente de Raccoon había sido inteligentemente tapado y disimulado. Pero ellos conocían la verdad, habían estado en esa ciudad y habían sobrevivido a toda clase de criaturas, monstruos que habían sido creados para una especie de guerra del terror.

Sus planes en este momento se basaban en destruir cada una de las instalaciones de Umbrella alrededor del mundo, y vengar así todo lo que esa compañía le había hecho al planeta entero y a la raza humana en si.

Al menos eso creían, esos eran sus propósitos hasta hoy, hasta hoy que habían encontrado a Jill aparentemente viva.

Si ella esta viva… ¿Entonces Chris…?

Por un momento sintió un haz de esperanza, pero luego ese sentimiento se desvaneció, extinguiéndose lentamente como la llama de una vela de la cual su vida llega a su inevitable final, no quería pensar así, no quería tener que decepcionarse después. La posibilidad de que su hermano estuviera con vida era muy remota y ella lo tenía claro, aunque no se resignaba, lo extrañaba demasiado como para hacerlo, y Umbrella pagaría por todo lo que le había hecho pasar, jamás les perdonaría que le hubieran arrebatado a la única persona que le quedaba en el mundo.

……

Todos habían descendido ya del helicóptero, y él sin motivo de atraso se había dirigido con la chica en sus brazos hacia la habitación que estaba al final del pasillo, y la había recostado suavemente sobre la cama, aun envuelta en la sabana.

Carlos estaba ahí, frente a ella, sin creer aun que todo esto era real, eran muchas las sensaciones que recorrían su cuerpo, deseaba que ella despertara, quería saber que fue lo que sucedió, la incertidumbre lo invadía, pero a la vez ese sentimiento aparecía otra vez, esa tranquilidad de verla así, Jill estaba viva y eso hacia que las fuerzas y las ganas volvieran con mas ímpetu. ¿Qué era lo que le sucedía?

Su corazón latía más rápido, y la sangre corría por sus venas con mayor intensidad, lo podía sentir, su corazón chocando contra el esternón con ritmo acelerado, mientras la miraba ahí… Tan tranquila, tan inmóvil.

Jill yacía sobre la cama de sabanas blancas, la luz tenue que entraba por la pequeña ventana a la cabecera de la litera daba a su rostro un aspecto suave y armónico, simplemente parecía estar durmiendo. Desde sus delicados parpados que cubrían sus bellos ojos azules, pasando por su cabello rojizo, sus labios entreabiertos, su fino cuello, su pálida piel y la sabana blanca que cubría el resto de su cuerpo. Carlos la observo mientras su corazón se aceleraba, realmente no entendía ese mar de sensaciones que lo atacaba, aquella mujer quien le había ayudado a sobrevivir, a quien conoció en la situación mas adversa de su vida, estaba ahí, indefensa frente a él, y era hora de que él le devolviese la mano, ahora él la protegería.

Prometo que nada malo volverá a pasarte…Jill.

Le regalo una ultima mirada, mientras sonreía levemente, luego de esto salió silenciosamente de la habitación cerrando la puerta tras él.

……

Una mano calida la sacó de sus pensamientos, y la hizo volver al mundo real, era Leon, quien había posado su mano sobre el delicado hombro de la joven, Claire volteó y al hacerlo pudo observar la tierna mirada que le regalaban esos ojos de color azul grisáceo.

- ¿Qué pasa Leon? – Preguntó la chica con algo de nerviosismo, hace algún tiempo que creía sentir algo por aquel chico rubio que cada vez que podía se acercaba a ella para alegrarle un poco la vida, Claire sabia que ella no le era indiferente a él, lo notaba cada vez que la miraba, de alguna extraña manera aquel hombre que acababa de sentarse a su lado le provocaba esas sensaciones, y siempre la hacia sentir mejor.

- Ya todos han entrado a la cabaña, supuse que estabas aquí, perdida en tus pensamientos como siempre. – Respondió Leon, con cierta ternura y comprensión en su voz.

Claire bajo la mirada, ocultando sus bellos ojos bajo el cabello que reposaba en su frente, y con voz muy suave dijo

- Es que todo esto me dejó mal… Quisiera saber que fue lo que le paso a mi hermano.

Leon movió sutilmente la mano que tenia sobre el hombro de la chica, la deslizo hacia su delicada mejilla, volteando el rostro de ella hacia él y con tono de comprensión le dijo

- Tranquila. Sé como debes sentirte, este asunto nos ha afectado a todos, pero tienes que pensar que cuando Jill despierte nos contará que fue lo que sucedió.

- Leon yo… ¿Te puedo confesar algo? – Dijo Claire dudosamente, y Leon asintió con la cabeza. – Pues veras, la verdad es que… No confió en nada de esto, es difícil de explicar pero… Tengo un mal presentimiento… - Su voz se fue apagando hasta convertirse en un susurro.

El silencio los invadió en ese momento, ya ninguno de los dos articuló ni una sola palabra mas, ambos se miraron a los ojos al darse cuenta que no sabían que mas decir, pero en realidad lo que había dicho Claire era cierto, todo era muy extraño, pero no les quedaba más remedio que confiar.

Poco a poco, el ambiente se tornaba algo incomodo, a causa de la mudez que los envolvía. Además cada vez se acercaban mas y mas sin siquiera notarlo, estaban a unos cuantos milímetros del rostro del otro cuando…

- Hey ¿Se van a quedar aquí todo el día? – Rebecca apareció en ese momento por la portezuela del helicóptero, provocando que Leon y Claire dieran un pequeño brinco, la recién llegada sonrió levemente al ver la escena y luego continuó. – Creo que he interrumpido algo. – esta vez se pudo apreciar un tono gracioso en su voz.

Los jóvenes que estaban aun dentro de la cabina del helicóptero, comenzaron a reír nerviosamente, en cierto modo si los había interrumpido, pero eso no se lo podían decir.

- No… No haz interrumpido nada. – Respondió Leon, quitando disimuladamente su mano del rostro de Claire.

Si Claro Leon… Quita la mano que no me he dado cuenta de nada… Seré la mas joven del grupo, pero tonta no soy.

- Bueno, la verdad es que yo los venia a buscar. Después de todo, tenemos un tema importante que tratar. – Dijo Rebecca con la misma voz suave y dulce que la caracterizaba.

Claire bajo del helicóptero de un salto, pasando apresuradamente por el lado de la chica de cabello corto, y siguiendo el sendero hacia la puerta de la cabaña, parecía enfadada por algo, cosa que era rara en aquella joven, ya que era muy difícil para sus amigos hacerla enojar.

Rebecca dirigió la mirada a Leon, quien tenía la suya perdida siguiendo los pasos de Claire, como si no hubiese nada más que observar en aquel lugar.

- Yo también voy a entrar. – Dijo el chico rubio, y se dirigió a la cabaña por el mismo sendero sin siquiera mirar a Rebecca.

¿Realmente habrá algo entre ellos?

Pensaba mientras lo veía alejarse aparentemente tras Claire¿Es que realmente los había interrumpido? Después de todo esa no era su intención.

Se quedo ahí por un momento observando el paisaje que la rodeaba, árboles milenarios completamente altos, que se mecían al ritmo de la suave brisa que los circundaba, a lo lejos se sentía el sonido ligero que hacían las aguas del lago Shasta, y el motor de una sola lancha que indagaba en él, la corriente del río que estaba muy cerca de la cabaña, completaba la sinfonía de apacibles sonidos. En el cielo se podían observar algunas nubes, estaba claro que pronto volvería a llover. Dado que el invierno había comenzado, muy poca gente visitaba el pueblo, así que por lo menos tendrían tranquilidad.

Sin más preámbulos se dirigió al interior de la cabaña, sin duda había mucho que conversar.

……

Estaban sentados en la alfombra que tenían frente a la pequeña chimenea, todos se miraban, mientras Leon encendía el fogón, finalmente este se sentó junto a ellos, pero nadie era capaz de articular una palabra para comenzar con el diálogo.

- Supongo que hay mucho que hablar, creo que esta situación nos ha afectado a todos. – Claire fue la primera en pronunciar las palabras.

Todos la miraron con atención desviando sus miradas perdidas de las paredes de madera de la cabaña, a decir verdad aquella situación era bastante incomoda, y era difícil encontrar los vocablos justos.

- Yo… Primero que nada, me disculpo con ustedes, creo que actué impulsivamente… Y no consulte a nadie, pase sobre ustedes y sus opiniones, somos un equipo… Lo siento. – Carlos terminó su frase, y bajo la mirada, aunque en el fondo no se arrepentía por lo que había hecho, sentía que había hecho lo correcto, y si tuviera la oportunidad lo volvería a hacer.

Rebecca puso una mano sobre el hombro del chico, y mirándolo con sus ojos de color verde intenso dijo

- No te preocupes Carlos, estoy segura de que cualquiera de nosotros hubiera hecho lo mismo.

Leon dirigió una mirada a Claire, y luego a Carlos y Rebecca, se apartó los cabellos que cubrían su frente y dijo

- De cualquier modo… ¿No les parece que esto es demasiado extraño? Es decir, no se han planteado la posibilidad de que sea una trampa, hace bastante tiempo que Umbrella quiere nuestras cabezas, y ya saben que son capaces de todo…

Todos se miraron, como si por primera vez desde que regresaron, se hubiesen tomado la molestia de pensar las cosas con un poco mas de lógica, lo que acababa de decir Leon era una idea que a pesar de ser algo descabellada, no dejaba de tener un escaso toque de razón, tratándose de Umbrella podían esperar cualquier cosa.

- ¡¡¡Aaaaaaaaaaaaaaah!!!

Un grito desgarrador que provenía de la habitación en donde se encontraba Jill los saco de su importante deducción. Carlos sintió que un escalofrío arrollador pasaba por su espina dorsal y recorría todo su cuerpo ¿Era ella quien gritaba? O ¿Tal vez "algo" la estaba atacando? Miles de pensamientos pasaron por su mente en un segundo. Rápidamente se puso de pie y junto a los demás se dirigieron a la habitación que estaba al final del angosto corredor.

Por favor que no le haya sucedido nada malo…

Ese único pensamiento se paseaba por su mente, mientras corría por el pasillo que se le hacia el camino mas largo por el que había andado en toda su vida.


Eso ha sido todo por ahora…

Espero que haya sido de su agrado.

Trataré de actualizar pronto.

Saludos!!! Bye… Bye.

Atte Jill Filth.