Hola Harmony´s aquí les traigo el primer chap de mi segundo fanfic, este será en la versión de Hermione, pues en esta historia ella será la que nos introduzca en su vida, en su dolor, en su alegría, en su enamoramiento. Ella es nuestra protagonista… unas ultimas cosas antes de irme y presentarles el chap:
-cuando la letra aparezca en cursiva, significará que es un pensamiento no dicho de Hermione
-cuando la letra este en Negritas significara mi intromisión a la historia, o bien, notas de la autora.
Después de dejar en claro estos pequeños detalles…
Harry Potter (incluyendo su mundo) no me pertenecen a mí, sino a nuestra Reina J.K. Rowling, a Salamandra y a W.B.
Yo, su servidora y escritora a cargo solo los utilizo para jugar con ellos y divertirme un rato.
Capítulo 1: Solo AsíEs realmente impresionante como una persona puede hacerte pasar mil y una emociones con tan solo un gesto o una actitud. También, esa persona será capaz de herirte y arruinarte con el mismo simple gesto. Desgraciadamente, en el amor no hay un libro, en el cual puedas aprender más. En esta vida Todo se queda a merced del destino…
Después de la guerra mágica, todo tardo un rato en estabilizarse, así que, al abrir Hogwarts inmediatamente convencí a los muchachos de que teníamos que regresar puesto que era nuestro último año y necesitábamos los éxtasis para conseguir empleo. Al final logré que los dos accedieran, así pues, a una semana de que inicie la escuela me encuentro en el callejón buscando materiales y libros necesarios, junto a mi tengo a los Weasley y a Harry.
-a ver chicos –dijo dulcemente la señora Weasley- vamos a separarnos: Harry y Hermione irán por sus cosas y Ron y Ginny irán por las suyas, nos veremos aquí en dos horas. ¡Corran!
Harry y yo nos dirigimos a Flourish y Blotts, de pronto meto la mano en mi bolso, buscando algo y, al no encontrarlo me detengo abruptamente. Harry, al notar mi ausencia regresa hasta donde me quede y se acerca
-¿Qué pasa? –preguntó el. Yo, sin embargo seguía con el brazo metido en mi bolso, revolviendo entre mis cosas, en busca de mi desaparecido dinero- ¿Mione?
-Mi dinero… yo recuerdo haberlo metido en mi bolso, pero al revisarlo no hay nada –respondí-
-¿estas segura?
-sí, ¿Qué voy hacer?
-no te preocupes
-¿Cómo que no me preocupe? ¡No tengo mi dinero!
-Cálmate Mione, ya sé que podemos hacer –me miro con comprensión- yo te prestare el dinero para que pagues tus cosas…
-Pero Harry, eso sería… Abusar de ti
-no, no lo será. Tu eres mi amiga, ¿o no? -Yo asentí con la cabeza- ¿entonces? ¿No es lo que se supone que hacen los amigos, ayudarse en los aprietos? Tú llevas haciéndolo desde el primer grado ¿o no? –Solté una risilla- Ahora vamos, y no aceptaré un no por respuesta
-Está bien –bufé- vamos
Seguimos caminando hacia Flourish y Blotts, entramos y nos encontramos una desagradable sorpresa: a Draco Malfoy, parado en el picaporte y con una sonrisa burlona en la cara= nada bueno.
-Conque –su sonrisa se amplió- al fin te has liado con la sangre sucia. ¿Ehh Potter?
-Cállate Malfoy –respondió Harry secamente
-¿y tú sangre sucia no crees que Potter este a tu altura? –me preguntó-
-Celoso Malfoy –dije-
-¿De ti y Potter? JA!
-pues deberías estar celoso de Mione –dijo Harry, haciendo que mí pecho saltara-
-¿celoso yo? ¿De una sangre sucia?
-¿No te han enseñado modales Malfoy? –Preguntó Harry irónico- Si nos permites, Herms y yo tenemos cosas que hacer –así Harry tiró de mi muñeca, dejando a Malfoy con la palabra en la boca-
-¿sabes que puedo defenderme yo sola, verdad Harry?
-es que de verdad me hierbe la sangre que Malfoy se meta contigo
-¿enserio?
-claro, tu eres como mi hermana
-si claro, una hermana
-¿Qué van a llevar? –Preguntó un dependiente-
Así, después de pedir todos los libros, y que me ruborizara cuando Harry me compró el libro que había estado viendo desde que llegamos a la tienda, comprar unos ingredientes de pociones, tinta, pergaminos, y plumas, nos encaminamos a la tienda de la señora Malkin, nuestra última parada.
Como últimamente habíamos crecido mucho, a Harry le quedaba corta su túnica y a mí me apretaba de los pechos…
-bueno, entra tu primero –dijo Harry cortésmente y sosteniendo la puerta
-Gracias –respondí-
-bueno, bueno. ¿Qué tenemos aquí? –Dijo la señora Malkin- el señor Potter y su… ¿novia?
-¿QUE? –dijimos al mismo tiempo
-No, no –se apresuró a corregir Harry- Ella es mi amiga, Hermione
Después de ese penoso incidente, nos tomaron medidas y entregaron nuestras túnicas, saliendo presurosos de ahí. Harry iba camino a la entrada del callejón, donde se supone que nos veríamos con los Weasley, pero antes tome la mano de Harry y le dije:
-vamos, aún faltan unos minutos. Además, yo sé que tu querías pasar por la tienda de artículos de Quidditch, podemos ir por un helado –lo anime-
-está bien
Al salir, fuimos a la entrada del callejón donde nos esperaban el sr. Y la Sra. Weasley, esperamos a Ron y Ginny y tomamos un traslador a la madriguera, como ya era muy tarde, cenamos y la Sra. Weasley nos mandó a la cama…
Me despedí de todos, dejando a Harry al final, le bese la mejilla y dije:
-hasta mañana, Harry
-hasta mañana, Mione –dijo dándome un beso en la comisura de los labios- te veo mañana
Ese gesto era tan común para nosotros como respirar, pero, en ese mismo instante en el cual, cuando se acercó a mí, y sentí su respiración. Ese instante en el que mis manos sudaron y el corazón se me aceleró a mil, supe que estaba enamorada, enamorada del chico famoso, enamorada del chico al cual todas las chicas quieres, enamorada del chico que ama a otra, enamorada del chico incorrecto…
Solo así, me había enamorado
Bueno chicos, hasta aquí el Chap. Se lo que piensan:
¿Dónde está la Hermione suicida?
¿La que se quiere morir?
¿La que se corta?
Pues la respuesta es fácil: esta es la Hermione que conocemos y amamos, pero aún no la han cambiado hasta este punto. Eso será más adelante…
Bueno, me despido. No sin antes dejar esta pregunta
¿Qué creen de las chicas que, como Hermione han cambiado hasta auto-lesionarse?
¿Por qué?
Bueno… espero sus reviews y respuestas, no olviden agregar y dejar una pregunta para mí:
No dejen que los muggles los depriman,
Un beso de:
Angie
