Notas de la autora

Lo escrito así es la narración.

Lo escrito así son los pensamientos de los personajes.

POV: Alternando Lucy y Natsu


Mil Citas

POV Natsu

Las últimas dos semanas eran las mejores de mi vida. Esos ojos chocolates, tan melancólicos, tan deseosos de cariño. Esa chica que me inspiraba tanto.

Acepto que le mentí, nunca había pasado por ese 24 horas, era una inigualable coincidencia del destino. Lo que sí, es que fui sincero al decirle que no quería más con ella. Pensé que sus nostálgicos suspiros solo eran cosa de aquel día, pero continuaron día tras día, café tras café. La razón que tuviera me importaba poco, quería protegerla. Su lánguido y blanquecino cuerpo, siempre envuelto en esos sweaters ligeros en colores pastel, con su caminar pausado y triste. Era como un ángel sin alas, perdido en esta tierra, buscando como volver a su cielo. Anhelaba cubrirla con mis brazos en una lluvia infinita de cometas. Lucy, esa chica de blonda cabellera y ojos chocolate. Lucy… temía aceptar lo que mi corazón gritaba por ella.

Corrí cuando miré el reloj. Eran las 9 con 10, llevaba esa decena de minutos atrasado. Nunca había pasado tal cosa, fui el más puntual de los citadores, día con día. Abrí con premura la puerta del local y la busqué con la mirada. Mi mente se repetía muchas veces "Pedazo de animal, te ha dejado ya, no te esperará toda la vida." Disipé el pesimista pensamiento de mi cabeza, sacudiéndola a los lados. Fui hasta la bandeja de la cafetera y tomé un vaso desechable. Me tentó la curiosidad de experimentar el sabor de su boca. Reí para mí, y guiado por el impulso, serví un vaso de americano sin azúcar ni crema. Fui hasta la caja y pagué mi bebida, sentándome luego en la misma mesa de siempre. Di un sorbo al café, creando una mueca de desagrado ante el líquido amargo que pasaba a través de mi garganta, sintiendo su cálido peso depositarse en mi estómago. Ahora, comenzaba a sentir respeto por las papilas gustativas de Lucy. Miré una vez más el reloj, que casi marcaba las 9:30. Pacientemente, me quedé a esperar su presencia.

POV Lucy

¡Es tú culpa que ella esté muerta! ¡Tu egoísmo la mató!

¡No! Yo no quería que esto pasara… ¡No es mi culpa!

Ahogué un grito al saltar sobre la cama, despertando bruscamente. Se había convertido en algo normal, despertar de ese modo todas las mañanas. Llevé la punta de mis dedos, por instinto, a mi surco labial. Toqué el cálido fluido ferroso, lo miré manchando mis dedos. Fui al baño a lavarme, esta vez mi pijama estaba intacto, pero mi cara se veía aún más pálida, ante el contraste del escarlata que escurría por mi nariz. El espejo me gritaba, ante mi fantasmal imagen, que era tiempo de ir al médico.

Salí, cubriéndome con una gabardina blanca. Estaba nublado y la ventisca era más fría cada vez, típico de las mañanas, aún eran las 8. Tomé un taxi y fui hasta el hospital.

—Lucy Heartfilia, 25 años; se le ordenó un Conteo Sanguíneo completo hace ¿5 días?— Un hombre de cabellos bien peinados, con marcas discretas de canas, leía mi expediente médico. Usaba una prolija bata blanca, esas que me ponían tan nerviosa. Asentí con la cabeza, al escuchar su pregunta—. Bien señorita Heartfilia, según estos análisis, sabemos que usted…

Clavó sus ojos en el papel que sostenía en sus manos y luego me miró, algo escéptico.


El teléfono sonó al menos ocho veces. Nada. Una voz humana pero mecanizada comenzó a reproducirse.

Buen día, habla a Casa de la familia Heartfilia, ahora no podemos atenderlo. Deje su mensaje después del tono.

Una mezcla de sonidos se extendió por unos cuantos segundos. Dudé, temerosa, con el teléfono en las manos.

— ¿Papá?— Suspiré. Necesitaba valor para seguir hablando—. Soy yo, Lucy. Sé que… bueno, esperaba que me respondieras ahora. Te necesito papá — Inevitablemente, las lágrimas escaparon de mis ojos— Te necesito tanto…

Colgué, imposibilitada para continuar. Me recargué sobre el poste del teléfono público donde estaba. Suspiré, bastante fatigada por las emociones. Pensé en todo lo que me estaba ocurriendo, en el caos que mi vida se había convertido y la tranquilidad que llegó de improviso a inundarme.

¡Por Dios! Olvidé a Natsu…

Eran las 10:30 de la mañana. Me apresuré para llegar de vuelta a casa y encontrarme con él.

A los ojos de los demás, seguramente éramos dos locos. Dos extraños que se encontraban diariamente, tomando lo mismo, por dos semanas consecutivamente. La tranquilidad que brindaba a mi espíritu la voz de Natsu, era el único pago que necesitaba. El roce de sus manos, una sonrisa de tanto en tanto, su aroma. Intenté huir de la necesidad que gritaba mi cuerpo por estar junto a alguien, por querer a alguien. Mi razón ¡Mi maldita razón! que se fue de viaje cuando supe que él quería pasar tiempo conmigo, que no quería nada más que un café cada mañana. Tampoco es que yo quisiera más, pero debía mantener mi existencia lo más desapercibida posible. Lucy no sería más que una sombra a la que nadie extrañaría. Juro, por cada uno de los bellos momentos de mi vida, que ese era el plan. Lo juro, lo prometí y sin embargo, me fallé a mi misma.

POV Natsu.

Pasaban de las 10:40 y no había rastro alguno de Lucy. Me paré y fui hasta donde el chico malhumorado que me atendió antes.

—Disculpa — Dije un tanto precavido— Sabrás de casualidad si…

—La rubia no ha venido aún. Hoy no se paró por aquí.

Mi boca formo una pequeña 'o' ante su respuesta.

Tal vez, ella se había cansado de verme. Tal vez, no podría soñar con proteger a mi ángel.

Fui a la salida, pero antes de poder tocar la puerta, esta se abrió de par en par, dejando ver unas mejillas sonrosadas y un cabello dorado alborotado por el viento.

— ¡Lucy!— Grité, llevándola a mis brazos, sin poder evitar la alegría.

— Hola Natsu— Dijo con su melancólico tono de siempre, deshaciéndose de mi abrazo—, disculpa si he tardado tanto.

— No, está bien, yo acabo de llegar— Escuché la risa burlona ahogada en el chico de la caja. Tenía razón, fue lo menos inteligente que pude decir.

Sus labios de papel se arquearon en una perfecta sonrisa. Fuimos de vuelta a la mesa, para platicar.

POV Lucy

Supe de él que vivía con su padre y su hermana menor. Que trabajaba en las telecomunicaciones. Supe también que la bufanda era el único recuerdo que tenía de su madre, por eso siempre la usaba. Tenía 26 años, un gato llamado "Happy" y que le aterraba viajar en tren. Que su mejor amigo se llama Gray. Luego descubrí que tenía tatuado un dragón en el antebrazo. Conocí a Natsu en dos semanas, mejor de lo que me conocía a mi misma. Y él…

POV Natsu

No sabía nada de ella, excepto lo del café y que vive en frente del 24 horas. Además, es tan bonita que no se necesita saber nada más.

— Lucy— Una vez más nos despedíamos, de nuevo con un adiós y la promesa de vernos al día siguiente—, no quiero sonar estúpido, pero a veces quisiera saber más de ti.

—Prometiste que no querías más conmigo.

—Lo sé. Pero te veo a diario y solo quería… por curiosidad, pero si te molesta, no hace falta nada.

Ella. Su blanquecina piel y sus chocolatosos ojos me hacían un completo idiota.

Ahora, tal vez me preguntaba ¿Te puedes enamorar tan fácilmente de alguien?

— Mañana Natsu. Mañana sabrás lo que quieras de mi— La vi cruzar la avenida como todos los días. Luego la perdí, entre las paredes de su edificio.

Sí. Es muy fácil enamorarse…


**ALERTA DE SPOLIER. SI NO HAS LEIDO EL CAPITULO 301 DE FAIRY TAIL, SALTA ESE PÁRRAFO**

¡Mis uñas son rojo sangre! *w* Y amé el capítulo de hoy en el manga :3 Ese dragón si que es genial XD Además ya me olía lo de Acnología :) siempre me pasa...

**FIN DEL SPOILER**

Mis adorados lectores... ¡Los quiero!

Neee~ Lamento si no les gusta este capítulo, a mi al menos me hizo feliz. Fue escrito a las 3 a.m. de Hoy (después de que moría de sueño me dio un ataque de insomnio) tal vez por eso me quedó tan así... como cortito... pero es imprescindible lo que pasó aquí, se los aseguro :)

Hora del agradecimiento: MIL GRACIAS :') En serio, alegran mi pobre y vacío corazón en sobremanera :) Es un deleite leer sus review y PM's, así sean las 4 a.m. Espero haber contestado todos, de lo contrario, una disculpa.

No olviden dejar sus comentarios y críticas :) Me ayudan a mejorar :D

Un besito y ¡Que la inspiración los acompañe!