Disclaimer: Todos estos personajes le pertenecen a Hajime Isayama.

Disclaimer 2:OoC. Palabras altisonantes. Travestismo. Violencia. Posibles errores ortográficos. También habrá un poco de Erwin x Eren.


Capítulo 2:Primera conexión.

"La vida es una estafa"

¡Mamá! ¡Mamá! — gritaba un niño moviendo sus pequeñas manos, tratando de zafarse del agarre del hombre, con el rostro agitado y ruborizado. El eco de su voz trémula iba olvidándose con el paso de los minutos, luego que, rememorara lo que una suave voz le decía.

Todo estará bien, Farlan. Confía en mí. — recordó, y fue la sonrisa de mamá la que destruyó su prematuro corazón. Dejándolo a la deriva, porque no importaba cuanto gritara, nadie vendría por él.

Entonces de repente dejó de luchar, y se permitió ser cargado por las sucias manos de aquel tipo, el cual su madre lo había vendido por unos cuantos centavos.

No sabía que harían con él, pero estaba tan asustado y trastornado que no podía pensar nada coherente. Solo mamá diciéndole.

"Todo estará bien, Farlan. Confía en mí."

Yo te enseñaré lo que es la vida, mocoso— masculló mordiendo un palillo de dientes, quejándose de la repentina lluvia que los había sorprendido. Luego dijo— Soy Kenny. Asegúrate de decirme tu nombre cuando el miedo se te pase, pequeña mierda.

Y pese a que solo fueron tres días que estuvo con el tal kenny, asombrosamente él fue la persona que le dio su primera lección de vida:

"La vida es una estafa, mocoso." Le dijo "Así que has que esta estafa valga la pena…"

Después le dejó un rifle, cediéndole su cuidado a un muchacho de mirada fría, quién le enseñaría el verdadero significado de esas palabras, y de paso, el que se volvería su mejor amigo y socio criminal.


Años después...

Los murmullos lo impacientaron más después de que a medio dialogo lo hubieran interrumpido. Estaba en un casting para entrar a una obra teatral. No sabía realmente porque había decidido participar, sin embargo cuando vio el folleto, un impulso le fue perseguido escribiendo su nombre en el panel sin titubear.

Estaba asustado, y en efecto, cuando Levi le comunicó que iría a verlo fue como si una bomba explotara dentro de sí. Nadie en su miserable vida lo había visto actuar y que fuera un conocido el que presenciara (tal vez su descalificación) era humillante.

Señor Church— lo llamó un hombre viejo mirándolo críticamente, por otro lado, él aguanto el aire— esto es una decisión unánime y me complacería que por favor, tomara mi comentario como opinión de todos los jueces presentes.

…— Farlan asintió dudoso. Podía sentir la impenetrable mirada de Levi sobre él.

Ya aclarado ese punto. Prosigo con mi juicio— le dijo mientras lo miraba seriamente. — Señor Church, su actuación ha sido devastadora para todos nosotros. No necesitamos aficionados, sino gente preparada que ya estuviera en este medio. Pensé que lo habían dejado claro en el folleto—recriminó. Farlan sintió la incomodidad del personal. — Por otra parte— dijo— no tiene técnica y sus movimientos son muy torpes y robóticos. No hay pasión, así que en una simple oración: Usted no ha nacido para la actuación.


¿Ya has dejado de lloriquear? — le masculló Levi, que se encontraba apoyado en la pared detrás del teatro, fumándose un cigarrillo con lentitud y maestría. Lo miró ofendido.

¡No estoy lloriqueando! — exclamó cruzando los brazos. — Solo estoy un poco herido, nada más. — Ackerman chasqueó los dientes.

Que idiota eres, Farlan— soltó ocasionando que lo mirara de nuevo mal. — ese vejete solo quería joderte. ¿Es tan difícil de descifrar?

Él dijo que no servía— le expuso— que un maldito profesional te diga eso es…

No es nada, mierda— se notaba irritado. Farlan pensó que había veces en donde su cara podía cambiar… pero a peor. — ellos ya tenían al elenco— confesó.

¿Eh? ¿Cómo qué ya tenían un elenco?

Levi suspiró cansino.

Solo lo hacían por las apariencias. — soltó — esto fue organizado por la alcaldía, pero parece que decidieron usar su propio personal con la excusa de que no existía talento alguno en este jodido lugar —volvió a chasquear los dientes prendiéndose un cigarro— ahora que ya lo sabes. ¿Te sientes mejor?

No. — le dijo— aún siguen siendo expertos y…

No estuvo nada mal ¿bien?— le comentó con cansancio. Farlan lo miró con los ojos abiertos. Levi debió haber hecho acopio de toda su voluntad para decirle aquello. — Ellos se deshicieron de ti por esa razón, porque no estuviste nada mal— añadió acercándose a él— ahora, que ya hice uso de toda mi puta paciencia. ¿Quieres limpiar o hacer algo en lo que podríamos ganar mucho dinero sin ensuciarnos las manos? — le propuso apagando el cigarro en su chaqueta mientras caminaba unos pasos hacía el frente. Farlan no se movió. — muéstrale a esos capullos que tu naciste para engañar, Church. ¿O te quedarás parado allí?


Presente.

Despertó desorientado y con la vista nebulosa a causa de las lagrimas que le salían por el sueño. Farlan se desperezó como de costumbre. Sentándose a orillas de su cama, tomando la botella de Whisky que estaba encima de esta, y que para su mala suerte se hallaba sin una gota de alcohol. Farfulló un poco antes de levantarse totalmente y comenzar su rutina nocturna.

Farlan tenía el don de ser lo que quisiera si el momento lo ameritaba. Después de que con Levi dejaran el negocio de asesinos a sueldo, comenzaron algo de lo que el mismo dudaba pudieran lograr.

Pero lo lograron.

Eran cinco cuando hicieron su debut en el mundo de la estafa y el fraude. Fue una gran oportunidad para él, y pese a que estaba nervioso, pudo engañar a esos tontos empresarios a quienes les robarían millones de su cuenta bancaria.

Fue una experiencia única. La adrenalina los envolvió con más intensidad que cuando amenazaban y limpiaban a ciertas personas. Levi no dudó en seguir con ello y él lo siguió. Por un tiempo fueron ladrones con saco y corbata, y por primera vez en su vida, se sintió con clase.

Hasta que atraparon a su socio, y el grupo se desunió. Justo ahora tenía un trabajo totalmente distinto al que había ejercido anteriormente, pero era él mil caras. Podía hacer lo que sea, como ser un Host, por ejemplo.

Se colocó el saco mientras se veía en el espejo del baño, ya listo para una nueva noche. Una nueva noche en donde estaría con mujeres que hablaban de sus problemas con demasiado desespero, y también con aquellas que tratarían de que él se acostara con alguna de ellas. Había de todo y él, tendría que aguantar eso por una hora. Una maldita hora.

Se vio por última vez para luego caminar fuera de su habitación y seguir su rumbo.

— Un brandy, por favor— le pidió al barman quién le asentía con la cabeza mientras él apoyaba su cabeza en su mano derecha. Suspiró.

— ¡Hey, Farlan! — exclamó un DJ que estaba animando la fiesta detrás suyo. El movió la cabeza en señal de saludo. — ¿Cómo va el trabajo? — le gritó pues era difícil escuchar con todo la música alrededor.

— La hora más larga de mí vida— le dijo recibiendo su pedido. Ya había terminado su trabajo hace un rato, ahora estaba tomando un descanso.

— ¿Qué dijiste? — bramó acercando un poco su oído para escucharlo.

— ¡Que me acosté con tu hermana! — exclamó y el muchacho le sonrió levantando el dedo anular. No lo había escuchado, pensó sonriendo ladinamente.

— ¡Genial! — le dijo, el siguió sonriéndole, al momento que acercaba sus labios a su vaso.

— Y no es mentira. — se confesó sintiendo como su celular vibraba en su bolsillo— ¿Qué demonios…?— dijo mientras abría su teléfono.

Era un mensaje, el número era desconocido y Farlan pensó que eso era extraño. Abrió curiosamente, dándose con la sorpresa del tipo de mensaje que se encontraba en él.

"Camina hacía la salida. No hables con nadie. Espera al frente, en la tienda de ropas. Si hablas con alguien de tu situación, yo lo sabré."

Él metió su celular a su traje con parsimonia. Se maldijo entre dientes por no haber traído su jodida arma, estaba casi oliendo el peligro. No había mucho que hacer en realidad.

Se despidió de su amigo con una sonrisa, mientras tomaba algo de brandy, luego se arregló el saco y se dijo que tal vez podría llegar a un acuerdo. Sonrió en sus adentros. Ese era su especialidad.

Salió del establecimiento con las manos en los bolsillos, luego cruzó la calle con tranquilidad y cuando estuvo en el lugar indicado, esperó.

Esperó, esperó y esperó.

— ¿Piensan que tengo todo el maldito día? — masculló, ya se sentía imbécil por estar ahí. — Tengo cosas que hacer…

— ¿Así?

Farlan dio un respingo volteando instantáneamente. Esa voz se le hacía conocida. Quiso verle el rostro pero la sombra oscurecía el panorama del desconocido. Sin embargo cuando chasqueó los dientes, lo reconoció.

— ¿Levi? — el hombre bufó.

— ¿Conoces a otro?

— ¡Demonios! ¿Cuándo saliste? — le habló enérgicamente sin creérselo del todo— joder, pensé que saldrías en más tiempo. ¿Cómo me encontraste?

— Contactos— soltó botando su cigarro al suelo, luego lo pisó — ahora camina, necesito hablarte de algo.


— ¡¿Qué vas hacer qué?! — gritó llamando la atención de casi todo la clientela. Chasqueó los dientes.

— Lo que vamos a hacer, dirás.

— Levi— lo llamó tocándose las sienes— esto es una locura. ¿Enserio? ¿Robar un casino?

— Tienes que admitir que es una idea innovadora.

— ¡Claro! — exclamó con una sonrisa irónica— sí es que quiero que me atrapen o algo parecido.

— Farlan, no sé donde cojones se habrá ido tu jodido coraje, pero yo te conocía más canalla.

— Escucha— le habló seriamente mientras se tiraba para atrás— sabes que quiero esto. He estado esperando cuatro malditos años para ser parte de algo. De algo realmente bueno. No habido acción desde que te fuiste y todos estamos buscando distintas formas de sobrellevarlo, pero…

— ¿Pero…?— se burló.

— ¡Esto es…!— contestó abriendo los ojos volviéndose a tirar en la silla— muy grande, Levi.

— Así es. — le respondió llevándose el vaso a los labios. Se detuvo— ¿Entonces qué dices? ¿Lo hacemos?

Farlan suspiró sonriendo.

— Está bien, demonios. Tus planes casi nunca fallan.

— Si estás hablando sobre…

— Bueno— lo interrumpió — Eren te había descubierto, perdiste toda la concentración después de eso— dijo jugueteando con su copa— por cierto, ¿Qué es de él?

— No lo sé— cortó. El muchacho lo miró con sospecha.

— ¿No lo has buscado?

— No.

— Levi…

— Me mandó una carta de divorcio, maldición. — se calló. No había sabido eso hasta que Levi se lo había mencionado. De pronto se sintió culpable.

— Lo siento…

— Es agua pasada— le contestó rápidamente dejando su vaso a un lado. Suspiró.

— Bueno, ¿Y cuál es el plan? — pregunto cambiando de tema.

— Aún no lo ideado. Necesito gente, mucha gente.

— ¿Armas?

— No exactamente. Hay mucha seguridad y…

— ¿Cuál es el casino que robaremos?

— Corrección: los tres casinos — Farlan lo miró un momento para después abrir la boca en escalas bíblicas.

— No estarás hablando del…

— Ajá…

— Levi, esos casinos le pertenecen a Erwin Smith…— un brillo paso por los ojos del azabache.

— ¿Crees que le importe? — pregunto con ironía.

— Tal vez un poco. — respondió sonriendo cómplice.

Continuará...


Nota: Me alegra haber subido cap, porque no sé si tendré el mismo tiempo libre ahora que entro a la UNI. Como sea, no olviden dejar su lindo review, me anima a seguir.

*Limpiar: Eliminar, asesinar.

¡Gracias!


Responderé por aquí los comentarios del cap anterior porque no sé de otra manera ¿) Soy nueva en esto.

PrimroseIchi: Me alegra que te haya gustado, Prim. ¡Muchas gracias por leer!

Alex: Gracias Alex por tu comentario y también por leer :D

Emilda: Si... no soy de Eruren pero es necesario para la trama e igual con el sospechoso cambio de Eren, ya verás. ¡Saludos! ¡Y gracias por leer!

MerceEdelstein: Me alegra que te haya gustado, y por las razones de Eren... la verdad que en cuatro años puede pasar lo que sea. ¡Saludos! ¡Y gracias por leer!

Lawlie93: Me alegra que te haya gustado, espero que este cap también :D ¡Comenzamos con Farlan!. Te mentiría si dijera que Eren aparecerá en el otro cap pero te aseguro que será pronto con lo ansioso que está Levi por recuperarlo. ¡Saludos! ¡Y gracias por leer!

G.P