¡Buenas! Este es el segundo capítulo de mi primer fic, que lo disfruten.
Amo escribir… y generalmente uso un lenguaje más formal… espero que sea de su agrado. Y me disculpo por tardar tanto. Gracias a todos sus reviews ^-^
Todos los personajes y lugares les pertenecen a los creados de la saga.
Crónicas de Hyrule:
Sky-War
I –Recuerdos olvidados-
Esta es la historia de una pequeña niña, princesa del reino conocido como Hyrule, cuyo propósito fue portar en su mano una marca muy importante… una marca que dictaría su destino.
Mientras que en el reino vecino, Edén, un pequeño niño, portaba la misma marca.
Los dos pequeños jamás se habían percatado, la niña usaba guantes de seda y el niño de cuero.
Ella era elegante, hermosa, bondadosa… siempre educada, el también, sin embargo
era más modesto, activo, e social.
Muy diferentes de si…
Poco a poco fueron creciendo y separándose… lo que provoco nunca volver a verse, perdiendo recuerdos de esos días de infancia.
Hyrule:
Era una hermosa mañana, como siempre, la madrugadora e inocente princesa de 15 años, salía de su habitación a los jardines reales… su lugar mágico.
Enorme, lleno de excéntricos olores… rosas, lilas, laureles, claveles, violetas, enredaderas, menta, pinos… Naranjos, limoneros, manzanos… hasta cerezos y duraznos que hacían aun más bello el jardín.
Un hermoso arcoíris parecía ese jardín… gozaba de tanta tranquilidad y de tan bella vista y olor.
Rubia, bella, poseedora de peculiares ojos cristalinos similares a dos relucientes zafiros, delgada, un poco alta… usaba su vestido favorito, un hermoso vestido sencillo pero elegante color blanco…
Mientras estaba ahí se pasaba unas cuantas horas respirando y oliendo cada parte del jardín, y cantando… con su hermosa Lira, pasada de generación en generación.
-Oh… joven… guiado por la sierva de la diosa…- suspira – desearía conocer a ese joven, valiente…
Edén:
El reino de Edén es un pacifico espacio en el aire, compuesto por unas cuantas islas flotantes… a pesar de todo tiene una población considerable para formarse como un reino. Libre de peligros, pues los únicos capaces de subir eran sus habitantes, cada uno… como en la antigüedad solían tener un ave guardián conocida como neburi.
Un joven se levantaba temprano para ir al campo… más bien al cielo de entrenamiento…
Tomo su neburi, rojo, y surco los cielos, miro hacia abajo y recordó aquellos días en los que solía visitar aquella tierra "Hyrule" aunque no sabía por qué precisamente… la razón por lo hacía había sido olvidada con el tiempo.
-esa extraña sensación de bajar… por algo de nuevo… - hizo una mueca – que tonto soy. Vamos Aine – dijo haciendo que su neburi acelerara.
Vestido con sus ropas favoritas, una pollera blanca, luego cota de malla metálica, mallas kaki, su túnica verde y un gorro que hacia juego, un cinturón cruzado y otro normal, del lado derecho una hombrera dorada con un diseño de su pueblo, una funda y escudo tras su espalda y su espada enfundada con pomo y virola dorada y el mango negro. Mientras que la hoja relucía con esplendor azul claro. Además de una capa sin capucha, color rojo.
Su cabello era color rubio y sus ojos azul zarco… relucientes cual joya preciosa, finos rasgos atractivos, cabello alborotado, alto, de complexión delgada y fuerte. Su edad parecía ser de 19.
La neburi roja empezó a tambalearse, mientras el muchacho no comprendía lo que pasaba y resbalo.
Un estruendo la hizo corre. Algo había caído del cielo…
-¡Ah! – la muchacha vio un bulto rojo y verde que había quedado en uno de los arboles más grandes del jardín, al ver más de cerca se sorprendió… era alguien. – ¡diosas!
-Auch… - dijo el por lo bajo – menos mal… que estaba esto aquí…
-Os encontráis bien… – dijo la muchacha preocupadamente.
-¿Ah…? – miro hacia el frente, ella mantenía una postura de preocupación, cubriendo su boca.
Las miradas de ambos se cruzaron… esa belleza cautivo al joven.
-Sí… de no ser por este árbol, habría muerto.
Suspiro aliviada – creo que fue una gran caída… ¿de dónde vienes? – menciono ella.
-Yo – ¡puf! Cayo directo al suelo – auch… de nuevo – dijo sobándose la cabeza.
-¡Oh diosas! – Corrió y se hinco junto al muchacho – debe tener cuidado…
-Déjeme presentarme – se paro y le extendió la mano, levanto a la joven de un solo movimiento, ligeramente – me llamo Link, príncipe de Edén, reino de los cielos…
-¡Eh! – la chica se aparto muy rápidamente de él – Príncipe…
-No tienes que preocuparte…
-Claro que si… mi padre debe saberlo… - dijo nerviosa – debería haber quedado en mi habitación… se supone que no nos presentaríamos hasta la semana entrante…
-¿su padre…? - Link no entendía – ¡Ah! – Luego de pensarlo obtuvo la respuesta – ¡Princesa! Es cierto… la semana del baile. Pero bueno, al menos ahora sabré que la dulce y bella princesa es usted y tengo el honor de conocerla ahora – coquetamente le sonríe.
-Ah… - se sonroja haciendo una reverencia – mi nombre es Zelda de Hyrule.
Un silencio incomodo se presento…
-Tu nombre… - pensaba él – me resulta muy familiar
-Debe serlo, soy la única mujer nombrada Zelda en este reino.
-Ah, ya veo… Pero yo… siento que va más allá del nombre…
Ambos jóvenes volvieron a cruzar miradas. Ella cada vez más sentía que se sonrojaba. Era imprudente sentir cosas a primera visto, pero algo le decía igualmente que se habían visto ya antes… "quizá en otra vida" pensó suspirando de alivio.
-Bueno… lamento haber caído de imprevisto – dice haciendo una reverencia.
-No… la verdad había quedado algo sorprendida y asustada, pues traía consigo una espada…. Y yo… bueno han intentado hacerme de todo.
-Lamento eso… sabe, a mi también… tratan de matarme muchas veces, por eso entreno.
-Oh… ¿No le gustaría probar luchar en tierra firme? – Sonrió dulcemente – "¿Qué haces Zelda? ¿Qué lo hace diferente de los demás que puedes tener confianza de esa manera?"
-¡Eso sería fantástico! – sonrío de sobremanera – me encantaría.
Enseguida, Aine, pudo ver a su amo. Bajo de los cielos para llevarlo con ella. La ráfaga de viento tan brusca provoco que muchas de las florecillas y plantas perdieran una que otra frutilla, pétalos y hojas.
-¡Aine! – Regaño Link – Mira el desastre que hiciste, Lo siento su majestad.
Zelda tenía la mirada perdida, jamás en su vida había visto a esas aves tan majestuosas que solían maravillarla en sus cuentos de fantasía.
Link se exalto cuando ella trato de tocar a la neburi, pues nunca había sido tan amigable con nadie, y para sus sorpresa dejo con mucha facilidad ser acariciada por Zelda.
-Por Hylia… - pronuncio él – Aine… es raro que ella trate con tanto respeto a descocidos.
- ¿usted cree? – Dice juntando su cabeza con la de ella – Siempre me han parecido muy majestuosos los neburi… fieles… tal como los caballos.
-¿Se refiere a los mamíferos de cuadrúpedos que usan de transporte? Os ruego me disculpe, pero en Edén nosotros tratamos a nuestra ave como amiga… y nunca las encerramos en pequeños establos incómodos.
-Príncipe… no todos son iguales… yo trato muy bien a Su, mi caballo blanco, pastea a los alrededores de mi gran jardín… porque si lo dejara fuera de Hyrule… podrían llevárselo, el nació dentro de este reino. No es salvaje… y su madre ya está en sus últimos años de vida.
-Ya veo… puede que no todos traten a los caballos como lo hace usted.
-Es cierto… eso es triste. Los caballos son criaturas fieles y hermosas.
Unos pasos se hacían presentes, Zelda reacciono y pidió al joven esconderse, él no acepto y miro como se acercaban uno por uno.
-¡Princesa! – gritaron los 7 guardias.
-No os preocupéis… este joven es el príncipe de Edén…
Todos miraron asombrados, ¿qué hacia ahí? De cualquier forma era mal educado haber llegado sin previo aviso. Además de estar a solas con la princesa.
-Discúlpeme su majestad…
-No… tranquilos.
Segundos después apareció frente a ella un cierto joven.
-¡Zelda! – Tomo su brazo y la reviso – uf… estaba preocupado.
-No pasa nada Anthony – dijo ella suspirando hondo.
-Pero… - luego dirigió su vista a Link. El joven Anthony estaba atónito por la sorpresa desagradable encontrada. – ¿quién es? – pregunto enfadado.
-Anthony, permíteme presentarte al Príncipe Link de Edén….
-No se moleste princesa… Mi nombre es Príncipe Link Skyloft de Edén.
El otro era un joven, al parecer un caballero. Era bastante atractivo, parecido a Link, de cabello castaño y ojos brillantes color miel, cabello alborotado un poco corto de atrás y un flequillo largo delante, vestido con ropas de caballero hylian, color azul, con una capa del mismo tono.
-Mucho gusto – dijo seriamente – soy Sir Nohansen Anthony de Hyrule
-Usted… – miro con recelo.
-Sí… ahora soy Sir de Hyrule, es mi hermana y no dudare en protegerla – le dijo interponiéndose entre Link y ella.
-Pero ¿Por qué tan protector? – le dijo inquisitivo – Sabe, La princesa y yo nos conocemos apenas…
-¿Apenas? – pregunto molesto.
Uno de los soldados se sorprendió. Pues lo que había dicho no era del todo cierto.
-Que sí – menciono la princesa con pucheros.
-No voy a devorarla… - le dijo haciendo ciertas caras.
-¡Oye! – Le miro molesto – ¿a qué te refieres con eso?
-Digo que no voy a propasarme con una joven… menos con la princesa, tengo entendido que la supero por 4 años, eso sería un abuso. A menos de que ella lo deseara así.
Zelda solamente se sonrojo – os ruego que dejen de pelear – menciono por lo bajo.
-Zelda – le miro suplicante – Este príncipe no parece de buenas intenciones.
-Anthony… - le dio un tierno abrazo – no te preocupes. Puedo cuidarme sola.
-Pero… ay como quieras, siempre haces cosas imprudentes.
-te equivocas….
El se marcho junto con los guardias.
-Parece haber olvidado… -menciono una voz femenina, era una mujer caballero.
-Si… es lo que pienso – menciono el príncipe.
-¿Cómo es posible? – dijo la mujer.
-No lo sé Lauren – dijo el joven – es extraño.
La joven era alta, no tanto como el príncipe, pero más que otras mujeres si, era rubia, de cabello algo corto, ojos azules que denotaban valentía, era hermosa tanto por fuera como por dentro. Y aunque el príncipe viviera enamorada de ella, y viceversa ninguno de los dos se atrevía a declarar su amor.
-Y bien… ¿no le gustaría beber algún té de exóticas plantas? – pregunto la princesa enrojecida.
-Excelente idea… am… ¿qué es un té exactamente?
-Bueno… debería probarlo – dijo ella, tomando al joven por un brazo.
Continuara…
Disculpen mi tardanza, he estado ocupara al mil por mil, por esa razón he decidido actualizar algo rápido… en fin espero que les haya gustado, gracias a Zelink91, DarkSergius98xD, Yuu-Link (ya hice tus dibujos en devianart n.n) y a Pirata Eli-Sama Nohamsen Hyrul
Hasta pronto.
