●¡Muchas gracias por los reviews, los favoritos y demás! *O*/
Me pidieron que subiera la segunda parte... Igualmente, ¡gracias! Y aquí está ~~ -seguramente la habría subido de todos modos(?).-
Perdonen por la tardanza en subirlo ;n;Uu lo había perdido y hasta que lo recupere, puf xD Por cierto, he cambiado el sumary porque creo que le queda mejor.
●Hetalia pertenece a Hidekaz Himaruya. Por supuesto hago esto sin ningún fin de lucro. ¿Cómo se va a ganar dinero escribiendo fanfics?D8
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Desde aquel día, Lily siempre pasaba la nota que Islandia le había pedido, no había reuniendo donde no quedasen. Por suerte, habían aprendido a escabullirse bien para que ni Noruega ni Suiza les pillasen. Aunque antes de que eso pasara se llevaron, ambos, unas cuantas reprimendas. Suiza no aceptaba que un mocoso sospechoso quedase a solas con su hermana. Y Noruega no podía aceptar que Islandia se estuviese haciendo todo un hombre, por mucho que este insistiese en que las quedadas eran completamente inocentes.
— ¡Is ya es todo un hombre! Que orgulloso estoy de mi hermano pequeño.
— Cállate. No es lo que creéis —le dice a Dinamarca por decimocuarta vez.
— Sería tan lindo que al final saliesen juntos. ¡Yo también quiero algo así! —Islandia mira muy mal a Finlandia, aunque no peor que Suecia, el cual parecía herido con lo que había dicho el menor.
— ¡Ya basta! Solo somos amigos, nada más.
— Usa siempre condón.
— ¡NORUEGA! —siente que hasta el pelo se le pone rojo. Coge uno de los cojines del sofá y se lo pone en la cara, aunque se plantea seriamente el meterselo por la boca a todos y cada uno de sus hermanos.
— Pero en serio, se os ve taaaaaaaanto el plumero...
— Amigos.
— ¿Por qué no te confiesas ya?
— Solo somos amigos —gruñe y se quita el cojín de la cara para tirárselo a su hermano. Este lo esquiva mientras se ríe, señalando su cara que seguramente estaba peor que los tomates de España.
Sale corriendo hacía su cuarto para encerrarse en él y no salir nunca más en su vida. Maldita familia disfuncional.. si es que se pudiese llamar familia a eso. ¡Al menos podían ayudarle! Pero no, tenían que hacerle sentir peor de lo que ya estaba. Y muy confuso. Porque todavía no sabía bien que sentía por Lily, o más bien no quería aceptarlo. Le hacía sentir vulnerable, desprotegido, y esa sensación no le gustaba en absoluto. Solo había dejado a sus hermanos que controlasen y conociesen muy bien sus emociones, pero a otra persona... No debió darla aquella nota, estaba arrepintiéndose.
— ¿Is? —alguien llama a la puerta, se sobresalta, no se había dado cuenta de que estaba apoyado en ella.
— ¿Sve? —se encuentra de cara a su hermano. Lleva una flor en la mano.
— P'ra ella —se la tiende. Is se sonroja y toma la flor. Conoce tan bien a su inexpresivo hermano que no necesita decirle nada más para entenderlo.
— Pero Sve... —la mirada que le dirige no cabe lugar a replicas. Suspira y sonríe muy levemente, inclinando la cabeza. — Gracias.
—w—
Por su parte, Lily comenzaba a ser seriamente acosada por su hermano. De nuevo se sentía agobiada, quería ser libre por una vez en su vida y hacer algo diferente a lo que su bruder le dijera. No es que ya no le quisiese, es que ya no era una niña que le necesitaba desesperadamente, como cuando la recogió de las calles. Había crecido y ni él ni ella se habían dado cuenta. No, Lily no se había dado cuenta de lo necesitada que estaba de dejar de ser una niña hasta que Islandia y ella comenzaron con sus encuentros a escondidas. Le había hecho darse cuenta que quería ir más allá de lo que le dejaban, se había dado cuenta de que necesitaba estar con Islandia. Con él se sentía libre y a la vez, en casa.
Debajo de toda esa capa de frialdad que aparentaba en un principio había un chico tímido, vergonzoso, descarado y a la vez retraído para con sus palabras. Su boca negaba cosas que su cuerpo afirmaba. Realmente había llegado a conocerle, pero quería seguir haciéndolo mucho más. Pero con Suiza no podía hacerlo bien. Quería quedar con Islandia más allá de las meras reuniones.
De hecho aquel era el día: habían quedado a verse a las afueras de su casa.
Esperaba que nada saliese mal, porque sería la primera vez que se enfadaría con su hermano.
Su cuerpo medio sobresalía a través de la ventana de su cuarto, le había dicho que la esperaba bajo su ventana. Sus mejillas se tiñen de rojo al darse cuenta de que era lo típico que los príncipes decían a las princesas, para ir a rescatarlas de un temible dragón que las tenía presas. Se ríe al imaginarse a su hermano como un dragón.
— Lily —escucha debajo suya. Enseguida lo ve, no lleva su típica ropa, está vestido de manera más informal. Lily se dio cuenta de que parecía que todo le quedaba bien. Sus mejillas se sonrojaron más, ahora encima le entró la vergüenza de golpe — ¡Lily!
— S-sí... —se recoge el vestido antes de saltar. El chico la coge antes de que caiga. La ventana no está muy alta, de hecho a casi nada del suelo, pero le hacía ilusión hacer eso. Él también se sonroja y enseguida la deja en el suelo. — Danke.
— No hay de que... Estás muy guapa.
— Llevo el mismo vestido de siempre, pero de nuevo gracias —la chica sonríe, le mira aunque este tenga la mirada apartada. De vez en cuando la miraba de reojo y ella notaba que estaba muy nervioso. Esperaba de todo corazón que él no notase lo mismo en ella — ¿Qué llevas ahí?
— Una flor —se la tiende, la mira más fijamente. Sí, no mentía, estaba más guapa que de costumbre. O simplemente sus ojos la veían de otra forma. O siempre la habían visto así y nunca había querido aceptarlo hasta ahora — Es un lirio.
La chica toma entre sus manos la flor, sonríe más ampliamente, más relajada. Huele la flor, pero apenas le da tiempo a ello.
Le agarran de la muñeca, la atraen hacía otro cuerpo, algo cálido hace que cierre los ojos por inercia. El olor de la flor es opacado por otro. Un olor fuerte a regaliz.
Sus labios habían hecho un muy ínfimo contacto, apenas un roce que hizo que toda la sangre se le subiese a las mejillas y se tensase. No sabía porque sentía que estaba haciendo algo mal, encima se sentía tan bien que no quería que acabase. Es más, quería que aquel contacto fuese más... No conocía una palabra para ello, solo quería que fuese más.
Como si le estuviese leyendo el pensamiento, Islandia la toma de la cintura, apretándola solo un poquito contra él. Lily deja de estar tensa, se relaja ante el pequeño abrazo. Apoya las manos contra su pecho, le toma de forma inconsciente de la camisa y le atrae hacía ella. El chico aprieta los labios contra los suyos y se estremece. Apenas mueven sus labios, un beso tierno sin nada de malicia tras él, solo el querer saborear al contrario.
— Lily... —deja escapar Islandia de sus labios — Ég elska þig —no había visto otra manera de declararse. No era bueno con las palabras, se trababa, era brusco al intentar hacer algún tipo de gesto cariñoso (Lily lo acababa de comprobar), por lo que era pésimo No se le había ocurrido otra cosa. Oh Dios, esperaba que ella no le odiase. Había tirado por la borda el "plan" de Suecia, quizás ahora...
— I-ich... —la chica quiere contestarle de la misma forma, pero no se atreve. Cierra los ojos y siente como sus mejillas arden. Una pequeña risita hace que pongan un puchero. ¡No puede estar riéndose de ella! Nunca se hubiera esperado confesarse de esa forma, menos porque no sabía hasta entonces que tenía que confesar. Sus sentimientos por el islandés eran tan claros que nunca se los había planteado — ¡Señor Islandia!
— No me llames así —suena como un reproche, aunque sabe que sigue riéndose. Lo que ella no sabe es que se ríe aliviado, porque ella no le odia, por que por una vez pudo decir sus sentimientos de "buena" forma— Eres tierna —vuelve a apretar sus labios contra los suyos. Esta vez la rubia se siente más confiada, o intenta estarlo, y mueve sus labios. Siente algo cálido dentro suyo al escuchar aquellas palabras, que tantas otras personas le habían dicho pero que no producían el mismo efecto en ella de no ser porque él se las dedicaba.
— I-ich liebe dich —dice, aunque bajo y con algo de vergüenza. Abre los ojos y para su sorpresa encuentra a Islandia tan o más sonrojado que ella. — Tú también eres tierno —le había visto sonrojado muchas veces, pero no de aquella manera, era diferente. La había enternecido, así de cerca y estando con él de otra forma lo veía más lindo.
— Ég elska þig —nota que ahora lo dice con más vergüenza.
Es el turno de Lily para reírse.
Mientras tanto, escondidos detrás de unos setos...
— ¡Ah, son taaaan lindos~!
— Mi Is... un hombre.
— ¡Haha! Deberías limpiarte las lágrimas, Den.
— S'jeta la cámara, Fin.
— ¡Ah! Sí, sí.
— Espero que lleve un condón.
— Tranquilo, se lo puse en el bolsillo por si acaso. Mi hombre...
— ¿¡Qué hacen en mi propiedad!?
—... corramos.
Ni Islandia ni Liechtenstein se dieron cuenta de los disparos que sonaban no muy lejos de ellos.
Por una vez, ambos se sentían completamente libres y en casa.
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No pensaba poner lo último, pero simplemente se me ocurrió porque me dije "¿¡Y LOS HERMANOS QUÉ!?". Si lo abren los nórdicos lo cierran los nórdicos, tienen que apechugar(?).
¡De nuevo gracias por los reviews y demás~! *^*
¡Gracias por leer~!
