Capítulo I

Los Changelings (Parte 1)

"Dos nobles hermanas que reinaban juntas y creaban armonía en la región, la mayor usaba su poder de unicornio para traer el amanecer. La menor traía la luna al anochecer".

Aunque a la joven potrilla de crin vino y rosa y piel crema; Roseluck (para los amigos 'Rose') de 7 años, no le gustaba la clase de historia de la escuela de Ponyville, la historia de las Princesas le fascinaba y escuchaba atentamente a la maestra mientras seguía dando la clase:

"Así le daban equilibrio al reino y a sus súbditos, todas las variedades de ponis. Pero con el tiempo, la menor se llenó de celos, los ponis jugaban en el día que la mayor les brindaba, pero dormían durante la hermosa noche. Un día fatal, la menor se negó a bajar la luna para dar paso al día, la hermana mayor quiso razonar con ella, pero la amargura de la menor la transformó en una malvada yegua oscura: Nightmare Moon. Con pesar, la mayor uso la magia más poderosa conocida por los ponis: los Elementos de la Armonía. Usando la magia de esos elementos derrotó a su hermana menor y la envió para siempre a la luna. La hermana mayor se hizo responsable del sol y la luna y la armonía ha perdurado en Equestria por generaciones."

Y ahí en el libro de historia estaban fotos de los vitrales del castillo de Canterlot que contaban estos sucesos con imágenes y Rose siempre las miraba maravillada, aunque jamás se dio cuenta que, muy escondida en la imagen, se veía una caseta azul.

12 AÑOS DESPUÉS

-¡Estoy muy encantada de que estés hoy conmigo, Rose- Dijo Rarity muy alegre.

-Si, eso digo yo también- Dijo Rose con un tono sarcástico del que Rarity no se percató.

En efecto, Rose estaba en la Boutique Carrusel ayudando a Rarity como asistente por un día, ya que le debía un favor, después de que le encargara un vestido para la boda que se haría próximamente en Canterlot.

-Bueno querida, creo que me puedes ayudar primero a bordar los vestidos-

"Yuju" Pensó Rose muy arrepentida de cumplirle el favor a Rarity. Ella definitivamente prefería ser asesinada por los maniquíes que Rarity usaba para hacer sus vestidos que ser su asistente por todo un día.

Las horas siguientes, fueron ,tal vez, las más horribles horas que Rose vivió en toda su vida de poni, hasta ahora.

Para empezar, Rose no sabía absolutamente nada de costura; (solo de cuidado de flores, los cual era su talento especial e incluso tenía una florería en Ponyville) los cual le dificultaba mucho el trabajo por lo que empezó a ver en un libro de costura todos los puntos básicos y el arte de este trabajo, pero esto, obviamente la atrasaba y hacia que Rarity criticara y menospreciara el trabajo de la pobre Rose, así como enojarse con ella por "faltarle el respeto al mundo de la moda", como Rarity expresaba.

"Y pensar que esta potra me dijo al principio que estaba encantada de que yo estará aquí hoy" pensó la pobre poni florista.

Aunque tampoco eran ponis todos los problemas, ya que la gata de Rarity; Opal, una gata gorda y perezosa se quedaba dormida o también acostada sobre los materiales que Rose necesitaba para seguir trabajando.

También otro dolor de cabeza que tuvo que soportar fue la pequeña hermana de Rarity: Sweetie Bell, esa pequeña unicornio blanca que se la pasaba andando rápidamente de un lado a otro de la boutique descuidadamente buscando cosas que la ayudarán a ella y a sus amigas a obtener sus Cuite Marks.

A pesar de todos estos incidentes, Rose llegó a duras penas viva al final del día y justo cuando iba a poner un casco afuera de la tienda, una voz familiar la detuvo.

-Rose, querida- empezó a decir Rarity -necesito que lleves estos rollos de tela al sótano de la boutique. Yo no puedo hacerlo ya que tengo que llevar a Opal al veterinario.-

Rose miró a la gata con odio y luego de calmarse aceptó a regañadientes.

-¡Perfecto!- exclamó Rarity -te dejo las llaves para que cierres después de terminar. Si quieres devuélvelas mañana. ¡Adiós!- y seguido a esto azotó la puerta y se fue.

-¡Por Celestia! Qué unicornio tan odiosa. Y pensar que es un elemento de la armonía.

Inmediatamente, Rose empezó a arrastrar los rollos de tela al sótano.

Al finalizar, se quedó un poco más en el sótano para cerciorarse de que todo estuviera en orden y entonces fue cuando vio a los maniquíes.

-Que raro. Aquí hay demasiados maniquíes- dijo la poni color crema- Será mejor que le diga a Rarity que se deshaga de algunos, aquí uno ni siquiera puede caminar.

Rose ya iba a salir cuando un aura de color verde iluminó la puerta y la cerró completamente.

-¡Lo que me faltaba!- exclamó molesta- Esto tiene que ser una broma de Sweetie Bell.

Rose empezó a llamar a Sweetie Bell para que saliera de su escondite pero no obtuvo respuesta alguna.

-¡Vamos niña! ¡Puedes obtener un Cutie Mark de bromas después!

De repente uno de los maniquíes empezó a moverse y caminar hacia Rose.

-Perfecto, Sweetie. Ahora ya podemos irnos de aquí.

Pero el maniquí no respondió, sino otros se le unieron y acorralaron a Rose contra la pared.

-Creo que también Apple Bloom y Scootaloo están aquí ¿Verdad? ¡Vamos niñas esto no es divertido!

Pero en vez de que las niñas le contestaran, oyó una voz maléfica y aguda que decía:

-Desháganse de ella

Rose empalideció al oír esto y ante sus ojos vio horrorizada como los maniquíes de iluminaban de verde y ahora cambiaban de forma para convertirse en unas criaturas de aspecto aterrador; eran negras con ojos de insecto, tenían cuernos torcidos y alas de mosca, mas hoyos alrededor de su cuerpo y colmillos. Parecían una extraña combinación entre ponis e insectos.

Rose se quedó inmóvil al ver esto y las criaturas empezaron a avanzar hacia ella lentamente. Lo único que pudo hacer fue cerrar los ojos y agacharse cubriéndose con sus cascos para esperar su inminente final.

Rose los sentía cerca, pero de repente sintió que un casco tomaba el suyo y al abrir los ojos vio juntó a ella a un poni gris, con orejas muy grandes y crin negra corta que usaba una chaqueta negra y tenía una Cutie Mark de reloj de arena. Sólo le dijo una cosa:

-¡CORRE!

Inmediatamente el poni jaló a Rose para incorporarla y salieron corriendo, evadiendo a las criaturas y al llegar a la puerta, el poni saco de su chaqueta una especie de pluma amarilla con punta azul, apuntó a la cerradura y al oprimir un botón se oyó un ruido vibrante y la puerta se abrió. Al cruzarla rápidamente, el poni repitió el mismo proceso.

-Eso los detendrá por un tiempo- Dijo el poni satisfecho- Ahora sígueme para sacarte de aquí.

-¿Qué rayos son esas cosas?- le preguntó Rose al poni mientras se dirigían a la salida.

-Se hacen llamar Changelings.- Respondió- He estado siguiendo su rastro por un tiempo, lo que me condujo aquí. Parece que es un grupo de exploradores que usaba este lugar como guarida improvisada.

-¿Qué es lo que quieren de mí?

-Al parecer, destruirte porque supiste de su existencia y quieras avisarle a tu amiga sobre ellos.

Cuando llegaron a la puerta principal, el poni le abrió cortésmente la puerta a Rose y la dejó pasar de nuevo.

-Gracias por tu visita, ahora tengo que encargarme de esas cosas.

Entró a la boutique azotando la puerta tras él, dejando a una confundida y asustada Rose afuera.

A los pocos segundos la puerta se volvió a abrir y el poni preguntó:

-Por cierto, soy el Doctor. ¿Cuál es tu nombre?

-Roseluck, pero me dicen Rose

-Gusto conocerte, Rose. Ahora corre por tu vida.-Dijo azotando la puerta tras él, de nuevo.

Mientras Rose se alejaba corriendo asustada y confundida, adentro se oyeron golpes, gritos y zumbidos y el Doctor salió corriendo por la puerta.

-¡Pensándolo mejor, ven!- Dijo mientras las criaturas se acercaban a la puerta de la tienda, la cual el Doctor cerró y bloqueó con su extraño aparato.

Rose vio como el ejército de Changelings golpeaba la puerta y la derribaba poco a poco y siguió al Doctor; a los pocos segundos llegaron ante una cabina telefónica azul, que el Doctor abrió con una llave que sacó de su chaqueta y entro apresuradamente, mientras los Changelings tiraban la puerta y se dirigían a ellos.

-¿Cómo puedes entrar en eso?- exclamó Rose- ¡Nos matarán!

Al no recibir repuesta alguna, Rose entró e inmediatamente después, salió confundida; volvió a entrar, recorrió alrededor de la caja tocándola y al ver que las criaturas estaban casi a un metro de distancia, decidió entrar.