Fairy Tail © Hiro Mashima
— Pecαdos Cαpitαles —
Pecado Capital II: Gula.
La Gula se identifica con la glotonería, el consumo excesivo de comida y bebida o incluso hacia una persona. Marcado por el consumo excesivo de manera irracional o innecesaria.
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— G-Gray-sama… espere por… — un gemido salió de improvisto de sus labios cuando el joven de cabellos negros la embistió suavemente haciéndola suspira. — G-Gray-sama basta.
— Aquí no hay un por favor Juvia. — sonrió el Fullbuster estando encima de ella y besándola con suavidad, como si no quisiera dañarla. La consideraba algo preciado, lo más preciado que la tenia.
Pero aun implorando que se detuviera, la tomo de la cintura y comenzó a besar su pálido cuello dándole sensuales mordisco que hacían que volviera a gemir y volverse poco a poco loca.
Ambos se encontraban en la habitación de la joven, en la cama completamente desnudos y volviéndolo a hacer después de pasadas unas horas.
— Ya basta. — ella lo detuvo un poco haciendo que el cediera esta vez. — Juvia está agotada.
— ¿Enserio? Yo creo que esta vez no te había forzado demasiado.
— Por dios Gray-sama. — la Loxar se sonrojo violentamente. — ¡Los hicimos tres veces en todo el día! — se coloco una almohada encima de su rostro para que el joven no la viera, pero en vez de eso escucho que Gray daba una pequeña carcajada. — ¡¿De qué te ríes?! — se quito la almohada para reclamarle. — ¡Gray-sama…!
El Fullbuster con miedo a ser pillado, cubrió la boca de la chica con su mano y de nuevo dejarla recostada en el colchón. — Silencia tu voz o harás que nos descubran, no estoy seguro si Erza o alguna de las chicas están aquí.
Entrelazo sus manos con las de ella para así volver a entrar nuevamente en ella, mientras que sus labios hacían contacto con los de Juvia para impedir que diera un gemido alto, ella se separo para mirar a Gray fijamente mientras daba una embestida. — G-Gray…
— Me gusta que me nombres así… — allí fue donde aquel ritual volvió a dar inicio.
Juvia se dio cuenta que no podía detenerlo, estaba agotada. Estuvo todo el día encerrada en su habitación con ese apuesto mago de hielo que no la dejo descansar ni un momento.
Es como si estuviera muy hambriento y sediento de ella…
Aun a pesar de ser magos, todos tienen un límite y ella no era la excepción. Seguía siendo una humana, había llegado a su límite, pero al parecer Gray no quería entender eso. ¿Cómo es que él no se cansaba?
Pero no lo podía evitar, se sentía tan deseosa que creyó que por esta ocasión, no sería mala idea complacer a su amado y que el hiciera lo mismo por ella.
— Gray-sama. — ella gimió mientras con sus manos sostenía la cabeza del alquimista contra su pecho mientras se arqueaba violentamente.
— Estoy hambriento de ti Juvia. — comenzó a aumentar el vaivén de sus embestidas enloqueciendo mas a Juvia. — Muy… hambriento.
— E-Estas… c-cometiendo G-Gula… ¿lo sabías? — al parecer la peliazul no lograba hablar correctamente, únicamente se aferraba mas a Gray. Cuando comenzó a sentir que algo estaba a punto de venir, dio un pequeño grito. — Gray-sama… ¡mas… mas por favor…!
— J-Juvia…
Gray la beso mientras ella dio un grito ahogado al sentir que llegaba a su clímax, para después sentir como Gray caía encima suyo buscando la manera de recuperar el aliento. Por el momento lo abrazo y le sonrió cuando la miro.
— ¿Ya te cansaste Gray-sama? — le sonrió de nuevo y este le correspondió.
— ¿Y tú? — pregunto él y ella únicamente asintió.
— Desde la segunda vez. — dijo apenada corriendo la mirada. — Gray-sama tuvo la culpa.
— Pero al menos se que no te puedes resistir. — dijo con una mirada picarona, dejándola sin palabras. — Si realmente estabas cansada, entonces hubiese hecho algo más que solo decírmelo con palabras.
— ¡J-Juvia no…!
— Te quiero…
— ¿Eh? — ella se quedo callada. — ¿Qué dijiste? — su sonrojo comenzó a hacerse visible. — Gray-sama repítalo.
— No, ya es tu problema si escuchaste o no. — la abrazo ocultando su rostro en el cuello de la maga elemental.
— ¿De nuevo? — pregunto nerviosa y asustada al sentir las manos del Fullbuster acariciar su espalda y pechos.
— Para que preguntas si ya sabes la respuesta.
— ¡Estas cometiendo Gula! ¡Al tener tanta hambre de Juvia!
— No me interesa.
Gray sonrió picaronamente y la aferro más a su cuerpo, aun faltaba para que anochezca, aun faltaba tiempo para ir al gremio con los demás, así que de nuevo iba a satisfacer a su joven amante de cabellos azules y saciarse de su cuerpo.
Esperando que no haya ningún inconveniente.
Continuara.
Próximo Pecado Capital: Avaricia.
