Hola niñaass, aquí regreso con la última parte de la historia!
Como bien saben los personajes no me pertenecen, son propiedad de S. Meyer! La historia si es mía!
Espero que la disfruten!
El día de la ceremonia por fin llegó, pasé toda la mañana con Jasper, era su padrino y debía estar con él en esas horas tan importantes, y para ser sincero, no quería enfrentarme a los huracanes Alice y Esme -si, hasta mi madre esta mañana parecía un huracán por toda la casa-, sonreí divertido al pensar en mi padre quien no pudo salvarse de aquel desastre.
Creo que por primera vez desde que conozco a Jasper lo veo nervioso, cuando nos estábamos arreglando vi los nervios y la ansiedad por primera vez reflejados en su mirada. Por supuesto que aproveché esa pequeña vulnerabilidad en él para darle una pequeña charla como el hermano de la novia -la misma conversación que tuve con él cuando hace tres años me dijo que invitaría a Alice a salir- y como era de esperar, me respondió lo mismo de aquella vez.
-"Si la hago sufrir yo mismo me cortaré las bolas Edward, no tendrás que hacerlo tú"- Y tal como hace tres años, solté una carcajada cuando escuché su respuesta, sabía que Jasper amaba a mi hermana y que no podría estar en mejores manos. Él era un tipo de fiar, lo supe desde que llegué a la empresa de mi padre en cuanto empecé la carrera de arquitectura, Jazz acababa de licenciarse y trabajé a su lado por mucho tiempo, él es una buena persona, por eso le confío a mi hermana con los ojos cerrados.
Llegamos a la iglesia -que ya estaba llena de invitados- y Jazz caminaba de aquí para allá en el altar, hablaba con su madre, con su padre y luego conmigo, una y otra vez. Yo estaba más que divertido por verlo como estaba, el señor que nunca perdía la cabeza, el que mantenía una sonrisa tranquila en su rostro a cada momento ahora estaba hecho un manojo de nervios.
Y entonces Bella llegó, fue como si mi cuerpo se percatara de su presencia incluso antes de observarla. Llevaba un vestido color azul marino -me encantaba como le quedaba ese color- iba desde el cuello hasta el suelo, de mangas largas y se adhería a cada parte de su cuerpo, resaltaba sus pechos, remarcaba sus curvas, estaba creado perfectamente para ella. Llevaba el cabello recogido hacia un lado y su linda sonrisa no abandonaba su rostro, ella se acercaba hacia el altar seguramente para ocupar su lugar cuando alguien llamó su atención en el camino y fue entonces cuando ella se giró.
¡Joder!
El condenado vestido tenía una gran abertura que dejaba al descubierto su espalda hasta casi el inicio de su hermoso y respingón trasero.
Jadee al notar aquello, mis manos picaban por trazar el camino de aquella abertura, por tocar esa piel expuesta ante mi. Sentí mi garganta secarse y mis pantalones se hicieron más pequeños en aquella zona. Escuché una pequeña risa que provenía de Jasper, contra mi voluntad aparté mi mirada de Bella y me encontré con la mirada divertida de Jazz. Mierda, él me había visto de nuevo, pero joder, nadie podría disimular ante aquella vista que Bella me regalaba.
Supe que Jazz quería decirme algo, pero para mi suerte en ese instante empezó a sonar la marcha nupcial, Jazz se envaro borrando todo rastro de diversión y dirigió su ansiosa mirada hacia la puerta. Bella ocupó su lugar rápidamente frente a mí en el altar y entonces Allie hizo acto de aparición junto a mi padre.
La ceremonia fue tal cual Alice la había planeado, lágrimas y sonrisas se hicieron presente a lo largo de la boda, era algo divertido ver a mi madre llorosa cuando hasta hace unas pocas horas era un huracán lleno de energía y dando órdenes por doquier.
La recepción fue realizada en el salón del hotel Paramount donde además se hospedería la familia de Jasper que venían de Texas y algunos otros invitados. El primer baile fue el de los novios, algunos minutos después bailé con mi hermana, con mi madre, hasta que fue el turno de bailar con la sexy madrina, le sonreí torcidamente cuando fue mi oportunidad de bailar con ella.
-"Estás hermosa"- No había tenido oportunidad de decírselo antes, Bella se ruborizo un poco y para mí fue tremendamente adorable.
-"Gracias... Tú tampoco estás nada mal"- Y ahí estaba mi sonrisa nuevamente, quería besar esa sonrisa pero aquí frente a tantas personas sólo obtendría su rechazo así que simplemente me limité a sonreírle y a seguir bailando.
Descubrí que con Bella todo era natural.
Charlar con ella era natural, bailar con ella también lo era, oh y el sexo... Mejor era no pensar en aquello en este momento.
-"¿Cómo te va aquí en Seattle?"- le pregunté en un intento de desviar mis pensamientos que incluían a Bella desnuda y sudorosa entre mis brazos.
-"Bastante bien de hecho, a veces echo de menos New York pero la verdad es que Seattle me gusta mucho"-
-"¿Dejaste a alguien especial en New York?"- Que forma tan patética de preguntarle si tiene novio, bravo. Ignore a mi entrometido subconsciente.
-"Si"- Sentí como si me arrojaran un balde de agua fría pero Bella se veía bastante divertida. -"Dejé varias amistades allá... Ahora si tu pregunta es si dejé algún novio, esposo o similar en New York entonces la respuesta es no"- Bella soltaba risitas divertida y no me quedó de otra que reír también, si que supo tomarme el pelo por un momento.
-"Y qué hay de ti Edward ¿sigues con Tatiana?"- Tardé un par de segundos en identificar aquel nombre... Tanya.
-"Lo mío con Tanya no duró demasiado"- Solo un par de semanas después que te fuiste.
-"Oh que mal, el primer desamor duele bastante"- Me dio una pequeña sonrisa triste y me contuve para no decirle que nunca estuve enamorado de Tanya.
-"No fue muy malo, simplemente no éramos compatibles"- No eras tú, por eso no pude seguir mucho más tiempo con ella. Joder, daba gracias al cielo que Bella no leyera mi mente.
La canción llegó a su final, se produjo otro cambio de parejas y me vi envuelto nuevamente en los brazos de mi hermana, busqué a Bella con la mirada para encontrarla bailando con Jasper mientras éste me dirigía miradas divertidas. Ese bastardo, pensé divertido, apostaría lo que sea por que este cambio de parejas fue obra de él.
Las horas transcurrieron entre bailes, brindis y algunos discursos. Alice y Jasper se acababan de marchar a su luna de miel cuando vi a Black acechando a mi Bella. ¿Desde cuándo es tu Bella?. Demonios que mi subconsciente es bastante molesto, pero en este momento me molestaba más la cercanía de Black hacia Bella.
-"Bella ¿bailamos?"- Me dirigí a ella ignorando completamente a Black, me importaba un demonio que se molestara por mi interrupción, lo que me importaba era el alivio que vi en la mirada de Bella cuando aparecí.
-"¡Claro!"- Chilló casi saltando a mis brazos para luego llevarme a toda prisa a la pista de baile.
-"Gracias por salvarme Ed, creo que estaba apunto de salir corriendo"- Ella rió divertida y pude ver que estaba un poco tomada.
-"¿Cuánto has tomado hoy Bells?"- le pregunté sin reproche alguno pero ella rodó los ojos al escucharme.
-"Oh vamos, apenas estoy un poco achispada, además no todos los días se casa mi mejor amiga"- ella soltaba algunas risitas que me hacían pensar que estaba un poco más que achispada. -"Ahora bailemos que para eso me trajiste"- me ordenó y fue mi oportunidad de reír divertido, esta Bella era bastante entretenida.
La atraje hacia mí pegando nuestros cuerpos y cuando mi mano fue a su espalda encontró aquella abertura que me había dejado atontado cuando la vi. Mi mano cobró vida por si sola para empezar a recorrer aquella abertura, tocaba encantado su piel expuesta mientras sentía cientos de pequeñas descargas a medida que la tocaba. Escuché a Bella soltar un pequeño jadeo, joder, sentí mis pantalones apretarse en aquella zona otra vez.
-"No hagas eso"- Su voz era temblorosa y fue apenas un susurro.
-"¿Por qué no?"- susurré de vuelta ignorando su petición y continuando con mis caricias.
-"Me… me pones nerviosa"- Confesó.
¡Si! Gritó mi fuero interno. Una gran sonrisa se extendió en mi rostro, era bueno saber que tenía algún efecto sobre ella.
-"¿Y eso es bueno o es malo?"- Pregunté inocentemente sin dejar de acariciarla ni un instante.
-"Yo... No lo sé"- susurró dándose por vencida, sentí como su cuerpo se erizó por mis caricias y mi sonrisa se amplió aún más.
-"Tu piel sigue siendo tan suave"- Cerré los ojos y mi cerebro se vio invadido por cientos de imágenes de nosotros dos hace seis años, su respiración era agitada al igual que la mía. Mi mano llegó hasta la parte más baja de la abertura del vestido y la escuché jadear nuevamente.
-"Edward no"- Se separó de mí y de inmediato sentí un vacío. -"Debo marcharme"- Habló apresuradamente, sabía que quería huir de mí pero no estaba dispuesto a dejarla ir así, no sabiendo como ella había reaccionado a mis caricias... No le soy indiferente.
-"Te llevaré a casa"- Fue más una orden que un ofrecimiento y ella lo notó por lo que de inmediato frunció el ceño.
-"Gracias pero pediré un taxi"- me contestó de mala manera. Sonreí por su altanería pero joder, quería pasar más tiempo con ella así que no daría mi brazo a torcer.
-"No dejaré que tomes un taxi tú sola en ese estado Bella"- Use su estado de semi embriaguez como excusa. -"Vamos Bella no muerdo... A menos de que tú me lo pidas, claro"- Vi la sorpresa pasar por su rostro y luego una tímida pero divertida sonrisa luchaba por extenderse en sus labios aunque ella hacía lo posible por evitarlo.
-"Si, recuerdo perfectamente que eres muy bueno siguiendo instrucciones"- ¡Joder! Esta vez fue mi turno de abrir la boca sorprendido, por primera vez ella hacía referencia a nuestros encuentros años atrás. Sentí mi miembro cobrar vida sólo con esas palabras, mierda, quería tomarla aquí mismo. En su mirada había un brillo divertido, sabía que entendí a que se refería, también había algo más en sus ojos pero ella rápidamente se giró sin permitirme estudiar más su mirada. -"Vamos entonces señor No dejaré que tomes un taxi sola"- se dio por vencida pero al menos estaba divertida. Yo la observé unos segundos aún incapaz de moverme hasta que la vi salir del salón y salí disparado tras ella.
Estás colado por Bella...
Las palabras de Jasper vinieron a mi mente y juro que pude verlo burlándose un poco de mí mientras abandonaba el salón tras la castaña que era capaz de excitarme con un par de palabras.
El trayecto a su apartamento lo hicimos en silencio pero no incómodo, sonreí al descubrir que no vivía muy lejos de mi apartamento, de hecho también vivía bastante cerca de Alice y Jasper.
Pare frente al edificio que me indicó y a pesar de sus negativas, la acompañé hasta el interior. Bella vivía en el tercer piso por lo que el viaje en el ascensor fue bastante corto en el que ella aprovechó de quitarse aquellas armas mortales llamadas tacones y los sostuvo en sus manos. Puede que suene algo extraño pero me parecía realmente sexy verla descalza, no sé que tenía Bella Swan pero todo en ella se me antojaba sexy.
No me dio oportunidad de entrar a su apartamento, sosteniendo los tacones a un lado se despidió de mí y lo último que vi de ella fue aquella condenada abertura de su vestido provocándome por última vez.
Todo el fin de semana, pasé todo el jodido fin de semana pensando en Bella Swan, recordando como su cuerpo se erizaba y su respiración se aceleraba cuando la tocaba, deseaba tocarla otra vez, volverla a sentir cerca de mí y que mi corazón se acelerara como lo hacía cuando estaba con ella.
Joder, había fantaseado con ella a cada momento, casi hasta era capaz de ver a Jasper burlándose de mí.
Sabía que no le era indiferente, ella se mostraba nerviosa ante mi toque y pensaba tomar ventaja de aquello. Salí de la oficina decidido, compré un par de botellas de vino y fui directamente al apartamento de Bella, no soportaba no verla por un día más.
Vi la sorpresa reflejada en su rostro cuando abrió la puerta mientras yo no pude evitar recorrerla con la mirada, llevaba un pequeño short de mezclilla que dejaba al descubierto gran parte de sus hermosas piernas y una remera a AC/DC que le quedaba un poco grande, por un momento pensé que era como verla hace seis años atrás.
-"Edward, ¿qué haces aquí?"- Bella preguntó confundida.
-"Se me ocurrió que podríamos celebrar tu traslado a Seattle"- Sonreí ligeramente, tratando de sonar casual, intentando ocultar mi alegría por verla, intentando ignorar a mi corazón que golpeaba fuertemente bajo mi pecho.
-"Estaba apunto de empezar a preparar la cena y no hay como una buena copa de vino para acompañarla"- me sonrió como tanto me encantaba. Ella sabía que mi historia fue sólo una pobre excusa para verla, aún así me dejó entrar.
El apartamento de Bella se veía bastante amplio, la sala de estar estaba decorada sencillamente y tenía un balcón desde el que se podía apreciar que tenía una excelente vista… Aunque la verdad la habitación que realmente quería conocer era la suya pero ya habría tiempo para eso, me dije a mí mismo… Paciencia.
Bella me pidió que la acompañara a la cocina y yo la seguí inmediatamente, ella ya tenía algunos ingredientes sobre la encimera y fue directamente hasta donde tenía el delantal para cocinar.
-"¿Te gusta la comida Thai?"- Me preguntó girándose hacia mí.
-"Me encanta"- Todo lo que tú hagas me encanta –"Bonito delantal"- sonreí torcidamente al detallar su delantal "Kiss The Cook" tenía bordado en la parte frontal.
-"Eso fue obra de Alice, me lo regaló en navidad"- Me explicó divertida mientras se giraba para empezar a preparar la cena. Claro, solo Alice tenía el sentido del humor para regalar un delantal así, pero en este momento lo vi como una oportunidad, joder, moría por ponerle mis manos encima así que tomaría cualquier oportunidad que se me presentara.
Me acerqué hasta ella aprisionándola contra la encimera, la sentí tensarse al sentirme y soltó un suspiro cuando mis labios hicieron contacto con su cuello.
-"Qué… Qué estás haciendo Edward?"- Su voz tembló un poco, sonreí con mis labios aún en su cuello.
-"Estoy besando a la cocinera, tal como dice el delantal"- contesté tranquilamente.
-"Y ya sabemos que eres un experto siguiendo instrucciones"- Ella volvió a hacer referencia a lo que sucedió hace seis años y esta vez no lo dejaría pasar. La giré rápidamente para quedar frente a ella, nuestros rostros quedaron a escasos centímetros.
-"Y ahora soy mucho mejor que antes"- Claramente no me refería al hecho de seguir instrucciones y ella lo sabía.
Recorté la poca distancia entre nosotros, rocé sus labios y me perdí…
La tomé por la cintura para apegarla más a mí, profundicé el beso y yo me sentía como en el cielo, quería hacer esto desde que la volví a ver en el ensayo de Alice. Joder, quería volverla a besar desde el momento en que se marchó de mi casa hace seis años.
Bella me respondía el beso con la misma intensidad pero de un momento a otro se separó de mí –sólo un poco pues aún la sujetaba cintura-
-"Basta Edward"- me pidió cuando intenté besarla otra vez.
-"¿En serio quieres que pare?"- susurré muy cerca de sus labios, sonreí al escucharla suspirar y al notar su mirada fija en mis labios… Ella realmente no quería que me detuviera.
-"No… Digo si, si"- Solté una pequeña risa al escucharla batallar consigo misma –"Demonios Edward, si me sigues acariciando no puedo concentrarme"- Me riñó frustrada. Obviamente no la dejé de acariciar y acerqué mi rostro aún más hacia ella.
-"Yo no quiero que te concentres"- susurré. Quiero que me beses. –"No pienses Bella, sólo siente"- Rocé nuestros labios, en el proceso mordí ligeramente su labio inferior, ambos gemimos con el beso y lo profundizamos de inmediato. Joder, los besos de Bella era lo más adictivo del mundo.
Elevé a Bella para sentarla en la encimera y ella de inmediato enredó sus piernas alrededor de mi cintura causando que nuestros sexos entraran en contacto por sobre nuestras prendas de vestir.
-"Esto no puede ser Edward"- Terminó el beso abruptamente pero no soltó su agarre de mi cintura. –"No estoy para estos juegos Edward, ya no soy una niña"- Fruncí el ceño por lo último que dijo.
-"Yo tampoco soy un niño Bella". Me molestó que ella lo pensara, joder, desde hace mucho ya no era un niño.
-"Lo sé, mierda que lo sé"- No pude evitar que una engreída sonrisa cruzara mi rostro al notar como ella desvió brevemente su mirada a la zona de mi miembro que ya estaba más que listo y presionando sobre ella. –"Pero yo no soy la misma que hace seis años Edward"- susurró.
-"Yo tampoco soy el mismo… Y tampoco quiero un juego"- No, no con ella. Habló una voz en mi interior y tenía razón, yo no quería un juego con Bella Swan. Rocé nuestros labios levemente, no quería que pensara demasiado, demonios, yo tampoco podía pensar demasiado teniéndola así.
La sentí respirar y temblar un poco cuando mis labios rozaron su clavícula, aún recordaba con claridad sus puntos sensibles.
-"Oh al demonio todo"- gimió, me tomó del cabello para separarme de su lugar sensible y estampar sus labios con los míos.
Casi sonreí por aquello, y digo casi porque preferí atacar sus deliciosos labios antes de celebrar esta pequeña victoria.
Nuestras camisas quedaron en algún lugar de la cocina, su sujetador cayó en medio del pasillo y apenas entramos a su habitación, el resto de nuestra ropa desapareció rápidamente.
Tener a Bella nuevamente en mis brazos era la jodida cosa más alucinante de este jodido mundo.
Besé, acaricié y redescubrí su hermoso cuerpo; la habitación se había llenado de nuestros gemidos y respiraciones agitadas. Cada beso, cada caricia de ella me llevaba al límite.
Cuando estuve en su interior definitivamente volví a mi lugar feliz, después de seis años volví a mi lugar feliz. Sólo existíamos Bella y yo, nuestros cuerpos conectados, como si el tiempo no hubiese pasado, recordábamos nuestros puntos sensibles, ambos gemíamos sin vergüenza alguna. Ella era tan estrecha y caliente, mierda, estar con ella era jodidamente bueno. Mi cuerpo reaccionaba a ella como no reaccionaba con ninguna otra, me hacía sentir tantas cosas… mierda, parecía una niñita.
Llegamos juntos al climax con ambos diciendo el nombre del otro cuando lo hicimos y fue en ese jodido momento en el que una verdad me golpeó con fuerza. Lo entendí, mierda que lo entendí, todo cobró sentido en este instante.
Amaba a esta mujer… La amaba desde que la vi por primera vez junto a mi hermana en el aeropuerto, por eso me costó tanto superarla aquella vez, no extrañaba el sexo, la extrañaba a ella. Y lo peor es que nunca la logré superar, en cada chica con la que estuve la busqué a ella inconscientemente.
Ninguna otra mujer con la que he estado me había hecho acelerar el pulso a tal punto de pensar que moriría, tampoco ninguna otra mujer había calado tanto en mi interior como lo hizo Bella, de meterse bajo mi piel. Yo había decidido no creer en el amor, que simplemente eso no existía, pero no sabía que ya era demasiado tarde, ya la sonrisa de Bella había hecho efecto en mí… Ya estaba enamorado de Bella Swan todos estos años sin saberlo.
Cuando me recuperé un poco de esta revelación me di cuenta que me había quedado viendo fijamente a Bella como un idiota pero ella también me observaba de la misma manera. Su mirada era tan intensa, deseaba saber que estaba pasando por su linda cabecita pero hice lo primero que se me ocurrió: La besé, un beso fuerte y apasionado, no sé si el hecho de descubrir que la amaba cambiaba algo, pero este beso lo sentía diferente, si los anteriores besos eran alucinantes, éste no tiene si quiera descripción.
Salí de su interior, me tumbé a su lado y me encantó que ella se acurrucara conmigo inmediatamente. Estuvimos acariciándonos distraídamente pero notaba a Bella pensativa, casi podía escuchar los engranajes de su cabeza trabajar a toda prisa.
-"¿En qué piensas?"- Pregunté sin contener más la incertidumbre.
-"En que esto que acaba de pasar fue realmente bueno"- soltó algunas risitas y aunque yo también sonreí dándole la razón, sabía que había algo más.
-"¿Pero…?"- La alenté a seguir.
-"Pero es una locura"- suspiró y de inmediato fruncí el ceño. No permitiría que Bella se escapara otra vez, no después de la revelación que tuve.
-"No Bella, no es ninguna locura"- tomé su rostro entre mis manos, lucharía contra ella si era necesario y usaría todos los medios posibles. Rocé nuestros labios y mordí ligeramente el suyo en el proceso, lo sentí estremecerse. –"El cómo reacciona tu cuerpo a mis besos no es una locura Bella… No lo es"- susurré y para hacer énfasis a mis palabras, la volví a besar.
-"Pero soy cinco años mayor que tú"- intentó protestar.
-"Eso es algo sin importancia Bella… Esto va más allá de las edades"- Te amo, ¡Joder!, sabía que si lo decía ahora probablemente la ahuyentaría aún más rápido. –"Además… me gustan mayores"- le tomé el pelo, afortunadamente ella rió por mi pequeña broma.
-"Y al parecer a mi me gustan pequeños"- Oh no, ella no dijo eso…
-"Oh cariño, creo que no soy precisamente pequeño"- me froté sobre ella para enfatizar mi punto. Bella soltó una gran carcajada antes de atacar mis labios y engancharnos en una nueva batalla de nuestros cuerpos… Al menos por ahora había ganado esta pequeña discusión y pensaba aprovecharlo al máximo.
**Cuatro meses después**
¿Tienes planes para esta noche?
-Edward-
Presioné el botón de enviar antes de volver toda mi concentración a los planos esperando ansioso por una respuesta. Hoy se cumplían cuatro meses desde que Bella y yo empezamos a salir y quería hacer algo especial, desde aquel día en que llegué a su departamento con una botella de vino y una pobre excusa para verla, nos hemos visto casi todos los días… En resumen, han sido los jodidos cuatro meses más felices de mi vida.
Me sentía como una niñita, pero despertar al lado de ella era jodidamente genial, pasaba el día entero pensando en ella y esperando regresar a su casa –o que ella fuera a la mía-, durante el día intercambiamos algunos mensajes lo que definitivamente hacía más llevadera mi tarde.
Mi teléfono sonó en mi bolsillo y rápidamente lo tomé para revisar su respuesta… Demonios, en serio parecía una niñita por sonreír apenas abrí su mensaje.
Ninguno hasta ahora… Estoy abierta a sugerencias.
-Bella-
Oh si, me encantaba cuando ella estaba abierta a sugerencias, me hacía recordar aquella noche en el ascensor… Joder, ahora mis ganas de verla incrementaron diez veces y ya se me ocurrió que podemos hacer.
Perfecto, te secuestraré todo el fin de semana.
-Edward-
Envié el mensaje ya con un plan en mente donde sólo estaríamos ella y yo el fin de semana entero.
La puerta se abrió de golpe y en la entrada de mi oficina estaba un muy sonriente Jasper… demasiado sonriente para mi gusto.
-"¿A qué se debe tu cara de idiota?"- Lo molesté un poco pero su sonrisa no decayó ni un segundo cuando entró a mi oficina y se sentó frente a mí.
-"Mi esposa vino a visitarme a la oficina"- contestó ampliando aún más su sonrisa de idiota mientras que yo fruncía el ceño… No era idiota como para no saber que carajo significaba aquello y mierda que no deseaba saber que hacía mi hermana con su esposo en su oficina.
-"Oh demonios Whitlock, no podré volver a entrar a tu jodida oficina"- Hice una mueca de asco al imaginar lo que habrán hecho allí pero sólo recibí una sonora carcajada como respuesta por parte de Jasper. –"No creo que hayas venido hasta aquí únicamente para decirme esto"- necesitaba sacar de mi mente aquellas imágenes no deseadas.
-"Tienes razón, vine para decirte que el lunes tenemos reunión con los japoneses… Debemos conseguir que nos escojan para diseñar ese edificio"- Oh si, los japoneses que querían construir un gran edificio en el centro de la ciudad, muchos arquitectos se peleaban por ese proyecto –nosotros incluidos-.
Jasper comenzó a hablar sobre la próxima reunión pero dejé de prestarle atención cuando llegó un nuevo mensaje en mi celular.
No cuenta como secuestro si no pongo resistencia ;)
-Bella-
Sonreí como idiota al leerlo y le respondí que la pasaría buscando esta noche. Joder, ya moría de ganas por verla… Quizás ella pueda escaparse más temprano del trabajo y a mí no me importaría demasiado dejar estos planos que tenía en frente y retomarlos el lunes.
-"¿Edward me estás prestando atención?"- la voz de Jasper interrumpió mis pensamientos de fuga.
-"Si,si… Los japoneses vienen el lunes"- Esperé que Jasper me riñera por no prestarle atención, pero en lugar de eso me sonrió –con una sonrisa muy parecida a la de mi hermana-
-"¿Quién es la chica?"- fue directo y sin rodeos tomándome por sorpresa.
-"No sé de qué hablas"- Creo que había olvidado mencionar que nadie sabía de lo mío con Bella, habíamos querido mantenerlo sólo para nosotros un tiempo. Aunque ahora yo sólo quería gritar a los cuatro vientos que estaba con Bella y que la amaba, sabía que ella tenía miedo de la reacción de Alice, sobre todo si se enteraba de nuestros encuentros de hace seis años… No habíamos hablado seriamente sobre nuestra relación pero esperaba cambiar eso este fin de semana, por eso intenté hacerme el idiota ante la pregunta de Jasper pero supe que no dio resultado.
-"No te hagas el idiota Cullen, llevas meses actuando extraño, en las tardes casi corres a tu auto y los fines de semana prácticamente te desapareces… Eso sólo lo logra una mujer y una por la que de verdad estás colado"- él terminó de hablar, me veía fijamente, analizándome como él solía hacerlo.
-"Eres una jodida molestia Whitlock, es imposible ocultarte algo cuando empiezas con tus dotes de psicoanalista"- resoplé pues sabía que servía de nada seguir negándolo.
-"¿Y quién es la chica que te echó el guante?"- Jasper preguntó divertido.
-"Pronto sabrás de ella"- o eso esperaba al menos –"Sólo te diré que ella es… genial, hermosa, inteligente…"- y me detuve al notar que casi me pierdo describiendo a mi Bella. Jasper me observaba entre divertido y sorprendido.
-"Joder hermano, ¿estás enamorado?"- nunca lo había admitido en voz alta y no pensaba hacerlo por primera vez con Jasper, quería decírselo a Bella, sólo a ella.
-"Estoy bastante ocupado ahora Jazz…"- y con esas palabras prácticamente lo eché de mi oficina pero él no lo tomó a mal, todo lo contrario, rió divertido.
-"Con esto me lo confirmaste hermano, espero conocer pronto a la mujer que logró atraparte"- Se puso de pie y con eso se marchó de mi oficina sonriendo como idiota logrando que yo sonriera divertido, yo también esperaba hacer público lo mío con Bella pronto.
-"¿Adónde vamos?"- Bella me preguntó sonriéndome. La pasé recogiendo por su apartamento hace algunos minutos y desde entonces no ha parado de preguntarme a donde nos dirigíamos, me encantaba tenerla a la expectativa pero creo que si seguía sin decirle sabía que no soportaría la hora y media que nos quedaba de viaje.
-"Mi familia tiene una pequeña casa a las afueras de la ciudad, solíamos ir allí casi todos los fines de semana cuando Alice y yo éramos niños… Pensé que podíamos pasar el fin de semana ahí, solos tú y yo"- Ahora que lo pensaba debí consultárselo antes… Sólo esperaba que le gustara la idea.
-"¡Genial!"- Se emocionó visiblemente lo que causó que yo me relajara. –"Me encanta la idea de pasar un fin de semana tranquilos y lejos de la ciudad"- Bella me tomó de la mano y mi cuerpo reaccionó de inmediato a su tacto, desvié mi vista un segundo hacia ella sólo para verla sonreír de aquella manera que me tenía hechizado… Joder, como amaba a esta mujer.
Hora y media después como tenía previsto llegamos a la casa, estaba igual que en mis recuerdos, aunque ya no se ocupaba esta casa tan seguido como antes, sabía que mi madre se aseguraba de que alguien viniera una vez al mes para encargarse del jardín y limpiar un poco el interior de la casa.
Ya había anochecido cuando llegamos, estacioné mi auto en el garaje, entramos a la casa y le di un pequeño recorrido por la misma, ella había quedado prendada con los jardines.
-"La casa es realmente hermosa Edward"-
-"Lo es, cuando era niño solía desear que llegara el fin de semana para venir aquí"- Sonreí. Era grato recordar lo vivido aquí.
-"No entiendo como es que han dejado de venir hasta acá… Alejarse de la ciudad es tan relajante"- Parecía una niña recorriendo el jardín y yo no hacía más que sonreír por verla feliz.
-"Podemos venir aquí cada vez que quieras"- le ofrecí, haría cualquier cosa por verla feliz. Ella me sonrió con una de esas sonrisas deslumbrantes a las que me tenía acostumbrado, se acercó a mí llevando directamente sus manos a mi cabello y yo aproveché de tomarla por la cintura.
-"Puede que te tome la palabra"- susurró contra mis labios. Quería profundizar el beso pero noté que Bella ya estaba sintiendo el frío de la noche.
-"Deberíamos entrar a la casa cielo, está haciendo bastante frío"- Ella volvió a sonreír pero esta vez fue una de sus sonrisas coquetas… Oh, como adoraba lo que venía después de esas sonrisas.
-"Se me ocurren muchas formas de calentarnos"- Definitivamente esta mujer me mataría… pero yo moriría feliz junto a ella.
Ambos entramos de nuevo a la casa, apenas lo hicimos Bella atacó mis labios, llevó sus manos a mi cabello –adoraba cuando ella hacía eso- y yo la acorralé contra la pared.
No nos molestamos en llegar a una habitación, nos topamos con el sofá, Bella se sentó a horcajadas sobre mí y como siempre sucedía cuando estaba con Bella, todo a mi alrededor desaparecía, no existía nada más, sólo los sentimientos que tengo por ella… Demonios, sentía que cada día amaba más a esta mujer.
Estábamos tan sumergidos en nuestro beso y en nuestras caricias que no escuchamos nada más, no escuchamos que alguien estacionó su auto en la entrada, ni mucho menos los escuchamos entrar hasta que era demasiado tarde.
-"¿Qué demonios es esto?"- Ambos nos separamos de golpe y Bella se levantó de mi regazo como si quemara.
Alice nos veía sorprendida casi sin creer lo que estuviera observando, mientras que Jasper al parecer no estaba tan sorprendido del todo. Bella y yo nos acomodamos un poco la ropa que habíamos desordenado con nuestras caricias –Al menos no estábamos desnudos-. La preocupación bañaba el rostro de Bella al ver a mi hermana frente a nosotros.
-"Alice nosotros…"- Empecé a hablar pero Alice me hizo callar de inmediato.
-"¿El hombre de quien me hablaste hace días era Edward?"- Alice preguntó dirigiéndose únicamente a Bella quien asintió y mantuvo la mirada baja.
No sabía que hablaron Bella y Alice pero sea lo que sea, la respuesta de Bella había afectado a Alice, ella nos veía a Bella a mí sin parar y murmuraba cosas que no entendía muy bien.
-"Mi hermano"- fue lo único que entendí de sus balbuceos. Sabía que no lo estaba tomando bien y no permitiría que atacara a Bella.
-"Alice escucha"- Llamé su atención intentando sacarla de su conmoción pero entonces ocurrió algo que sin lugar a dudas ninguno de los que estábamos aquí presentes esperaba: Corrió hasta mí y empezó a repartir algunos pequeños golpes en mis brazos ¿qué demonios le ocurría?.
-"Tú pedazo de idiota ¡No permitiré que juegues con mi mejor amiga!"- Me golpeaba con sus pequeñas manos y yo me reiría si en realidad los golpes no dolieran pero la verdad es que Alice tenía bastante fuerza, además, estaba tremendamente confundido ¿De dónde ella sacaba que estaba jugando con Bella?.
-"¿Qué demonios te sucede Alice? ¡Yo no estoy jugando con Bella"- grité intentando de esquivar los golpes de Alice. Jasper vino a mi rescate conteniendo a Alice con sólo tocarla pero definitivamente ella no estaba dispuesta a dejar pasar el tema por lo que a pesar de que los golpes se detuvieron, los gritos siguieron.
La situación casi me hace reír, Bella estaba asustada de que Alice la odiara por aprovecharse de mí hace seis años pero en lugar de eso, Alice me estaba atacando a mí… En serio me reiría si no estuviera preocupado de que Bella también pensara que estaba jugando con ella.
-"¡Tú jamás has tenido algo serio con una chica! Estás con ellas unos meses y luego las deshechas"- Alice seguía alterada sin dejarme hablar. –"Jamás te he criticado Edward, pero no permitiré que hagas lo mismo con Bella… ¡Demonios, ella es mi mejor amiga!"-
-"Bella es diferente"- susurré. Joder, quería estar a solas con Bella y demostrarle que no estaba jugando con ella. Vi que Alice seguiría descargándose contra mí y fue cuando exploté –"La amo, joder, ¡la amo!"- solté silenciando de una vez y por todas a Alice –"Yo lo quiero todo con Bella… ella es con quien me quiero casar"- un jadeo a mi lado me hizo reaccionar y me di cuenta de lo que dije. Bella estaba sorprendida, con los ojos llenos de lágrimas y me veía con emoción. Alice me veía sorprendida, descolocada mientras que Jasper a su lado sonreía abiertamente.
Joder, no era así como quería decirle esto a Bella, tanto esperar el momento ideal para soltarlo así por presiones de Alice.
Sentí que todo se detuvo por unos instantes, no quería que Bella pensara que lo dije sólo por librarme de Alice y entonces salí corriendo hasta el garaje, sé que todos allá adentro estarán confundidos pero era necesario buscar algo que tenía en mi auto desde hace dos meses… lo tenía escondido esperando el momento ideal, este no era precisamente el momento perfecto que pensé pero joder, cualquier momento con ella era perfecto. Metí en mi bolsillo el pequeño paquete, respiré profundo y entré de nuevo a la casa donde todos me veían confundidos pero a mí sólo me importaba Bella.
Me acerqué hasta ella ignorando la presencia de Alice y Jasper, tomé sus manos y decidí abrirme de una vez por todas con ella.
-"Lo que dije hace un momento es cierto Bella… Te amo"- Susurré mientras Bella me veía fijamente. –"Te amé desde que te vi por primera vez hace seis años en el aeropuerto, lo descubrí cuando nos volvimos a ver… tenía miedo de asustarte al decirte lo que siento pero joder Bella, te amo"- Varias veces había practicado como decirte esto a Bella pero mierda, la verdad es que era realmente difícil hacerlo, quería decir tantas cosas que no sabía por donde empezar. Los ojos de Bella estaban llenos de lágrimas y se abrieron de par en par cuando me vio sacar la pequeña caja de mi bolsillo. –"Aquella primera noche en tu apartamento supe que eras la mujer con quien quiero pasar el resto de mis días Bella… Esto lo tengo desde hace dos meses y tuve esperando el momento perfecto para hacerlo, pero contigo todos los momentos son perfectos"- Abrí la caja revelando el anillo que había en su interior, Bella jadeó y una lágrima recorrió su mejilla. –"Es verdad que nunca he tenido algo serio hasta ahora pero es porque sin saberlo, en esas mujeres te buscaba a ti Bella, por eso ahora que te tengo de vuelta no pienso dejarte ir"- Me callé por un segundo y respiré profundo antes de hacer la pregunta más difícil de toda mi jodida existencia "-Bella… ¿Te casarías conmigo?"- Listo, me había lanzado al abismo sin protección alguna y rogando para que la caída no fuese dolorosa.
Bella me observó por algunos segundos, mi corazón se había detenido y empezó a latir como loco cuando vi que sonreía de esa forma que adoraba.
-"No sé si te amo desde hace seis años o desde que te volví a ver en el ensayo de Allie, sólo sé que ese día empezó a latir descontrolado con sólo tenerte cerca Edward"- Bella susurraba, acarició mi rostro y yo me sentía en el jodido cielo. –"Jamás me asustaría al saber tus sentimientos Edward porque yo siento exactamente lo mismo… Te amo y por supuesto que quiero compartir el resto de mi vida contigo"- Se lanzó a mis brazos cuando terminó de hablar y creo que estuve apunto de gritar y festejar como una niñita.
-"¿Eso es un si?"- Pregunté sólo para confirmar, ella rió divertida, me besó levemente en los labios y me dio la respuesta que tanto anhelaba escuchar.
-"Eso es un: claro que quiero casarme contigo Edward"- Y la besé, transmitiéndole todo lo que sentía en ese beso… Felicidad, pasión, amor.
Escuchamos unos pequeños aplausos a nuestras espaldas, la actitud de Alice había cambiado drásticamente, ahora que sabía cuales eran mis intenciones con Bella nos veía felizmente.
-"Esto definitivamente no me lo esperaba"- soltó algunas risitas y yo sonreí divertido, yo tampoco tenía planeado hacer esto hoy. –"¡Tienen que contarme como empezó todo esto!"- aplaudió emocionada y Bella y yo nos vimos un poco preocupados, no sabía si era conveniente contarle lo que pasó hace seis años.
-"Alice cariño, ¿que te parece si nos hospedamos en el hotel que está aquí cerca y dejamos a los tórtolos solos?... Creo que tienen mucho que celebrar"- Jasper vino a mi rescate nuevamente. Le di una mirada de agradecimiento que sin duda él supo descifrar.
-"De acuerdo"- suspiró resignada y Bella se relajó visiblemente a mi lado.
Alice y Jasper se marcharon y me di cuenta que aún tenía el anillo en mi mano así que tomé la de Bella y lo deslicé en su dedo mientras ella me sonreía.
-"Ahora si es oficial"- susurré sobre sus labios.
-"Te amo Edward"- Oh, como adoraba escuchar aquello.
-"Te amo futura señora Cullen"- La besé después de eso, ella me correspondió con la misma pasión y ambos subimos hasta la habitación… teníamos mucho que celebrar, después pensaríamos que le diríamos a Alice sobre lo ocurrido en esas vacaciones de primavera hace seis años, ahora sólo me dedicaría disfrutar de mi futura esposa.
FIN
¿Y bien? ¿Flores o tomates?
Recuerden que pueden decirme su opinión a través de los bellos y hermosos reviews jaja!
Espero que les haya gustado, hasta una próxima vez! :D
Besos!
