Summary: Ese beso lo había hecho pedazos de muchas maneras y aun así estaba dispuesto a recibir más de ellos. *Fruk/Para Gatita-Yaoi :3*
Disclaimer: Los personajes pertenecen a Hidekaz Himaruya. Y la historia es gaymente mía o algo así. Si hayan algún fic igual a este es que me robaron T^T nadie querría robarme ninguna historia, lo sé.
Pairing:Francia X Inglaterra/ Francis X Arthur.
N/A: Esto es raro… uso de nombres humanos.
~*~*~*~*~*~*~/*~* Ce Baiser ~*~/~*~*~*~*~*~*~
Las semanas habían pasado en lo que parecía un parpadeo en cualquier parte del mundo. Pero hay cosas que no importa cuántas veces pasen ni que tan seguido… te siguen molestando.
Un beso frente a todos: la molestia se apoderaba de Arthur provocando gritos, sonoros gritos acompañados de insultos pero también aparecían esas cálidas mejillas rojas que tanto podían gustarle a Francis, porque aunque ese tonto inglés careciera de glamour y estilo, de buen gusto para la moda, además de que no tenía ni idea de que era un platillo delicioso y demás cosas; era lindo.
No lindo como lo fue Romano cuando era niño, que te daban ganas de tomarlo entre tus brazos y brindarle algo de amour. Tampoco lindo como es Austria cuando toca el piano, ni lindo como imaginarse a Hungría con ropas que lucieran su cuerpo femenino bien formado. Menos era lindo como lo era alguna de sus colonias.
Arthur era lindo, como cuando estás aburrido y aparece alguien que es fácil de hacer enojar. Tierno, adorable y… violable, ¿Existía la palabra?
—¡Basta! —había dicho el inglés— ¡No más besos, idiota! —sí, él tenía su forma de ser lindo, diferente a la de todos lo que realmente lo eran. Arthur llegaba a ser muy… inusual. Pero, para el francés, ahora eran lo más parecido a una pareja que podían ser, había un ambiente que daba pasos para empezar a tolerarse.
…
Un beso en el restaurante era irritante para Arthur, quien no soportaba tener a ese tonto francés con la boca pegada a sus labios, haciéndole quien sabe cuántas cosas. Lo cual le resultaba asqueroso con el pasar de los minutos y… las horas, pero aparte de asqueroso llegaba a ser placentero y claro que él jamás lo aceptaría pero cada día se acostumbraba más: porque Francis podía ser un depravado de lo peor pero tenía sus cosas buenas, sólo que tan escondidas que llegabas a verlas después de siglos de conocerlo.
…
Las cosas no parecían marchar tan mal. Pero el problema era con los besos cuando no había nadie. Cuando estaban solos y eran libres de hacer lo que quisiesen. Es cuando el altanero Arthur se volvía como un gatito asustado. ¿Por qué? Porque repetía: el francés ese era un depravado, y no lo quería encima suyo intentando hacer quién sabe qué, o quizá sí. ¿Quién sabe lo que quiere realmente?
Oh, joder, la situación se volvía más complicada y causaba que su cuerpo se paralizara al igual que sus sentimientos.
—Amour —la voz pervertidamente francesa del hombre de cabello largo resonó— ¡Ya lleguéééé~!
Muy bien, sólo había anunciado su llegada no era razón para hacerse un ovillo en el armario, como pasaba por la mente del chico. El rubio inglés suspiró, se pasó la punta de la lengua por el labio inferior. De nuevo era hora de tomar buenas decisiones. Cuando sus ojos verdes encontraron a Francis, el osado y casi bipolar inglés sólo optó por chocar su boca con la de él, como jamás pensó hacerlo, como nunca pensó hacerlo con nadie.
Los ojos color azul violáceo se abrieron por la sorpresa de los actos ajenos, pero igual correspondió tan apasionado beso, él era, después de todo, un experto en besos y no quería quedarse atrás por la culpa de un inglés, por más apasionado que éste fuera.
…
La suavidad del colchón dio la bienvenida a la espalda desnuda de Arthur, no estaba nervioso ni enojado, sólo contrariado porque después de tanto tiempo era justo ahora que se daba cuenta que no tenía problema en acostarse con Francis como tanta veces había insinuado el último.
Los suspiros masculinos no esperaron para salir de los labios de ambos, satisfechos e incrédulos de su, tan deleitable, situación. ¿Hace cuánto que se odiaban a muerte y ahora esto?
Francis despegó la boca de la del rubio debajo de él, sintió la calidez inmediata de un camino de besos, hechos por la boca de Arthur lo sorprendió tanto como le encantó. La tarde apenas comenzaba.
~*~*~*~*~*~*~/*~* À Suivre ~*~/~*~*~*~*~*~*~
N/A:Tardé siglos, Erika-Chan, pero la escuela no me dejaba ;A;
