Disclaimer: La historia es de mi pertenencia, en ella sólo utilizo sin ningún fin de lucro, a los personajes de Naruto, cuyo creador es Masashi Kishimoto. Está prohibido re-suban esta o cualquier otra de mis historias, o adaptarlas. La canción pertenece a Halsey

Summary:"No soy buena en el amor, no tengo suerte," eso le dice ella, para él son excusas. "Además, tú no eres el indicado para mí, Sasuke."

Advertencia: Lemon, palabras anti-sonantes, Ooc en los personajes.


Bad at Love
[2]

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Había creído que lo de ellos podía suceder. Vecinos de toda la vida, compañeros en la escuela. Era la base perfecta para una relación.

Sasuke no había sido su primer beso, pero él le enseñó a besar. Y se aseguró en ser el primero en tener su cuerpo, y trató de asegurarse de ser el único.

Durante un tiempo, así fue.

Pero había cometido un error: había robado su cuerpo, más no su corazón.

Ella ahora le veía como un amigo, cuando mucho. Luego de muchas situaciones en su adolescencia, era lo único que Sasuke era. Aquel que siempre estaba a un lado de ella. Quien le abría la puerta de placer, le enseñaba amor físico, pero sólo era cuando ella estaba sola.

Sasuke no era suficiente para Sakura. Y ni siquiera sabía el por qué ella se empeñaba en que siguieran así.

Había creído que ella se cansaría de buscar lo que estaba a su lado. Sasuke era alguien paciente, pero ella estaba tardando demasiado. Los celos se hacían presente cada que la veía llegar a su casa con alguien más. A pesar de saber que eran tipos que no durarían más de diez días, el esperar era un tormento para él. Saber, ser consciente que ella le abría las piernas a alguien más, que sus labios se posaban alrededor de otra persona...

Orgullo le retenía a caminar hasta su casa, golpear al imbécil en turno y hacer entrar en razón a Sakura. Haciéndola venir, llorar y suplicar. Que ella aceptara que él, Sasuke, era el indicado para ella.

Pero no podía. Una linea ya trazada le evitaba actuar por completo.

Además, ya era demasiada presión y desesperación por parte de él al ponerle un límite a ella.

"Cuando termines tu residencia en la clinica," había dicho, "tú me vas a corresponder."

De lejos la propuesta más romántica, pero Sasuke no era romántico. Era serio, práctico, y la quería a ella. Cuando Sakura terminara su residencia, él ya tendría un trabajo estable.

Y si Sasuke no podía proporcionarle el amor que ella deseaba, le daría estabilidad y seguridad. Le brindaría compañía y le complacería de la manera que nadie más podría.

Sasuke le daría a Sakura lo mejor de sí mismo.

Sabía que Sakura buscaba un tipo de amor. Ilusión, romance y cuentos de hadas.

Pero Sakura siempre cometía el mismo error.

Ella usaba vestidos cortos, maquillaje cargado, perfume y era coqueta. Aceptaba la compañía de cualquiera, los dejaba probarla. Ella jamás encontraría a un príncipe en un bar.

Además, esos hace mucho que dejaron de existir.

Sabía que había algo retorcido en ella. Su ferviente deseo de una relación rosa, una que borrara su familia rota. Una que llenara sus deseos imposibles.

Ella quería sentir el amor que ve en películas, el que lee en novelas...

"Es una pasión suave. Una calidez que te protege, la sensación de ser hermosa en los ojos de esa persona especial, Sasuke."

Estaban acostados en la sala de ella. Recostado en su sofá, Sasuke tenía sus manos en su cintura, ella le daba la espalda, su cuerpo contra el de él, relajados. Un sábado de pereza. Ropa regada por la sala, la televisión haciendo eco entre ellos. Una película romántica por la que él no tenía interés.

"Quiero encontrar a la persona que me haga ver estrellas al besarme. Que al tomar mi mano mi corazón palpite."

Su mirada perdida en sus fantasías. Sasuke le miraba receloso, irritado.

No hace una hora él había acelerado su corazón, había hecho que ella suspirara...

Pero eso no era lo que ella quería.

"Quiero-"

"Mi turno." le interrumpió, tomando su barbilla, inclinado su rostro para que se encontrará con el de él, tomando sus labios mientras su otra mano recorría su cadera, su vientre, entre sus piernas.

Cuando sus dedos tuvieron contacto con ella, aún húmeda y caliente, él no tuvo calma. Comenzó a entrar y salir, quería acallar las palabras de ella.

"O-¿otra vez?"

"Las veces que sean necesario para que te des cuenta que lo que buscas jamás vas a encontrar."

"¡Por qué siempre-!" Y antes de que ella pudiera replicar o alejarse, él ya se había movido, levantándose, recargándola a ella contra los cojines, su espalda hacía él, vulnerable y ansiosa.

Sasuke no le advirtió, fue la incomodad de la intrusión dentro de ella, el breve dolor. Un gemido escapó de su boca, y fue seguido de varios iguales, más fuertes y menos controlados. Su cara enterrada en el cojín, tratando de acallar el ruido que salía de su boca. En sus oídos, el pesado respirar de Sasuke, el sonido de sus cuerpos chocando, los fluidos compartidos, la maldiciones soltadas de él, los ruegos de ella.

"Maldición, deja de hablar estupideces de amor."

"Es lo que quiero. Lo que nec-"

"Lo que necesitas es esto." Una estocada demasiado profunda, rápida, interrumpiendo las palabras, haciéndola soltar quejidos.

Sentía su cuerpos moverse contra él, tratando de seguir un ritmo marcado, difícil, agotador.

Su mano en su cadera era pesada, sentía apretar demasiado. La mano en su pezón estrujaba bruscamente. Su mente hecha trizas, no podía completar una frase, no podía pedirle que parara.

Tampoco quería.

Fue Sasuke, su grito ahogado, frustrado, la señal de que no seguirían. Había golpeado más fuerte dentro de ella, había sentido una calidez, y de nuevo él estaba encima suyo.

"No, no noo-" gimoteaba, había estado tan cerca. Tan cerca de sentir la culminación. Sus manos hormigueaban, su cabeza retumbaba, el clímax se iba de sus manos. "Sasuke-por favor."

Había sido demasiado para él. Habían estado así toda la tarde, poco había descansado. Estaba furioso, frustrado consigo mismo por dejarla incompleta.

Pero él nunca la dejaría así.

Adrenalina nacida de su enojo, tomó sus piernas y las separó, con sus rodillas en el suelo, su lengua probando de sus muslos, Sakura le miró.

Sus ojos negros le aseguraban a los de ella, que terminaría lo que había empezado.

Sasuke no tenía un peculiar gusto por probar sus fluidos, pero ella valía cada acción. El verla retorcerse, sus bellos ojos cerrados, su pecho subiendo y bajando, el sentir su abdomen tensarse bajo su mano, aquella que la retenía de sus movimientos. Como sus dientes mordían su labio inferior, sus manos desesperadas a sujetarse a algo ante cada movimiento de él, de su lengua, su boca succionando, sus dedos acompañando el acto...

¿Por qué Sakura no entendía cuán equivocada estaba en buscar algo tan imposible como el amor?

Y mientras ella gritaba su nombre, al fin dándole ese último orgasmo, Sasuke concordaba con ella: Sakura era mala en el amor. Era un error.

Con sus piernas débiles, volvió hacia ella, sujetándola de los brazos, tratando de recuperar su posición previa al sexo, ella recargó su rostro en el pecho de él, aún demasiado gastados para algo más que cubrirse con una frazada.

Dejando que sus ritmos cardíacos fueran normales, y una vez más, deseando cosas opuestas.

"Simplemente, tienes una idea demasiado sobrevalorada del 'amor.'"

Aunque ella no escuchaba, demasiado cansada, adormilada.

Pasó su mano sobre su frente, moviendo los mechones húmedos de su piel. Sentía el suave respirar, y Sasuke de verdad quería mantenerla así. Ahí.

Con él.


NA: Bueno, creo que gustó esta historia que salió de la nada, hum.. me da pena saber que escribí eso xD