¿ERES UNA SEDNA?

Korra y Mako llegaron a la oficina de inmigración, había mucha línea y como Mako era un hombre con muy poca paciencia, decidió adelantarse a la fila, haciendo que todos se molestaran por esto, pero a él no le importó.

-Quiero solicitar esta visa para esposo- le dijo el pelinegro a la joven del módulo.

-Joven Jintao, ¿cierto?- le dijo la joven.

-¿Sí?

-Vengan, acompáñenme- y diciendo esto la chica, ambos la siguieron hacia otra oficina. Korra estaba toda callada y angustiada, Mako por lo contrario, se encontraba navegando en el internet de su celular, pero la tranquilidad se fue cuando una señora pelinegra y con una cicatriz en su rostro entró a la oficina donde ellos esperaban.

-¡Hola! ¿Cómo están? Soy Lin Bei Fong.

-¡Hola!- decían los ''prometidos'' al mismo tiempo.

-Tú debes ser Mako y tú Korra. Disculpen la espera pero ha sido un día muy loco.

-Ah, no se preocupe, entendemos, y no sabe lo agradecidos que estamos que nos haya dado tiempo en su agenda para atendernos hoy mismo- decía Mako.

-Aaa…..- balbuceaba Lin mientras revisaba unos papeles, a lo que Korra y Mako sólo la observaban- Díganme, ¿están cometiendo un fraude para evitar que lo deporten y así conservar su puesto en la editorial ''Avatar''? (jaja no se me ocurrió otra cosa xD)- cuando Lin dijo eso, la morena sólo se puso más nerviosa, ya que era exactamente por eso que ellos estaban ahí.

-No, es ridículo- dijo la oji-azul tratando de sonar natural.

-¿En dónde escuchó eso?- preguntó Mako tratando de no sonar obvio.

-Nos llamó esta tarde una mujer llamada…

-Ah, ¿Eska Iluq?- interrumpió Mako.

-Sí, Eska Iluq- dijo Lin.

-Iluq, sí, pobre Eska. Ella es una amargada y testaruda exempleada, me disculpo por ella. Sé que está increíblemente ocupada así que si nos diera una segunda cita la dejaríamos y nos iríamos.

-Joven Mako, no hay problema, mejor tome asiento- le decía Lin al mencionado, y así el ambarino se sentó.- Les explicaré el proceso que se irá a desarrollar, primero, el paso uno: es una entrevista programada, los separaré y les preguntaré todo lo que una pareja debe saber del otro, paso dos: indago más, registros telefónicos, hablo con sus vecinos, entrevisto a sus colegas, y si las respuestas no son las mismas en cada punto, usted será deportado indiscutiblemente- le decía Lin señalando a Mako, a lo cual él no mostraba ninguna gota de sudor- y tú jovencita, habrás cometido un delito, y tendrás que pagar una multa de 250 mil dólares más una condena de cinco años en una prisión federal- decía ahora Lin a Korra, quién al igual que Mako, trataba de verse convincente, pero por dentro estaba sudando demasiado, y ya no sabía hasta cuándo podía seguir con la farsa.- ¿Sí, Korra? ¿Tienes algo que decirme?- preguntaba Lin a la morena, ya que la vio demasiada silenciosa y con cara como de querer decir algo, pero sólo empezó a mover su cabeza de forma de negación- ¿No?- preguntaba la agente de inmigración, y entonces Korra ahora movía su cabeza de forma afirmativa- ¿Sí?- volvió a preguntar Lin.

-Ahh… lo cierto es, Sra. Bei Fong…

-Señorita- corrigió ella.

-Ahh… sí, Srta. Bei Fong, que… que Mako y yo, somos dos personas que no debían enamorarse jamás- decía esto mientras veía al mencionado, a lo cual él le sonreía por complicidad- pero así fue… no le dijimos a nadie en el trabajo debido a mi gran ascenso programado- dijo Korra quien ahora ella era la que pondría condiciones, haciendo que el oji-dorado la viera fijamente.

-¿Ascenso?- preguntó Lin.

-Los dos sentimos, que era muy inapropiado que fuera promovida a editora- dijo esta última palabra Korra con mucha énfasis.

-¡Editora!- le seguía el juego Mako, pero en el fondo sabía que ella lo chantajearía con eso.

-Bueno… ¿les han hablado a sus padres sobre su amor secreto?

-Yo, ah, imposible, mis padres murieron, tampoco tengo hermanos ni nada- decía Mako.

-Ni nada- decía Korra.

-Mmm… ¿y tus padres murieron?- preguntaba Lin a la castaña.

-No- decía ella.

-Ah, créame, sus padres están muy vivos, jeje.- decía Mako- Pensábamos decirles este fin de semana, la abuela cumplirá 90 y toda la familia se reunirá, será una hermosa sorpresa- decía él con una sonrisa fingida, a lo cual Korra ahora lo observaba, después de todo sí puso atención a lo que ella le dijo, claro, que esto lo estaba usando como un as bajo la manga.

-¿Y dónde se llevará a cabo la sorpresa?- decía Bei Fong.

-Ah, en la casa de sus padres- respondía Mako ahora viendo a Korra.

-¿Y dónde está la casa?- preguntaba Lin que seguía dudosa de la relación de ellos.

-Ah, pff, ¿por qué estoy yo dando los datos? Es la casa de tus padres, dile tú, anda- le decía Mako a la morena, ya que obviamente, no sabía la respuesta.

-¡La Tribu Agua del Sur!- respondía Korra.

-Tribu del Sur- repetía Mako.

-¡En el Polo Sur!- decía ahora más seguro ella

-¿Polo Suuuuuur?- decía muy asombrado Mako, ya que no se esperaba eso.

-¿Irán al Polo Sur este fin de semana?- preguntaba la agente.

-¡Sí!- decía Korra quien ahora empezaba a disfrutar de esto.

-Sí- decía Mako tratando se sonar positivo.- Del Polo Sur, de ahí es mi Korra, ahora entiendo porque a veces era fría, jajaja, otra razón por la que me enamoré de ella- decía él mientras ponía su mano en el hombro de ella.

-Sí, está bien, ya estoy entendiendo… Los veré el lunes a ambos a las once de la mañana, para sus citas separadas y espero que sus respuestas coincidan en cada detalle.

-Gracias- le decía Korra a Lin, quien junto con Mako se disponían a retirarse.

-Debo admitir que estoy ansiosa por hacerlo. Será divertido.

-Sí, bueno, hasta luego- le decía Mako y así los dos se retiraron de la oficina de Lin Bei Fong.

-Los estaré vigilando (haciendo la seña que le hizo a Korra en el 1er episodio xD)- los amenazó la agente.

-Sí, adiós- se despidió Korra.

Ya una vez fuera del edificio, Mako colgó su celular, ya que había estado hablando, y se dirigió hacia Korra que caminaba muy pensativa.

-¿El Polo Sur? Es enserio, ¿Tribu Agua del Sur? ¿Por qué nunca me dijiste que eras de ahí?

-Creí que mi nombre Korra Sedna era más que obvio- le decía la oji-azul.

-Bueno sí pero, creí que eras como los otras personas que tienen su apellido natal pero nacieron aquí en Ciudad República.

-Pues así soy, sólo tengo mi apellido tribal, yo nací aquí, y he vivido casi toma mi vida aquí, pero mi familia decidió regresarse a nuestra ciudad de origen cuando yo estudiaba la universidad.

-Eso explica muchas cosas. En fin, no estamos aquí para discutir de la escuela; esto es lo que haremos, iremos allá, fingiremos que somos una pareja, les dirás a tus padres de nuestro compromiso, ah… usa tus millas aéreas y así yo tendré que pagar la diferencia para primera clase y… ¿oye por qué no anotas?- preguntaba Mako a Korra, ya que ella estaba como ida.

-Disculpa, ¿no escuchaste lo que dijo?

-¿Qué, qué, qué?- preguntaba él mientras veía que la morena estaba muy seria- ¡Oh, oh! Lo que dijiste de tu nuevo puesto, oh, brillante, muy bien, se lo creyó por completo- decía el editor en jefe mientras seguía enviando mensajes de su celular.

-Era enserio, tendría que enfrentar una multa de 250 mil dólares, y enfrentarme a cinco años de cárcel, eso es de temer.

-Pero tener el puesto de editor, no, ni loco.

-Entonces renuncio y tú te regresas a la Nación del Fuego, nos vemos- al decir esto Korra, se dio la vuelta dispuesta a seguir su camino.

-¡Korra, Korra, Korra!- alzaba la voz Mako al ver que su empleada se iba- ¡Bien! ¡Bien!- al decir esto, la nombrada se detuvo.- Te volveré editora- cuando dijo esto él, Korra regresó a su lado- Te volveré editora, por el fin de semana en la Tribu Agua del Sur, por la entrevista del lunes, te volveré la mejor editora. ¿Feliz?

-Ahora y no dos años después.

-Bien.

-Y vas a publicar mi manuscrito- decía muy seria Korra.

-Que sean diez mil copias y…

-Veinte mil copias, primera edición y le diremos a mi familia de nuestro compromiso como yo quiera y cuando yo quiera, ahora dímelo con ternura- interrumpió la oji-azul a su jefe.

-¿Con ternura, qué?- preguntaba algo enfadado Mako.

-Dime con ternura, que me case contigo, Mako- decía ella mientras disfrutaba un poco esta situación con su jefe.

-¿De qué hablas?- decía confundido él.

-Ya me oíste, de rodillas, como los verdaderos caballeros- cuando dijo esto Korra, Mako pensaba que ella bromeaba, pero al ver la cara de su empleada, se dio cuenta que era enserio, si por él fuera en ese momento le gritaba, pero era tanta su necesidad de no dejar su puesto y no ser deportado, que decidió obedecer a Korra, así que se empezó a arrodillar, lo cual era algo incómodo ya que llevaba puesto un traje sastre y se ensuciaría.

-¿Así te gusta? ¿Ya estás satisfecha?- preguntaba Mako mientras ya estaba de rodillas.

-Oh, claro, así estás bien- decía ella con tono burlón.

-¿Te casas conmigo?

-No… dilo con delicadeza.- dijo Korra a lo que Mako sólo rodó sus ojos.

-Korra- dijo él.

-¿Sí, Mako?

-Dulce Korra.

-Tienes mi atención.

-Por favor, serías tan gentil de ser mi esposa- preguntaba él fingiendo dulzura en su cara.

-Mmmm…. Lo haré, no me agradó tu sarcasmo, pero lo haré. Bien, nos vemos mañana.- y diciendo esto, Korra se retiró dejando a un Mako arrodillado en medio de la banqueta haciendo que toda la gente lo viera ahí.

Ya era viernes, el fin de semana esperado por Mako y Korra, quienes por cierto ya se encontraban volando en el avión rumbo al Polo Sur.

-Así que, todo esto es lo que nos tenemos que aprender. Lo bueno es que yo sé todo sobre ti, lo malo es que tú tienes cuatro días para aprender todo sobre mí- decía Korra mientras leía un cuaderno.- Sí, probablemente debas estudiar- dijo ella al ver que Mako le arrebataba el cuaderno.

-Entonces, tú sabes todo sobre mí- le decía el oji-dorado.

-Asusta, ¿no?

-Un poco, a ver, ¿a qué soy alérgico?

-Al maní, y a todo el aspecto de los sentimientos.

-Ay, eso es gracioso, jajaja- decía sarcásticamente Mako.

-Jajaja- se reía de igual forma, ella.

-A ver, esta te gustará, ¿sabes si tengo cicatrices?

-Estoy muy segura de que tienes un tatuaje.

-¿Ah, estás muy segura?- preguntaba asombrado Mako.

-Sí, y muy segura. Hace dos años tu dermatóloga habló para confirmar tu cita láser de rubí y luego investigué en el internet y vi que eso elimina tatuajes.

-Elimina tatuajes, sí- le dijo él sin importancia.

-Pero luego lo cancelaste. ¿Qué será? ¿Nativo, un kanji, alambre de púas?

-Ya vez es emocionante para mí experimentarte así- decía Mako burlonamente.

-Gracias, pero tendrás que decirme dónde está para saber por si nos preguntan.

-No te voy a decir dónde está y ya se acabó esa pregunta. Haré otra, a ver… a, ésta. ¿En qué casa vivimos, la tuya, la mía, o la nuestra? Creo que será la mía.

-¿Y por qué no la mía?

-Ah porque yo vivo en la zona más exclusiva de Ciudad República y seguramente tu vivas en un escuálido departamento pequeño y uses vasos de plástico- dijo esto Mako haciendo que Korra se molestara por el comentario, iba a responder pero en eso se escuchó al capitán anunciando que ya después de varias horas de vuelo, habían llegado a su destino.

Cuando ambos bajaron del avión, la morena pudo observar a una familia con un letrero que decía: ''¡Bienvenida a casa Korra!''.

-Ah, sí. Mi familia- dijo ella, y ambos se dirigieron hacia donde los Sedna estaban. Claro que Korra por lo emocionada que estaba, no se fijó que caminó muy rápido dejando a Mako atrás.

-¡Korra, mi hija!- dijo Senna Sedna, quien era la madre de la castaña.

-¡Mamá!- dijo ella abrazándola.

-Ven acá querida nieta- dijo Katara jalando a Korra para que la abrazara (Como se habrán dado cuenta, aquí hice a Katara la abuela materna de Korra)

-¡Abuela!- decía ella mientras la abrazaba.

-Nos da mucho gusto verte, hija- le decía con ternura Senna.

-A mí igual mamá, pero dime, dónde está papá.

-Ay, ya conoces a tu padre, trabajando como siempre.

-Sí, pero no hablemos de tu padre, yo quiero conocer a tu chico- decía Katara emocionada y empezaba a mirar con dirección al avión.

-Ah, sí, él está….ahí- señalaba Korra a Mako quien se acercaba hacia ellas.

-Creo que lo de chico no fue apropiado- decía Katara que al ver que el chicao de su nieta, era su jefe.

-¡Hola!- decía Mako a las señoras.

-Mako, ella es mi mamá Senna y ella es mi abuela Katara - le decía Korra.

-Hola, mucho gusto- decía Senna mientras saludaba al pelinegro.

-Hola, Mako, cómo quieres que te llamemos, ¿Mako o Monstruo Unagi?- preguntaba Katara.

-¡Abuela!- le decía Korra, ya que la estaba echando de cabeza.

-¡Es un chiste! Ella siempre hace chistes con las personas que acaba de conocer- trataba de excusar a su madre, Senna.

-Ahh, jajaj, entiendo- decía Mako sonriendo, ya que al principio pensó que sí lo decía enserio.- Muchas gracias por permitirme estar con ustedes este fin de semana.

-Ay, no te preocupes, eres bienvenido. Ven, quiero que conozcas al resto de la familia- le decía Senna a Mako mientras lo jalaba del brazo.

Korra, su abuela, su madre y Mako estaban en camino a la casa de ella, Senna manejaba felizmente y platicaba con su madre quien estaba en el asiento del copiloto, Korra observaba por la ventana la ciudad, recordando cuando iba a visitar a su familia de niña y Mako sólo veía cómo era la ciudad, cuando en eso vio algo que le llamó la atención: un negocio con un logo que decía SEDNA, pero no sólo fue ese, sino un estudio de fotografía llamado igual, un servicio postal, un restaurante, en fin, se encontró con varios negocios, cosa que ya le estaba inquietando, pero todas sus dudas fueron respondidas cuando vio que la maleta de mano de Korra decía Sedna.

-Korra, Korra, Korra- susurraba Mako, pero al ver que ella no respondía, le dio un golpe en su brazo.

-¡Ouch!- se quejó ella.- Puedes dejar de golpearme- le decía molesta.

-Nunca me hablaste de los negocios de tu familia, tesoro- de decía él.

-Probablemente sólo era modesta, galán.- le dijo Katara escuchando la conversación de ellos, a lo cual Mako sólo le correspondió con una sonrisa y se estaba arrepintiendo de lo que le había dicho a ella en el avión sobre el pequeño departamento que posiblemente la morena tenía.

Y sí, justamente cuando vio una enorme mansión en el bosque de la ciudad, se arrepintió por completo de haberla llamado pobre a Korra, porque al ver el tamaño de la casa el que se veía pobre comparado con eso era él. Senna y Katara estaban por delante de ellos, así que Mako aprovechó esto para hablar con Korra.

-¿Por qué me dijiste que eras pobre?

-Yo jamás dije que era pobre.

-Pero jamás dijiste que eras rica.

-Yo no soy rica, mis padres lo son.

-Por favor eso es algo que sólo los ricos dicen- decía Mako quien no creía lo que ella decía.

-¡Hola Korra, bienvenida!- decía un muchacho a lo lejos.

-¡Hola!- le respondía la oji-azul, pero después se dirigió a su madre- Mamá, qué fue lo que hiciste- dijo un poco molesta.

-Nada, sólo una fiesta de bienvenida, ¿acaso hice algo malo?- decía Senna.

-Sólo cincuenta de nuestros vecinos y amigos más cercanos, vengan- decía emocionada Katara.

-Ah, qué gusto- decía ''alegre'' Mako.-¿Una fiesta?- le preguntaba molesto él a su asistente.

-Sí, una fiesta. ¿Por qué no caminas? Mi abuela camina más rápido que tú.- y diciendo esto Korra, todos se dirigieron dentro de la mansión Sedna, para celebrar la fiesta de la llegada de Korra y su ''prometido'' Mako Jintao, su jefe.