Hola! les dejo un nuevo cap! Espero mas reviews y nada, disfruten! :DCapítulo 2
POV Emmett
Aterrizamos casi a las once de la mañana, el día estaba nublado, todo parecía ir en combinación a cómo me sentía.
En cuanto retiramos nuestras maletas, nos dirigimos a la salida, donde nos esperaba un auto que nos llevaría al hotel y luego al hospital.
Apenas cruzamos las puertas, miles de flashes de cámaras nos atacaron. Como siempre, abracé a Rose y ella ocultó su rostro en mi abrigo. Traté de sacarnos de ahí lo más rápido posible; que los papparazis nos atacaran de la nada me preocupaba, ¿y si me veían en el hospital con una niña?
-¿Cuál es la urgencia Emmett?
-Señor Cullen, ¿qué ha sucedido para que realice este inesperado viaje?
Los reporteros no dejaban de preguntar, y yo simplemente trataba de evadirlos; no quería meter a mi familia en esto… ¿familia? Ya empezaba a hablar como un hombre de familia.
-Emm, entremos al auto ahora- ordenó, Rose y nos subimos al CLS Coupé, aunque en mi pent-house tengo mi mejor auto. Los papparazis nos siguieron, como no.
Entramos en el hospital con Rose, tomados de la mano; nos dirigimos al centro de informes y nos dijeron que aguardemos en la sala de espera.
Un hombre delgado, con bigote y uniforme de policía, se acercaba a nosotros acompañado por una señora de unos treinta y pico de años, llegando a los treinta.
-¿Emmett Cullen?- preguntó el oficial. Asentí y le di la mano.
-Buenos días oficial, esta es mi mujer, Rosalie Hale- dije, indicando a Rose. Ambos se saludaron.
-Un gusto, los reconocí por ser los únicos sin cara de susto o preocupación, y me refiero a la señorita Hale no a usted señor Cullen- dijo a modo de broma- Mi nombre es Bill, y ella es la asistente social, Ángela- dijo el oficial.
-Vayamos al punto oficial- dije, y el oficial nos indicó que lo siguiéramos. Una vez dentro de una habitación que parecía ser una oficina, Bill sacó un sobre grande, y sacó los papeles que traía dentro, uno de ellos era un sobre más pequeño que contenía mi nombre.
-El sobre es una carta dirigida a usted, el resto son testamentos, y en cada uno de ellos figura su nombre como tutor y padre biológico de la niña- informó el oficial. Rose tomó uno de los papeles y comenzó a leer.
-Debe ser una broma-dije en voz baja, pero todos podían oírme.
-Señor Cullen, en caso que usted no quiera quedarse con la niña, nosotros nos encargaremos de ella- Habló Ángela por primera vez.
-¿Qué pasaría con ella?
-Ahora se encuentra con unos familiares del lado de la madre, claro, si ellos no quieren la custodia será enviada a una casa hogar, y le buscaremos una familia que quiera adoptarla.
-No se preocupen- miré a Rose, sabía que ella tenía el mismo miedo que yo, pero ya nos encargaríamos de nuestros problemas más tarde, ahora lo importante era esa niñita que necesitaba de mi, necesitaba que la cuidara- me voy a hacer cargo de ella-dije sin dudar.
-Bien, solo debe firmar unos papeles y por la tarde podrán irse con la niña-dijo Ángela.
-Emm, lee la carta, tal vez diga algo importante…-me decía, Rose, pero yo no quería leer esa carta, no estaba listo para ver lo que Kate me decía.
-Luego…Oficial-dije, dirigiéndome únicamente a Bill; él me miró sin pestañear- ¿Cuándo veré a la niña?- pregunté.
-Si me siguen, los guiaré hacia ella- dijo el oficial, satisfecho, saliendo de la habitación. Con Rosalie guardamos todos los papeles y salimos detrás de él. Rose se aferró a mi brazo y me sonreía; estaba ¿emocionada?
-¿Qué?- le pregunté curioso.
-Vamos a ser padres- dijo ella bromeando, yo le sonreí.
El oficial se detuvo, y nos indicó con un gesto de mano que avancemos, pude distinguir en uno de los asientos una niña de no más de siete años, rubia y bien arreglada. Se parecía a Kate, salvo por los ojos azules, iguales a los míos. Ella estaba con otros adultos, dos mujeres y un hombre. En cuanto me acerqué, miré a la mujer.
-Carmen-dije, ella asintió y miró a su esposo, Eleazar.
-Tanto tiempo, ¿al fin decidiste venir a hacerte cargo de tus responsabilidades?- preguntó ella con sarcasmo y sonriendo en forma forzada.
-Carmen…-dijo Tanya, la otra rubia.
-¿Tu eres Emmett Cullen?- preguntó la niña, poniéndose de pie- ¿voy a quedarme contigo?- preguntó nuevamente. La miré ignorando a Carmen y a Eleazar, y me agaché para estar a su altura.
-Eso creo…-dije, Rose nos observaba nerviosa- ¿quieres ir a desayunar primero?- le pregunté, ella asintió.
-Espera, ¿la vas a llevar así sin más?- Preguntó Eleazar.
-Soy su padre ¿no?- él asintió.
-Ay por favor, hermanos, no sucede nada, él tiene derecho de conocer a su hija ¿no?
-Tanya no empieces…-comenzó Eleazar.
-Por cierto-dije dirigiéndome a todos, interrumpiendo la discusión - ella es mi esposa, Rosalie Hale- dije abrazando a la rubia que me acompañaba.
-Un placer, Tanya, Eleazar, Carmen…-hizo una pausa mirando a la niña.
-Brynn-dijo la rubia menor sonriendo, dejando a la vista todos sus hoyuelos.
-Un gusto, angelito- le dijo Rose, devolviéndole la sonrisa.
-Bueno, será mejor irnos- concluí.
-Cuídate mucho, Brynn, cualquier cosa que necesites sólo llámanos, ¿si?- le decía Carmen.
-Claro, tía, los quiero- les decía Brynn mientras los abrazaba. Luego de su dulce despedida, nos fuimos. Hice que los de seguridad nos acompañaran y mantengan el lugar despejado de papparazis, no quería que Brynn se asustara.
En el camino, hice una llamada nuevamente al aeropuerto y compré tres pasajes. El vuelo sería por la tarde, así que teníamos tiempo de ir a casa de Brynn por sus cosas.
Paramos en un café, con Rose pedimos café y Brynn pidió un licuado con un muffin.
-¿Cuántos años tienes, Brynn?- preguntó Rose, para romper el silencio. La niña la miró y le dedicó una sonrisa forzada, supe que no lo agradaba Rose. Unos hoyuelos asomaron en sus mejillas al sonreír, en eso se parecía a mí.
-Tengo seis-respondió y fijó su mirada en mi- te he visto en televisión, mamá dijo que cuando te dejó estabas empezando tu carrera como jugador de futbol-dijo Brynn.
-Así es…
-¿Hay futbol americano en Nueva York?- preguntó de repente. Con Rose intercambiamos miradas sorprendidos.
-Claro que si hay, Brynn…en todos lados, supongo-dije riendo.
-Me refería a si hay para mi, para niñas-dijo ella muy seria, haciendo que mis risas aumentaran; Rose me apretó el brazo para hacerme saber que Brynn hablaba en serio.
-Emmett- dijo Brynn- hablo en serio- su cara estaba que hervía, vaya humor.
-Supongo que sí, pequeña; es solo cuestión de averiguar- le respondió Rose- ¿porqué tienes interés en practicar futbol?¿No prefieres…ballet?
-No, antes practicaba futbol y el que me mude con ustedes no significa que lo deje- dijo Brynn cortante.
-De acuerdo…-concluyó Rose.
-¿Sigues siendo mariscal?- preguntó Brynn nuevamente, esta vez haciendo un sorbo ruidoso a su licuado, bastante molesto. Rose hizo una mueca.
-Si, ¿porqué tantas preguntas sobre mi carrera?- sus inquietantes preguntas me molestaban, eran bastante inquietantes.
-Porque Garrett decía que no eras un buen jugador- respondió. Rose soltó una risita.
-¿Garrett?-pregunté.
-El esposo de mamá. Aunque nunca te vi jugar, así que no te preocupes- respondió dando un último sorbo al licuado- terminé, ¿nos vamos?- dijo sonriente.
