Déjá Vú
"Alejarlo para protegerlo"
By
Tsukire
Misaki aún no creía lo que estaba sucediendo, hace tan sólo unos instantes estaba negociando con aquél hombre y ahora se encontraba en la preparatoria Seika nuevamente como alumna.
-Shizuko…-Misaki susurró refiriéndose a su amiga que la había despertado- ¿Qué día es hoy?
La joven que usaba anteojos frunció el ceño debido a la absurda pregunta de su ahora compañera.
-Debo decir dos cosas, primero, sólo hemos dicho nuestros nombres al inicio del día y ya me ubicas. Segundo, hoy es nuestro primer día de clases ¿Te sientes bien?- murmuró Shizuko para no ser notada por el profesor.
Misaki se sorprendió al escucharle hablar tan formal, ella conocía a esa chica muy bien pero si realmente había vuelto al pasado, ellas dos no se conocían ni tampoco Sakura quien estaba sentada cerca de ellas, Misaki la miró sorprendida de que todo estuviera tan igual, como si Sakura hubiese sentido la mirada volteó y le sonrió, Misaki hizo lo mismo.
-Tú también sabes mi apellido- Misaki intentó hacer que la situación no fuera extraña.
-Eso es porque yo tengo una memoria muy buena.
-No te preocupes- susurró Sakura uniéndose a la conversación –Yo también me he quedado dormida en clases-sonrió –Por cierto ¿Recuerdas mi apellido también? –La chica se señalo así misma.
-Hanazono Sakura…- contestó Misaki sin dudar.
-No creas que haré esto siempre que suceda, esta vez fue solo cortesía-terminó de decir la chica de lentes para seguir prestando atención a la clase.
Misaki trató de hacer lo mismo, estaba asustada y asombrada ¿De verdad había regresado? No sabía cuántas veces lo había preguntado y no importaba cuántas veces más iba a hacerlo, era algo inverosímil ¿No era otro sueño en el que Usui se hacía presente? ¡Usui! De inmediato esos ojos verde esmeralda fueron todo lo que ocupó su mente, sólo había una manera de comprobarlo, si de verdad había vuelto, entonces Usui estaba en esta misma preparatoria a unos cuantos salones. El corazón comenzó a latirle muy fuerte, estaba muy nerviosa ¡Podría verlo de nuevo! Y saber que estaba vivo era la mejor sensación que tenía desde hace mucho.
-Como bien saben, cada nuevo ingreso se realizan votaciones para escoger a un nuevo presidente o en su caso presidenta, cabe mencionar que si es así esta sería la primera vez que una chica asume tal puesto…- el profesor habló.
Al escuchar esto, toda la atención de Misaki se centró a lo que el profesor estaba diciendo, ella se había propuesto y había ganado el apoyo de las pocas chicas que asistían a Seika para convertirla en una escuela equitativa y así poder hacer que cada año más y más chicas pudieran asistir a Seika seguras de que el ambiente sería agradable.
Ser presidenta dos veces…eso sería asombroso. El profesor siguió diciendo que era una labor muy importante y de gran responsabilidad. Misaki estaba emocionada, no podía decir lo mismo de sus compañeros que sabía no tenían interés alguno.
-¿Algún interesado o interesada?- preguntó el profesor.
Antes de que Misaki tuviera la intención de levantar la mano, la invadió un sentimiento extraño, algo que no había sentido antes ¿Y si esta vez no lo hacía bien? ¿Si de alguna manera esta vez no podía hacerlo? ¿Qué tal si las cosas no salían como esperaba o en este caso recordaba? De repente estaba nerviosa y toda esa convicción que sentía desapareció para hacer que el miedo apareciera, recordaba las opiniones que sus compañeros tenían de ella cuando fue presidenta, y sabía que si esta vez volvería a hacerlo recibiría mucho descontento por parte de los chicos quienes la insultarían y aunque ella se había mostrado indiferente ante esta situación no significaba que no le dolieran o se sintiera mal. Ella nunca había dudado sobre sus decisiones pero ¿Por qué ahora sus emociones la traicionaban así?
Además, ser presidente había sido la principal razón por la cual se habían conocido ¿Qué importaba el descontento masculino cuando Usui podía hacerla olvidarse de eso con tan sólo sonreírle? De repente recordó el principal motivo por el cual estaba de nueva cuenta ahí, no era para cumplir sus sueños nuevamente, ni esperar que Usui estuviera con ella de nuevo, si ellos no se hubieran conocido Usui estaría vivo. Se mordió el labio inferior Alejarlo para protegerlo y su mano permaneció inmóvil.
Misaki ya no sería presidenta de Seika.
Observó como ninguno de sus compañeros se ofreció para el puesto, no podía creerlo, era una experiencia increíble, hasta que una de sus compañeras de la última fila alzó tímidamente la mano.
Misaki se sintió contenta de que fuese una chica, sonrío al recordar que cuando ella se propuso aunque por fuera parecía decidida por dentro dudaba sobre si había sido una buena opción, ¡Votaría por esa chica! No lograba recordar muy bien su apellido debido a que antes no pudo tratarla muy bien, tal vez esta ocasión podría ser diferente y llevarse bien.
-Mi nombre es Azuma Risa, por…por favor ¡Voten por mí!- hizo una reverencia.
Ella no había sido tan tímida, recordaba que sus palabras resultaron amenazantes, cuando se dio cuenta ya era bastante tarde para poder cambiarlo. De verdad esperaba que esa chica pudiera ganar las votaciones, Misaki podría ayudarla en todo lo posible, explicarle algunas cosas y… ¡No! Se volvió a reprehender mentalmente, lo mejor era mantenerse alejada de eso y todo lo que pudo haber estado relacionado para que Usui y ella se conocieran. Sólo votaría por ella.
Era la hora del receso, su mamá a pesar de tener mucho trabajo nunca dejaba de hacerle su almuerzo, abrió su mochila y efectivamente ahí estaba, sonrió cálidamente, estando con Usui no era muy frecuente probar el sazón de su madre, estaba feliz de poder hacerlo nuevamente.
Cuando se dio cuenta Sakura ya había girado su mesa hacía Shizuko y ella.
-¿Podemos comer juntas?- sonrió amigablemente.
-Yo no tengo problema ¿y tú?- Misaki miró a Shizuko esperando por su respuesta.
La joven de cabello cortó se acomodó los anteojos y sacó su desayuno colocándolo en su mensa.
-De acuerdo…-
Misaki sabía que a pesar de que Shizuko mostraba ser alguien difícil de tratar por fuera, en realidad era una persona muy agradable y deseosa de hacer amigas, sabía que se iban a llevar bien.
-¡No!- Sakura se dejó caer en su banca triste.
-¿Qué sucede?- preguntó Misaki.
-Olvidé traer mi almuerzo…- dijo Sakura como si hubiese sido lo más horrible que le sucediera.
-¿Por qué no vas y compras algo en cafetería?- sugirió Shizuko.
-¡Buena idea!...- comenzó a jugar con sus dedos índices -¿Podrían acompañarme?
Misaki y Shizuko se miraron, ambas suspiraron. Minutos más tardes las tres yacían caminando por primera vez en los pasillos de Seika, Misaki estaba muy atenta mirando alrededor, recordaba los nombres y apellidos de la mayoría de los alumnos puesto que como presidente había tenido que hacerlo debido a las excesivas llamadas de atención.
Realmente no iba viendo si reconocía o no algunas caras, sus ojos castaños buscaban una cabellera rubia en específico, sus ojos danzaban de un extremo a otro, en cada pasillo, en las escaleras, no dejaba de poner atención a cualquier chico alienígena rubio que rondaba cerca de ahí.
-Ayuzawa ¿segura que estás bien?- Shizuko volvió a preguntar.
-¡Eh! Si… ¿Por qué lo preguntas?
-No lo sé, has estado un poco rara.
-Es el primer día de clases, yo aún sigo nerviosa- comentó Sakura para hacerla sentir mejor.
Su búsqueda no tuvo éxito, no logró encontrarse con los únicos ojos verdes de esa preparatoria, recordaba que Usui era alguien observador pero silencioso, no dudaba que desde el primer instante habría llamado la atención, de tan sólo pensar en todas las chicas que estarían interesadas la hacía enfadar bastante, pero luego recordaba que la razón principal por la cual odiaba a Usui era porque hacía llorar a cuanta chica se le declarase, aunque era una actitud algo egoísta, eso la hacía tranquilizarse.
Las tres regresaron al salón tranquilamente, Misaki estaba algo triste por no poder haberlo visto aunque tampoco quería verlo, eran sentimientos encontrados, no se había puesto a pesar cómo sería la reacción al verlo ¿Qué le diría? ¡Por supuesto que nada! Él no la conoce, además Usui no debería ni siquiera enterarse de su existencia.
La comida con Shizuko y Sakura fue amena, platicaron lo necesario para conocerse mejor y se sentía agradecida de tenerlas a su lado, sabía que muy pronto podía confíar en ellas aunque por supuesto no diría nada acerca de su viaje al pasado sería tomada como una loca, aunque no faltaba mucho para que cayera en la locura.
Las clases finalizaron y Misaki caminó hasta su casa, todo estaba exactamente igual, ahora era cuando se daba cuenta de lo mucho que habían cambiado las cosas cuando estaba con Usui, caminar sola la hacía sentirse extraña, había recorrido todos esos caminos acompañada de Usui a veces acosándola y otras tantas tomada de su mano. Esto no era lo que quería pero era mil veces mejor que la vida que tuvo antes.
Llegó a su casa, estaba tal cual la recordaba, las rejas oxidadas, las paredes descuidadas y despintadas, entró a su casa acompañada con el sonido de la madera chirriante, eran tan conmovedor estar en casa. Observó el suelo y vio tres cajas repleta de fruta, se acercó a ver la notita que estaba encima de ellas, como era de esperarse Suzuna había ganado otro concurso ¡Tenía una suerte increíble cuando se trataba de comida!
-¡Mamá! ¡Suzuna! ¡Ya llegué!- gritó Misaki. Dejó sus cosas en el suelo y caminó hacia el comedor, tanto su madre como su hermana estaban poniendo la mesa.
-¡Te estábamos esperando, llegaste un poco antes, procura comer bien antes de irte a trabajar!- dijo su mamá contenta de verla.
-Trabajar…en Maid Latte…- dijo Misaki para sí misma.
Esa no era una experiencia que hubiese olvidado, no había dejado de trabajar como Maid ni un solo momento, sería reconfortante ver a su jefa y a todas sus demás compañeras. Misaki comió y después subió a su cuarto por todo lo necesario para irse a trabajar, salió de su casa despidiéndose de su madre y hermana.
Llegó hasta el Maid Latte unos minutos después, estuvo parada enfrente de la entrada principal, sintió dentro de ella tantas sensaciones resurgiendo… había planeado alejarse de todo lo que la hubiera relacionado con Usui pero…había olvidado que dentro de ese lugar todo le recordaba a él, desde las mesas como cliente hasta la cocina, sintió dentro de ella una enorme tristeza por no ser capaz de repetir todos esos momentos tan maravillosos, por no poder ver esa sonrisa nuevamente en todo su esplendor, pero Usui estaba vivo, era todo lo que necesitaba para seguir adelante.
Caminó hasta la puerta que siempre usaba para entrar y fue entonces cuando el corazón se le estrujo…éste había sido el primer lugar donde Usui la había visto usando su uniforme. El lugar donde todo comenzó. Misaki se aguantó las ganas de derramar algunas lágrimas, iba a ser fuerte, iba a terminar su día sin llorar.
Entonces entró, podía decir que los años pasarían y el Café siempre conservaría esa cálida atmósfera, se seguía sintiendo como la primera vez que entró a trabajar ahí, moría por decirle a su jefa que aún después de mucho tiempo, este lugar seguiría siendo tan popular y lleno de clientes.
Comenzó a atender a las personas que llegaban ahí, cada vez que sonaba la campana haciendo saber que un cliente había entrado su corazón esperaba, por más pequeña que fuera la esperanza verlo ahí parado con su expresión indiferente, pero sabía que no era así, puesto que Usui ni siquiera se tomaría la molestia de entrar a un lugar como éste.
Eso en parte la tranquilizaba, sabía que no vería a Usui cerca de ese lugar, aunque el tan sólo caminar dentro del café le traía tantos recuerdos de momentos perfectos a su lado, cada pared, cada rincón, cada silla tenía una historia que contar sobre ellos, caminó lentamente hasta la primer mesa que había ocupado Usui un día después de haberla visto como Maid, miró la silla tiernamente como si le perteneciera a él.
-Misa… ¿Estás bien?- preguntó la chica de cabello corto azulado.
-Jefa…no, digo si- sacudió la cabeza –estoy bien.
-Si quieres puedes tomarte el día libre, no es bueno que te esfuerces demasiado.
-No se preocupe, todo está bien, seguiré trabajando.
No debía dejarse caer así, pero es que Usui le hacía tanta falta en cada momento, la había acostumbrado a estar con ella todo el tiempo, no podía creer lo que estaba pensando pero extrañaba que la molestara, extrañaba todo de él, cerró los ojos e intentó alejar esos pensamientos de ella, no iba a seguir pensando en Usui en lo que quedaba del día.
Después de un largo día, por fin había terminado de trabajar, se despidió de sus compañeras quienes se notaba que estaban preocupadas por ella, y es que Misaki sabía que había sido bastante obvio mostrando lo que realmente sentía pero sólo tenía que acostumbrarse a esta nueva vida, sólo era eso y tenía bastante tiempo para hacerlo.
-¡Bien hecho a todas! ¡Nos vemos luego!-Misaki esbozó una gran sonrisa para despedirse a sus compañeras haciendo que su preocupación por ella aumentara.
Misaki salió caminando sin ver la reacción de sus amigas, si quería lograr que se tranquilizaran eso había provocado todo lo contrario, tenía que esforzarse por estar mejor cada día.
Llego a su casa y tal como esperaba su madre estaba nuevamente con el trabajo en casa, Suzuna estaba en su cuarto haciendo tarea.
-Ya llegué mamá- Misaki abrió la puerta para ver a su madre.
-Misaki, que bueno que llegaste ¿Cómo te fue en el trabajo?
-Bien- mintió - ¿Te dormirás hasta tarde? Puedo ayudarte…- dijo Misaki sentándose frente a su madre tomando una de las figurillas del suelo para comenzar a pintarlas.
-¿Segura? No quiero que te duermas tarde por esto, te esfuerzas mucho a diario para pagar nuestras deudas, no es justo que también te esfuerces por mí- dijo su madre colocando una figurilla ya terminada de pintar.
-No es ninguna molestia, hago lo necesario-
Bien es cierto que el rencor que le tenía a su padre por haberlas dejado en esta situación aún no desaparecía del todo, y ahí es cuando regresaba de nuevo Usui, gracias a él había logrado conocerlo y tratar de establecer una relación que aunque ella quería que mejorara su orgullo le impedía doblegarse ante ese hombre que les había causado estas desgracias.
Su madre y ella terminaron de pintar las figurillas un poco después de media noche, Misaki bostezó y satisfecha con el trabajo que habían realizado se retiro a dormir, había sido un día largo, monótono, tal como eran sus días antes de conocer a Usui y el saber que seguirían así la ponía muy triste y poco deseosa de que el día de mañana llegara. Poco a poco cerró los ojos y se dejó llevar por el sueño.
Al otro día llegó a la escuela temprano, entró al salón y algunos de sus compañeros ya estaban ahí incluida Shizuko quien la saludó tan pacífica como siempre. Pasaron unos minutos antes de que Sakura llegara sonriendo a saludarlas.
-¡Buenos días!- dijo la chica de coletas.
-¡Buenos días!- dijeron Misaki y Shizuko.
otra chica se acercó a ellas para entregarles unas hojas, era Azuma Risa, la chica que se había propuesto para presidenta.
-Um..chicas…hola, soy Azuma Risa, por favor ¡Voten por mí! ¡Haré de Seika una preparatoria mejor!- sonrió tímida.
Misaki miró las hojas en letras grandes hasta arriba se podía leer ¡Vota por Azuma Risa! ¡Por una escuela mejor! Al leerlo la chica de cabellos negros se sintió un poco extraña al no ver su cara en las hojas que se iban seguramente a repartir y a pegar en toda la escuela.
-¿Puedo darte un consejo?- preguntó Misaki.
-Eh…si claro- dijo Risa.
-¡Después de pegar todos los carteles necesarios, lo que debes hacer es ganarte la confianza de los profesores, de los alumnos y sobre todo de las chicas ¡Ellas pueden hacer la diferencia para que tú puedas convertirte en presidenta! Recuerda ¡Debe ser una preparatoria donde las chicas se sientas seguras, donde cada año que pase la población femenina aumente y sobre todo ¡Debes tener mano dura con los hombres!- de repente Misaki había adoptado una pose firme colocando su mano en la cintura y el puño firme –Confío en que lo harás bien Azuma Risa- señaló a la chica frente a ella.
La chica parpadeó un par de veces y tomó una expresión seria, colocó ambas manos frente e hizo una reverencia.
-¡Muchas gracias! ¡Lo recordaré todo!- la chica sonrió contenta y siguió repartiendo sus hojas.
-Pareces saber mucho sobre esto Ayuzawa- comentó Shizuko.
-Eh, no. Realmente improvisaba.
-Pues lo hiciste bastante bien, ¿Por qué no te propusiste tú?- preguntó Sakura.
-Hay cosas más importantes que esto- la miró Misaki firme.
Aunque tenía que admitir que si no se había propuesto no fue del todo debido a no encontrarse con Usui, lo que sintió en ese momento era un sentimiento que nunca antes había sentido, había sido miedo, vergüenza, indecisión. Miedo a fracasar sin siquiera haberlo intentado, no era algo usual en ella y esperaba que esos sentimientos no volvieran a cruzarse así.
La mañana transcurrió normal, era el segundo día y aún no había visto a Usui, tenía muchas ganas de verlo, había salido dos veces al baño sin suerte de encontrárselo, pareciera como si el destino no quisiera que se vieran, éste le había demostrado la magnitud de lo que podía llegar a hacer, una vez le jugó sucio, si esta era una buena manera para evitar ese desenlace entonces que las cosas siguieran así.
-Quiero comprar algo de comer ¿Me acompañan?- preguntó Sakura.
-¿Otra vez olvidaste tu almuerzo?- preguntó Shizuko.
-No en realidad, la comida de la cafetería es muy buena, quiero probar otro de esos panes al vapor, o tal vez coma tres… acompáñenme por favor- de repente los ojos de Sakura fueron dos razones suplicantes para que Misaki y Shizuka accedieran.
Las tres iban caminando por el pasillo, bajaron las escaleras, Misaki iba concentrada en no mirar a ningún lado puesto que debía convencerse a sí misma de no buscar a Usui ¡No lo necesitaba! ¿Quién necesitaba a ese estúpido alienígena? Shizuko y Sakura iban conversando, ella sólo decía algún monosílabo para demostrar que estaba de acuerdo pero no participaba en la conversación más allá, sus sentidos estaban totalmente enfocados a su alrededor.
Siguieron caminando las tres de frente cuando al girar por un pasillo Misaki casi se va de espaldas, sintió como la respiración se le iba, sintió el corazón encogerse y abrió un poco la boca debido a la impresión y sintió como su mirada se volvía vidriosa.
Ahí estaba Usui Takumi recargado en la pared mirando por la ventana hacía el patio, su cabellera rubia meciéndose al compás del poco viento que lograba entrar, su mirada indiferente, esos ojos esmeralda que tanto amaba miraban hacía ningún lugar, las manos metidas en los bolsillos y esos labios ¿Cómo olvidar el primero rose de sus labios con los de ella? Misaki sintió como se sonrojaba, esa electricidad recorriéndole el cuerpo, esas hormigas jugando en su estómago…todo, la misma sensación. Pero notó que no estaba solo, frente a él estaba una chica quien estaba con el rostro agachado cubriéndolo con ambas manos, se notaba que temblaba un poco por los hombros.
Había rechazado una confesión.
-Ayuzawa ¿Qué sucede?- regresó Sakura acompañada de Shizuko debido a que ella se había atrasado.
Misaki no dijo nada seguía aún asombrada, con las palabras atoradas en la garganta y el corazón latiéndole tan fuerte que sentía se le saldría del pecho en cualquier momento.
Sus amigas giraron para ver cual era la razón por la que Misaki estaba así, cuando vieron Sakura lanzó una exclamación asombrada.
-¡Que guapo es!- no pudo evitar contener su emoción.
-Hizo llorar a esa chica, desagradable- emitió ofendida Shizuko.
Misaki escuchaba las voces de sus amigas como ecos, ella sólo podía mirar al rubio quien tenía una gélida mirada hacia el patio, ni siquiera se había molestado en mirar a la chica, sino lo hubiese conocido como lo hacía probablemente hubiera pensado que era el peor de los patanes, pero sabía que no era así.
Usui era una persona muy noble que no quería ilusionar a nadie ni dar falsas esperanzas, era sincero y por eso Misaki lo amaba muchísimo. Contenerse para no ir a abrazarlo y verlo de cerca, tocarlo…saber que realmente estaba ahí se estaba volviendo bastante difícil.
-Ayuzawa…- dijo Sakura -¿Te encuentras bien?
Misaki sonrió un poco al verlo tan pacífico, justo como lo recordaba, justo así, como se había enamorado de él.
-No puedo estar mejor…- dijo convencida de sus palabras.
La chica que se había confesado, hizo una reverencia y después tomó el camino contrario caminando pesadamente hacía las escaleras, Misaki sabía que todas las chicas que se le confesarían terminarían siendo rechazadas y eso la aliviaba un poco, no sería capaz de soportar si Usui estuviera con otra chica, es decir, aún no estaba lista para eso.
Usui dirigió su mirada hacía donde estaba ella y en ese instante Misaki sintió como si sus piernas echaran raíces en la tierra, su mente se quedó en blanco y se sintió tan débil ante esa mirada penetrante del rubio, aunque Misaki sabía que Usui no la conocía muy dentro de ella conservaba la esperanza de que le interesara aún, de que de una manera u otra esa mirada bastara para que comenzara a acosarla como antes había acostumbrado a hacerlo Soy yo, Misaki… la chica de cabellos negros pensaba esto repetidamente como queriendo comunicárselo al rubio.
-Viene para acá…- chilló Sakura.
Misaki estaba helada, tragó saliva difícilmente ¿Le diría algo? ¿Cruzarían palabras por primera vez después de varios meses? Entonces el rubio se acercó aún más, Misaki podiá escuchar a la perfección cada pisada que es chico frente a ella daba, podía ver como su pecho subía y bajaba, como esos ojos verde esmeralda destellaban justo como lo recordaba y esa cabellera rubia que tantas veces enredó entre sus dedos estaba ondulándose conforme caminaba.
Entonces se dio cuenta de que el rubio la miró sólo una fracción de segundo, para después mirar al pasillo y pasar de largo al lado de ella sin siquiera darle importancia, como si ella nunca hubiese estado ahí… Misaki sabía que esto era lo más normal, no podía esperar más, no necesitaba nada más que verlo respirar, pero aún así…el que Usui haya pasado de largo sin siquiera pestañear con su presencia hizo que sintiera como si le hubiesen arrancado el corazón… como si la hubiesen golpeado fuertemente en el estómago quitándole toda la respiración, bajó su cabeza ocultando su mirada bajó su flequillo, no dejando que las lágrimas salieran.
Alejarlo para protegerlo...
Dolía….
En verdad dolía…
NOTAS:
Lo de las votaciones para convertirse en presidente realmente no tengo idea de cómo se llevan acabo, me guíe por las votaciones que se realizaron en el manga para proponer al amiguito de Yukimura (7u7).
Espero les haya gustado, espero sus reviews, nos leeremos en el sig. capítulo.
