El bosque
- Guau… esto es…
Pinos, hayedos, alcornoques, encinas, robles centenarios.
- ¿Demasiado rústico?
Las tonalidades de verde que podía abarcar con la mirada, combinado con la variedad de plantas aromáticas y silvestres era…
- Asombroso… parece…
- ¿De cuento?
- Sí.
- Ella lo quiso así, supongo que quería… sentirse como en casa.
Suspiré.
- Puedes quedarte en esa cabaña de allí - dijo señalando hacia una de las construcciones. - Traeré algo de ropa y comida.
Fruncí el ceño. Él sonrió.
- Va a llover.
Robin el meteorólogo.
- Llama a casa.
Robin el preocupado.
- Quédate el tiempo que necesites.
Robin el colega leal.
Asentí, murmuré un "gracias" y él se fue. La verdad es que no era mal plan. Por despejarme un poco.
Marqué el número de móvil de Henry.
Un tono.
Móvil que le había regalado Regina.
Dos tonos.
- Hola Ma.
- Hola chico. ¿Todo bien?
- Sí. ¿Dónde paras?
- En el bosque.
Henry resopló.
- ¿Aún estás pensando en recoger lavanda y encontrar al unicornio?
- … me bombardean miles de imágenes del pasado del Bosque Encantado. Probablemente debido a una especie de efecto secundario del vótice temporal. Si puedo hacer algo para remediar esa soledad que ella arrastra...
No me veía con fuerzas para hablar más ya que sentía hasta dolor físico. Era la primera vez que experimentaba algo así y esperaba que fuese la última.
- Mamá… - el tono de voz de mi hijo se tornó bastante inquieto.
- Dime.
¿Se lo digo a mamá y a la abuela?
- Sí, por favor.
- Ten cuidado.
- Siempre.
A desert road from Vegas to nowhere,
some place better than where you're been.
A coffee machine that needs some fixing,
In a little café, just around the bend.
I am calling you. Can't you hear me? I am calling you.
A hot dry wind blows right through me.
The baby's crying and I can't sleep.
But we both know a change is coming… coming closer, sweet release.
I am calling you. I know you hear me. I am calling you.
I am calling you. I know you hear me. I am calling you.
(Jevetta Steele. Bagdad Café)
Dos golpes en la puerta me trajeron de vuelta de mi ensoñación.
- Pasa.
Robin sonrió tímidamente al traspasar el umbral y cerrar tras de sí la puerta. Dejó una muda de ropa, una bolsa con comida y una cantimplora con agua.
- Parece que me vaya a ir de acampada.
- No sabía qué necesitarías, así que…
- Gracias.
- ¿Puedo preguntarte algo?
- Claro.
- ¿Qué harías si fueras yo?
- ¿En qué sentido?
- Con todo. Marian murió. Dos veces. La primera, por una mujer con la que me he acostado y había matado a mi esposa. La segunda, por una mujer con la que me he acostado, mató a mi esposa en una realidad alternativa y ahora está embarazada de un hijo que no sé si me va a dejar verlo si quiera... Mi vida parece un chiste malo.
Joder con Disney en la vida real. A todos les habían dado palos por todas partes. Carraspeé.
- Supongo que hablaría con Zelena. No sabría decirte en qué términos. ¿Depende de lo que sientas por ella?
- Suena alentador.
- Es complicado - dijimos al unísino.
- Y no te olvides que las hermanas Mills se caracterizan por ponerse capas y capas de... hostilidad... en todo lo que tenga que ver con los sentimientos y la confianza.
- Bueno… soy un ladrón… siempre puedo empezar por robarle alguna sonrisa.
- Pfff.
Robin me fulminó con la mirada.
- Lo siento. No esperaba una respuesta tan romántica.
- Claro, porque quieres buscar al único supuesto unicornio existente por tu espíritu aventurero. Nada que ver con una de las hermanas Mills.
- ¡Si hasta tienes sentido del humor!
- Eso parece.
Sonreímos los dos, hasta que un trueno resonó.
- Debería irme.
- Seguiremos en otro momento entonces.
- Procura descansar.
- Robin… Suerte.
- Lo mismo digo.
Don't send me no angel
This city's too cold
Cause I need a man with a black heart of gold
Woah-oh-oh-ooh
Don't give me no lover
If he ain't got the stones
Cause I need a man who will fight for his own
Woah-oh-oh-ooh
I've seen dark nights (woah-oh)
Dark nights
But only the darkest light can deliver my love
Woah-oh-oh-oh
I've seen dark nights (woah-oh)
Dark nights
But only the darkest light can deliver my soul
Woah-oh-oh-oh
Woah-oh-oh-oh
Can't take the fire (can't take the fire)
'Til you've fallen from grace (Woah-oh-oh-ooooh)
Cause I need a man
A man who's got blood on his hands
And the truth on his face
I've seen dark nights (woah-oh)
Dark nights
But only the darkest light can deliver my love
Woah-oh-oh-oh
I've seen dark nights (woah-oh)
Dark nights
But only the darkest light can deliver my soul
Woah-oh-oh-oh
Woah-oh-oh-oh
Dark nights
Dark nights
Well I've seen dark nights (woah-oh)
Dark nights
But only the darkest light can deliver my soul
Woah-oh-oh
Woah-oh-oh-oh
Woah-oh-oh
Woah-oh-oh-oh
(Dorothy. Dark Nigths)
Después de una noche bastante descansada, a pesar de la tormenta, unos sonoros graznidos me despertaron al amanecer.
- ¡Quieres hacer el favor de callar!
Me acerqué a una de las ventanas cercanas a la puerta, con claras intenciones homicidas, hasta que lo vi.
- ¿Qué haces aquí?
El pájaro se paseó por la cornisa con aires de superioridad.
- No es que sea yo muy de entender a los pájaros, ¿sabes?
Picotazo en la mano.
- Menuda forma de dar los buenos días.
Graznido.
- Y dijo el cuervo, ¡nunca más!
Diaval pareció complacido, revoloteó por el interior de la cabaña y volvió a salir por la ventana para convertirse, de paso, en un corcel de lo más peculiar.
- ¿Me das un momento al menos?
El caballo pateó el suelo. Supuse que eso sería un sí. Me lavé la cara para despejarme, le mandé un mensaje a Henry, recogí las pertenencias y le dejé una nota a Robin antes de salir.
- De locura en locura… eres enorme y no es que me encante montar, pero imagino que tendré que hacer una expeción…
Diaval relinchó. Se estaba riendo de mí, pero dobló algo sus patas para que yo pudiera subir a su lomo con más facilidad.
- Gracias - dije en un susurro.
Para mi regocijo, el corcel empezó una suave marcha dirigiéndose al este.
Continuará...
