Capítulo I
Un año ha pasado desde que Naraku fue derrotado y todos han tenido una época de paz, tanto en la época de Kagome como en la época feudal. El poso al acabar la última batalla quedo sellado dejando a nuestra protagonista atrapada en aquella era, sin tener como comunicarse con su familia.
Kagome al no poder regresar a su época decidió entrenar con la anciana Kaede para poder convertirse en sacerdotisa, mientras que Inuyasha dejo la aldea sin mencionar nada a nadie. El que él dejara la aldea fue muy sorpresivo para todos, aunque a Kagome le afecto mucho más de lo que se imaginaba, ella sabía que el recuerdo de Kikyo nunca lo dejaría hacer una vida con ella y lo tenía que aceptar por más doloroso que sea.
Kikyo fue su primer amor y fue por causa de Naraku que ese amor tuvo un trágico desenlace, Kagome a pesar de que lo amaba decidió no interferir y quedare a su lado hasta que el decidiera lo contrario… y por lo visto ese día fue un mes después de la derrota de Naraku.
Kagome ahora era una de las mejores sacerdotisas de esta época, se podría decir que poseía el mismo grado que tenía Kikyo antes de morir y para solo haber entrenado por solo un año esto era extraordinario. Tanto Sango como Miroku estuvieron a su lado en todo este tiempo, ellos se casaron y ya esperaban a su primogénito que en tan solo unas horas daría su primer llanto en este mundo. Kagome estaba encargada del parto y fue a buscar hiervas medicinales para Sango, cuando sintió la presencia de un youkai en la zona, pero al intentar identificarlo un sonido la desconcertó.
-Señorita Kagome!- gritaba una niña de cabellos negros y ojos chocolatosos, llevaba un kimono de flores de sakuras adornándolo y un obi de color rosa pálido.
Corrían de tras de ella un zorro de fuego intentando alcanzarla y junto a él un sapo verde con un báculo de dos cabezas.
- ¡Rin, no corras que te daré tu merecido!- el pequeño sapo tenía su cara maquillada y un kimono café con detalles dorados.
-atrápela señor Jaken! - le gritaba el zorrito que al igual que el primero estaba maquillado y vestido con un kimono, pero este era negro con peces bordados en él.
La joven sacerdotisa al ver aquella escena se contuvo de no reírse a carcajadas, la pequeña e inocente Rin a veces podía ser muy traviesa. La escena fue interrumpida por una voz que llamo a la joven sacerdotisa que se encontraba tan absorta de presenciar la escena que no se percató que tenían un invitado.
-Miko – llamo una voz conocida por todos los presentes.
Kagome sintió como una corriente eléctrica paso por todo su cuerpo, pues el Lord de las Tierras del Oeste esta justo detrás de ella y él no era famoso por tolerar a los seres humanos con excepción de Rin.
-Señor Sesshomaru! – grito Rin, parando en seco su andar.
-Amo bonito!, mire lo que esa irrespetuosa niña me hiso- decía Jaken.
A la cual había dejado al cuidado de Kagome al terminar la batalla con Naraku. Él quería mucho a Rin pues la veía como a una hija y siempre velaba por su seguridad.
-Sesshomaru, ¿cómo has estado? – pregunto Kagome.
-…-
Ella sabía el porqué de la visita del Lord pues después que Inuyasha se fuera, el vino a informarle que Inuyasha había ido a buscarlo para entregarle a Tessaiga sin darle una razón en especial.
Comienzo de Flashback
-Amo Sesshomaru un hibrido quiere hablar con usted y dice tener en su poder a la espada Tessaiga-
Los soldados del castillo informaron que Inuyasha estaba justo en la entrada y que tenía un asunto urgente que atender con su medio hermano, el señor de esas tierras. Sesshomaru se encontraba en ese momento en su despacho organizando todo el papeleo que tenía pendiente debido a su ausencia por las constantes batallas con Naraku, la mayoría era pergaminos con asuntos matrimoniales, de alianzas y términos de territorios.
"Inuyasha…" pensó. "hace un mes que te fuiste de esa aldea humana, dejando a la miko muy… pero porque pienso en esa miko" se reprochaba.
-Amo Sesshomaru, el hibrido me encomendó decirle que si no accedía a verle el mismo vendría hasta aquí-
Dicho esto, Sesshomaru se levantó de su sillón y se convirtió en una esfera de luz y se transportó a la puerta principal del castillo, allí vio a lo lejos a Inuyasha, pero este no se veía como siempre, su semblante era demacrado y no portaba su típico traje rojo, en esta ocasión tenía una vestimenta parecida a la de Sesshomaru.
-que haces en mis tierras o mejor dicho en mi palacio hibrido-
Inuyasha veía como su hermano se acercaba a él, pero sentía como sus fuerzas lo iban dejando, su piel se volvía cada vez más pálida y sus ojos perdían el brillo.
-Sesshomaru- su voz salió como un susurro, pero Sesshomaru pudo perfectamente escucharlo. –qué bueno que recuperaste tu brazo-
. El brazo de Sesshomaru volvió a crecer debido a Bakusaiga que era la verdadera fuerza del Lord. Sesshomaru lo veía, pero frente a él solo veía a un extraño.
"por qué no veía a ese odioso medio hermano con quien cada vez que se veo peleo o cada vez que yo veía a su extraño grupo, Inuyasha estaba haciendo sufrir a esa tierna y dulc... pero porque estoy pensando en esa sacerdotisa" se regañó.
-Inuyasha, porque me has venido a buscar-
Inuyasha sabía que su "querido" hermano no era de mucha palabrería, pero sabía que a la hora de actuar él era el más indicado.
-Sesshomaru, quiero darte a Tessaiga. -
Inuyasha no tenía mucho tiempo para hablar con su hermano y agradecía que él no fuera de los que necesitaban muchas explicaciones debido a ese orgullo de youkai, sin embargo, Sesshomaru se encontraba confundido, aunque no lo demostrara en ese semblante de hielo, ¿Por qué Inuyasha le entregaría a Tessaiga? ¿porque el dejaría aquella aldea?
-porque- la pregunta fue hecha, Sesshomaru quería una explicación pues él sabía que Tessaiga ya tenía dueño y no lo aceptaría a él.
-Solo quiero que me prometas algo… -con cada palabra Inuyasha sentía como sus pulmones querían dejar de funcionar y le suponía un gran es fuerzo permanecer de pie pretendiendo que no pasa nada. –Kagome no estará sin protección, aunque yo no este… Tessaiga corresponderá a ti porque siempre fue ese el destino-
Con la última frase Inuyasha sintió como su corazón se desgarraba, tomo en sus manos a Tessaiga y la dejo clavada en el suelo.
-ella te aceptara cuando decidas cuidar de Kagome, cuando eso pase tanto Tessaiga como Tensaiga te pertenecerán-
Dicho esto, Inuyasha empezó a caminar hacia el borde del palacio de las nubes, al llegar se arrogo desapareciendo entre las nubes que hay bajo este imponte castillo.
Fin del Flashback
-Señor Sesshomaru, que gusto verlo- le decía Rin quien había llegado corriendo para darle la bienvenida su amo.
-Rin, podrías darnos un momento- le pregunto dulcemente Kagome, ella la veía como una hija o una hermanita pues le recordaba a su hermano menor Sota.
-sí, señorita Kagome-
Rin al decir esto corre de regreso a la aldea, Kagome vio como la niña corría sin mirar atrás y era seguida por Shippo, quien permaneció callado por la presencia de Sesshomaru. Desde hacía tiempo Rin comenzó a pensar en Kagome como la más indicada para ser su mama ya que su verdadera madre había muerto justo frente a sus ojos y al convivir con ella la conoció mas y le tomo un gran cariño.
-Jaken, cuida de Rin- le ordeno Sesshomaru.
-sí, amo bonito- Jaken hiso una profunda reverencia y se fue gritando muchas cosas a Rin.
-Sesshomaru ya puedes hablar, Rin ya se fue-
Tras decir esto voltio a ver de frente a Sesshomaru quien pudo detectar por su gran olfato la angustia de esta, él sabía que la noticia que ella esperaba era totalmente diferente a la que él pensaba darle.
-Kagome, no deberías seguir esperándolo- dijo sin darse cuenta Sesshomaru.
Esto le había estando pasando últimamente cada vez que hablaba con ella a solas, él la llamaba por su nombre y podría decirse que su voz no sonaba con aquella frialdad con la que él está caracterizado, él le hablaba de forma calidad como lo haría con Rin.
"Yo solo hablo con ella así porque me recuerda a Rin" se decía Sesshomaru
"eso dices tú" le contesto su bestia interior Yako en tono burlón.
"cállate" le grito a Sesshomaru y Yako se calló.
-sé que no debo seguir esperando, pero él es alguien importante para mi-
Kagome vio como Sesshomaru se perdía en sus pensamientos antes de que ella le contesta, esos momentos en que estaban juntos eran momentos donde el dejaba caer sus muros y deja van ver a un Sesshomaru que ella no conocía. Esos momentos en los que eran tan solo unos viejos amigos de batallas y no el Gran Taiyoukai Lord de las Tierras del Oeste y la Gran Sacerdotisa Shikon no Tama.
-…-
Sesshomaru sabía que haber preguntado eso era abrir una vieja herida pero siempre se preguntó por qué una mujer tan pura como ella que se parecía a Rin podía enamorarse de su cretino medio hermano y perdonarle todo aun si ella sufre más que nadie por este.
"tu hermano es un imbécil al irse y dejar a esta hembra"
"…" Sesshomaru no le respondió pues sabía que si lo hacía tendría que dar explicaciones.
-Sesshomaru ya has cumplido por hoy, ve a ver a Rin, te está esperando en aquel claro-
Kagome le señalo el lugar y se alejó de él, pues ya casi era la hora del parto de Sango. Sesshomaru la vio alejarse, nunca entendería como es que ella siendo tan solo una humana pudiera ser tan pura de corazón como para seguir amado a un hombre que te ha traicionado y no desearle mal. Con este último pensamiento se dirigió al sitio señalado por Kagome y encontrarse con Rin.
