Hola a todos de nuevo! Aquí regreso con un nuevo capítulo luego de fallecer con el último capítulo de la 7ma temporada... Ahora solo nos queda esperar para ver como seguirá nuestra serie favorita... Espero que les guste!
Capítulo II: El Origen.
.
.
Jon Snow.
Después de aquella declaración, la Madre de Dragones se tumbó en la cama a mi lado, para poder descansar luego de un día repleto de emociones. Sin dudas aún estaba dolida por la muerte de Viserion, lo notaba en sus ojos… Veía en su mirada el mismo semblante que presencié en la madre de mis hermanos al momento en que Bran quedó lisiado y seguía sin despertar. Al poco tiempo de relajarse, cayó rendida al sueño, durmiéndose profundamente a mi lado. A pesar de que mis heridas aún no sanaban del todo y sentía mi cuerpo aún entumecido debido al frio que había sufrido en las aguas de aquel lago congelado más allá del Muro, me moví para poder observarla detalladamente. Sabía que era muy afortunado en este momento, ella era la mujer más bella que había visto en mi vida. Más allá de lo que había sentido hacía Ygritte, con ella era diferente. Daenerys emanaba un aire solemne, además de su belleza ella me hipnotizó con su carácter duro y valentía, al mismo tiempo en que contaba con un corazón muy grande, tan grande como para terminar con la esclavitud histórica más allá del continente. Sonreí para mí mismo y no pude evitar acariciar suavemente su mejilla para no despertarla…
Muchas cosas en muy poco tiempo han pasado en mi vida… De ser un bastardo de la Guardia de la Noche, cuya familia creía totalmente extinta, a ser el Rey del Norte, asentarme nuevamente en Winterfell, descubrir que mis hermanos Bran, Sansa y Arya seguían con vida y ahora ser el prometido de Daenerys Targaryen, la Madre de Dragones, Rompedora de Cadenas y la Legítima Heredera de los Siete Reinos… Aún no me acostumbro a que se dirijan hacía mi como un Rey y no como un simple bastardo como en el pasado… Aún no me acostumbro a que todo esté a mi favor, cuando antes era todo lo contrario…
Aunque no refunfuñaba por mi pasado, después de todo, aquellos momentos duros fueron los que me hicieron fuerte en el presente y me aportaron la fortaleza para cuidar lo más importante para mí… Mi familia… Observé nuevamente con detenimiento a Mi Reina y me percaté de su sonrisa en sus sueños por lo que no pude evitar soltar una pequeña risa. Me sentí afortunado de poder conocer esa faceta de ella, ya que ante todo el mundo se muestra con toda su fortaleza, mientras que en este momento, a mi lado, parecía estar totalmente relajada como una mujer normal que no carga con la responsabilidad de todo Poniente en sus hombros y eso me maravillaba. Ahora ella también es parte de mi familia y no permitiría que nada le pase. Ni Cersei Lannister ni el mismísimo Rey de la Noche le harán daño a ella nuevamente, no sin antes pasar por encima de su cadáver, esa fue la promesa que me hice a mi mismo mientras la observaba dormir, antes de contagiarme y caer rendido nuevamente a su lado.
.
.
Daenerys Targaryen.
De a poco fui abriendo mis ojos, había perdido la noción del tiempo después de todo no descansaba desde mi partida de Dragonstone y el día anterior había sido un día marcado de emociones, con la partida de Viserion y mi compromiso con Jon… No pude evitar sonrojarme un poco al recordar la confesión de Jon y al percatarme de mi posición en este momento. Me di cuenta que estaba recostada sobre su pecho, levanté mi mirada y noté como me observaba, al percatarse de mi atención, solo atinó a sonreírme provocando nuevamente mi sonrojo en mis mejillas.
- Al fin despertaste…- Susurró, acariciando mis cabellos.
- Hacía tiempo que no descansaba… – Contesté, recomponiéndome y sentándome sobre la cama - ¿Cómo te encuentras? – Pregunté al recordar su estado de salud.
- Algo mejor, creo que ya puedo caminar un poco. – Respondió sin dejar de sonreír, para luego levantarse de la cama y estirarse de a poco.
- Me alegra saber que ya estas mejor – Contesté, respondiendo a su sonrisa sin poder dejar de ver toda su figura mientras se vestía – Debemos hablar con los demás para terminar de organizar nuestro arribo a King's Landing – Comenté, ganando su atención.
- Si me permites, creo que lo mejor sería ir primero a Winterfell – Contestó, llamando mi atención – Después de todo hace tiempo que no regreso, además deberíamos comunicarles nuestra unión… Debes ganarte a los vasallos del Norte para después partir con todas nuestras fuerzas hacía King's Landing y así demostrarle a Cersei que no estamos solos – Agregó.
- No estamos solos, tenemos a los Inmaculados, a los Dothkratis, a Drogon y a Viserion, sin contar a los sobrevivientes de High Garden y a los Dornienses… – Respondí, observándolo fijamente.
- Es verdad, pero Cersei argumentará a que solo te siguen extranjeros y derrotados… Con las fuerzas norteñas eso será muy distinto, además si algo se llegase a complicar debemos ir con todo, después de todo esto no puede llevarnos más tiempo, debemos concentrarnos en el peligro más allá del Muro…- Respondió con su mirada seria al recordar al Rey de la Noche.
- Viéndolo desde ese punto, tienes razón. Iremos a Winterfell y desde allí marcharemos hacía King's Landing…- Respondí, observándolo a sus ojos.
- Le diré a Ser Davos que envíe un cuervo a Dragonstone para comunicarle los nuevos acontecimientos a Tyrion y otro a Winterfell… Después de todo, no estamos tan lejos y mis hermanos querrán saber acerca de mi regreso…- Susurró con una sonrisa, para luego besar mis labios y tomarme de mis manos, ayudándome a levantarme de la cama.
Al levantarme, arreglé un poco mis ropas y mi cabello para luego salir junto a Jon de aquella habitación. Caminábamos algo lento, ya que él no estaba recuperado del todo y yo quería seguir el ritmo a su lado y así seguimos hasta la zona principal de la embarcación que contaba con una gran mesa, en donde se encontraban sentados Ser Davos, Gendry, Berric Dondarrion y Jorah.
Al hacernos presentes allí, todos centraron su atención en nosotros dos. Ser Davos se levantó de su silla e hizo una reverencia, para después tomar la palabra.
- ¡Mi Rey! Me alegra mucho que ya se haya recuperado – Comentó Ser Davos llevando una gran sonrisa de felicidad hacía Jon, la cual me causo algo de gracia.
- Gracias por preocuparte Ser Davos – Agradeció Jon, devolviéndole la sonrisa – A pesar de todo lo ocurrido, logramos atrapar a uno de los muertos… Ahora debemos planear nuestro arribo a King's Landing – Comentó, para luego dirigir su mirada hacia mí.
- Hemos estado debatiendo con Jon y concluimos en que lo mejor es ir primero a Winterfell para lograr el máximo apoyo posible antes de partir hacia King's Landing y así demostrarle toda nuestra fuerza a Cersei Lannister – Dije, sorprendiendo a todos los presentes.
- Pero Khalessi, eso nos atrasaría varios días…- Comentó Ser Jorah, incomodándome un poco, ya que recordé sus sentimientos hacía mi, por lo que pensé por unos segundos como proseguir con mis palabras.
- Lo sabemos – Intercedió Jon – Pero también es cierto que si nos mostrándonos lo más fuertes posibles, Cersei se verá obligada a aceptar la tregua. Además de que si no acepta, podremos tomar King's Landing mucho más rápido – Agregó, manteniendo su mirada hacía Ser Jorah.
- Desde ese punto ambos tienen razón – Admitió el Mormont – Así luego podremos concentrarnos solamente en nuestro verdadero enemigo más allá del Muro – Susurró, mientras vi como apretaba sus puños, posiblemente recordando nuestra experiencia en aquel lugar.
- Iremos lo antes posible, por lo que viajaremos hacía allá con la ayuda de Drogon y Rhaegal – Comenté, nombrando a mis dos hijos, con algo de dolor por recordar la ausencia de Viserion – Ser Jorah, Ser Davos y Gendry, ustedes vendrán con nosotros, mientras que Berric, tu ve hacía Dragonstone y de allí acompañarás a la comitiva que marchará hacía King's Landing junto a mi Mano, Tyrion. – Ordené, observando firmemente a los nombrados, quienes asintieron rápidamente.
- Bien, si eso es todo ahora mismo comenzaré a escribir los mensajes para informar y enviar a los cuervos hacía Winterfell y Dragonstone – Comentó Ser Davos, poniéndose de pie, antes de ser interrumpido por mí.
- Eso no es todo…- Susurré, llamando la atención de todos mientras miraba a Jon, al tiempo en que el me mostró su sonrisa cubierta de confianza debido a que ya entendía hacía donde quería llegar – A partir de hoy, Jon y yo intentaremos que la alianza entre Targaryen y Stark se extienda el mayor tiempo posible… - Comenté, provocando una sonrisa en Ser Davos – Al llegar a Winterfell, nos uniremos en matrimonio, fortaleciendo los lazos entre nuestros aliados, para juntos hacerle frente a Cersei Lannister y al Rey de la Noche…- Finalicé, mientras Jon tomó una de mis manos entre la suya en señal de apoyo, al mismo tiempo en que no pude evitar observar el rostro cabizbajo de Jorah, sin dudas me debía una charla con aquel que supo acompañarme en cada momento y ser de mi absoluta confianza.
- Me alegro por los dos, estoy seguro que ambos lograran encontrar la paz que los Siete Reinos buscan desde hace muchos años. Ambos son muy buenas personas, algo que el pueblo busca y necesita desde décadas – Comentó Ser Davos, para luego hacer una reverencia y retirarse junto a Gendry para preparar los cuervos al tiempo en que eran seguidos por Ser Jorah y Berric, dejándome sola junto a Jon.
– Bien, partiremos rumbo a Winterfell en unos minutos… Imagino que estás ansioso por ver a tus hermanos otra vez – Comenté, observando con una sonrisa al Rey del Norte.
- Sabes… Por muchos años, con la muerte de mi hermano Robb creí que todos estaban muertos mientras yo me encontraba sirviendo a la Guardia de la Noche, hasta que Sam, un gran amigo en la Guardia me comentó que él había ayudado a mi hermano Bran a cruzar el Muro… – Susurró con algo de nostalgia, ganándose mi mirada atenta ante su relato – Luego, después de la traición que sufrí allí, apareció mi hermana Sansa y juntos logramos derrotar a Ramsay Bolton y recuperar nuestro hogar. Aunque en la batalla nos enteramos que nuestro hermano menor, Rickon era su prisionero… Lo vi morir delante de mis ojos, atravesado por una flecha mientras corría hacía mi, escapando de ese maldito…- Continuó, apretando fuertemente sus puños con mucha angustia en sus ojos, por lo que lo interrumpí, atrayéndolo firmemente hacía mis brazos, después de unos segundos continuó hablando – Junto a Sansa recuperamos Winterfell, asumiendo que éramos los últimos que quedábamos con vida. Ya que a pesar de que mi amigo Sam había visto a Bran cruzar el Muro, yo que había visto con mis propios ojos el peligro que azotaba más allá del Muro no podía imaginar como mi hermano siendo un lisiado podría aguantar allí por tantos años… Por lo que el saber que ahora Sansa, Bran y Arya me esperan juntos allí en Winterfell me causa una felicidad inimaginable…- Concluyó, abrazándome fuertemente por mi cintura, colocando su frente junto a la mía mientras en sus labios se formaba una gran sonrisa que me hacía perder la cordura. Tener a aquel hombre de esa forma, ver y comprender que por más de que se muestre ante los demás como un guerrero firme, orgulloso y algo frío, aquel hombre era simplemente alguien que había sido azotado por un gran sufrimiento, amaba con todo su corazón a sus hermanos y no dudaría en darlo todo por sus seres queridos. Aquello me enternecía totalmente, por lo que lo tomé de sus mejillas con ambas manos, para observarlo fijamente a sus ojos y juntar sus labios con los míos, para perdernos en un beso profundo que duró segundos, minutos u horas… El tiempo no importaba, Cersei Lannister no importaba, tampoco el Rey de la Noche, solo nosotros dos.
- Yo también estoy algo ansiosa por conocer a tu familia, Jon – Susurré a centímetros de su boca luego de separar nuestros labios, regalándole una sonrisa sincera – Ambos hemos pasado por mucho dolor a lo largo de nuestras vidas… Hemos perdido a muchos seres queridos y también hemos sufrido el verdadero significado de la soledad – Murmuré, sin dejar de observarlo a sus ojos – Pero eso es pasado, ahora nos tenemos el uno al otro y sé que juntos podremos ser felices… Es extraño admitirlo, pero a pesar de conocerte hace no mucho tiempo, a tu lado soy feliz… Y este sentimiento que generas en mí como te dije, creí haberlo olvidado hace tiempo. Puede sonar algo apresurado, pero no tengo dudas de que te amo Jon Snow. – Concluí con decisión y algo sonrojada, al tiempo en que el me sonrió y volvió a besarme con gran intensidad, causando mi éxtasis.
- Se que a tu lado seré feliz y haré todo lo que esté a mi alcance, daré mi mayor esfuerzo para ser el esposo que te mereces y hacerte feliz cada día… Yo también te amo, Daenerys Targaryen. – Musitó al separarse de mis labios, provocando que sea yo quien lo bese con desesperación en aquel momento, atrayéndolo cada vez mas hacía mi cuerpo y sin poder evitar soltar una sonrisa de felicidad entre sus labios.
.
.
Mientras tanto, varios kilómetros alejados del barco en el cual se encontraban Jon y Daenerys, más precisamente en la fortaleza de Winterfell, aquella que fue fundada hace más de ocho mil años por Brandon el Constructor, fundador de la Casa Stark y también creador del Muro, se encontraban los tres herederos de Winterfell reunidos con sus vasallos en el salón principal. Solo hace unas horas habían enjuiciado y ejecutado a Lord Petyr Baelish por conspirar con Cersei Lannister y traicionar a Lord Eddard Stark, antiguo Guardián del Norte y padre de los susodichos. Ninguno en la sala había desaprobado aquella decisión, muy por el contrario, los Lores del Norte y del Nido de Águilas estaban conformes, ya que era de público conocimiento la lealtad que pregonaban estos hacía Lord Eddard Stark y hacía Lord Jon Arryn.
Por otro lado, el joven Brandon Stark, proclamado por el mismo y su antecesor como "El Cuervo de Tres Ojos" se encontraba sumido en sus pensamientos y se lo notaba ido, como si el acontecimiento que acababa de ocurrir no le importara en lo absoluto…
.
.
Brandon Stark.
Me encontraba observando serenamente como los Lores del Norte y del Valle murmuraban y opinaban acerca de la decisión tomada por Sansa, Arya y por mí con respecto a la ejecución de Meñique, cuando de repente una nueva visión del pasado azotó mi mente.
Al concentrarme en aquella visión, de pronto me vi sobre un gran prado en algún lugar de los Siete Reinos, frente a tres personas. Pude reconocer a mi tía, Lyanna Stark, la verdadera madre de Jon, junto a Rhaegar Targaryen, el primogénito del Rey Loco, Aerys Targaryen. Lo que me sorprendió fue reconocer a un Septón y allí lo comprendí… Comprendí toda la farsa que había sido la rebelión de Robert Baratheon. Todos habíamos sido víctimas de aquella vil mentira, pude observar la felicidad en el rostro de mi tía mientras susurraba las palabras sagradas junto a Rhaegar en frente del Septón, uniéndose ambos en matrimonio… Pude notar el amor en la mirada de ambos. Rhaegar no secuestró ni violó a Lyanna, ella se escapó de Robert porque lo amaba. Me quedé atónito observando cómo ambos unían sus labios cuando de repente mi mente me llevó nuevamente a aquella visión que había tenido al ser rescatado por mi tío Benjen Stark. Allí estaba, dentro de aquella torre en Dorne, frente a mi tía recostada en una cama muriendo desangrada, susurrándole algo al oído a mi padre antes de entregarle al recién nacido Jon, algo que aquella vez no llegué a comprender pero que ahora lo escuché más que claro… "No dejes que Robert lo descubra… Su nombre es… Aegon Targaryen"…
Luego de aquella visión y aún ante mi sorpresa, mi mente me llevó a la actualidad, pero a un lugar alejado de Winterfell. Comprendí que me encontraba dentro de una embarcación, pero mayor fue mi asombro al observar a Jon besando y abrazando a una mujer de cabellos plateados a la cual rápidamente identifique como Daenerys Targaryen, la Madre de Dragones. Cuando ambos se separaron pude percibir la misma mirada entre ellos que anteriormente había observado en Rhaegar y mi tía Lyanna… La mirada del amor puro. Escuché como ambos hablaban acerca de marchar hacía Winterfell en ese mismo instante y luego de unos minutos observé como ambos, junto con tres acompañantes subían encima de un Dragón y partían de aquel lugar.
Ante aquello, volví en mí y observé nuevamente el salón principal de mi hogar… Por primera vez en mucho tiempo sentí una gran culpa e indecisión al haber descubierto los verdaderos orígenes de mi hermano mayor, el secreto que mi padre se había llevado a su tumba y que ahora yo era el único en todo el mundo que lo sabía… Jon nunca fue un bastardo, sino que resulta ser el verdadero heredero legítimo del Trono de Hierro por Derecho de Sangre, pero haber visto aquella mirada que él y la Madre de Dragones se dirigían mutuamente… Haber visto por primera vez la felicidad en el rostro de Jon durante mucho tiempo… Hacía que la indecisión de contarle o no sobre sus orígenes me azotaran y el hecho de saber que ambos se dirigían hacia nuestro hogar, no ayudaba en nada por lo que solo atiné a soltar algunas palabras observando seriamente hacía los rostros de mis dos hermanas.
- Jon viene en camino hacía aquí junto a Daenerys Targaryen... – Susurré, causando sorpresa y felicidad en ambas, como también el asombro de todos los presentes… Pero yo no podía hacer a un lado mi nerviosismo e indecisión…
.
.
Hasta acá llegamos por hoy! Espero que les haya gustado! Son libres de darme su opinión y sus críticas, las recibiré con gusto. Muchas gracias por leer y espero sus reviews! Saludos!
