CAPÍTULO 2:

"En La Oficina"

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Kurt iba en el ascensor camino a las oficinas donde iba a pasar los próximos tres meses, estaba nervioso y por un momento sintió que le faltaba el oxígeno, así que cerró sus ojos y empezó a repetir "todo el universo conspira a mi favor", "soy luz, soy fuerza, soy energía positiva y a mí sólo llegan cosas buenas". Cuando llegó al piso 20, ya estaba tranquilo y esbozando una gran sonrisa.

Bajó del ascensor y se dirigió al cubículo de información para indicarle a la persona que se encontraba ahí que él era uno de los alumnos que había sido seleccionado y que le tocaba empezar su labor a partir de ese día. Fue atendido por Tina, una chica muy amable que de inmediato le tomó sus datos y le pidió que esperara mientras ella iba a notificar.

Kurt no sabía cuál iba a ser su función ni con quién le tocaría trabajar, pero estaba feliz y algo ansioso de empezar. Se sentía confiado porque cada año la empresa invitaba a los 10 mejores alumnos del estado, los cuales eran escogidos entre las diferentes universidades y que él fuese uno de los elegidos lo hacía sentirse de maravilla, sabía que tanto estudio y esfuerzo estaban siendo recompensados.

- Kurt, Kurt – estaba tan absorto en sus pensamientos que no escuchó hasta que sintió que le tocaron el hombro – planeta tierra llamando a Kurt – no pudo evitar soltar una risita al escuchar eso – "lo siento mucho, estaba pensando en lo afortunado que soy al tener esta oportunidad".

- Sí que lo eres, debes ser muy bueno en verdad para que te hayan elegido. Te felicito!

- Muchas gracias señorita! – dijo un poco sonrojado.

- Por favor dime Tina, ahora somos compañeros – le sonrió y le indicó que la dueña de la empresa lo iba a recibir en ese momento – Kurt se levantó, le devolvió la sonrisa y empezó a caminar detrás de ella mientras repetía en voz baja "todo el universo conspira a mi favor", "soy luz, soy fuerza, soy energía positiva y a mí sólo llegan cosas buenas".

- ¿Decías algo? – preguntó creyendo que no lo había escuchado bien – "Oh no, es sólo un mantra que repito" – Ella asintió amablemente y lo hizo pasar a una gran oficina. El lugar era deslumbrante y Kurt pensaba en que algún día tendría una igual.

- Sr. Hummel es un gusto conocerlo – escuchó la voz de una mujer que estaba sentada en un gran sillón frente a él – Mi nombre es Sue Sylvester y le doy la bienvenida a mi gran imperio.

Kurt se acercó y le extendió la mano para saludarla – El gusto es todo mío, me siento honrado de estar aquí y de que sea usted misma quien me reciba – Él sabía que Sylvester rara vez atendía a los estudiantes que llegaban, por lo general habían personas encargadas de eso, ella sólo hablaba con aquellos que de alguna manera llamaban su atención.

- Hábleme acerca de usted – dijo mientras empezó a revisar su expediente en la computadora. Ella era una mujer que en apariencia podía ser intimidante, pero a Kurt le agradaba y le había resultado muy fácil relacionarse, de hecho, se sentía a gusto frente a esta mujer y sin darse cuenta, ambos platicaban y reían por momentos.

- Estoy impresionada Sr. Hummel, no sólo con su record académico, sino que también es usted muy inteligente, perspicaz, seguro y elocuente. Justo la clase de persona que necesitamos en esta empresa – Kurt agradeció el cumplido y poco después se retiró para poder empezar con su labor.

- Wow! En verdad causaste un gran impacto en la Sra. Sylvester – dijo Tina mientras lo llevaba al que iba a ser su lugar de trabajo – ella no pasa más de cinco a diez minutos con los estudiantes a los que recibe, y tu estuviste media hora en su oficina. Kurt! Media hora! Sólo tú y otro chico han estado tanto tiempo con ella.

- ¿Otro chico? - preguntó con curiosidad.

- Sí, su apellido es Anderson y será uno de tus compañeros.


Kurt fue presentado al personal y ya estaba ubicado en su escritorio luego de que le explicaron algunas de sus funciones. Se encontraba revisando varios documentos cuando alguien le habló – Hola Hummel! ¿Qué tal tu primer día? – miró hacia un costado y vio a una chica que le daba una gran sonrisa, hizo una pequeña mueca pues no le gustaba lo de tratar a las personas por su apellido – "Mmm, Courtney, ¿cierto? – ella asintió con la cabeza – "Todo bien, tranquilo hasta ahora, aunque ya me dijeron que la mayoría de los días serán más complicados".

- Es cuestión de que agarres el ritmo nada más, ya verás que no será difícil. Cualquier duda que tengas o si necesitas algo, sólo dime que estaré encantada de ayudarte.

- Muchas gracias! Lo tendré en cuenta – dijo sonriendo amablemente y recibió un guiño a cambio. Kurt se sentía cómodo, todas las personas que le habían presentado hasta el momento eran muy agradables y parecía un buen ambiente de trabajo, pensó que fácilmente se acostumbraría a estar ahí.

- Así que tú eres uno de los selectos estudiantes elegidos de este año – escuchó que alguien dijo con un tono de sarcasmo – Espero no seas otro engreído e insufrible como la mayoría de los que llegan.

- Y hasta aquí el agradable ambiente – murmuró – miró al chico y no le dijo nada, pensó que a él no se lo habían presentado y esperaba que no fuese uno de sus compañeros – "Mi nombre es Smythe, Sebastian Smythe" – le extendió la mano y el castaño correspondió el saludo para no ser grosero – Kurt Hummel – el chico le sonrió sin soltarle la mano – "De veras espero que no seas un engreído, no entiendo por qué quienes vienen a hacer sus pasantías se creen como bajados del cielo, es tan molesto eso" – Kurt pudo entender a lo que el ojiverde se refería y le sonrió – Oh no, en lo absoluto, es terrible cuando te encuentras con alguien que se siente la última botella con agua del desierto – ambos rieron – "Espero que nos llevemos bien Hummel" – soltó finalmente su mano y se fue a sentar, su escritorio estaba justo en frente.

- Todavía falta que conozcas a dos personas – dijo Courtney – Johnson, quien está enferma, y Anderson que no tengo idea de donde se metió, estaba aquí antes de que llegaras, él es otro de los estudiantes seleccionados.

- "Anderson, ese es el otro chico que logró impactar a la Sra. Sylvester" - pensó Kurt – "¿Cuánto tiempo tiene él aquí? – ninguno de los alumnos llegaban en la misma fecha, así que sentía curiosidad.

- Un par de semanas, pero él es, mmm… no sé cómo decirlo…

- Un insufrible, nerd, pedante, lame botas, freaky… Todo un caso, la verdad no hay palabras exactas para describirlo, pero yo no lo soporto – dijo Sebastian.

- Es bastante raro – continuó Courtney haciendo una mueca.

Kurt empezó a analizar las cosas, tal vez sus compañeros exageraban, si este chico había logrado impresionar a su jefa no podía ser como lo estaban describiendo.

- Pienso que deberían darle una oportunidad, todos la merecemos – Kurt volteó a ver a la chica que estaba a su lado – Es diferente, bastante callado, pero tal vez es tímido, no lo sabemos y sólo está esperando a que alguien se le acerque, sin embargo, sólo lo han marginado desde que llegó.

Kurt le sonrió – "estoy de acuerdo contigo, la mayoría de las personas sólo juzgan a los demás y ni siquiera se toman el tiempo de averiguar algo sobre su historia y eso no es justo. Tú eres Brittney, si no me equivoco" – la chica sonrió y asintió – "encantado de conocerte" – Igual, es un gusto Kurt, me alegra que alguien tenga mi mismo criterio.

El ojiazul se quedó pensando en toda la información recibida y sentía más curiosidad que nunca. Ya quería conocer a Anderson.