AHORA LO SÉ
Quisiera decir que hubo algo en su actitud que me revelo la verdad, que algo en su mirada me dijo lo que estaba a punto de suceder pero desgraciadamente no fue así, porque Viktor siempre fue poseedor de un lado que yo jamás pude descubrir.
Lo recuerdo bien, él se marchó un 12 de abril pocas semanas después de la muerte de makkachin habíamos decido hacer un viaje a Japón para en cierta forma intentar reponernos de esta perdida, llevábamos dos días en casa mis padres cuando me desperté una mañana y él no estaba a mi lado, toque su lado de la cama y lo descubrí frio, pregunte a mi familia por Viktor y nadie lo había visto, entre al baño que compartíamos y me di cuenta que sus múltiples cremas habían desaparecido, rápidamente me dirigí al armario solo para confirmar mis sospechas y efectivamente solo estaban mis cosas.
Por un momento olvide como se respiraba, mi ojos picaban con las lágrimas que deseaban salir, un nudo se instaló en mi garganta y comencé a sentir como mi estómago se revolvía y supuse que era lo contrario al amor, como mariposas siendo asesinadas o intentando matarme a mí. De pronto la habitación era demasiado pequeña, la casa se sentía minúscula y comenzaba a sofocarme, la cabeza comenzó a dolerme, los brazos me hormigueaban y las piernas me picaban, deseaba salir, necesitaba correr y así lo hice.
Aun en pijama y descalzo salí de mi casa, llegue a escuchar como mi hermana me pedía que me detuviera pero la ignore y seguí corriendo.
Viktor, Viktor, Viktor…
Era lo único que inundaba mi mente, él se había ido sin decirme nada, sé fue aun después de que unos días atrás aun me abrazaba y me decía que me amaba, yo simplemente no podía entender esta situación, no quería entenderla, mi mente estaba tan llena de todo y nada a la vez, no sabía hacia donde estaba dirigiendo mis pasos solo sabía que quería seguir corriendo.
Las imágenes que pasaban frente a mis ojos no eran más que borrones de muchos colores no estoy seguro de cuándo pero comencé a llorar posiblemente fue desde un principio pero incluso ahora no podría asegurarlo. Mis pies comenzaron a dolerme tal vez no fue buena idea salir descalzo pero a la vez estaba bien porque me estaba obligando a concentrarme en ese dolor y no en aquel que me perforaba el pecho.
Nunca supe exactamente cuánto tiempo había pasado desde que salí de mi casa solo sé que en algún punto las piernas dejaron de responderme y caí, creo recordar que debajo de mi había pasto, las lágrimas seguían saliendo pero mi boca no emitía ningún sonido, algo así como un llanto silencioso, mi estado era tan malo que había caído en una especie de trance.
Aunque estaba en esa especie de burbuja logre escuchar unos pasos cerca de mí, aun llorando logre captar la imagen de una preocupada Yuko que le pedía a su esposo que observara mis pies los cuales aún me dolían así que supuse que estaban ensangrentados de tanto correr, pude sentir como alguien me cargaba, supe que era Takeshi hasta que con una voz compasiva pero sería que raramente utilizaba me decía que saldría de esta. Y por un momento quise creerle.
Después de eso los días no fueron mejores, solo quería encerrarme en mi habitación, no tenía ganas de hablar con nadie, mi madre me dijo en varias ocasiones que tenía visitas pero nunca me atreví a salir, un par de veces al día ella o mi hermana entraban a cuidar mis heridas de los pies, casi siempre mi madre intentaba hablar conmigo pero yo solo contestaba con monosílabos. Con Mari era diferente, ella entraba silenciosamente a la habitación y del mismo modo trabaja, era como si quisiera respetar mi dolor, ella entendía que en esos momentos yo no era capaz de hablar con nadie, pero siempre antes de irse acariciaba mi cabeza, por momentos pensaba que seguía viéndome como un niño.
La primera vez que salí de mi habitación después de ese día el aroma de Viktor había desaparecido de las sabanas, intente estar en Japón y convivir con mi familia pero mi deseo de saber de él aún no había desaparecido, así que una vez más hice mis maletas a pesar de que mis padres no estaban seguros de que estuviera tomando la decisión correcta, mientras ellos intentaban detenerse mi hermana una vez más me mostraba su apoyo haciéndose a un lado y dejando que siguiera mi camino, solo antes de irme me menciono que sería buena idea buscar a Yurio.
Una vez en Rusia lo primero que hice fue ir al departamento que había compartido con Viktor, intentaba encontrarlo ahí o por lo menos encontrar respuestas pero ya estando ahí no encontré más que recuerdos que ahora eran dolorosos, ese día llore un poco más en ese lugar esperando que en cualquier momento llegaras, cuando cayó la noche supe que no quería quedarme ahí por más tiempo así que fui a buscar a la única persona que en esos momentos podría ayudarme.
Todo paso muy rápido, solo necesitaba un lugar donde quedarme temporalmente en lo que buscaba algo mas pero para cuando me di cuenta ya estaba totalmente instalado en el apartamento de Yurio, al principio notaba como me miraba con un poco de lastima pero después esto se convirtió en coraje, el ya no tan joven rubio no dejo que me envolviera en auto-compasión, me obligaba día a día a salir un poco de la burbuja en la que estaba.
Era agradable estar con él, a su lado aunque fuera por instantes el dolor desaparecía o por lo menos era como si fuera anestesiado, yo sabía que continuaba ahí pero me podía engañar pensando que ya no estaba, estoy seguro que incluso sonreía y me sentía bien por eso.
Un día Yurio me pidió que saliera con él, por un segundo pensé en negarme pues sabía que no podría darle mi amor completamente sin embargo verlo ahí dudoso, con la cara completamente roja y los ojos tan brillantes como si estuviera a punto de llorar me conmovió, el había crecido tanto que era incluso más alto que yo, pero en esos momento se veía tan frágil que me causo ternura, así que acepte porque además algo dentro de mí me decía que era lo correcto.
Sé que no he sido con Yurio la pareja perfecta ni siquiera de cerca, que aun estando al lado de un hombre maravilloso mis pensamientos bailaban alrededor del recuerdo de aquel que fue mi ídolo de infancia, que mis pasos diariamente me guían por lugares con la esperanza de encontrarlo y que en ocasiones mi cuerpo aun tiembla tan solo de escuchar su nombre, pero no podía evitarlo.
Sin embargo Yurio día con día se esforzaba para ayudarme, su sonrisa era como un bálsamo para mis heridas y su toque delicado era tan gratificante que sentía como poco a poco iba uniendo todas aquellas partes de mi corazón que ya no recordaba que en algún momento había latido.
La culpa me invadió tantas noches que necesitaba llorar solo en la sala pues había madrugadas en las que despertaba y al observar a Yurio lo podía ver con un gesto de sufrimiento en el rostro mientras en sueños suplicaba que no lo dejara, así que lloraba por él por mí, por el dolor que nos estaba causando, llegue a pensar en ocasiones en salir de su vida para que el pudiera rehacer su vida pero pronto me di cuenta de que me había vuelto egoísta pues no podía imaginármelo con nadie más.
El día que supe que algo había cambiado fue durante una de las tantas veces que nos entregábamos mutuamente, en esa ocasión mis ojos no pudieron apartarse de él y grite su nombre tantas veces y tan fuerte que temí gastarlo, por primera vez después de tres años de relación una mirada azulina no pudo tapar el verde jade que poseía aquel rubio que me tomaba. No sé si lo notaste Yurio pero espero que si lo hicieras y si de por casualidad no lo hiciste te prometo que de ahora en adelante intentare mostrarte más mi amor.
Hoy como siempre mi recorrido matutino me había llevado hasta este hermoso parque que fue uno de los primeros que visite cuando vine a Rusia, puede parecer una broma después de todo lo que he contado hasta el momento pero hay ocasiones en las que olvido el por qué hago el recorrido hasta acá.
Justo cuando estaba a punto de marcharme de entre unos árboles apareció una cabeza platinada y unos ojos azules como el mar tan profundos que invitaban a ahogarme en ellos, mi cuerpo por un instante se congelo y el mundo a mi alrededor dejo de girar.
Una parte de mi pequeña que creía muerta me suplicaba que fuera corriendo hacia él, que lo abrazara y que le impidiera volver a marcharse, sin embargo una más grande y poderosa me hizo detenerme y pude comprender que Viktor sin duda alguna siempre seria alguien importante en mi vida, que era alguien que desde niño había dejado una huella profunda en mi ser, comprendí que jamás podría olvidarlo porque durante mucho tiempo su presencia fue mi vida y su ausencia casi causo mi muerte.
Y es justamente ese casi lo que ahora me detiene, porque ahora sé que posiblemente Yurio no entro pisando fuerte como en su momento lo hiciera Viktor pero sus pasos han sido tan certeros que a su forma me ha marcado, su amor es tan grande y tan completo que conseguido sanarme, ahora sé que aunque una parte de mí siempre este junto a ti Viktor, mi cuerpo, mi alma y mi corazón le pertenecen a aquel que a pesar de los años no ha podido quitarse el apodo del "Hada Rusa"
Así que te sonrió como hace años no podía hacerlo dejando claro que no necesito ninguna explicación y que no te guardo ningún rencor, doy media vuelta alejándome ti y decido prometerme a mí mismo que mañana trazare un nuevo recorrido para mis carreras lejos del departamento y de este parque.
Viktor Nikiforov ya puedo dejarte ir y ahora lo sé.
FIN.
Bueno pues este es el punto de vista de nuestro querido Yuuri, si hay algo que quieran decirme así sean tomatazos con gusto los leeré
