Disclaime: los personajes no me pertenecen son de sus respectivos dueños y creadores, solo los tome prestados con fines emocionales XD

"…."pensamientos

—… diálogos

Recuerdos


Bienvenido a Orphan's Hearths

La mañana del domingo llego como un balde de agua fría y Yoshi se planteó seriamente en inventarse alguna excusa para poder evitar lo que bien sabia era inevitable, pero él no era así y el jamás rechazaba un favor, menos a un amigo.

"Estas me las pagas" pensó Yoshi hacia cierto chico problemático que por azares del destino y naranjas terminaron siendo amigos, aunque a veces algunos los confundían como padre e hijo, lo cual le divertía al mayor pero al otro lo hacía colorarse hasta las orejas y agachara la cabeza, la razón del porque esa reacción seguiría siendo un misterio para cualquiera que no fuera Yoshi, aun así prefería esperar a que el chico se lo dijera por el mismo.

Suspiro pesadamente sabiendo que quedándose ahí acostado no serviría de nada así que se levantó del sillón/cama que después de acomodarlo lo uso para ver la tele mientras desayunaba usando solo un bóxer y una playera de tirantes.

¿Qué? Ni le juzgue, después de todo era domingo y eso nada lo cambiaba.

Se tomó una ducha, medito un rato y mientras regaba las flores del patio trasero oyó un chillido del otro lado de la reja al acercarse vio un curioso grupo de animales: un ratón marrón, un perro negro, una pajarita anaranjado y 4 gatitos, uno negro azulado, uno naranja y los 2 últimos, uno de un intenso rojo fuego y el otro magenta oscuro.

Los mininos se correteaban entre si hasta que el perro se les unió y el pequeño ratón y la pajarita observaban, sonrió y les chiflo para llamarles la atención, el pequeño grupo se volteo a verlo y de inmediato llegaron junto a él, les puso un poco de comida en unos tazones ya colocados al otro lado de la barda.

Hoy sí que llegaron temprano, ¿eh?- dijo mientras acariciaba al pequeño ratón que comía un poco de queso molido y como respuesta este le mordió el dedo amistosamente, Yoshi rio porque le hacía cosquillas más que otra cosa- se ve que han tenido un buena semana, quisiera decirles lo mismo.

Los gatitos y el perro dejaron de comer un segundo para mirarlo al sentir el ligero tono de tristeza que se asomaba y cuando noto sus miradas les sonrió para tranquilizarlos – no se preocupen, todo estará bien- sintió un presión en la mejilla, sin tener que mirar sabía que era la pequeña ave la que presionaba su cabeza en son de consuelo, con su mano libre froto su índice con la pequeña cabeza y sintió con su mejilla se aplastaba un poco más.

¡Bueno!- dijo de pronto haciendo saltar a los anímales después de unos minutos de silencio- de nada sirve estar aquí lamentándome no lo creen- sonrió un poco más animado haciendo desencadenar una ola de ladridos, maullidos y chillidos que lo hizo sonreír un poco más, tal vez solo tal vez, hoy podría no ser tan malo.

Que equivocado estaba.

.-.-.-.-.

Ok veamos, calle Park….calle Park- Yoshi iba en su bicicleta deportiva en la semi solitaria calle de Central Park junto a una construcción de apartamentos recién construidos buscaba el dichoso edificio donde se suponía se vería a su moreno amigo en la entrada del lugar.

Claro, si es que lograba encontrarlo.

Yoshi casi nunca salía de su ruta habitual que básicamente era de su casa al supermercado a 6 cuadras colina abajo, a vece la lavandería y de vez en cuando una salíada a trotar por el parque, por supuesto estaba el bosque de atrás pero eso no es ruta.

Suspiro con pesar mientras saltaba un bache y la mochila que le venía colgando reboto, haciendo que las cosas adentro se movieran y golpearan la espalda de Yoshi, quien hizo un gesto incomodo al sentir las leves punzadas de las shurikens y otros pequeños artilugios con los que pensaba utilizar en su demostración, no es que quisiera que los niños jugaran con ellas y menos formar un ejército con aquellas armas, pero era lo único que se le ocurrió pues aunque era cierto que daba clases a los niños también era cierto que no estaba dispuesto a hacer lo que estaba acostumbrado.

La razón, muy sencilla: no estaba listo.

Aunque eso le costara el enojo de su amigo, esperaba que este al final entendiera y se conformara con lo que fácilmente podría cortar una ballena bebe por la mitad y que ahora mismo se le clavaban en la espalda como agujas de acupuntura.

Esperaba.

Después de andar sin rumbo media hora y pedir indicaciones por lo menos 10 veces, llego al tan famoso lugar en el que su joven amigo trabajaba desde hace 2 meses por cuestiones dudosas, o para hacerlo más corto "el hogar del infierno" como le gustaba referirse.

Al principio no tuvo palabras para describir el esplendor que le causo ver aquella estructura que se alzaba orgullosa frente a él, aparcaba por lo menos 2 cuadras enteras; en los estándares del lugar en el que vivía el moreno, alto y ancho como un gran museo de colores vivos, no de un simple blanco o rojo ladrillo como había imaginado, la reja metálica que se imponía como malla de seguridad, dorada y las puertas abiertas de par en par, donde noto una figura delgada.

"Y hablando del diablo"

¡AH! ¡Yoshi-san! – le hablo un chico de 18 años con los dientes semi torcidos y uno frontal ido, una bandana negra sobre su pelo moreno medio aplastado/alborotado, ropas oscuras con manchas de pintura por todas partes y un ojo morado "Ahí Dios dame fuerzas", le sonreía mientras levantaba una mano y la meneaba de un lado a otro.

Cuando estuvo enfrente del joven, se bajó de la bicicleta y le revolvió los ya de por si alborotados cabellos, el chico se sonrojo un poco pero igual le sonrió con ganas.

Veo que amanecimos con energías, ¿eh? – dijo divertido ante la reacción del chico y en parte refiriendo discretamente a la magulladura entre morada y azul que tenía en su ojo derecho – ¿te duele?

¿Qué, esto? – se señaló el ojo, sonriendo más si era posible - no es lo que parece Sensei, esos monstruos no pueden contra el increíble y poderoso Casey Jones – dijo haciendo una pose heroica, que consistía en un brazo alzado al aire el otro doblado contra su pecho inflado y las mejillas en igual estado con la mirada más seria que podía hacer dado el caso, sip heroica.

Heroicamente infantil.

Yoshi rio suave y lo miro inquisidor esperando la respuesta a la pregunta no formulada pero que podía sentirse en el aire.

Solo digamos que ya estamos progresando- contesto Casey luego de deshacer la pose son una sonrisa esperanzada y con un leve sonrojo– al menos dejo de aventarme ese abanico chino que le regalaste- haciendo énfasis en tú, esta vez Yoshi se rió a carcajada limpia.

Le paso una mano por sus hombros mientras seguía riendo junto a Casey que lo veía con falso cabreo, dirigiéndose a las grandes puertas de madera antigua con un cartel sobre ellas que en el que se leía "Bienvenido a Orphan's Hearths" debajo de esta una leyenda "donde si el corazón es herido, aquí lo sanamos para que te lo puedas llevar", el edificio máximo tenía 5 pisos de altura y Yoshi con el rabillo del ojo puno notar un gran árbol de roble unos metros más al fondo del inmenso patio frontal lleno de juguetes, triciclos, patines y patinetas y una que otra pelota, pudo jurar que vio una sombra moverse del otro lado pero decidió no darle importancia "debe ser por el calor".

Al entrar al Lobby lo primero que la vista de Yoshi capto fue el gran cuadro de una señora con pelos canos, mirada seria y uniforme gris aunque con una pequeña sonrisa bailando en su rostro que estaba al otro lado del pasillo.

— ¿Asusta uh?- dijo Jones a su lado, mientras fingía un escalofrío –que no te engañe, es muy dulce cuando la conoces- le dijo sonriente- pero tiene un carácter del demonio, de tal palo tal astilla.

Caminaron por el pasillo pasando por varias puertas y cuadros, extrañamente no había ningún niño alrededor y Yoshi supuso que todos debían estar esperándolo, Casey no había dicho nada sobre la mochila y por lo que parece se lo estaba tomando mejor de lo que había imaginado.

O eso creyó.

Unas puertas después Casey se detuvo junto a una puerta color caoba y al abrirla Yoshi supo que era un armario, mientras el joven moreno revolvía algunas cosa mascullando para sí mismo, Yoshi se quitó la mochila y la abrió cerciorándose que todo estuviera, puesto que antes ya había tenido problemas con las armas hacían aberturas en la mochila y creando muchos malentendidos que lo incluían a él y la policía más veces de las que le gustaría recordad.

Un grito de victoria lo hizo quitar la mirada de la armas para notar como Casey sacaba triunfante un traje de karate blanco.

Oh por todos los...

Casey…- dijo Yoshi pero antes de siquiera empezar el menor lo interrumpió.

Lo sé, lo sé, sé que no está listo todavía Sensei- empezó – pero confié en mí, no lo obligare a nada y usted lo sabe, pero creo que los mocosos les gustaría ver a un luchador con un súper ultra mega increíblemente genial traje de combate que porta armas ninja, en vez de un hombre con ropa y zapatos comunes y aburridos, ¿no cree?

El chico lo miro con ojitos tiernos y el mayor suspiro pesado "niño manipulador".

¿Dónde está el baño?


Chaaaaan chaaaaan hasta aquí el cap. 1 espero y le haya gustado

XD se aceptan comentarios, críticas y todo lo que gusten, no muerdo lo juro (bueno solo un poco)