Capitulo 2 : Lucy
Jack se deleito con el panorama frente a el, las personas iban de un lugar a otro entrando y saliendo de la multitud de tiendas que había en la calle, como es que nunca se dio tiempo de conocer su propio mundo, no aquel donde la magia y creaturas fantásticas gobiernan, si no aquel donde lo importante es hacerse ver a base de ropa, carros bonitos y mucho dinero, eso es algo en que el realmente puede destacar.
Probo suerte entrando en la primer tienda que se cruzo en su camino, que resulto ser una zapatería, bien no estaría mal comprar uno dos pares, su estilista-bot no paraba de hablar indicándole cuales se le verían mejor o combinarían con mas ropa. La gente lo empezó a mirar raro, por lo que decidió mandarla a visitar las demás tiendas y terminar de elegir el mismo.
Omi estaba triste hacia una semana que jack Spicer se había ido, después de todo el tiempo que paso con el intentando eseñarle el camino del bien decide marcharse, aunque no podía culparlo después de todo sus amigos no se habían comportado de la forma mas amable. Dificultándole en lo posible todas las tareas al pelirojo inclusive dojo se unió a la causa derramndo te el piso resien fregado por jack.
Reconoció que el trato de los dragones para con el albino fue todo menos justo,mas aun cuando verdaderamente se vio el empeño que hacia por integrarse al equipo.
Con el plan de visitar a su nuevamente malvado amigo y pedir una disculpa a nombre de los demás, abandono el templo xiaolin con dirección a la mansión Spicer.
En su interior albergaba la esperanza de quisiera regresar a intentarlo una vez.
Jack no recordaba cuando fue la ultima vez que se había sentido tan bien, después de recorrer todas las tiendas a su alcanze, se detuvo a comprar un helado y degustarlo en una de las bancas del pequeño parque ubicado en el centro de la ciudad.
Estaba a punto de llamar a sus robots para irse a casa, por hoy había sido suficiente, mañana ya regresaría a terminar de ver todo lo que había dejado pendiente, iba encender su intercomunicador cuando su parlanchina robot llego a el, ¿vistiendo una peluca rosa?
- ¡maestro! Mire compre muchas cosas monas para usted- la robot venia cargada con por lo menos veinte bolsas o puede que mas jack solo dio un rápido vistaso aun aturdido por el nuevo atuendo de su acompañante.
-¿Qué es exactamente lo que quiere decir la peluca?- la robot solo sonrio.
-¿esto maestro?- pregunto señalando su cabeza, Jack solo asintió. – bueno pues vera, he estado pensando que asi es mas fácil que me reconsa con eso de que usted nos hace a todos como molde, además creo que me veo muy linda ¿no cree, maestro?-.
-si claro, si tu lo quieres por mi no hay problema- respondió el adolesente regalándole un sonrisa entre divertida y forzada.
Recobrando la compostura se dirijio a su robot para decir lo que desde el principio tenia en mente – muy bien fue suficiente charla ahora hay que irnos, y ver todas las cosas que compramos.
Jack miro la acera en busca de un taxi que puediera llevarlo de regreso a casa, tal vez mañana lo primero que haría seria un comprar un carro, después de todo no seria muy normal que lo vieran bajar de un jet en plena calle.
Le dio sus bolsas a un jack-bot y dio la orden de que se adelantaran.
Observo que la robot seguía parada sin moverse, pero no le dio importancia.
Se preparaba para subir al auto cunado escucho como le llamaba.
-maestro- volteo y la miro indicándole con un gesto que podía seguir hablando- yo quisiera pedirle algo-. La robot bajo la cabeza, se pregunto si seria posible que estuviera apenada.
-ok, te escucho- dijo con una mano en la manija del auto, la mera verdad es que no estaba prestándole antencion al cien porciento, lo único que quería era irse, tenia un extraño presentimiento. Miro a todos lados asegurándose que no hubiera nada extraño a la vista.
-me gustaría, si es posible….- jack decidió que le había dado suficiente tiempo para hablar, asi que ingreso al carro, pero justo cuando iba a cerra la puerta, la robot decidió soltar todo de golpe.
-me gustaría poder tener un nombre, maestro- Jack se quedo petrificado por un momento un vacio se instalo en su estomago, sin embargo se obligo a si mismo a salir de su estupor y responder a las palabras de la robot.
-Y ¿como te gustaría llamarte?- jamás pensó hacerle ese tipo de preguntas a algo que técnicamente no tendría por que tener ni escoger algún nombre propio.
-Quiero llamarme... Lucy-
Jack no pudo escuchar nada mas, al instante intensos escalofríos recorrieron su cuerpo, no escucho como la robot se despedia y se iba volando a casa, como tampoco escucho al chofer que le pedia insistentemente la dirección hacia donde debían ir.
Solo único que podía escuchar intermitentemente en su cabeza era IMPOSIBLE.
No se dio cuenta de la persona atraviada con ropas chinas, parada en lo alto de la copa de un árbol.
- El dragon de la vida hadespertadoy es hora que yo aparezca después de quinientos largos años-. Desapareció en vuelto en una ráfaga de aire.
Saludos a todos los que leen esta ¿historia? ¿Palabras unidas sin coherencia alguna? ¿Escritos de una mente enferma? De igual forma disfruten.
Besos.
