Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.
Disclaimers: La historia no me pertenece, es una adaptación del fanfiction homónimo Vengeance is mine, publicado originalmente por Larissa, en el HBM (Hotel Bella Muerte) siendo la segunda parte/temporada del finfiction homónimo Smile Even If It Hurts, y cuento con la autorización de la autora para hacer la adaptación.
Hola, ha llegado el momento de actualización, lo sé, sé los capítulos pueden ser un poco cortos, por el momento, ya después se irán haciendo un poco más largos, la historia no la actualizaré tan rápido como Smile, ya que como lo mencioné, los capítulos son más largos, por consiguiente, son más pocos capítulos, espero su comprensión, muchas gracias, espero que siga siendo de su agrado la historia, la autora y yo, lo agradecemos enormemente, hasta la próxima actualización.
Cualquier cosa que no deba ir en el capítulo; no duden en decirme y lo corregiré, gracias.
Edward estaba recargado sobre el dorso de su mano, observaba aburrido al hombre frente a él, que le explicaba cómo sería la siguiente campaña.
—Señor Lupin –se abrió de golpe la puerta.
—Disculpe –se excusó Edward con la mirada en el hombre y volvió su vista a su secretaria.
—Es urgente señor Lupin, de no serlo, no lo interrumpiría de esa manera.
—Lo sé –resopló –pasa ¿Qué ocurre?
—Lo busca el Señor Malfoy.
—Un momento por favor.
Edward se puso de pie y fue hasta la recepción, Scorpius estaba dando vueltas como un animal enjaulado, caminó hasta él cuando lo vio.
— ¿Qué haces aquí Malfoy? –Preguntó.
—Se trata de Lily –musitó.
— ¿Qué con ella? –Bufó –si mal no recuerdo, tú y tu maldita esposa confabularon para que no me dejaran volver a verla, la cambiaron de hospital por eso ¿no? Temían que Bradly me informara lo que pasaba con ella y sus mejorías.
—Hubo un incendio por la noche –explicó serio –Lily murió en él.
Edward sintió que el alma se le iba al mismo infierno al escuchar a Scorpius decirle eso, pero en un instante volvió a su cuerpo, y con ella trajo la ira más profunda.
— ¡Y vienes a mi oficina a decirme eso! –gritó enfurecido.
—Quería que lo supieras por nosotros y no por el periódico.
—Eres un maldito infeliz –lo sujetó por las solapas furioso.
—A pesar de todo… sé que tú la querías como una hermana, siempre estuviste para ella, incluso cuando la traicioné con su hermana.
—Y tú no dijiste nada cuando la perra de Victoire me involucró en sus planes.
—Tú tampoco.
— ¿Y qué demonios querías que dijera? –preguntó molesto.
—Sólo vine a decirte, el entierro será a las tres de la tarde de hoy –completó.
— ¿Harán lo mismo que con su abuelo? –inquirió incrédulo.
—Su padre piensa que nadie asistirá, aparte de ti, claro, Victoire le dejó muy en claro que ella no tenía amigos aparte de los Lupin.
—Tiene razón en eso, gracias a alguien, ella perdió a sus amigos –observó a Scorpius.
—Victoire accedió a que te aparecieras –indicó por último y fue al ascensor.
Y es que Victoire sólo accedería a eso para verlo sufrir, le había jurado que le daría donde más le doliera, y lo había cumplido, no le bastó con volver a la chica que lo volvió una mejor persona una adicta a la cocaína y sabrá a qué más, sino que también decidió contarle a Lily sobre que cuando eran niños él le ayudaba a planear lo que tanto le dolió a Lily, ayudó a que su hermana perdiera la cordura, la había alejado de él, la única persona que realmente la quería.
—Discúlpeme con Jackson, tengo que salir –le dijo a su secretaria y salió de la oficina.
Condujo hasta su apartamento, tomó una ducha para quitarse todo el odio de encima, si es que eso era posible, se tiró sobre la cama y suspiró profundamente.
—Lily, no quería que todo terminara así, lo juro.
Edward fue hasta el mausoleo de los Potter, todo había sido tan rápido que ya había terminado, tal parecía, que no hubiesen enterrado a nadie, no había flores, salvo las que él llevó al lugar.
—&—
Se miró a través del espejo y por ridículo que sonara, no se reconoció a sí misma en el reflejo, su cabello estaba hecho un desastre, sus ojos seguían siendo igualmente azules, y algo que no había cambiado en ellos, seguían tristes, como la última vez que se vio a sí misma en el espejo de aquella mansión que su abuelo le había heredado, estaba más pálida de lo normal y más delgada debido a la mala alimentación.
Acercó su rostro de nueva cuenta al espejo, tan cerca como queriendo entrar a él, ella no era la que el espejo reflejaba, si bien no se había visto en el espejo por años, aun podía recordar los vestigios de ella misma, y lo único que seguía ahí eran esos ojos tristes.
— ¿Quién eres? –le preguntó a la mujer del reflejo.
—Eres tú, Lily Lunática Potter.
— ¿Cómo sabe eso? –indagó seria al ver al hombre.
—Era el mejor amigo de tu abuelo –le sonrió –el que hablaba con él cuando no soportaba la situación, como tu padre te trataba.
—Me hubiese gustado que nos presentara él –caminó hasta la cama y se sentó.
—Lo sé querida –sonrió –pero ahora soy lo único honesto que tienes.
—Por alguna razón le creo, no sé qué ha sido de mi vida, que es real y que no, ni siquiera recuerdo que este sea mi rostro –se señaló.
—No lo es, te sometieron a una cirugía plástica.
— ¿Qué? –Lily observó al hombre sin entender.
—Hace medio año sufriste quemaduras bastante serias, alguien pagó mucho por asesinarte, y lo logró.
—Pero…
—Para el resto del mundo, Lily Potter murió quemada en el hospital psiquiátrico en el que estaba internada.
— ¿Fueron mis padres? –preguntó.
—Escuché como Edward lo discutía con Scorpius.
—Así que ambos fueron quienes lo planearon.
—No lo sé a ciencia cierta cariño, volví en cuanto me dijeron lo que había pasado, yo estuve pendiente de ti, aunque estuviera lejos, eres lo que tu abuelo más quería, después de tu abuela.
—Él era mi razón, mi fortaleza.
—Y recuperaste la razón –sonrió satisfecho –eso es lo que me agrada, ahora es tiempo que comiences de nuevo y… encuentres tu fortaleza por ti misma.
—Así que al final, tuvieron acceso a todo –suspiró.
—No, al parecer no lo recuerdas, hiciste una movida muy inteligente antes de perder la cabeza.
— ¿Sí? –inquirió sorprendida.
—Pusiste a Sheryl Martin en tus planes desde el inicio.
— ¿Hice eso? Ella jamás me cayó bien.
—Le pediste que te internara en ese psiquiátrico, le dijiste al notario, que si algo te pasaba, tus padres, hermanos, Scorpius y Edward eran los principales sospechosos, no pueden acceder a nada por ser los presuntos responsables de tu muerte, todo fue a manos de Sheryl, que abandonó a Edward y… bueno, logré que me devolviera todo el dinero, era una chica muy sencilla y sin ganas de ser rica, lo hizo, sigues teniendo eso.
—Gracias –murmuró honestamente.
—Te dejaré descansar, tienes que buscar una nueva identidad –le sonrió.
— ¿Quién soy ahora? –Se preguntó y a través del espejo ubicó los libros, sonrío y supo de inmediato que nombre adoptaría –puedes estar lista ahora –se dijo y se recostó sobre la cama.
Después de un rato, perdió noción del tiempo, estaba consciente de que hacía mucho había perdido todo contacto con la realidad, no sólo su realidad, sino que también con ella misma, era un largo periodo en el cual no recordaba nada, sabía que la llevó a eso, pero no tenía idea, que había pasado después, como lo había dicho el hombre, Lily Potter había muerto, y con ella todos esos fantasmas.
