¡Hola!!!! Estoy de vuelta con este fanfic que surgio de una idea algo loca y perver, gracias a todos los que dejaron reviews y tb a los que me pusieron en sus favoritos XD

Esta vez les traigo un NaruHina ¿Se imaginan que pasara con esos dos?? Bueno, espero sus comentarios

Disclaimer: Naruto y sus personajes son propiedad del genio de Masashi Kishimoto yo solo los tomo prestado para pervertirlos un poco


Momentos intimos

Capitulo 2: Palabras de más

**NaruxHina**

No pensé que la noche acabaría de este modo.

Esto no puede ser común en todas las citas…. Realmente no creo que Sai haya terminado corriendo detrás de Ino y mucho menos Sasuke detrás de Sakura-chan, pero yo ahora estoy corriendo a todo lo que dan mis piernas para encontrar a Hinata, nunca imaginé que fuera tan rápida y tan buena escondiéndose.

Maldición, las mujeres son tan complicadas, sé que no suelo comprender las cosas con facilidad pero la mente femenina en especial es un difícil enigma y la mente de Hinata más específicamente me es indescifrable.

Entiendo que sea una chica tímida pero ¿Salir corriendo de un momento a otro? No tenía motivos.

Veamos ¿Qué fue eso tan malo que hice para que huyera de ese modo? Si, tal vez me pasé con las miradas pero es muy difícil resistir la tentación cuando está usando un vestido tan ¿Revelador? Nunca había apreciado tan bien su voluptuosa figura, de verdad que tiene grandes… atributos y sí quizás el alcohol hace que diga cosas que sería mejor callar… bueno, tal vez si tenía motivos para huir.

Mis planes no salieron del todo bien, tenía un cupón para "todo lo que pueda comer" en Ichiraku ramen y apenas pude probar tres platos, ya sé que Sakura-chan me dijo que ir al puesto de ramen no es precisamente la idea de "cena romántica" que tienen las chicas en San Valentín pero cada vez que le preguntaba si le parecía bien el lugar terminaba desmayada así que decidí tomar eso como un sí.

Naruto Uzumaki, el futuro hokage de konoha quemándose las neuronas por entender a una chica, pero no cualquier chica sino la heredera del clan Hyuuga, la misma que conozco hace años y que por algún motivo siempre estuvo observándome y apoyándome en los momentos más difíciles.

Es tímida, retraída y definitivamente una de las personas más raras que conocí, tiene tendencia a desmayarse y su cara puede tomar todos los matices de rojo conocidos, nunca entiendo lo que pasa por su mente, es simplemente incomprensible o yo soy extremadamente idiota.

Es muy probable que sea lo segundo…

Vamos Naruto, piensa ¿Qué fue lo que le dije? ¿Qué ese escote calentaba más que el sol? Ah creo que no fue bueno revisar la colección de películas de Ero-senin, maldito viejo ya me pegó lo pervertido.

Asquerosas hormonas desenfrenadas.

Ya pasaron veinte minutos y recorrí todo Konoha utilizando mis clones ¿Si fuera Hinata a donde iría?.... ¡Al bosque!! Allí nadie la encontraría y menos a esta hora, es casi media noche y el clima no pinta del todo bien, hay muchas nubes obstruyendo la luz de la luna, todo está silencioso y en total penumbra.

Bueno… no pierdo nada con intentarlo, pero demonios ¿No podría ser ella más normal? Cualquier chica me habría golpeado o insultado pero nooo, ella tenía que desaparecer. Hinata no es como las demás y quizás por eso me gusta, cada vez que le hablo sus mejillas comienzan a arder, si me aproximo puedo ver claramente como se hiperventila y si tan sólo rozo su piel comienza a temblar, se comporta torpemente y tartamudea, al principio eso me pareció exagerado, luego empecé a notar que resultaba encantador, más tarde comencé a preguntarme el motivo de esas reacciones, finalmente me gustó la idea que ser sólo yo quien las provoque.

Sé que es muy probable que ella jamás haya tenido novio, que cada parte de su ser es puro y eso es terriblemente excitante, sus labios nunca fueron probados, su piel jamás fue tocada, es totalmente inmaculada…

Debo quitarme su imagen de mi cabeza y seguir buscando, está comenzando a llover, quizás no está en el bosque, tal vez se fue a casa o a ver a algunas de sus amigas, todas pensaban reunirse para cotillear de sus citas, son tan predecibles.

Allí está el departamento de Sakura, está entrando…. Con Sasuke ¡¿Qué?!! Bueno, veo que el teme si sabe persuadir, definitivamente la chica de mi cita no está allí y yo tampoco quiero estarlo si pretendo vivir un poco más.

Sería muy útil si existiera un manual que nos ayudara a comprender los pensamientos de esos seres hechizantes, complicados e histéricos llamados mujeres…. Pero es demasiado pedir ¿No?

Bien, ya estoy en el portal de konoha, como siempre Izumo y Kotetsu lo vigilan, o eso aparentan…

— ¿Vieron a Hinata?

—Sí, salió corriendo hace unos diez minutos.

— ¿Y la dejaron salir?

—Pensamos que habrías hecho alguna idiotez en la cita.

Abren la boca para seguir la plática pero sea lo que sea que vayan a decir no me importa, tengo que ir por ella, la lluvia cada vez comienza a caer más fuerte, ya estoy totalmente empapado, todo está demasiado oscuro y lo único que se oye es el ruido de las gotas golpeando en el suelo convirtiendo la tierra en lodo.

Seguramente pasaron otros cinco minutos y todavía no la he encontrado, siento claramente como la hierba se mueve y oigo al fin un chillido, indudablemente es ella, si…. Reconocería ese sonido en cualquier parte.

—Hinata.

—Na... Naruto-kun

Al igual que yo esta empapada, el corto vestido que usa se pegó por completo a su silueta y el agua resbala por todo su cuerpo, el peinado con el que decidió arreglar su cabello azulado se arruinó al igual que el sutil maquillaje pero lejos de verse mal me parece extremadamente sexy la forma en que sus mechones azules se pegan a su piel blanca y la sombra negra baja de los ojos a los pómulos.

Quiero aproximarme pero no estoy seguro de que sea lo correcto, sus pupilas se mueven inquietas y aprieta fuertemente los puños temblorosos, todavía no me decido a acercarme pero mis pies se mueven sin permiso y acorto la distancia entre los dos hasta quedar frente a frente, por fin se anime a verme a los ojos y le sonrío para transmitirle seguridad finalmente me corresponde y no puedo evitar un suspiro de alivio.

Como siempre, está nerviosa, puedo sentir los fuertes latidos de su corazón y extrañamente mi ritmo cardiaco comienza a acelerarse, sé que no debería pasar esto pero otras partes de mi cuerpo comienzan a reaccionar también.

Abstinencia, Naruto.

El tiempo sigue corriendo aunque no lo note, unos 20 segundos se habrán ido mientras me pierdo en sus ojos color perla, debería hablar porque en el aire comienza a sentirse su nerviosismo y ansias, pero por primera vez no tengo argumentos. La sigo observando, tiene los ojos hinchados y comprendo que eso que resbala por su rostro no es sólo lluvia.

— ¿Estás bien?

—Si, gomen Naruto-kun, yo… yo no debí huir así.

—No Hinata, el que lo siente soy yo, creo que me comporte como un idiota, prometo mantenerme alejado del sake.

—… Naruto-kun ¿Lo que dijiste fue real o… o sólo efectos del alcohol?

Me llevo la mano al mentón mientras pienso, realmente no recuerdo todo lo que dije y no sé si lo que espera oír es un sí o un no, por algún motivo pienso que la respuesta es muy importante y no quiero estropearlo todo, estoy en una encrucijada.

¡Más información, por favor!!! No puedo llevar un registro mental de todo lo que sale de mi boca y mucho menos de lo que sale cuando mi cerebro es víctima del sake… justo ahora tenía que empezar a beber.

Empieza a desesperarse, le doy otra sonrisa porque es la mejor forma de ablandar las verdades.

—No recuerdo todo lo que dije, Hinata-chan

Su mirada se entristece y se concentra en mirar el suelo, lucho con todas mis fuerzas para no bajar la vista y centrarme en su rostro, pero es imposible no seguir las gotas que se escurren siguiendo una travesía de curvas exquisitas.

— ¿Podrías recordármelo?

Otra vez sus mejillas se tornan furiosamente rojas, se muerde el labio inferior y juega nerviosamente con sus dedos.

—Dijiste… bueno, dijiste que… que… —la incito a seguir con un gesto, traga saliva y tras un momento continua— que yo te gustaba, pero, pero olvídalo –se apresura a aclarar— estabas ebrio y no sabias lo que decías.

Se da media vuelta girando sobre sus talones y pretende marcharse pero no la dejaré escapar una vez más, la tomo por el brazo y la giro para quedar de frente reduciendo al mínimo la distancia entre los dos, respira agitado y me encanta inhalar el perfume que la lluvia no logró llevarse.

— ¿Nunca oíste que los borrachos no mienten? Después de todo el alcohol es el suero de la verdad ¿No?

—Naruto…kun.

—Fui un tonto, supongo que no soy bueno expresándome y puede que haya dicho palabras de más, no es propio de un chico decirle ciertas cosas a una chica, tienes todo el derecho a ofenderte y te ofrezco que te descargues, puedes golpearme.

Otra cosa que no debería es disfrutar de este momento y de esa expresión pero es inevitable mantenerse serio cuando titubea de ese modo. Levanta la mano en claro indicio de querer aprovechar mi ofrecimiento, cierro los ojos y espero la merecida bofetada pero en lugar de eso siento como sus cálidos y dulces labios se unen a los míos.

Muchas veces me pregunté cómo sería besarla, ahora compruebo que ningún sueño se compara, es sencillamente embriagante porque a pesar de que sus movimientos son inexpertos y tímidos el sabor es adictivo, sabe a miel, a noches de verano y a todo lo que me gusta.

Respirar de repente deja de ser una prioridad y me dedico a explorar su boca, me deleito con cada débil gemido que emite cuando mis manos se deslizan por su estrecha cintura, sigo besándola ahora continuando por su cuello, acaricio su espalda y mis manos traviesas llegan hasta el cierre del vestido, una voz en mi cabeza me ordena que me detenga pero mi cuerpo se resiste despojándola lentamente de su prenda. Se tensa al sentir el vestido desplazarse hasta el suelo pero no muestra signos de rechazo.

—Hinata… me gustas mucho –le susurro al oído mientras nos recostamos de a poco en el césped mojado, el contacto con la superficie fría es lo mejor para la elevada temperatura de mi cuerpo, me posiciono sobre ella sin soltar mi peso y la miro a los ojos sin embargo no encuentro duda sino el brillo del deseo.

Sorprendentemente comienza a desabotonar mi camisa y a acariciar con sus pequeñas manos mi tórax.

Delicioso.

Examino con mi lengua cada parte de su cuerpo llegando hasta lugares que ningún otro hombre había tocado, arrancándole en mi exploración gemidos de placer que inútilmente intenta callar, no creí que mi nombre se oyera tan bien siendo pronunciado por ella estando en ese estado de delirio.

La lluvia golpea en nuestros cuerpos desnudos, mi respiración se volvió jadeante, mientras el éxtasis recorre nuestras venas cuando juntos llegamos al clímax de nuestra pasión y me dejo caer a un costado para tomar una gran bocanada de aire

Repito: No pensé que la noche acabaría de este modo… de veras.

Dejen Reviews, quiero saber que tal salió esto, no es difícil, sólo sigan la flecha

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