Capítulo 2: Investigaciones.

Al día siguiente Kuroko y Kazari se presentaron lo más temprano que pudieron a la sucursal 177 tal como se les pidió. Debido a que eran asuntos del judgement pudieron faltar a clases, por lo que ambas llegaron juntas.

— ¿Qué ocurre Konori-sempai?— pregunto Uiharu al entrar a la oficina —Tu mensaje ayer fue muy raro.

—Nos llegó un comunicado que indica que durante el daihaseisai hubo varios incidentes.

— ¿Incidentes? ¿No es algo normal en un festival?— dijo Kuroko —Alguien siempre termina lastimado.

—No esa clase de incidentes, me refiero a los del tipo hacer volar una cuadra entera, o explotar un autobús, aunque sí que hubo dos casos de chicas lastimadas bastante raros.

—Suena serio ¿Qué ocurrió?

Ambas chicas se acercaron a su sempai, quien ya tenía su computadora encendida, mostrando varios archivos.

—Bueno, empecemos por el principio, hay reportes de túneles derrumbados, calles desechas y peleas con poderes extraños, uno de los autobuses automáticos fue volcado por una explosión precisa que al parecer causo un explosivo en su costado, gente que irrumpió en el aeropuerto y peleo, otra vez, usando habilidades inusuales, centros de investigación que fueron irrumpidos, Kihara Gensei, un científico de alto renombre en ciudad academia, fue hallado inconsciente en uno de ellos, y un ala entera de otro fue destruida, además un guardia anti-skill que estuvo presente durante los ataques desapareció, aun no se sabe si murió durante la explosión o solo no lo encuentran, también hubo un accidente que destruyo una calle y sus alrededores que, de alguna manera, terminaron cubiertos de una especie de metal negro.

— ¡¿Qué clase de monstruo pudo hacer todo eso?!— exclamo Shirai quién, debido al poder de cierta nivel 5, no sabía que ella y su compañera estaban directamente relacionadas con uno de los desastres.

—No se sabe si son incidentes relacionados o no, aunque lo dudo mucho, así que pensar que todo es obra de alguien es precipitado, pero sí, es impresionante la cantidad de desastre que ocurrió mientras nadie miraba— Konori comenzó a mostrar distintas imágenes que concordaban con la descripción de los incidentes—Por ahora, nuestra rama fue asignada en la investigación de los atentados a los laboratorios.

—Bien ¿que necesitas que hagamos Konori-sempai?

—Kuroko, tú me ayudaras a revisar todos los registros y declaraciones de los presentes durante las irrupciones, Uiharu, tú revisaras las cámaras de los centros de investigación por si encuentras algo importante.


David se despertó cerca de las 6 de la mañana en un departamento rentado, luego de dar una vuelta por la zona, para crear puntos de salto más que nada, volvió al departamento y comenzó a recapacitar su situación, con el dinero que tenía podía conseguir un hogar fácilmente, además de no necesitar trabajo, pero dado que la ciudad tenía un registro y seguimiento de todos sus habitantes eso lo haría resaltar, lo cual no era conveniente para él, además estaba su situación con sus documentos y que posiblemente lo estuvieran buscando, claro que se había encargado de todo el que lo pudiera delatar como el agresor que entró en los laboratorios, pero nada era imposible en esa ciudad. Para pasar lo menos sospechosamente posible era necesaria una coartada, para eso necesitaba que la gente lo viera y recordara donde estuvo; donde mejor que en un trabajo.

—Jamás pensé necesitar uno—dijo para sus adentros. Por supuesto que necesitaba uno, pero que podía conseguir alguien nuevo en la ciudad y que no conocía nada ni a nadie.

Cuando decidió volver a salir ya eran casi las 8, las calles estaban bastante más llenas que cuando dio el paseo, los negocios estaban abiertos y los estudiantes iban y venían hacia sus escuelas, el ambiente era apacible, tanto que parecía la mañana perfecta, hasta que…

— ¡Ahhh c-cuidado!— de la nada, una mujer choco con el hombre haciendo que ella callera sobre su trasero desperdigando varios papeles alrededor de ambos.

David le dio un pequeño vistazo, era una mujer de mediana edad, cabello negro con un corte de tazón bastante anticuado, llevaba un conjunto que la hacía parecer una secretaria, aunque era rosado, sus ojos estaban cubiertos por unos lentes grandes redondos que parecían espirales.

Mientras la mujer se recuperaba de la caída, David recogió los papeles del suelo y se los entregó.

—Aquí tiene, tenga más cuidado.

—Ah, muchas gracia-¡ou!— la mujer, al intentar levantarse, hizo una mueca de dolor y soltó un pequeño grito—C-creo que me torso el tobillo.

David estaba sorprendido, no se consideraba un fan de las series japonesas, pero sabía lo suficiente para notar lo cliché que era esa situación.

— ¿N-necesitas ayuda?— el jumper hizo todo lo posible por no reírse de lo que estaba ocurriendo. Ofreció su mano para ayudar a la mujer a levantarse.

—G-gracias— la mujer se puso de pie con dificultad, apoyándose solo con su pierna izquierda y en el hombro del hombre.

— ¿Necesita ayuda con esto?— digo David, apuntando a los papeles en la otra mano de la mujer.

—Oh, no, no quisiera hacerle perder el tiempo.

—No se preocupe, estoy libre— podía usar la oportunidad para ser, al menos, reconocido por alguien en la ciudad y, con un poco suerte, conocer sobre ofertas de trabajo.

—Usted es muy amable…em…

—David, David Rice.

—Muchas gracias Rice-san.

—Solo dime David, aunque se japonés no me he acostumbrado a los honoríficos.

—Bien…David. Esto, no sé si podrías ayudarme a llegar a al School Garden.

David hizo memoria, sí mal no recordaba, el School Garden era un campus perteneciente a varios institutos para señoritas, y se encontraba cerca de ahí.

— ¿No sería mejor revisar tu pie antes?

—Hay médicos ahí, además, tengo que entregar este documento en mi trabajo.

—Ya veo ¿en que trabajas?— pregunto mientras se encaminaban hacia la escuela, sirviendo como una muleta humana para ella.

—Soy biblioteca en una de las más grandes bibliotecas del campus, y de toda Ciudad Academia, además es de las pocas que están abiertas a todo el público y no solo a las alumnas de alguna escuela— dijo con orgullo.

Bibliotecaria ¿eh? Es un buen trabajo, mantienes un bajo perfil y aunque mucha gente pase por ahí, puedes salir rápido. Es en un lugar callado y con una vista amplia. Si es en una buena biblioteca la paga tampoco sería mala. Tal vez deba conseguir un empleo así.

Mientras David se perdió en sus pensamientos, no noto que su acompañante se perdió en los suyos. La mujer, una treintañera soltera amante de las novelas de romance, no pudo evitar ver el escenario que se desarrollaba frete a ella y no fantasear.

Luego de un accidente, nuestra protagonista es ayudada por un apuesto hombre de apariencia dura y peligrosa, pero con una mirada cálida y tranquilizadora, nadie podía imaginar una pareja más dispareja. Mientras que ella intentaba indagar en la vida de David, él la mantenía alejada ¿Qué era? ¿Tal vez un agente secreto en enviado a robar los secretos de Ciudad Academia? ¿Tal vez un mercenario que había llegado ahí para terminar un trabajo? ¿O un refugiado que huyo del horrible panorama de su país y que termino en la ciudad? ¿Qué historia había detrás de esas cicatrices qué adornaban sus manos y su rostro? También podía ser un ex-vándalo que intentaba enderezarse, pero que no dejaba de ser perseguido por su pasado, o también un vampiro que… no no no, vampiros no, puede que…

— ¡OYE!

— ¡Ah! ¿S-si?

La mujer fue sacada violentamente de sus pensamientos luego del grito de su acompañante.

—Te pregunte por tu nombre.

—Oh, mi nombre es Yui Karikane, mucho gusto.

—Mucho gusto Yui.

Y así, ya con la mente de ambos despejada, continuaron con su camino hacia la biblioteca. Apenas entraron al campus David no noto gran diferencia con el resto del distrito, hasta que comenzó a ver las distintas tiendas y establecimientos, casi todo era estúpidamente caro.

Es para niñas ricas, obvio.

También noto, conforme se adentraban más en el School Garden, la presencia de varias chicas con una variedad de edades, caminando y vistiendo distintos uniformes, algunas solas y otras en grupos, hablando y riendo como cualquier adolecente.

—La biblioteca queda cerca, en dos calles doblando a la izquierda.

— ¿Dónde hay un doctor?

—En esa misma esquina hay un consultorio.

—Bien, te dejo ahí y me sigo a entregar tus documentos.

— ¿Esta seguro? Creo que ya lo hice perder mucho tiempo.

—No te preocupes, ya te dije que tengo tiempo ¿Y es urgente no?

—Bueno, sí, pero…

—Entonces no hay nada que decir.

Y como si fuera lo más natural del mundo, David dejo a Yui en el consultorio, que tenía una fachada de aspecto rustico con un letrero que decía "Consultorio Ibara", y se dirigió a la biblioteca, giro a la izquierda como dijo Yui y se encontró en una especie de camino real, que terminaba con un enorme palacio.

—Vaya biblioteca— dijo.

Camino hasta llegar a las grandes puertas, que abrió sin demasiado esfuerzo, a pesar de su aspecto, el edificio estaba bien cuidado. Apenas abrió logro sentir una ligera corriente de viento que escapaba al exterior, y luego entro. El interior era amplio, callado, y tenía repisas llenas de libros que median, fácilmente, unos 4 metros, el suelo estaba cubierto con una alfombra en color vino, no le gustaban esos pisos, silenciaban demasiado los pasos. Al echar una mirada en el interior noto a una mujer algunos años mayor que Yui, sentada frente a una computadora, con el cabello largo y castaño, vestía un atuendo prácticamente igual al de Yui pero en color azul marino. Lo estaba observando, se veía estresada pero cambio de expresión lo más rápido que pudo antes de hablar.

—Buenos días señor, es un poco temprano, así que si planea pedir libros prestados, le pido que espere unos minutos a que mi compañera llegue, ella es la encargada de los préstamos.

—De hecho— David se acercó a la mujer y le extendió los documentos —Yui me pidió que le ent-

Antes de poder terminar la frase, los papeles habían desaparecido de su mano y eran leídos rápidamente por la bibliotecaria.

— ¡AL FIN LLEGAN!— dijo —No sabe cuántos problemas hemos tenido para conseguir esto, las entregas para el Ichihanaransai se volvieron locas porque la repartidora fue afectada por una explosión de rayos o algo así, necesitábamos esto para ponerlas en orden y hacer el pedido otra vez. Muchas gracias, déjame invitarte algo de té.

Sin poder argumentar nada, David fue llevado a una pequeña sala de estar detrás de la recepción, mientras que la mujer balbuceaba cosas sobre mensajes, envíos y entregas. El hombre término sentado en una silla, bebiendo té verde y comiendo galletas de arroz, esperando a que la bibliotecaria volviera, antes de siquiera saber que había pasado.

—*sigh* Por fin— luego de unos minutos, la mujer entro con una cara mucho más relajada que antes, ahí David noto que era algo más alta que Yui, aunque aún más pequeña que él —Muchísimas gracias, nos salvaste, dime ¿Cómo supiste qué necesitábamos los documentos?

—De hecho— comenzó una vez más —Yui me pidió que los entregara, se tropezó conmigo de camino a aquí y se lastimo, la ayude a llegar al doctor que está aquí cerca y lo traje.

— ¿Ella está bien?

—Eso creo, parece que solo se torció el tobillo, pero no podía caminar.

—Al menos no es grave, pero— la mujer se sentó frente a David —Se lastimo Justo cuando estamos cortos de personal.

Ahí estaba su oportunidad.

—Si les falta personal podrían contratarme, estaba buscando empleo de cualquier modo.

—Mmm… dime ¿你是新的城市? ( Nǐ shì xīn de chéngshì?)*

—這是正確的,小姐 (Zhè shì zhèngquè de, xiǎojiě) **

—Vaya, nunca nadie había respondido cuando hablaba en chino.

— ¿Por qué fue eso?

—Una prueba, es raro que alguien pida un trabajo en una biblioteca solo porque busca un empleo.

—Bueno, la verdad es que soy nuevo en la ciudad, llegue ayer, justo salí a ver los alrededores de mi casa cuando me topé con Yui, además siempre me ha interesado la cultura, en mis muchos viajes he aprendido mucho, entre eso chino, claro, así que realmente me interesaría tener un empleo aquí, no es como si me fascinaran los niños, pero los tolero.

La mujer quedó impresionada, ella era bastante desconfiada cuando alguien hacia algo "demasiado conveniente", como lo que David, además de poder leer bastante a las personas, y aun así no sintió ni una pisca de mentira o mala intención en su explicación, lo que ella no sabía era que él, como mentiroso, superaba en varios niveles a todos los que ella conocía.

—Bueno— se volteó y saco unos papeles de un cajón— primero tienes que llenar estas formas.

—Creí que mis datos se subían al sistema de habitantes en cuanto me registraba.

—Je, chico listo.

La mujer volvió a voltear y saca ahora una pequeña laptop de otro cajón.

—Bien, cual era tu nombre— dijo algo desinteresado, dando un ruidoso sorbo a su té.

—David Rice.

Una vez que los datos de David, la recepcionista no despego la taza de sus labios, dando ligeros tragos mientras leía, todo era normal hasta que llego a cierto apartado que llamo su atención.

Nombre: David Rice.

Edad: 41 años.

Fecha de nacimiento: 27 de octubre de XXXX

Nacionalidad: Estadounidense.

Estado: Residente.

Llego: 15 de septiembre de 20XX

Categoría: Gemstone/Jumper

Habilidad: Jumper

Nivel: -

No era raro ver jóvenes con habilidades paranormales en esa ciudad, prácticamente todo estudiante tenía alguna, lo raro era ver un adulto esper, que además sea un gemestone con una habilidad de la cual nunca había escuchado y tuviera ese raro apartado en su ficha ¿Por qué su habilidad estaba como una segunda categoría?

—Oh, así que eres un esper.

— ¿Un qué?

—Ya sabes, que tienes una habilidad paranormal.

— ¡Ah! Eso, pues…es complicado. Mierda, no sabía que habían puesto en mis datos.

—Y que hace tu habilidad.

—Pues es como tele trasportación, pero es algo diferente.

—Muéstrame— si algo la caracterizaba era su curiosidad.

—*sigh*Ok.

En un parpadeo David desapareció, la mujer vio el sitio donde estaba David por un instante, para luego ser sorprendida por una mano que la toco en el hombre.

—Estoy detrás de ti.

— ¡AH! ¡Me asustaste!

—Te dije que me tele trasportaba ¿no?

— ¿Y que lo hace diferente?

—Pues hay muchas cosas, la naturaleza del poder, como funciona, el cómo afecta el espacio, esas cosas. Para ponerlo fácil, yo puedo transportarme en una distancia mayor al de un teleporter común, pero no puedo transportar objetos solos ni puedo ensartar un objeto en otro.

—Oooh ¿Y porque no tienes un nivel establecido?

—Tal vez por falta de pruebas, no sé.

—Bueno, no creo que haya algún problema con que trabajes aquí, solo tengo que revisar tus logros académicos y todo est… espera… esto ¿es correcto?

— ¿Qué?

— ¿T-tienes…todos estos t-titulos?

El tipo no bromeaba cuando dijo que había viajado por el mundo, tenía estudios en las más prestigiosas escuelas, además de un doctorado en física de partículas.

—Veo que has estudiado mucho.

—En su mayoría para entender mi poder.

—Bien… estas contratado.

— ¿Tan rápido? ok, ahora ¿Me puedes decir tu nombre?

—Claro, soy Kaede Haruno, la Bibliotecaria en jefe, será un placer trabajar contigo Jumper-san.

—Solo llámame David ¿Cuándo empiezo?

—Jeje… ¡Justo ahora!

— ¡¿Qué?!


La semana había sido muy pesada para Saten Ruiko, sus profesores habían tomado como excusa el "descanso" del festival para dejar una montaña de deberes, el peor enemigo de la chica. Se había desvelado tanto que se quedaba dormida en clase, perdiéndose de los temas que enseñaban, lo que provocaba que tuviera que trasnochar nuevamente, estudiando, era un círculo vicioso, afortunadamente convenció a sus amigas de hacer una reunión para estudiar, y como todas sus anteriores reuniones habían terminado con ellas riendo de cualquier tontería, sin estudiar nada, hizo especial énfasis en reunirse en una biblioteca, y que mejor que una en el School Garden, ahí encontraría lo que necesitara de inmediato, sí, ese era el mejor lugar, lo único malo era que sus amigas Kuroko y Uiharu tuvieron que cancelar en el último segundo por trabajo del judgement.

Ahora se encontraba sola, caminando hacia la biblioteca, esperando encontrar a Misaka en cualquier momento.

— ¡Saten-san!

La chica fue sacada de sus pensamientos por la voz de su amiga.

—Misaka-san ¿Cómo has estado?

—Bien, gracias ¿Estas lista para estudiar Saten-san? — dijo Kuroko.

—Por supuesto, estoy a en sus manos, Mikoto-sensei— Riuko se había inclinado en señal de petición.

La reacción de la chica fue una sonora risa y un "si me dices sensei no tendré piedad", para luego entrar a la biblioteca. Apenas pasaron la puerta notaron que el ambiente estaba mucho más relajado de lo que debería estar en un recinto como ese.

—Bienvenidas—saludo la bibliotecaria desde su escritorio. Las chicas notaron que traía una férula.

—Perdón por la intromisión— respondió Mikoto —Disculpe que pregunte pero ¿Qué le paso?

—Solo fue una mala caída, nada grave.

—Me alegro, espero que se mejore pronto— intervino Saten para luego pasar.

El duo pudo notar que los distintos empleados de la biblioteca hablaban entre sí en susurros, todos viendo a un sitio, cuando se fijaron en el sitio lograron ver a un hombre mayor, vistiendo una gabardina negra, una camisa gris, unos pantalones de mezclilla y un par de botas militares, cargando dos grandes cajas (una sobre otra), y llevarlas como si nada de un sitio a otro.

Otro empleado— pensaron las chicas, hasta que Saten se dio cuenta de algo.

—Oye, lo más seguro es que esas cajas estén llenas de libros ¿no?

Con ese simple comentario ambas comprendieron el por qué los murmullos, ese sujeto era estúpidamente fuerte…

Pero no era momento de admirar la fuerza de un hombre (que mal sonaba eso), estaban ahí para estudiar. Rápidamente Saten encontró una mesa libre, dejo sus cosas, fue a las librerías a tomar un libro de ejercicios matemáticos de su grado, especialmente integrales, se sentó, respiro profundamente, lo abrió… y no entendió nada. Luego de 10 minutos de rascarse el cerebro, se tragó su orgullo y volteó a preguntar.

—Misaka-san, entiendes esto.

— ¿Mmm? Bien, déjame ver.

Mikoto era, sin duda, la más inteligente de su grupo de amigas, una prodigio en su clase, con una habilidad que necesitaba miles de cálculos minuciosos en pocos segundos…y aun así no supo que hacer.

Las chicas estaban confundidas ¿Cómo era que un solo problema había puesto en jaque a 2 estudiantes de la ciudad más avanzada en el mundo? Estaban a punto de pasar a otro problema cuando escucharon algo.

—Eso se resuelve derivando bajo el signo integral.

Ambas voltearon, estaban tan concentradas intentando resolver ese problema que no notaron que el hombre de hace rato se había acercado, llevaba consigo unos cuantos libros de matemáticas, seguramente para acomodarlos en los estantes.

— ¿D-disculpe?— pregunto Saten, nunca había escuchado de algo así.

—Sí, también lo llaman "el truco de Feynman", es algo bastante avanzado, así que no me sorprende que no pudieran hacerlo.

Las chicas se vieron entre si unos segundos, como si discutieran en sus mentes, y entonces Saten hablo de nuevo.

— ¿P-podría enseñarnos?

—Claro.

Al instante, David tomo un lápiz y comenzó a escribir en un cuaderno que Misaka le había alcanzado. Unos minutos después, ambas habían aprendido a la perfección el procedimiento, era increíble la facilidad con la que el hombre explicaba las cosas.

—Pero esto no les servirá de nada.

— ¿Eh?

—Esto solo se ve en posgrados y niveles muy avanzados, no sé porque está en un libro para secundaria, creo que…— revisó los libros que llevaba —esto se acomoda más a lo que buscan.

Y en efecto, el libro que Ruiko había tomado, por alguna razón, y aunque decía ser de su grado, era demasiado avanzado incluso para Mikoto, siendo en libro proporcionado por David perfecto para ellas.

—Muchas gracias señor— Misaka se monstro agradecida.

—Me salvo la vida.

—No se preocupen, estoy aquí para lo que necesiten.

Desde la distancia, en la recepción de la biblioteca, Yui y Kaede observaban a David hablar con las chicas.

—Realmente es nuevo en la ciudad, ni siquiera reconoce a una nivel 5. Aun me sorprende que sea un Gemstone.

—Sí, pero ¿sabías que tiene un doctorado?

— ¿En qué?

—Física de partículas, tu novio es todo un cerebrito.

—E-él no es mi-mi-mi n-n-n-no-novi-

—Jajaja, tranquila, solo es una broma.

—No bromee con eso, por favor.


La jornada había sido muy pesada en para la rama 177 del judgement, horas de trabajo que no dieron resultados, de alguna manera, el agresor no había dejado rastros que seguir, pistas que vincular, ni siquiera podían identificar al atacante pues tampoco lo captaron las cámaras de seguridad, Konori y Kuroko ya habían revisado todos los documentos relacionados con la investigación, además de visitar y revisar todos los laboratorios atacados. Cuando ambas volvían del último laboratorio ya eran pasadas la 6 de la tarde. Con las esperanzas por los suelos de lograr resolver ese caso entraron en la sala, notando que Uiharu se encontraba realmente concentrada, revisando la pantalla de su computador mientras sus dedos tecleaban rápidamente.

— ¿Encontraste algo Uiharu?

—Oh sí, miren esto— las recién llegadas se acercaron a la pantalla, logrando ver imágenes de las fachadas de los edificios atacados desde distintos ángulos, con algunas personas en ellas.

—Acabamos de volver de ahí Uiharu-san— Kuroko se encontraba irritable.

—Pero miren— al presionar un botón, todas las imágenes comenzaron a moverse, reproduciendo varios videos, permitiendo que las figuras dentro recuperaran la vida.

Luego de unos segundos los videos se detuvieron.

— ¿Lo vieron?

— ¿Qué?

Una vez más, las grabaciones comenzaron a reproducirse, pero ahora mostrando un cuadro sobre una de las figuras, un hombre alto vestido con un conjunto negro.

—Son videos de cámaras cercanas a los laboratorios y, en la semana de los ataques, el mismo hombre paso frente a los sitios ¿no es sospechoso?

En ese momento, los ojos de las chicas se iluminaron, por fin tenían una pista que seguir para encontrar al culpable.

— ¡Eres genial Uiharu-san!

—Jeje, no es para tanto~— se veía notoriamente feliz por el alago.

—Puedes encontrarlo— pregunto Konori.

—No se ve su rostro en ninguna grabación, pero puedo modificar un poco el programa de reconocimiento para que busque gente con la misma complexión, luego solo sería cosa de averiguar donde estuvieron esos días.

— ¡HAZLO!— ordenaron sus compañeras, antes de que Uiharu se pusiera a trabajar.


No habían pasado ni 30 minutos cuando se habían encontrado 52 coincidencias de hombres con las mismas tallas, y cuyos paraderos eran desconocidos en los días de los ataques.

—Bueno, es un inicio, comiencen a revisar los perfiles.

Luego de una hora habían descartado casi la mitad de los resultados, algunos eran maestros de deportes, así que era normal que estuvieran en los eventos, aunque fuera del alcance de las cámaras, uno de ellos era el guardia de seguridad desaparecido, y otros cuantos eran visitantes que se habían retirado luego del festival.

—Mmm… oigan ¿Qué tal este?— pregunto Kuroko

— ¿Cuál?— se acercó Uiharu, seguida de Konori.

—Miren.

En la pantalla de la chica se veía el expediente de un hombre con apariencia dura y cicatrices en la cara.

—Era un visitante que llego poco antes de que iniciara el daihaseisai, y al terminar el festival pidió su residencia, además parece que tiene muchos estudios en ámbitos parecidos a los que se investigaban en los laboratorios.

—Es cierto…espera ¿Es un Gemstone? ¿Con nivel desconocido?

—Parece sospechoso, veré si puedo encontrarlo.

Tras ingresar la imagen al sistema de reconocimiento, casi inmediatamente lograron hallarlo.

—Está en el School Garden.

—Actualizaron su perfil hace unas horas, parece que consiguió trabajo en una de las bibliotecas.

—Ya veo… ¡Oigan, vean!

Las tres prestaron atención a la pantalla del computador, en ella se veía al sospechoso saliendo de una enorme biblioteca, seguido por dos chicas que le hablaban alegremente, parecían agradecerle por algo.

— ¡¿Onee-sama?!

—También esta Saten-san.

—Que coincidencia, de todas las librerías tenían que ir a esa.

— ¡Tenemos que detenerlo! ¡ESE CERDO VA A VIOLAR A MI ONEE-SAMA!

—Tranquilízate Shirai, no podemos arrestar a alguien solo porque se parece a una persona que paso cerca de todos los sitios atacados, por más sospechosa que esta sea, además, si resulta ser el atacante no creo que sea fácil lidiar con él. Lo primero que haremos será investigar su pasad, aprender quien es y en que consiste su poder.

—Esto, Konori-sempai, su poder no está en el sistema de la ciudad.

— ¿¡Que!? Pero incluso tiene un nombre.

— ¡Yo lo investigare, no permitiré que otro simio se acerque a mi Onee-sama!

— ¡No! es muy resgoso, y si te descubre y resulta no ser el criminal nos meterás en problemas.

—Pero…

— ¡Nada de peros! ahora vayan a descansar, mañana también será un día pesado.

—*sigh* bien.

Pero la chica sentía que esa persona era la culpable, principalmente porque, de alguna manera, se había acercada a su amor, así que, apenas se separó de Uiharu en su camino a casa, decidió apresurar su paso para interceptar al hombre, ella sabía que estaba desofendiendo a Konori, pero su instinto le decía que hacia lo correcto.

Rápidamente llego a la biblioteca, apenas habían pasado mucho tiempo desde que localizaron al sospechoso, no podía estar muy lejos. Luego de buscar algunos minutos pudo localizar al sujeto, caminando tranquilamente en las calles, ella lo siguió cuidadosamente, sin hacer ni el mínimo ruido. Súbitamente, David entro en un callejón, lo que obligo a Kuroko a esconderse detrás de un basurero para poder seguirlo, entonces se escuchó un ruido proviniendo del hombre, él buscó entre su gabardina sacando un grande y tosco teléfono, antes de contestar saco una antena del dispositivo.

¿Un teléfono satelital?

— ¿Qué? Te dije que yo te llamaba… no, aún no consigo un lugar…espera un poco, aun… te digo que aún no es seguro.

Mediante hablaba, las sospechas de Kuroko aumentaban, ese sujeto era el culpable de los ataques, todo en ella se lo decía.

—No puedo hablar mucho… no sé como pero descubrieron quien soy… no, estoy bien, no hicieron nada para echarme… aunque creo que ellos saben que estoy aquí…si, talvez otro de sus arcángeles… adiós, yo te llamo.

¿No lo echaron? ¿Ellos? ¿Arcángeles? ¿De que hablaba este tipo?

Apenas colgó, Kuroko vio como David guardaba el teléfono y comenzaba a hacer estiramientos.

—Oye niña, sal de ahí.

Kuroko no podía creerlo, la habían descubierto, decidió terminar con eso lo más rápido posible, salió de detrás del contenedor y mostro su banda.

— ¡Este es el jud-!

No logro terminar su frase cuando sintió un golpe impactando en su cabeza, haciéndola volar hacia la pared, fue tan fuerte que antes de tocar el suelo ya estaba inconsciente.

—Lo siento, pero no soy mucho de hablar.

Esa noche, Kuroko no llego a su dormitorio.


*¿Eres nuevo en la cuidad?

**Así es, señorita

Sí, le copie la parte de los idiomas a Wonder Woman y sí, le copie lo de la integral a The BigBang Theory, pero era para dejar en claro que David ya no era el imbécil de la película.

Puede que me haya apresurado un poco en escribir el capitulo (no en haberme tardeado poco, sino en no haberlo echo como me hubiera gustado), pero era para llegar mas rápido a las partes con acción. Espero que les guste