Teatro Monokuma
En un escenario oscuro se abre el telón y Monokuma aparece siendo iluminado por un reflector al mismo tiempo que el público aplaude.
"Dicen que el amor al dinero es malo. ¿Por qué?
Si el amor y el dinero deben ir separados, ¿por qué gastar tanto dinero en citas románticas? ¿Por qué gastar tanto dinero en anillos de compromiso? ¿Por qué gastar tanto en una boda? ¿por qué gastar tanto dinero en una luna de miel?
Y también está el amor a nuestros adorables hijos. ¿por qué gastar dinero en su ropa? ¿por qué gastar dinero en su comida? ¿por qué gastar dinero en su educación? Es todo por amor.
Así que no digan que el amor al dinero es malo, porque el amor es dinero. Y por eso los ricos son mucho más amorosos que los pobres"
Se cierra el telón.
Capitulo 1. Armonia Desesperada y Esperanza Quebrada
Vida Diaria (Parte I)
Monokuma se había ido. Quedamos solas las 16 estudiantes secuestradas en un completo silencio. ¿Qué se suponía que hicieramos? Fuimos traidas a la Escuela Cristal y un oso robot nos dijo que debíamos matarnos entre nosotras para poder salir. Rainbow intentó enfrentar a Monokuma, pero por poco la mato una ametralladora en el intento.
Ahora sabíamos que había una ametralladora en el podio del gimnasio, pero no teníamos idea de que otra clase de cosas Monokuma preparó.
Si Sugarcoat no se hubiera dirigido a la puerta, quizás no habríamos reaccionado en un tiempo.
— ¿Sugarcoat a dónde vas? — corrí con ella. Se detuvo, pero no se molestó en mirarme.
— Voy a recorrer la escuela.
— Es peligroso, no sabemos si Monokuma puso más trampas. Es mejor quedarnos juntas.
— Si ese oso quiere que juguemos su juego no nos va a matar mientras le sigamos la corriente. Además… — giró la cabeza para verme. Era una mirada seria y fastidiada — No me interesa perder el tiempo aquí con ustedes. Yo tengo cosas que hacer.
Sin decir más salió del gimnasio. Pude haberle insistido más, pero dudo que alguna vez yo pueda hacerla cambiar de parecer en algo.
Sugarcoat no fue la única con intenciones de salir. La chica de nombre Adagio también se empezó a marchar.
— Así que para salir de aquí debo matar a alguien más y no ser descubierta, y eso mataría a todas las demás — Adagio nos volteó a ver. Creo que su mirada se enfocó en Sunset, quien también la veía con enojo. Vi como Adagio ponía una sonrisa maliciosa que solo enojaba más a mis amigas — Lo pensaré.
Sin decir más se marchó del gimnasio. Vi que mis amigas empezaron a hablar y fui con ellas.
— No podemos dejarla sola, ¿quién sabe que podría hacer? — habló Rarity.
— No vi su collar, sin él no puede hacer nada — dijo Sunset.
— Obvio. Lo destruimos ¿recuerdas? Eso le judío la voz — dijo Rainbow Dash.
— Pero ahora su voz esta normal, ¿y si se recuperó? — preguntó Applejack
— De nada le sirve sin su collar — Sunset se llevó la mano a su cuello donde no había nada — Aunque nosotras estamos igual. Miren, por ahora debemos preocuparnos por salir de aquí. Quizás deberíamos explorar la escuela y buscar una salida. Quizás Monokuma pasó por alto alguna salida.
— Podría ser peligroso.
— Lo sé Applejack, pero es mejor que quedarnos aquí — me volteó a ver a mi — ¿Tu qué piensas Twilight?
La pregunta de Sunset me tomó un poco por sorpresa, aún seguía pensando en Sugarcoat y Adagio que se marcharon por su cuenta.
— Hmmm. Quizás si sea mejor que quedarnos aquí, pero no deberíamos ir solas.
Mis amigas lo pensaron un poco hasta que Rainbow Dash habló.
— De todas formas, no podemos dejar a Fluttershy aquí — volteamos a ver a Fluttershy quien se había desmayado por el susto de la ametralladora que uso Monokuma – Hay que buscar algún lugar para que se recupere.
— La escuela tiene enfermería, podemos llevarla allí.
— Hmmm— Rainbow sacó su manual electrónico y consulto el mapa para ubicar la enfermería – Ya la vi. Yo la llevaré, ustedes recorran la escuela.
Rainbow fue con Fluttershy y la levantó en sus brazos con facilidad, sin duda es toda una atleta.
— ¿Segura que no quieres ayuda? – le ofreció Applejack.
— Nah. Puedo sola. Pasó lo mismo cuando la convencí de ver Cementerio de Mascotas. ¿Tendremos algún lugar para juntarnos?
— Buena pregunta – respondió Sunset – Aquí no es un buen lugar sabiendo que esa ametralladora está aquí – Sunset saco su manual y consultó el mapa – Hay una cafetería, juntémonos allí en un par de horas.
— Entendido. Suerte chicas.
Rainbow se marchó del gimnasio. Tras eso yo y mis amigas fuimos con las demás chicas y les explicamos el plan. Necesitaríamos toda la ayuda posible para recorrer bien el lugar.
— ¡La gran y poderosa Trixie no será contenida! ¡Encontraré la salida y hare un gran acto de desaparición ante ese estúpido oso!
Trixie arrojó una bomba de humo al suelo y todas tosimos. Cuando el humo se disipo pudimos ver a su usuaria corriendo a la salida del gimnasio.
— ¡Trixie no es bueno que vayamos solas! – le grité, pero no me escucho, o me ignoro. Solo se marchó.
— ¡Yo me voy! – exclamó Photo Finish — ¡Debo apreciar toda la jaula en la que estamos!
Y en un instante Photo Finish se fue corriendo del gimnasio. No me moleste en tratar de detenerla, fue demasiado rápida.
— El resto si deberíamos ir en parejas – les dije a todas esperando que nadie más se fuera por su cuenta.
— Muy bien, Bon Bon y yo iremos juntas – dijo Lyra parándose al lado de su amiga.
— Siempre – respondió Bon Bon sonriendo.
— Bien— miré al resto – Vinyl y Octavia, ¿ustedes también irán juntas?
— ¿¡Que insinúas con eso!? – me reclamó Octavia.
— Yo…
— Solo porque entramos juntas a este gimnasio no significa nada. No deberías emparejarme con ella sin saber nada de mí – Octavia me regañaba seriamente, y no sé por qué, pero su acento británico hacía que su regaño doliera más.
— Twilight eso no fue muy grosero de ti – me dijo Pinkie con decepción – No esperaba que fueras como esa gente rara en el internet.
— ¿Que? Pero… ¿Huh?
No entendía que había hecho, pero de alguna forma hice algo malo. Aun no se todo sobre relaciones sociales, pero hasta yo pienso que esto es injusto. Quise reclamar, pero Sunset habló primero.
— ¿Entonces con quien quieres ir Octavia?
— Hmmm. Señorita Blush, ¿verdad? – dijo viendo a Wallflower.
— ¿Sí?
— ¿Le molestaría acompañarme a recorrer esta escuela?
— Seguro, no veo porque no.
— Muchas gracias.
— Entonces yo pido ir con Vinyl – dijo Pinkie. Voltee a ver a la DJ y ella levantó el pulgar en señal aprobatoria.
— Muy bien – habló Sunset – Rarity y Applejack pueden ir juntas, y Twilight vendrá conmigo. ¿Les parece?
— Bien, querida.
— Suena bien para mí.
Rarity y Applejack aceptaron la sugerencia de Sunset. Por mí también estaba bien.
De esa forma todas nos fuimos a explorar la escuela. Como se esperaba había cámaras y monitores en todas partes. Sabíamos bien que Monokuma nos vigilaba, por eso avanzábamos con cuidado para no ser tomadas por sorpresa por alguna trampa. La escuela seguía tal y como la recordaba, con los mismos casilleros, paredes y pilares con apariencia de cristal. Siempre me sentía sola en estos pasillos, incluso si estaban llenos de gente pues siempre me ignoraban. Pero ahora, incluso si los pasillos están vacíos yo no estoy sola, pues nunca me siento así cuando estoy acompañada de Sunset. Solo me gustaría que estuviéramos en una situación diferente.
Llegamos a unos baños, pero algo que nos sorprendió fue que solo el baño de chicas estaba disponible, mientras que el de chicos tenía un letrero que decía "Fuera de servicio". Tratamos de abrirlo, pero la puerta estaba cerrada. La puerta del baño de chicas si se abrió cuando cuidadosamente giramos su perilla.
— Supongo que no es necesario si solo habemos chicas aquí – comentó Sunset.
— Tiene sentido, pero me preguntó porque es así.
— Quizás el que nos secuestro sea un pervertido como pensamos antes.
— ¡No! ¡No! ¡No! – escuchamos viniendo de atrás.
Nos volteamos y vimos a Monokuma parado a unos metros de nosotras.
— ¿Pero qué…?
— No soy un oso pervertido. No soy como esa gente rara de internet, ya saben, esos a los que les gustan ver cosas eróticas de animales.
No logro comprender a este oso.
— ¿Entonces porque solo hay chicas aquí?
— Upupupu. Obvio, las chicas son más populares, a nadie le interesan los chicos de por aquí.
— ¿Qué?
— Por cierto, ¿Por qué todas andan con tanto cuidado? – preguntó Monokuma cambiando completamente el tema — ¿No pueden ir mas rápido?
— ¿Enserio preguntas eso? – habló Sunset – No queremos que una ametralladora nos sorprenda al abrir una puerta.
— No sabemos que trampas escondiste.
— ¿Trampas? ¿Qué es esto? ¿El juego nonario? No, es el Juego Asesino. Ustedes deben matarse entre ustedes, las trampas arruinarían eso. ¿Oyeron? ¡No hay trampas escondidas!
— ¿¡Y qué hay de la ametralladora en el gimnasio!?
— ¿Esa cosa? Esa es solo para las que rompan las reglas. Bueno, eso era todo lo que tenía que decir. Me despido.
Monokuma se fue caminando por un pasillo, dejando en duda por donde apareció en primer lugar.
— ¿Qué opinas de él Twilight?
— ¿Por qué me preguntas a mí?
— Tu eres la que más sabe de tecnología. ¿Notas algo en él que nos pueda servir?
— Lo siento, pero no. Veo que es un robot muy avanzado, jamás había visto a un robot que se mueva de forma tan fluida como él.
— ¿Crees que alguien lo controle a distancia?
— Lo más seguro es que sí, aunque podría ser una inteligencia artificial y la persona que lo puso aquí solo observa.
— Entiendo. Quien nos haya puesto aquí debe tener muchos recursos para construir un robot tan avanzado como dices.
Como especulaciones no nos llevarían a ningún lado decidimos seguir nuestro camino. La Escuela Cristal era una escuela muy grande, con cuatro pisos de altura, cada uno con diferentes instalaciones y laboratorios. Sería algo difícil de explorar a fondo, pero Sunset y yo vimos algo que reduciría el espacio que exploraríamos. Cuando fuimos a unas escaleras para subir al segundo piso, vimos que estas estaban bloqueadas por una pared de rejas.
No éramos las únicas allí, vimos a Sugarcoat parada frente a la reja. Se veía molesta, como si de verdad quisiera ir al segundo piso.
— ¿Sugarcoat? – la llamó. Ella se volteó y se rodó de ojos al verme. Se empezó a marchar — ¡Espera! ¿Había algo que querías hacer en el segundo piso?
— No tengo que decirte nada Twilight Sparkle.
— Pero Sugarcoat…
— Déjala Twilight – interviene Sunset – No vale la pena, no nos dirá nada.
— Que observadora – dijo Sugarcoat antes de marcharse del lugar.
— Sugarcoat… — solté un suspiro y volteé a ver la reja bloqueando las escaleras – Esto significa que no podemos subir.
Sunset trato de mover la reja, pero esta no se levantó en absoluto.
— Parece que no. ¿Qué habrá arriba que Monokuma no quiere que veamos?
— ¿Una salida?
— Es posible.
No podíamos obtener nada aquí. Supongo que tendríamos que conformarnos con el primer piso. Eso reducía nuestra esperanza de encontrar una salida, pero no íbamos a rendirnos aún.
Llegamos a la enfermería. Decidimos entrar para ver cómo estaban Rainbow Dash y Fluttershy. Abrimos la puerta con cautela y adentro vimos a Fluttershy acostada sobre una cama y a Rainbow Dash sentada en una silla tomando su mano preocupada.
— Rainbow – llamó Sunset.
— Hola chicas – Rainbow se levantó y acercó a nosotras sin mucho ánimo.
— Como esta Fluttershy.
— Sigue inconsciente, pero al menos está bien — Rainbow se llevó una mano tras la nuca y se rascó — Siempre hago que se preocupe. Soy un desastre.
— Lo bueno es que no resultaste herida — le digo.
— Si... Ese estúpido oso por poco me mata – soltó un suspiro – Como sea, ¿Qué hacen aquí?
— Vinimos a ver como estaban, y de paso ver que había en la enfermería.
— Claro, yo ni le puse atención al lugar.
— ¿Ya habías estado aquí Twilight? – me preguntó Sunset.
— No. Nunca me enferme cuando estaba en esta escuela.
— Ya veo, entonces veamos que hay aquí.
Sunset y yo le dimos un vistazo a la enfermería. Como se esperaba de cualquier enfermería, encontramos varios objetos para tratar a los estudiantes como vendajes y algodones. Había una gran cantidad de medicinas, de hecho, era impresionante todas las medicinas que tenían. Yo he leído algo sobre farmacología y sé que las medicinas que tienen aquí eran bastante costosas, y de gran calidad. Antialérgicos, analgésicos, desinfectantes, laxantes, relajantes musculares; tenían de todo.
— Es de esperarse de una escuela tan rica – comentó Sunset.
Las medicinas no eran lo único que había. En el suelo vimos un pequeño refrigerador. Adentro vimos varios paquetes plásticos con una sustancia rosada que reconocimos. Era sangre. Cada paquete de sangre estaba etiquetado con una letra para su tipo. Había paquetes para todos los tipos.
— La escuela si está preparada para todo – les dije a mis amigas. Aunque hay algo que no entiendo. ¿Por qué Monokuma dejo todo esto aquí?
— Quizás no quiere que muramos de alguna enfermedad – me respondió Sunset.
— ¿Por qué ese tonto oso querría eso? — preguntó Rainbow con enojo.
— Para que juguemos su juego. Hace poco dijo que no hay trampas escondidas y que somos nosotras las que debemos matar a las demás. Supongo que quiere que las jugadoras de su juego estén saludables.
— Maldito oso.
— No creo que encontremos nada aquí. Twilight, mejor sigamos buscando en otra parte.
— Muy bien. ¿No quieres venir Rainbow?
— No puedo. Me quedare aquí hasta que Fluttershy despierte, sería peligroso dejarla sola.
— ¿Por qué lo dices?
— El oso quiere que nos matemos entre nosotras. Alguien podría venir y hacerle algo.
— Se bien lo que dijo Monokuma, pero no creo que nadie aquí mataría.
— Se me ocurre alguien que sí.
— Adagio — dijo Sunset.
— Exacto. ¿Sabes dónde está?
Esa era la última chica que apareció en el gimnasio, la que todas mis amigas se alteraron al ver. ¿Ella enserio era capaz de matar?
— Debe estar recorriendo la escuela con el resto. Aunque no me preocuparía por ella ahora.
— ¿Por qué no? ¿Crees que no mataría a nadie?
— No es eso. Monokuma dijo que la Manchada no debe ser descubierta para ganar, así que no creo que solo vaya y apuñale a alguien así como así.
— Supongo que tienes razón – Rainbow acepto el razonamiento de Sunset.
— Cuando Fluttershy despierte vayan a la cafetería.
— Seguro.
Nos despedimos de Rainbow y salimos de la enfermería. Mientras avanzábamos mi curiosidad no podía contenerse más y tenía que saber qué era lo que pasaba con esa chica Adagio.
— ¿Sunset?
— ¿Sí?
— ¿Quién es Adagio Dazzle? Antes se alteraron cuando apareció. ¿Qué pasó entre ustedes?
— Hmmm— Sunset se detuvo y yo hice lo mismo — Bueno, no es ningún secreto. ¿Recuerdas que te conté de unas sirenas que enfrentamos antes de que te transfirieras?
— Si... — dije insegura. Era verdad que me había contado de eso, pero no comprendí mucho a lo que se refería.
— Ella es una de esas sirenas. Es más, es su líder.
— Espera, ¿entonces viene de Equestria?
— Sí. La leyenda es que las sirenas fueron desterradas a otro mundo por un poderoso hechicero. Ese otro mundo resulto ser este.
— ¿Es peligrosa?
— Mucho. Cuando cantaban podían hacer que los que las escucharan empezaran a discutir. Se alimentaban de las emociones negativas generaban y aumentaban su poder. A su máximo podían incluso controlar mentes. Ella y las otras dos hipnotizaron a toda la escuela. Las demás y yo logramos detenerlas y destruir las joyas que les daban sus poderes. Eso también le daño su voz.
— Su voz se escuchaba normal.
— Lo sé y eso me preocupa. Pero no trae su collar, y Monokuma nos quitó la magia a todas, así que no creo que él quiera que ella hipnotice a las demás. Aun así, mantente alejada de ella Twilight, es peligrosa.
— Ok. Sí tú lo dices confío en eso.
— Gracias.
Un par de horas pasaron y seguimos explorando una parte del primer piso, pero solo fueron salones de clase. A donde fuéramos las ventanas estaban bloqueadas por placas metálicas y había cámaras vigilándonos.
Decidimos ir a la cafetería como habíamos acordado con las demás. Para nuestra sorpresa fuimos las ultimas en llegar. La cafetería era un lugar espacioso con varias mesas con jarrones con flores en el centro. Nunca fui mucho de entrar aquí, siempre comía en mi laboratorio en un piso superior. Quizás el lugar se vería mejor sin las placas metálicas que evitaban que luz natural entrara del techo.
Todas las demás estaban sentadas en una gran mesa, excepto Sugarcoat y Adagio Dazzle quienes estaban en sus propias mesas. Les diría algo, pero Sugarcoat no querría y luego de lo que descubrí sobre Adagio mejor me quedo alejada de ella.
— Llegan tarde – nos reclamó Bon Bon.
— Relájate Bon Bon, ni que estemos contra el reloj – dijo Lyra defendiéndonos.
— Pueden sentarse aquí – dijo Applejack señalando dos lugares vacíos en la mesa entre ella y Fluttershy, quien ya estaba despierta.
Fuimos y nos sentamos.
— Fluttershy, ¿ya estás mejor?
— Sí, perdón por preocuparlas. Rainbow me explicó que estuvieron recorriendo la escuela, lamento no haber podido ayudar.
— No te preocupes, lo importante es que estás bien.
Tras eso todas empezaron a mencionar lo que habían encontrado.
— Bon Bon y yo descubrimos un laboratorio de computación – dijo Lyra.
— ¿Podemos usarlas para pedir ayuda? – preguntó Octavia.
— No – contestó Bon Bon con seriedad – Las computadoras funcionan, pero no están conectadas a internet.
Veo al techo, a la placa de metal cubriendo un tragaluz.
— Si la escuela esta sellada quizás ninguna señal pueda salir o entrar.
Un momento, si eso era verdad entonces no era posible que alguien controlara a Monokuma a control remoto desde fuera de la escuela. Aunque con toda la tecnología que nuestro secuestrador tiene no me sorprendería que descubriera una salida a ese predicamento. Decidí mejor quédame mis especulaciones para mí misma por ahora.
— Trixie fue a la entrada de la escuela – habló la ilusionista – La estúpida puerta es impenetrable. No pude hacer un acto de desaparición hacia afuera.
Nadie comentó al respecto sobre eso.
— ¡Yo estuve en todos lados! – exclamó Photo Finish — Esta escuela es una obra de arte, y el trabajo duro de cerrarla al mundo exterior es más majestuoso. Esta es la obra de todo un profesional.
También decidimos ignorar las palabras que hablaban bien de la persona que nos trajo aquí.
— Vinyl y yo vinimos aquí a la cafetería – habló Pinkie — ¡Es increíble! Hay de todo aquí, vegetales, pan, huevos, carne, ¡y muchos dulces!
Vinyl Scratch, quien solo movía la cabeza mientras oía la música de sus audífonos, levantó un pulgar en aprobación.
— ¿Cuánta comida hay? – le preguntó a Pinkie.
— Mucha. Incluso la comida se reabastecerá cada mañana, así que podemos comer todo lo que queramos.
— Espera, ¿cómo sabes eso? – preguntó Bon Bon.
— Monokuma me lo dijo.
— ¿Que?
— Apareció aquí y me lo dijo. Fue muy amable, casi no parecía un oso psicópata.
— Aunque nos de comida o podemos confiar en él.
— Bon Bon tiene razón Pinkie – dijo Sunset – No olvidemos que casi mato a Rainbow.
— No me lo recuerden – dijo la deportista.
— Si – Pinkie se tranquilizo – Tienes razón, lo siento.
La conversación continuó.
— Sunset y yo vimos que la enfermería está repleta de medicamentos y sangre para transfusiones.
— Si alguna se enferma podemos tratarla.
— No solo eso – continué – Las escaleras al segundo piso están bloqueadas.
— Entonces solo podemos estar en el primer piso – comentó Bon Bon.
— Así es. No sabemos porque, pero no hay nada que podamos hacer para abrir el camino.
— Rarity y yo descubrimos una lavandería – dijo Applejack.
— Aunque no había nada fuera de lo común. Estaba bien equipada como una tintorería, podría limpiar allí mis vestidos.
— ¿Por qué una escuela tiene una lavandería?
— Hay estudiantes residentes – escuchamos hablar a Sugarcoat y la volteamos a ver – La escuela ofrece ese servicio a los estudiantes de otras ciudades que son invitados a estudiar aquí.
— Oh, eso explica los dormitorios – comentó Wallflower.
— ¿Dormitorios? – preguntó Trixie.
— Están preparados para nosotras, hay uno para cada una – dijo Octavia – Wallflower y yo entramos a los nuestros. Parece un hotel de 5 estrellas, hasta hay un baño privado, aunque siguen habiendo cámaras vigilando.
— La cama es muy cómoda – agregó Wallflower – Es mejor que la de mi casa.
— Una cama cómoda no hace mejor un secuestro – dijo Applejack con algo de enojo.
— ¡Es cierto! – exclamó Trixie — ¿¡Esperan que La Gran y Poderosa Trixie duerma aquí!?
— Estoy de acuerdo – dijo Rarity – Por más lindas que sean las habitaciones no sabemos qué puede pasar. Además, seriamos vigiladas mientras dormimos por un extraño.
— Hasta que nos rescaten no tenemos mucha opción – dijo Sunset – Parece ser que ninguna encontró una salida.
Las palabras de Sunset generaron un incómodo silencio en la habitación. Se estaba haciendo tarde y debíamos dormir en algún momento. Incluso si venían a rescatarnos, era lo más seguro que no sería hoy.
— Dejen de quejarse como bebes – volteamos y vimos a Adagio Dazzle – ¿Seremos obligadas a dormir en habitaciones de lujo? ¡Qué horror! – dijo sarcásticamente haciendo que mis amigas pusieran caras de enojo – Con esa actitud no sobrevivirán aquí.
— ¿¡Eso que significa Adagio!? – la desafío Rainbow ante esa aparente amenaza de muerte.
— Interprétenlo como quieran.
Adagio se levantó y se fue de la cafetería. Rainbow no la siguió pues Sunset logró evitar que iniciara una pelea.
— Esa chica tiene razón – dijo Sugarcoat levantándose. Parecía que iba a decir más, pero se marchó tras decir eso. Solo se detuvo un momento para voltearme a ver y luego irse del lugar. No entiendo el porqué de esa mirada tan seria que me lanzo.
— Chicas – habló Sunset – Por favor calmémonos. No pasara mucho hasta que nos encuentren, de eso estoy segura. No hay que perder la esperanza, pero para eso debemos estar juntas.
— Sunset tiene razón – dijo Applejack – Mostrémosle a ese Monokuma que no nos va a intimidar.
Aunque varias de las chicas estaban inseguras, ningún objeto. Supongo que las que se quejaron antes comprendieron que no tenían opción. Yo por mi parte tampoco quería quedarme a dormir en esta escuela, pero realmente no había de otra.
Todas aceptamos nuestra situación y fuimos a los dormitorios en el extremo oeste de la escuela.
Había 16 puertas en total, cada una estaba identificada con un letrero que tenía nuestros nombres y un muy mal dibujo de nuestras caras. No veo el porqué de los dibujos, quizás solo era otra forma de Monokuma para molestarnos. Me despedí de mis amigas y fui a mi habitación.
Tan pronto entre, al lado de la puerta vi una pequeña pizarra blanca que tenía escrito algo con marcador negro.
"Anuncio del director Monokuma: Las puertas de todas las habitaciones están arregladas para protegerlas contra manipulación de cerraduras, así que asegúrate de cuidar tu llave pues son difíciles de hacer. Las habitaciones son completamente a prueba de sonido así que no se preocupen de que los gritos de agonía de otras te despierten. Algunas cosas familiares fueron traídas aquí para tu comodidad, o quizás para usarlas algo más. Sean creativas"
— ¿Cosas familiares?
Vi hacia el interior del cuarto, y noté una estantería con libros, me acerqué pues los libros siempre me dan curiosidad.
— ¿Qué tenemos aquí? ¡Estos libros son míos!
Eran los libros que yo tenía en mi habitación. Libros de física, química, matemáticas, mecánica, y hasta algunas novelas de ficción. Cada uno de esos libros era de mi propiedad. Casi por reflejo fui a revisar el armario y allí vi prendas de vestir que me pertenecía. Playeras, pantalones, zapatos, todo. No solo era la ropa, sino que había cajas en el suelo las cuales contenían las herramientas que uso para construir y mi equipo de química con una hoja de papel con instrucciones que decía "Instrucciones para hacer veneno. Paso 1…"
No seguí leyendo. Rompí el papel en todos los pedazos que pude y los deje caer al suelo furiosa. ¿Esta era la forma de Monokuma para incitarme a matar a alguien? No va a funcionar, jamás haría algo así.
Me tomó un poco calmarme. Lleve mi mano a mi pecho mientras inhalaba profundo y la aleje al mismo tiempo que exhalaba. No podía dejar que Monokuma me hiciera perder la calma.
Ding dong, bing bong
Escuche sonar la campana y de pronto el monitor en la pared de mi habitación se encendió. Monokuma apareció en él.
— Mm, ahem, este es un anuncio de la escuela. Son las 10 PM. Por lo tanto, es oficialmente la Hora Nocturna. Las puertas a la cafetería pronto quedaran cerradas y la entrada a ese punto está estrictamente prohibida. Ok, entonces… dulces sueños a todas. Buenas noches, duerman bien, que no las muerdan las chinches.
Y tras ese anuncio el monitor se apagó. Aún sigo sin poder procesar que ese oso sea quien nos tiene aquí. Se que debe haber un humano detrás de esto, pero ahora la única imagen que tengo de mi secuestrador es Monokuma.
— Al menos no puede molestarme aquí.
— ¡Hola!
— ¡AHHH!
Me volteo rápidamente y veo a Monokuma parado en mi cama.
— ¿Pero qué…? ¿Cómo…? ¿Cómo entraste?
— Con mucho cuidado. Upupupu — dijo con tono juguetón.
Miré a mis alrededores tratando de encontrar por donde pudo haber aparecido, pero no logré encontrar nada.
— ¿Qué es lo que quieres?
— Solo hago una visita a todas mis estudiantes. Dormir en un lugar extraño puede dar miedo, así que quiero que todas mis estudiantes sepan que un fuerte oso siempre estará allí cuando lo necesiten.
¿Esa es su forma de decir que podemos llamarlo cuando queramos?
— ¡Yo no te necesito! — le digo firmemente — ¡Sal de mi cuarto ahora!
Monokuma bajo la cabeza, como su aparentara estar triste.
— Nadie me respeta. Muy bien, a fin que ni quería estar aquí.
Manteniendo la cabeza baja fue hacia la puerta de mi habitación. Dio un salto para quitar el seguro y abrió la puerta con otro salto. Se fue sin decir nada más.
Ya nada podía ser más extraño el día de hoy, y ya estaba cansada de todo esto. Me recosté en mi cama, sin molestarme en cambiar mi ropa. Solo quería descansar un poco.
— Por favor que nos rescaten pronto — dije al aire antes de cerrar los ojos, teniendo la esperanza de que no pasaría mucho hasta que saliéramos de este lugar.
Me quede dormida, teniendo una noche tranquila.
Dia 2
Ding dong, bing bong
— ¡Buenos días chicas! Son las 7 AM y la hora nocturna oficialmente acabó. Hora de levantarse. ¡Demos la bienvenida otro hermoso día!
El anuncio termino y yo abrí los ojos. Normalmente puedo madrugar sin problemas, pero el día de hoy me sentía sin ganas de salir de la cama. Creo que es algo normal cuando estás secuestrada. No hay ninguna regla que diga que debemos levantarnos o salir de la habitación. Aunque no me puedo quedar aquí. No puedo dejar que Monokuma me afecte.
— Tengo que levantarme.
Sali de mi cama, y en un espejo pude ver mi ropa arrugada, algo que ocurre con la ropa que vas a dormir. Fui a mi armario para sacar otra ropa para cambiarme. Lo hice dentro del armario pues no quería que esa cámara en mi habitación me grabara desnuda. Ni siquiera podía ir a bañarme pues también había una cámara allí.
Tras cambiarme de ropa salí de mi habitación y fui a la cafetería a buscar al para comer.
Llegué, pero no la encontré vacía. Escuché ruidos viniendo de la cocina y fui a ver quién era.
Era Applejack. La vi cortando unos vegetales sobre una mesa. Llevaba un delantal, una red para el cabello. Me vio y soltó el cuchillo.
— Buenos días Twilight
— Buenos días Applejack, ¿Qué haces?
— Preparo el desayuno. Alguien tiene que asegurarse que las demás coman bien hasta que nos rescaten.
— ¿No es mucho para ti sola?
— Si te preocupa puedes ayudarme.
— Es que… no soy muy buena en esto.
— No seas ridícula, es fácil, solo has lo que yo te diga.
— Bueno, creo que me vendría bien aprender.
— ¡Así se habla! — dijo pasándome una red para el cabello y un delantal.
Applejack y yo cocinamos el desayuno para las demás. Applejack se encargó de todo lo que tuviera que ver con las máquinas de la cocina, mientras que yo aprendí como cortar vegetales y frutas.
Creo que nos volvimos un poco más cercanas.
Termine de cortar unas manzanas. Me dolían un poco las manos. Applejack por su lado cocinaba unos huevos, pero no se veía con manos cansadas como yo.
— Oye Applejack — solté un leve bostezo — Te vez con bastante energía a pesar de ser tan temprano, ¿Cómo haces eso?
— ¿Temprano? Son las 7 y media, ya es bastante tarde.
— ¿Qué? ¿Cuánto tiempo llevas despierta?
— Hmmm. Creo que me levante a las 5 de la mañana.
— ¿¡Tan temprano!?
— Desde mi punto de vista ustedes se levantan muy tarde — dijo riendo — Quise venir a preparar la comida, pero la cafetería estaba cerrada, así que di una vuelta por la escuela para matar tiempo.
— ¿Pero cómo? ¿Usaste una alarma?
— No, solo me desperté a esa hora. Estoy acostumbrada.
— Oh, ¿lo haces mucho en tu casa?
— Claro. Tengo muchas cosas que hacer. Debo hacer limpieza, preparar la comida, alimentar a los animales, y más. Si no lo hago desde muy temprano no podría llegar a la escuela después de terminar.
— ¿¡Haces todo eso y todavía puedes ir a la escuela!?
Eso es increíble. Ahora que lo recuerdo, ella también tiene un trabajo de medio tiempo en un puesto de jugos de fruta en el centro comercial. Eso solo era más carga encima de todas sus demás obligaciones.
— ¿Cómo puedes hacer todo eso?
— Hmmm, realmente no se bien como, solo lo hago y ya.
— ¿No te cansas de todo eso?
Applejack apago la estufa y se dio la vuelta apoyando la espalda en la estufa apagada. Me miró un momento y luego vio hacia arriba como si pensara en algo.
— A veces sí me canso, pero mi familia me da motivación. Soy feliz de poner de mi parte.
Se bien que Applejack ama mucho a su familia, pero nunca había pensado en lo duro que trabaja por ellos.
— ¿Y qué hay de tus padres? ¿Ellos que hacen?
La sonrisa de Applejack desapareció por una expresión confundida.
— Claro, creo que nunca te lo conté.
— ¿Contarme qué?
— Mis padres murieron cuando era pequeña.
— ¿¡Qué!? Applejack… lo siento… no sabía…
— No importa, eso ya pasó. ¿Qué tal si terminamos aquí antes de que lleguen las demás?
— Muy bien.
Me sentía muy mal por haber tocado ese punto sensible en Applejack. Creo que no la conozco tan bien como debería, a pesar de llevar unos meses en Canterlot High. Debo hacer algo para arreglar eso, pero por ahora mejor acabo lo que estoy haciendo aquí.
Terminamos de preparar todo en la cocina y lo llevamos a la cafetería sirviendo todo en una mesa como si fuera un buffet del que todas podían agarrar.
No pasó mucho para que las demás empezaran a llegar, aunque no al mismo tiempo pues todas tenían su propio horario para despertarse. Todas las que fueron llegando se sirvieron el desayuno y nos sentamos todas en una gran mesa. Incluso Sugarcoat vino a comer con nosotras, aunque se sentó en una mesa separada a las demás. Parecía un buen momento en comunidad.
— ¡La Gran y Poderosa Trixie aprueba esta comida! — exclamó Trixie — No es fácil de satisfacer a Trixie.
El desayuno que preparamos era bastante normal, aunque supongo que Trixie no perdía una oportunidad de gritar su nombre.
— Muchas gracias por el desayuno señorita Applejack — dijo Octavia tras limpiarse la boca con una servilleta.
Vinyl también comentó a su manera levantando el pulgar.
— No fue nada. Y no me agradezcan solo a mí, Twilight me ayudó.
— No sabía que cocinabas querida — dijo Rarity.
— No lo hago, solo ayudé cortando algunas cosas — respondí apenada.
— La próxima yo también ayudaré — ofreció Pinkie.
— Muchas gracias Pinkie.
Eventualmente llegó Adagio Dazzle, quien nos vio a todas sin decir nada. Solo fue a servirse algo de comer y luego se marchó de la cafetería en silencio.
— ¿Deberíamos hacer algo con ella? — preguntó Rarity refiriéndose a Adagio.
— ¿Cómo qué? ¿Mantenerla atarla en un armario? — respondió Rainbow Dash.
— No tiene sus poderes, así que no hay peligro de control mental — agrego Sunset.
— Pero no se necesitan poderes para matar — dijo Rainbow — Miren, yo podría contra ella, pero muchas aquí no sabrían cómo defenderse. Podría matar a cualquiera mientras duerme.
— Pero las puertas no pueden ser abiertas a la fuerza.
Antes de que la conversación siguiera Lyra y Bon Bon llegaron a la cafetería, eran las ultimas que faltaban.
— Mira Bon Bon prepararon el desayuno — dijo Lyra emocionada corriendo a servirse.
— Lyra espera.
Bon Bon llego con Lyra y la detuvo antes de que se pudiera servir algo.
— Bon Bon, ¿Qué haces? Me muero de hambre.
— Lyra, no puedes solo comer algo en un lugar extraño sin cuidado.
— Ay, no seas paranoica.
Por un momento pareció que Bon Bon iba a insistir, pero se dio cuenta de cómo todas las veíamos y se tranquilizó. Se sirvió de comer igual que Lyra, y se sentó en la mesa con el resto.
— ¿Todo bien chicas? — les preguntó Sunset.
— Si, no pasa nada — respondió Lyra — Gracias por el desayuno.
Seguimos comiendo hasta que se acabó la comida. No sobró nada gracias al gran apetito que podían tener Pinkie y, por lo visto, Vinyl. Cuando acabamos todas nos agradecieron una vez más por la comida a mí y a Applejack.
— ¿Entonces van a preparar la comida todos los días? — preguntó Wallflower. Esa pregunta hizo que un silencio llenara la habitación — ¿Dije algo malo? Oh… lo siento.
Wallflower finalmente comprendió lo que había dicho. No es que dijera nada malo en particular, pero esa pregunta implicaba que estaríamos aquí un tiempo. No sabíamos cuánto tiempo estaríamos encerradas aquí. Solo había pasado un día, pero solo un día secuestradas ya era mucho.
Eventualmente nos marchamos aun sintiendo esa incomodidad. Regresé a mi habitación, y me recosté en mi cama a pensar en nuestra situación. No podía pasar mucho hasta que saliéramos de aquí, la ciudad debía darse cuenta de que una escuela tan importante estaba sellada. Era solo cuestión de tiempo, ¿verdad?
Sali de mi habitación, estar allí no me haría ningún bien. Luego de estar un rato caminando escuche un sonido. Era… música, música de cuerdas, que daba una sensación familiar. La seguí hasta llegar a un salón de clases con la puerta abierta.
Adentro vi a Lyra Heartstrings, sentada sobre el escritorio del profesor tocando su lira. Sonaba mejor que cuando éramos niñas. No fui muy sutil al quedarme parada en la puerta abierta, Lyra me vio y me quedé paralizada. Dejó de tocar.
— Hola Twilight, ¿quieres ser mi audiencia?
No supe que decir, solo asentí con la cabeza. A pesar de que me incomodaba la idea de quedarme sola en una habitación con Lyra, debido a como las abandone a ella y a mis otras amigas de la primaria, acepte entrar y me senté en un escritorio.
Y así pase el rato escuchando a Lyra tocar la lira hasta que ella se detuvo luego de unas canciones.
— Gracias Twilight.
— No… no hay de qué.
— Podrías hacerme un favor, si Bon Bon te pregunta no le digas que estoy aquí.
— ¿Por qué? ¿No quieres estar con ella?
— No es eso. Quiero mucho a Bon Bon, pero puede ser algo sobreprotectora, en especial desde que estamos aquí. Yo necesito mi espacio, supongo que tu comprendes eso, ¿no Twilight?
Esa pregunta me tomó desprevenida. Sabía bien lo que Lyra me quiso decir. Cuando era pequeña yo solía permanecer muy apartada de mis amigas. Incluso cuando me cambié de escuela me fui sin despedirme. Parece que Lyra si recuerda eso, y me ahora se me siento mal.
— Lyra… lo siento… no era la mejor amiga en la primaria. Perdón por no despedirme cuando me fui.
— Descuida — rio un poco lo que me sorprendió — Era de esperarse de ti. Cuando nos enteramos solo nos rodamos de ojos y pensamos "Esa es nuestra Twilight".
— ¿Enserio no se molestaron?
— Quizás un poco, pero lo superamos, aunque creo que a Moon Dancer le dolio más. Faltaba poco para su cumpleaños.
— … — me tardé un poco en responder — ¿Aun sigues en contacto con ellas?
— Claro. Nos escribimos todo el tiempo y a veces las visito en el verano. Cuando salgamos de aquí puedo pasarte sus números.
— Gracias. Me gustaría arreglar las cosas.
— No hay mucho que arreglar. Solo seguiste con tu vida Twilight, yo también lo hice. Si no me hubiera mudado no habría conocido a Bon Bon. Ella es una gran amiga.
— ¿Amiga?
— Si, ¿acaso no crees que seamos amigas?
— No es eso… es que pensé que ustedes…
— ¿Qué nosotras que?
— Pues… nada
— No vengas con "nada". ¿Qué ibas a decir?
— Ah…— miro el reloj en la pared — ¡Mira la hora, ya va a anochecer! ¡Mejor vuelvo a mi cuarto!
Me fui corriendo y regresé a mi habitación. No fue el mejor reencuentro con una amiga del pasado, pero me alegra saber que no me guarda rencor. Y ahora tengo algo que esperar para cuando salga de aquí, arreglar las cosas con mis demás amigas. Prometo que lo hare.
Dia 3
Al día siguiente nos reunimos todas en la cafetería a desayunar. Esta vez la comida fue preparada por Applejack y Pinkie Pie. La influencia de Pinkie en la preparación de la comida se notaba por los cupcakes que había. Sin embargo, a pesar de la dulce comida, las cosas estaban más tensas que ayer.
— ¡Ya me harté! — se quejó Trixie — ¿¡Cuánto tiempo vamos a estar aquí!?
— Ya es el tercer día — dijo Fluttershy con la mirada baja.
— Chicas tranquilas, hay que darle tiempo a la policía — dijo Sunset tratando de aliviar las penas — hay que mantener la calma y permanecer unidas hasta entonces.
— Han pasado 3 días ya — volteamos a ver a Sugarcoat quien estaba sentada en su propia mesa — Los primeros días pudieron ser un fin de semana, pero ahora debe ser un día de escuela. No hay forma en que no se dé cuenta que la escuela esta sellada en un Lunes.
— ¿Estás diciendo que nos rescataran hoy? — preguntó Octavia.
— Yo no dije eso. Si aún seguimos aquí debe ser por una razón. Deberíamos estar preparadas para lo peor. No actúen con optimismo sin fundamentos.
Rainbow golpeo las mesas con sus manos y se puso de pie.
— ¡Escucha cerebrito, solo porque tú seas una amargada no significa que debas contagiar al resto! ¿Qué no quieres que salgamos de aquí?
— Claro que quiero salir de aquí, pero no lo haremos con palabras bonitas
Rainbow y Sugarcoat se miraron seriamente. Creo que las opiniones de todas eran diferentes a la discusión. Yo estaba segura de que nos rescatarían, pero creo que había algunas que estaban de acuerdo con Sugarcoat en que no algo más estaba pasando que evitaba que nos rescataran.
— ¡Hola chicas! ¿Interrumpo algo?
Todas nos volteamos a ver a Monokuma, quien estaba parado en un extremo de la mesa principal. En parte me alegra que algo interrumpiera las cosas antes de que Rainbow se peleara con Sugarcoat; pero, por otro lado, no me alegraba ver a Monokuma de nuevo.
— ¿Qué es lo que quieres? — le preguntó Bon Bon con enojo.
— Estoy muy molesto chicas. Ya es el tercer día y todavía no hay asesinatos. Se que ninguna es una asesina serial, pero estoy muy decepcionado de todas.
— Ni te molestes oso — habló Rainbow sentándose de nuevo y subiendo las piernas en la mesa — No hay forma de que nadie aquí cometa un asesinato.
— No vamos a jugar tu juego — dijo Rarity con firmeza.
— Pero es muy divertido, solo deben darle una oportunidad — dijo Monokuma con un tono que casi parecía de súplica.
— Aquí somos amigas Monokuma — le dije yo — No puedes cambiar eso, no importa que nos encierres.
Mis amigas y yo nos dimos una sonrisa mutua y vimos a Monokuma con una sonrisa confiada, mostrándole que no podía ganar.
— Muy bien. Esperaba que esta vez mis estudiantes actuaran solas, pero supongo que mi responsabilidad como director nunca acaba. Tendré que darles un motivo.
— ¿Motivo?
— Así es. Ya lo verán.
Y así Monokuma se bajó de la mesa, y se fue de la cafetería. Todas estábamos confundidas por eso último que dijo.
Ding dong, bing bong
La campana sonó y un monitor en la pared de la cafetería se encendió.
— Atención. A todas las estudiantes, por favor presentarse en el laboratorio de computación. Les recuerdo que la asistencia es obligatoria según el reglamento.
El monitor se apagó.
— Insolente oso, pudo haber esperado a que acabáramos de comer — se quejó Octavia.
— ¿Vamos a ir? — preguntó Fluttershy.
— No tenemos opción — dijo Sunset.
Salimos de la cafetería y fuimos al laboratorio de computación. Como era de esperarse, había muchas computadoras para uso de los estudiantes de la escuela. Eran computadoras bastante avanzadas, así que estudiantes podían realizar proyectos complicados con ayuda de este equipo. En lo personal yo nunca lo utilice pues tenía mi propio laboratorio en la escuela.
Adagio Dazzle fue la última en llegar. Debió haber escuchado el anuncio en donde sea que estuviera.
— Mas vale que esto sea algo importante — se quejó Adagio.
Ninguna le respondió y ella solo se rodó de ojos.
De pronto la pantalla al frente del salón se encendió.
— Muy bien, ya están todas. Por favor abran el armario en el salón y tomen la memoria USB con su nombre.
Efectivamente había un armario en el laboratorio, uno que tenía equipamiento para las computadoras como teclados de repuesto o monitores adicionales. Pero también vimos cómo había un cajón con 16 Memorias USB, cada una con el nombre de una de nosotras. Tome la que tenía mi nombre
— Todas siéntense frente a la computadora que gusten y vean el video en la memoria.
Todas las computadoras estaban alineadas en filas y al frente del salón había una enorme pantalla apagada. Como Monokuma dijo me senté frente a una y esta se encendió por sí misma. Cuando ya desplego el escritorio, trate de conectarme a internet, pero era como dijeron hace unos días, no había conexión.
Sin más opción puse la memoria en la computadora. Una carpeta se abrió y mostro un archivo de video que decía motivo. Abrí el archivo y me puse unos audífonos que venían como parte del equipo del laboratorio.
El video empezó a reproducirse.
Empezó con una pantalla negra, sobre la que solo se escuchaba la voz de Monokuma.
— Twilight Sparkle, la Inventora Definitiva, una chica genio que renuncio a la Escuela Cristal para tener amigas. Pero, ¿sabían que tiene una familia? ¿Veamos qué es lo que su familia piensa de ella?
De pronto el video mostro a una persona. Era… ¿mi mama? No había duda, era mi mama, Twilight Velvet. Veía a la cámara sonriendo. Normalmente me sentiría feliz de ver a mi madre, pero estas no eran circunstancias normales.
— Claro que estoy orgullosa de mi hija. Pero no importa lo mucho que crezca, para mí siempre será mi pequeña genio. Si estás viendo esto Twilight, quiero que sepas que estoy orgullosa de todo lo que has logrado.
El video hizo un corte y me mostro a mi padre, Night Light.
— Desde que Twilight era pequeña supe que ella lograría grandes cosas. Me alegra mucho ver a mi hija feliz. Se que ella hará del mundo un mejor lugar.
Hubo otro corte y esta vez apareció mi hermano, Shining Armor.
— Twilie es la persona más inteligente que conozco. Admito que a veces me siento un poco celoso, pero soy feliz si ella es feliz. Solo quiero lo mejor para mi Hermana Menor Mejor Amiga Para Siempre.
No sabía que pensar. Esos eran mis padres y mi hermano. No había duda de eso. Todos decían cosas muy lindas de mí que me conmovían. Si el video hubiera acabado allí habría sido un perfecto final. Pero no fue así.
El video hizo un corte y empezó a mostrarme varias imágenes del interior destrozado de una casa. No era solo cualquier casa. ¡Era mi casa! ¿¡Qué significaba esto!? Todo estaba destruido, la cocina, el baño, las habitaciones, todo; con ventanas rotas y puertas derribadas.
— Como ven, Twilight Sparkle tiene una familia muy orgullosa de ella, pero una horrible tragedia llegó a sus vidas poniendo todo de cabeza. ¿Qué tragedia? ¿Están heridos? ¿Están muertos? ¿Qué fue lo que les pasó?
La pantalla se puso negra y unas grandes letras rojas aparecieron.
"BUSCA LAS RESPUESTAS DESPUES DE LA GRADUACION"
Eso decían las letras que aparecieron antes de que el video acabara. Quede sin palabras. ¿Qué fue eso? ¿Por qué mi familia estaba en el video? ¿Cuándo lo grabaron? ¿Y qué pasó con ellos? ¡Tengo que saberlo! ¡Si están en peligro debo ir a ayudarlos!
— ¡No puede ser! – escuché gritar a Trixie.
— ¿¡Que es esto!? – gritó Lyra.
— Esto es falso, ¿verdad? – preguntó Fluttershy casi llorando.
— ¡Tiene que haber más! ¡No puede acabar así! – gritó Pinkie agitando el monitor.
— ¿¡Cómo es esto posible!? – preguntó Rarity alterada.
— ¡Maldito oso! – exclamó Rainbow viendo a Monokuma en la pantalla al frente — ¡QUE RAYOS SIGNIFICA ESTO!
— Puhuhuhu. Es un motivo. Uno clásico, nada le gana a los clásicos. Todo es parte del juego.
— ¿¡Que fue lo que les hiciste!? – gritó Applejack.
— Lo dice el video, descúbrelo después de graduarte.
Las demás chicas estaban entrando en pánico. Sus videos debieron ser tan malos como el mío. No lo resisto más y me paró para gritar a Monokuma.
— ¿¡Por qué haces esto!? – le preguntó sin siquiera tratar de mantener la calma — ¿¡Que es lo que quieres de nosotras!?
— ¿Qué es lo que quiero de ustedes? Eso se los puedo decir. Lo que quiero… — se acercó a la cámara y su ojo rojo brilló – es llenarlas de desesperación. HAHAHAHAHAHAHAHAHA
Mientras la risa de Monokuma llenaba todo el lugar, sentí como mi corazón se llenaba de esa desesperación.
Estudiantes Sobrevivientes: 16
Y aqui esta un nuevo capitulo. Hay algunas cosas que me gustaría explicar.
Alguien en el capitulo pasado me mencionó que la risa de Monokuma es "Upupupu" y no "Puhuhu". La segunda risa es enrealidad la risa de Monokuma en la version en ingles de los videojuegos, mientras que la primera es la japonesa que es usada en el anime y la version japonesa de los juegos. Me gustan las dos risas, asi que quiero usar ambas durante la historia.
Lo que vieron al inicio del capitulo es un Teatro Monokuma. Los que solo conocen el anime probablemente no los conozcan. Son unos segmentos en los juegos al inicio de cada dia donde Monokuma comparte algo de su filosofía cínica al espectador. Tengo la intención de escribir uno para el inicio de cada capitulo.
Otra cosa exclusiva de los juegos son los Eventos de Tiempo Libre. Son momentos de los juegos donde eres libre de buscar a tus compañeros y pasar tiempo con ellos para conocerlos mejor. Puedo entender porque quedaron fuera del anime, pues son completamente opcionales y cada jugador experimenta los que quiere. Aunque planeo implementarlos a mi historia de forma que combinen con la trama.
Ahora que Monokuma dio un motivo a las estudiantes, solo puede pasar una cosa xD.
¿Qué les parecio?
Bye bye
