Capitulo 2: Se Avecina Tragedias
[Sueño]
Esa noche, Mitchell tuvo pesadillas. Pesadillas, que ni el mismo pudo haber descrito. Y no solo era la misma pesadilla que pareciera que se repitiera por siempre o en donde caminas o corres por callejones largos y no te puedes escapar sino que era una serie de sueños malos que, viéndolo desde otro punto, parecían mas visiones que sueños. En uno de ellos, el se veía atrapado en una jaula gigante que estaba hecha de hielo, y que lo que parecía ser un vikingo estaba caminando hacia el con hacha en mano. Otro, en el que el estaba corriendo por unos oscuros pasillos llenos de una neblina verde, y que desesperadamente corría hacia un ascensor gigante, pero este había sido derrumbado por lo que parecía ser un monstruo peludo y con garras enormes y tanques llenos de un liquido verde en su espalda. Y otro, en el que escapaba de dos seres místicos, uno blanco y otro negro, y usaban mascaras para ocultar sus rostros. Esto y otras cosas mas bailaban y aterrorizaban su mente en su profundo sueño. Justo cuando pensó que otra pesadilla mas iba a invadirlo, sintió que alguien movía su cuerpo con tal fuerza que lo hizo caer de su cama.
[Jandelle - 7:00 A.M.]
"Mitch? Despierta hermano!" Sabah dijo en un tono asustada al ver a su hermano en un estado terrible.
Mitchell estaba sudando y su cuerpo temblaba. Tuvo que abrir sus ojos una y otra vez para recobrar la razón, pero después de unos momentos, logro tranquilizarse. Tomo una gran bocanada de aire mientras su hermana lo miraba con preocupación y susto.
"E-Estas bien?" Sabah pregunto mientras su hermano se levantaba lentamente.
"Si, tranquila. Solo una pesadilla..." Mitchell dijo mientras se estiraba una y otra vez.
Tal parece que solo fue un mal momento para el, y todo parecía indicar que se encontraba bien otra vez. Esto alivio un poco a su hermana.
"Mal sueño? Debió ser un terrible sueño!" Sabah le dijo mientras su hermano cogía su chaleco, "Que soñaste?"
"Uhh... mejor te lo cuento cuando regrese del trabajo..." Mitchell le respondió mientras se ponía sus zapatos y demás prendas antes de irse a trabajar.
Después de eso, fue inmediatamente a la cocina, y vio la caja el cual estaba su `obra maestra´ en el que estuvo trabajando toda la noche. Cogió la caja y luego miro a su hermana.
"Bien, ya sabes cuales son los planes de hoy," dijo Mitchell, "Mientras yo trabaje, quiero que tu hagas los quehaceres de la casa. Y me refiero a todos,"
"Todos?" pregunto angustiada su hermana.
"Exacto, todos. Y no quiero discutir sobre esto. Ademas, son nuestras responsabilidades," Mitchell dijo mientras se ponía el saco al hombre, "Yo trabajo mientras tu te quedas aquí, recuerdas?"
Sabah puso una cara de enfado y cruzo sus brazos. Mitchell supo inmediatamente porque lo hice y suspiro.
"No es justo. Tu puedes ir allá afuera y hacer algo productivo mientras que yo me quedo aquí encerrada!" Sabah dijo molesta.
"Uh, escucha hermanita, realmente me gustaría hacer algo por ti, pero eres todavía muy pequeña como para poder trabajar conmigo o en algún otro lugar y..."
"Y que tal de la Escuela de Magia? Yo puedo entrar ahí!" Sabah contesto.
Mitchell trago saliva al escuchar a su hermana. La Escuela de Magia, localizada en Demacia, es un instituto en el cual, como el nombre sugiere, se educan y entrenan a magos prodigiosos y destinados a un gran futuro, el cual es la organización secreta del Circulo de los Iluminadores, un grupo que se encarga de proteger las fronteras de Demacia. Sin embargo, aunque todo esto suene honorable y heroico, esto era algo el cual Mitchell no iba a arriesgar.
"No, de ninguna manera voy a dejar que te inscribas en esa escuela," Mitchell dijo.
Sabah puso una cara de tristeza y decepción, y luego le hizo la misma pregunta a su hermano desde que le menciono la escuela hace 2 años: "Por que no?"
La respuesta era fácil de contestar pero difícil de que Sabah entendiera. No quería arriesgar a su hermana y perderla. El sabia que, si de alguna manera Sabah lograba graduarse de esa escuela de magia, inmediatamente la pondrían en el Ejercito de Demacia y serviría como una hechicera mas, lo cual también significa que ella tendría que morir por la nación. Ademas de eso, Mitchell siempre le mencionaba a Sabah que el no creía que ella tuviera lo que se necesitaba para ser una maga, ya que ella no nació con poderes mágicos y nadie de su familia tuvo dones mágicos. Sin embargo, esto no la desmotivaba.
"Sabah, no te entiendo. Que te hace creer que tu puedes llegar a ser una hechicera? Nuestra familia nunca obtuvo poderes mágicos, que te hace creer que tu los tienes?" Mitchell le pregunto.
Sabah puso una cara molesta y le replico: "Porque la señorita Lux dijo que nunca debería rendirme a hacer lo que yo quiera ser! Por eso!"
Mitchell cerro sus ojos por unos momentos y soltó un suspiro molesto. Se le había olvidado ese detalle...
[Mercado Principal - Flashback]
Hace 2 años atrás, Mitchell y Sabah habían ido al mercado a comprar alimentos y herramientas. Mitchell tenia agarrado a Sabah de su mano y juntos caminaban por el mercado. Sin embargo, cuando Mitchell estaba negociando con un mercader, algo llamo la atención de Sabah, el cual hizo que se separara de su hermano. Apenas Mitchell noto que Sabah se había ido, empezó a buscarla desesperadamente por todo el mercado. Después de unos minutos de búsqueda, Mitchell noto a un grupo grande de niños reunidos en el centro del mercado. Pensando que Sabah estaría allí, fue caminando rápidamente hacia ellos. De pronto, cuando se acerco, el mercado empezó a iluminarse con una luz tan radiante que algunos tuvieron que cerrar sus ojos. Mitchell se cubrió con su brazo hasta que la luz se disipo. Después, corrió hacia aquel fenómeno, esperando que nada malo haya pasado.
Sin embargo, no ocurrió nada de eso. Cuando Mitchell se acerco, noto a una joven con cabellos rubios que estaba inclinada hacia el grupo de niños que la miraban sorprendidos. La joven levanto la mano y de la nada, una esfera de arco iris se formo en la palma de su mano. Los niños y adultos cerca del lugar quedaron impresionados. La joven sonreía mientras miraba a la muchedumbre.
"Quieren ver luces radiantes?" la joven pregunto mientras la esfera explotaba, convirtiéndose en varios copos luminosos que caían encima del publico.
Los niños reían y los adultos aplaudían. En medio del alboroto, Mitchell logro encontrar a Sabah, la cual estaba justo en frente de la joven de cabellos rubios. Como instinto de hermano, quería agarrarla y sacarla de ese lugar antes de que esa hechicera hiciera algo que el consideraría peligroso, pero fue muy tarde cuando Sabah logro captar la atención de ella. La joven se inclino y tomo la mano de Sabah, luego la alzo junto a la suya y sonrió.
"Te enseñare algo hermoso," le dijo la joven mientras rió de forma dulce.
De pronto, y de la mano de Sabah, una pequeña columna de luz apareció, tomando varios colores y posiciones. Sabah quedo impresionada con todo esto, que no quiso que ese momento maravilloso se terminara. La joven sonrió y tomo su otra mano. Las luces se disiparon y Sabah la miro por un momento.
"Recuerda esto pequeña," le dijo la joven hechicera, "No dejes que nada se interponga en tu camino para ser lo que tu quieras ser. Nunca te rindas, y pelea por lo que quieres con honor, valentía, y coraje!"
Sabah sonrió y asintió varias veces con la cabeza. La joven se levanto e iba a hacer otro truco, pero una esgrimista con cabellos rojos y negros apareció detrás de ella y la agarro por su armadura mientras la empujaba hacia atrás.
"Muy bien Luxanna. Tu turno aquí acabo. Ahora vete, el instituto te necesita," le dijo.
"Cielos Fiora, no sabes divertirte verdad? Creo que entiendo porque tienes esa cara tan seria!" le dijo Lux antes de despedirse del publico y caminar hacia las afueras del mercado.
Mitchell se quedo viendo a esa joven por unos momentos. En seguida la reconoció. Luxanna Crownguard, o mas bien conocida como Lux, es una de las magas mas talentosas y poderosas de toda Demacia. A una edad muy temprana, ella asistió a la Escuela de Magia para así poder servir al ejercito. Después de todo, esa no fue su decisión, sino la de su familia, ya que toda su familia fue y esta al servicio de Demacia, inclusive su hermano, el capitán del ejercito demaciano, Garen Crownguard. Es una joven hermosa y valiente, Mitchell lo tuvo que admitir, pero eso no era lo que le importaba ahora. Sabah tuvo que dar varias explicaciones a su hermano con tal de que lo perdonara.
[Actualidad]
Mitchell se rasco la cabeza mientras trataba de encontrar una forma de escapar de esta discusión. Hay veces que el se maldecía de aquel dia en que Sabah conoció a Luxanna y la inspiro a ser una hechicera, aunque claro que Mitchell no encontraba nada bueno en ello. Sabah miro a su hermano con una mirada triste, esperando impacientemente una respuesta.
"Sabah, tu sabes las razones por las cuales no quiero que tu vayas..." Mitchell le contesto mientras se arrodillaba y la abrazaba, "No tienes idea de cuantos hechiceros han salido heridos al servicio de Demacia. Nunca me perdonaría si algo malo te pasara..."
Sabah se quedo pensando por unos momentos y suspiro tristemente mientras abrazaba a su hermano también.
"Lo se hermano, pero... es algo que realmente quiero..." dijo Sabah.
Mitchell se puso a pensar por unos momentos. Sin embargo, al ver la hora, se dio cuenta que iba a llegar tarde si no se apresuraba. Inmediatamente se separo de su hermana y cogió la caja pesada.
"Muy bien, discutiremos sobre esto cuando vuelva del trabajo," Mitchell comento antes de irse.
Sin embargo, justo antes de que el tocara la puerta, su hermana la detuvo una vez mas.
"Espera! Quiero darte algo que estuve trabajando anoche!" Sabah dijo emocionada antes de que se fuera saltando a su habitación.
Mitchell cruzo los brazos y espero impacientemente, ya que si se quedaba 5 minutos mas alli, iba a llegar tarde al trabajo. Después de unos momentos, Sabah volvió con algo en sus delicadas manos.
"Que es eso?" Mitchell le pregunto, pero Sabah le interrumpió.
"Uh uh! Primero, cierra los ojos!" Sabah le ordeno.
Simplemente porque no quiso perder más tiempo, Mitchell obedeció y cerró sus ojos. Sintió como Sabah ponía algo alrededor de su cuello, como algo metálico y frío. Después de unos momentos, Sabah le ordenó que volviera a abrir sus ojos, el cual Mitchell hizo y miro lo que Sabah le había dado. Era un collar de metal puro, el mismo material que él trae del trabajo. Miro el collar fijamente y noto que habían 2 triángulos poco deforme, hechos obviamente por su hermana.
"Si te preguntas qué es, ni siquiera yo podría explicarlo," Sabah dijo algo desmotivada ya que ella esperaba hacer algo que tomara forma, "Pero son básicamente dos triángulos, uno pequeño y otro grande, los cuales representan nuestra hermandad. Ves ese triángulo grande con la punto afilada? Ese eres tú. Significa que tu eres el mejor guardián que he podido conocer..."
Mitchell sonrió cuando escucho eso.
"Y ves ese triangulo pequeño con los bordes desafilados? Bueno, esa soy yo. Obviamente soy inofensiva, pero los triángulos están unidos, lo cual significa que tu me proteges y cuidas de mi. Pero detrás de todo esto, hay un pequeño truco..."
Mitchell la miro curiosamente.
"Si un triangulo desapareciera, otro reaccionaria de otra manera. Si el triangulo grande se fuera, el pequeño tendría que cuidarse por si mismo, tratar de sobrevivir en la vida, afilar sus propios ángulos para así poder defenderse. Aunque, si el pequeño desapareciera... no me imaginaria las clases de cosas que haría el triangulo grande... me entiendes?"
Mitchell abrazo a su hermana fuertemente.
"Si el triangulo pequeño desaparecería, el triangulo grande nunca descansaría en paz..." dijo Mitchell, "Es la mejor obra de arte que he visto en mi vida. Gracias..."
Sabah sonrió dulcemente mientras le empujaba a su hermano hacia la puerta.
"Vas a llegar tarde al trabajo! Mejor date prisa! Oh, y me podrias traer unas cuantas poro galletas cuando regreses? Me gustaría mucho comerlas!" Sabah dijo felizmente.
Mitchell sonrió y asintió con la cabeza.
"Llegare lo mas pronto posible, de acuerdo? Cuídate hermanita," Mitchell le respondió.
"Tu también hermano!" Sabah le respondió de vuelta mientras cerraba la puerta y agitaba su mano, diciéndole adiós.
Despues de eso, Mitchell tomo una bocanada de aire puro y miro el camino de piedras blancas que guiaba hacia el centro del pueblo. Inmediatamente, comenzo su pequeña travesía hacia su puesto de trabajo. Mientras tanto Sabah, que estaba mirando a su hermano por la ventana, lo estuvo vigilando hasta que Mitch desaparecio de su vista.
"Bien, hora de hacer mi trabajo!" Sabah dijo mientras miro alrededor de la casa, la cual estaba sucia y un poco desordenada, "... pero primero, vamos a escribir un poco en mi diario!"
Mientras tanto, Mitchell estaba pensando en Sabah mientras caminaba y miraba el camino de piedras blancas. La Escuela de Magia. Sin duda alguna, era muy peligroso. Honorable, pero peligroso. Pero, al mismo tiempo, Mitchell quería que Sabah fuera feliz. De hecho, ese es su único propósito en su vida: trabajar duro para que Sabah siga adelante en su vida. El no quería que Sabah se ensuciara las manos trabajando en un taller como lo hace Mitchell, y tampoco quería que ella sirviera para el ejercito demaciano a arriesgar su vida de forma, que el considera, inservible. Si tan solo Sabah le dedicara empeño a la ciencia, la invención, y la ingeniera mecánica, Mitchell podría vivir en paz por el resto de su vida. Aunque, conociendo a su hermana tal y como es, Mitchell dudaba mucho que eso llegara a pasar.
Mitchell se detuvo un momento al ver el sol salir de unas nubes en lo alto del cielo. Los rayos solares se reflejaron sobre su pequeño collar, obra maestra de Sabah. Mitchell lo cogió y lo miro detenidamente. No le importaba que estuviera mal hecho, o si le faltaba trabajo, era perfecto para el. Aunque, también se puso a pensar un poco en lo que su hermana le dijo. Que pasaría si Mitchell... muriera, por así decirlo? Seria fatal para Sabah. Como una pequeña niña como ella pudiera defenderse sola? Mitchell sabe como funciona el sistema de huérfanos en Demacia. Si no hay ningún familiar disponible para cuidar de un niño, este puede ser adoptado por una familia y, al mismo tiempo, esta puede apoyar completamente el futuro deseado del niño. En otras palabras, Sabah se iría a la Academia de Magia a morir por la nación.
Mitchell soltó una pequeña risa burlona cuando pensó en la Academia. Es gracioso, para el, como los demacianos quieren estudiar magia cuando esa fue la principal razón el cual casi se destruye el mundo. La principal causa? Las Guerras Rúnicas. Básicamente, Demacia nació de las cenizas del fin de estas guerras, de ahí su fundación. Los sobrevivientes de las guerras, se dieron cuenta de este lugar y decidieron vivir aquí. Lo mas interesante de todo esto, es que Demacia es inmune a la magia oscura, resultado del fin de Las Guerras Rúnicas. La población se dio cuenta de esto y, para proteger su nuevo hogar, construyeron muros altos para protegerse de aquella magia malévola. Sin embargo, eso es historia antigua. Muchos demacianos dirían que eso es pura exageración, y hasta en algunos rincones de esta nación dirían que la magia ni siquiera existe. Tal vez sea porque hay poca, pero muy poca actividad mágica en toda Demacia.
Pero, al mirar el triangulo pequeño metálico de su collar, Mitchell pensó: que pasaría si Sabah muriera? Obviamente, un pensamiento sin sentido, ya que nada malo podría pesarla a ella. Pero, que pasaría si realmente pasara? Mitchell cerro los ojos por unos momentos. Tal vez, Mitchell perdería su cordura y se volvería un loco. Tal vez, Mitchell perdería su sentido de justicia y se volvería un joven violento en busca de problemas. Tal vez, Mitchell estaría en aislamiento y se alejaría de todo el mundo. Ni el mismo podía pensar en todas las posibilidades. Pero una cosa seria cierta: seria doloroso, muy, pero muy doloroso. Mitchell perdió a sus padres, y Sabah es todo lo que el tiene. No podía dejar que nada le pasara. No lo iba a permitir. Mitchell decidió dejar de pensar en esto y concentrarse en su camino antes de que se fuera a tropezar.
Pero de la nada, mientras Mitchell caminaba, vio a alguien al otro lado del camino caminando hacia el. Su capucha, negra con bordes rojos. Sus pantalones, negros también con varios bolsillos. Aquella persona ni siquiera miro a Mitchell al momento en el que este estaba cerca de el. Mitchell creyó que el se iba a apartar, pero no fue así. Un segundo después, los dos chocaron sus hombros de manera casi violenta. Mitchell se detuvo un momento a mirarlo.
"Hey, lo siento mucho, fui sin intención," Mitchell dijo, disculpándose.
El esperaba una disculpa de parte de aquel sujeto, pero no fue así. Esta persona se detuvo, lo miro por unos segundos, y después siguió su camino. Mitchell lo miro de forma rara. Primera vez en su vida que ve algo sospechoso. Sin embargo, no le dio mucha importancia a esto. Probablemente era algún vagabundo o alguien alejado de la sociedad, no sabría decirlo.
Después de algunos minutos, Mitchell logro llegar al taller. Rápidamente, fue hacia su puesto de trabajo y dejo la pesada caja encima de su mesa. Era un alivio poder deshacerse de esa carga...
"Lo tienes?" pregunto el mismo hombre del día anterior al ver a Mitchell descansando por unos segundos.
Mitchell lo miro un poco molesto.
"Tu no pierdes el tiempo, verdad?" Mitchell le pregunto mientras le mostraba la caja.
El hombre lo abrió y miro el contenido. Después, le dio a Mitchell un sobre mientras se preparaba para irse.
"El Senescal estará muy agradecido por tu empeño y trabajo," dijo el mensajero, "No esperes nada mas que un reporte honesto y bueno de mi parte al resto de los soldados. Te dije que podrías sacar algo bueno de esto,"
Dicho esto, el mensajero se fue. Mitchell lo miro caminar fuera de su vista. Después, puso el sobre dentro de su chaleco. Un gran trabajo lleva a grandes resultados, según el. Se sentía contento por ser útil para el resto, ademas de su hermana. Pero dejo esos pensamientos a un lado. Ahora, es tiempo para trabajar.
[1 Hora Antes Del Atardecer]
"En el nombre del rey, que es lo que necesita uno para poder tomarse un minuto de descanso antes de volver al trabajo?" Mitchell se pregunto a si mismo mientras veía como mas piezas de ropa y armadura venia a su mesa de trabajo.
Aunque habían muchas otras personas en el taller, todos ellos estaban ocupados. Mitchell se sentó por un momento en su silla mientras se rascaba el cuello, el cual estaba cubierta de sudor y cenizas apagadas. Definitivamente, un trabajo difícil. Mitchell no podía esperar la hora de salida. Aunque, según como el veía el cielo, el cual empezaba poco a poco a oscurecerse, aun faltaba 1 hora mas antes de que el pudiera irse. Mitchell suspiro mientras miraba las piezas de armaduras en su mesa.
"Si tan solo pudiera hacer algo para deshacerme de todos ustedes..." Mitchell dijo mientras cogía su un pequeño contenedor que estaba al lado de su mesa, el cual estaba lleno de agua.
Mitchell lo abrió y empezó a beberlo. Desafortunadamente para el, el agua estaba un poco caliente. Como el desearía por obtener un poco de agua fría. Después de tomar unos tragos, Mitchell dejo el contenedor en su mesa. Sin embargo, y por alguna extraña razón, Mitchell se quedo mirando la superficie del contenedor de agua. El veía como las pocas gotas que quedaron en los bordes empezaban, poco a poco, a caer del contenedor. Después, se dispuso a ver el liquido. Mitchell veía como pequeñas ondas se formaban en el agua.
El mundo alrededor de Mitchell se detuvo por unos momentos mientras el veía su pequeño espectáculo. El resto de las personas alrededor de el trabajaban, charlaban, contaban historias falsas, mientras que Mitch simplemente seguía pegando su miraba al liquido, escuchando con atención como las gotas caían a la mesa de madera del taller. Después, los sonidos y las voces alrededor de Mitchell se detuvieron, como si no importara que pasara, Mitchell no podía escucharlos.
Por alguna extraña razón, Mitchell se sentía raro, como si algo no estuviera bien. De pronto, y sin que Mitchell le diera importancia, las personas dentro del taller empezaron a moverse. Primero, empezaron a caminar, después apresuraron un poco el paso. Mitchell no estaba prestando atención a esto, ni siquiera en el momento en el que los trabajadores empezaron a empujarse con tal de salir del taller. Tardo unos momentos mas antes de que alguien se percatara de la serenidad y la tranquilidad de Mitchell.
Justo cuando Mitchell iba a pensar en algo mas, un trabajador lo agarro de los brazos y lo sacudió violentamente. Esto fue mas que suficiente para que Mitchell se saliera de su pequeño globo.
"Oye! Mitchell! Mitchell Bluebell! Responde, maldita sea!" grito el trabajador en tono desesperado mientras seguía sacudiendo a Mitchell. Mitchell sacudió su cabeza mientras miraba alrededor suyo.
"Pero que..?! Que sucede?!" Mitchell pregunto algo preocupado.
Sin embargo, justo cuando termino de hacer esa pregunta, Mitchell se percato de un sonido que el escuchaba a la distancia. Un sonido... de trompeta? Sonaba mas bien como una alarma violenta, lo suficientemente alta como para advertir a un pueblo entero.
"Me estas tomando el pelo? Acaso no ves lo que esta pasando afuera?!" grito el trabajador mientras empujaba a Mitchell fuera de su mesa. Mitchell logro alcanzar su chaleco mientras su compañero lo seguía empujando.
"Pero, que esta sucediendo?" Mitchell pregunto, "Por que todos están...?"
Sin embargo, Mitchell no pudo terminar su pregunta. Al siguiente segundo, el taller entero empezó a ser consumido por llamas. Todos los trabajadores empezaron a usar los pocos recursos que tenían en sus manos para tratar de apagar el fuego antes de que el techo les cayera encima. Mitchell miro con terror como el taller se prendía en fuego. Haciendo su mejor esfuerzo, Mitchell empujo a toda persona que tenia delante para salir de ahí lo mas pronto posible y saber con exactitud que estaba pasando.
Después de unos segundos forcejeando contra sus propios compañeros, Mitchell logro salir del taller. Pero, al hacerlo, tuvo la visión mas horrible que el pudo haber visto en toda su vida. Casas de piedra quemándose por dentro, puestos de mercaderes destruidos, personas heridas y muy pocas... muertas. El sol empezó a caer, pero las llamas eran lo suficientemente brillante como para mostrar a Mitchell los horribles actos que estaban ocurriendo.
Sin perder otro segundo y siguiendo su sentido de protector, Mitchell se dirigió hacia una de las casa que estaban en llamas. Al acercarse, escucho los gritos desesperados de unos niños por salir de ahí. Mitchell forcejeo contra la puerta, pero parecía que estaba atascada.
"Esperen! Voy a sacarlos de aquí!" Mitchell grito mientras empujaba violentamente contra la puerta.
"Por favor! Nuestros padres salieron y estamos solos! Las llamas se acercan! Ayúdenos!" grito una niña pequeña dentro.
Desesperado, Mitchell dejo de empujaron y empezó a patear la puerta, el cual estaba hecha de madera.
"Aléjense! Voy a romper esta cosa!" Mitchell grito.
Después de unos momentos pateando la puerta, Mitchell logro partirla a la mitad. Dentro, habían 2 niños. Uno de ellos siendo una niña y el otro un niño. Inmediatamente, salieron de la casa. Los niños corrieron desesperados hacia Mitchell, llorando.
"Gracias! Muchas gracias!" les dijeron.
Sin embargo, Mitchell aun no entendía que estaba pasando.
"No hay de que," Mitchell dijo, "Pero quiero saber, que demonios esta pasando?!"
La niña se seco por unos momentos sus lagrimas y miro a Mitchell.
"Unas personas muy malas vinieron y empezaron a quemar las casas y atacar a los mayores! Inclusive pelearon contra algunos soldados!"
Eso fue suficiente información como para que Mitchell supiera que esta pasando. Una invasión estaba ocurriendo. Al ver que sus compañeros lograron apagar las llamas del taller, Mitchell miro a los niños.
"Vayan dentro de ese establecimiento y quédense ahí hasta que encuentren a sus padres! No salgan por ningún motivo!" Mitchell dijo mientras se alejaba de ellos.
"Ten cuidado! Hay muchas personas malas afuera!" la niña alcanzo a decirle a Mitchell, aunque el decidió ignorarla.
Mitchell fue corriendo al centro de la plaza, con la esperanza de encontrar a alguien para pedir ayuda, alguien como un soldado de Demacia. Sin embargo, no encontró nada mas que casas incendiándose y cuerpos de demacianos en algunos rincones. Al apartar su vista de una de las casas ardiendo, Mitchell noto a un aldeano forcejeando contra una persona con armadura negra. Cuando Mitchell empezó a correr hacia ellos, la persona con armadura saco un cuchillo de su bolsillo y, para el terror de Mitch, acuchillo al aldeano. El aldeano dio sus últimos respiros mientras caía al suelo. Aquel asesino con armadura negra se viro y miro a Mitchell.
"Que... que hiciste?!" Mitchell alcanzo a preguntar.
Aquella persona gruño y, con cuchillo aun en mano, camino lentamente hacia Mitchell.
"Lo que debimos hacer hace mucho tiempo," dijo mientras no apartaba su vista de Mitch, "Demostrar a todos la verdadera fuerza de nuestra nación!"
Mitchell supo, desde ese momento, que las cosas no iban a ser tan buenas como el pensó que serian...
Buenas noches queridos lectores! Realmente agradezco a todos aquellos que están leyendo este libro aburrido que les traigo con cariño y dedicación. Antes que nada, League of Legends no me pertenece. Lo único que si es de mi propiedad son los personajes creados por mi ser, nada mas. Realmente no se que mas decir, pero espero que se me ocurra algo unos capítulos mas adelante. Por ahora, espero que disfruten. Por si no lo saben, esta va a ser una historia muy larga, y estará basada en Universo, pero al mismo tiempo tendrá escenarios que no ocurrieron en el lore o en la actualidad del mundo de LoL. Mi propósito aquí es simplemente bañar de conocimiento al lector que quiera saber algo mas del universo de LoL contado en un libro lleno de acción, tristeza, y venganza. Por ahora, me despido. Si tienen alguna pregunta o queja, por favor, haganmelo saber. Realmente me gustaría escucharlos.
