Mentiras y un nuevo comienzo
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Unos minutos después las compuertas de las naves se enlazaron y la flota menor que acompañaba al rey entró a la Novatez, su camino era serio, intriga y un poco de enojo se notaba en su mirada, detrás del rey los demás miembros del consejo lo acompañaban.
El rey no sabía nada de lo ocurrido pues su hijo no había tenido el tacto de comunicarse con el para informarle de todo lo sucedido. Pensaba en muchos malos escenarios. –¡¿Qué diablos sucede aquí?!. Ustedes ya deberían estar en el planeta.
Un breve silencio se dio entre ellos mientras el rey se acercaba más a sus dos hijos, vio fugazmente a sus soldados, en algunos de ellos los indicios de la lucha se reflejaban en sus vestiduras. –¿Qué pasó Vegeta?– Pregunto un poco más calmado.
–Freezer está muerto.
Todos los que acompañaron al rey al abordaje incluyéndolo se sorprendieron por tal afirmación, sus expresiones y pensares que meditaban lo dicho hace unos segundos denotaban completa incredulidad.
–¿Co–cómo que está muerto?... ¿Cómo es eso posible?
Internamente el príncipe se preguntaba cómo explicaría todo, sería mejor demostrarlo.
–A la llegada al planeta de Freezer, la científica–. Paró un momento –Nos dijo que la nave de Freezer había cambiado de dirección y que se dirigía hacia nosotros, 5 días tardaría en llegar… Lo único que tienes que saber padre es que peleamos con él y yo lo mate.
Claro y conciso aunque algo fantasioso él sabía que su hijo no era una persona que inventara cosas, pero si era verdad ¿Porque su actitud? Era verdad que su hijo era muy serio, pero su mayor enemigo había muerto ¿Porque no estaba feliz? No es que esperara que estuviera sonriendo ni brincando de felicidad, pero al menos esperaba una sonrisa de orgullo de su parte. Muchas cosas no encajaban, el rey dirigió la mirada a su hijo menor, estaba triste, su mirada levemente se perdía en el suelo, su consejero principal, aunque serio como si siempre la inconformidad se reflejaba en él y así con los demás soldados. Entonces se dio cuenta, dirigió su mirada a toda la sala donde se encontraba… No, por ningún lado estaba esa cabecita azul, ella no había llegado, no había corrido a recibirlo con sus tan gratos abrazos, no había ojos azules, ni sentimientos. Entonces pensó lo peor y dirigió la mirada de nuevo a su heredero.
–¿Dónde está ella?
No era necesario que se mencionaran nombres pues todos sabían de quién se hablaba.
–La científica padre se fue…
–¿Que?– El rey no entendía muy bien.
–Decidió no volver al planeta, se fue con los soldados de Freezer y Kakaroto–. Habló con la mayor indiferencia que podía.
El rey se quedó en silencio unos segundos pensando en ello, no tenía sentido, en la última llamada y las anteriores ella misma le había dicho que quería volver con ellos, que los extrañaba, incluso él le había ofrecido un puesto en su consejo y sin embargo ella había decidido no volver… Algo no encajaba.
–No entiendo.
–Yo tampoco padre–. Pronunció sin emoción Tarble pues se encontraba igual que su padre… Al haber estado inconsciente y perderse los últimos acontecimientos en el planeta no tenía idea de lo sucedido, simplemente cuando despertó se dio cuenta que ya estaban en la nave de camino a casa, solo se enteró de la mentira que su hermano ya había creado, pero dudaba, era imposible que después de todo lo que habían vivido los dos Bulma decidiera irse como si nada… No, ambos sabían que algo más había detrás de todo, he intentarían averiguar qué era.
–¿Cómo fue que vencieron a Freezer?–. Habló el rey rompiendo el silencio.
Entonces Vegeta se apartó un paso atrás de su padre y su hermano, cruzado de brazos se concentró, una fuerte energía lo empezó a cubrir su pelo negro de entre destellos paso a tornarse de dorado, y sus ojos a verde.
Entonces la cara del rey expresaba tanto, si el hubiera tenido problemas cardíacos hubiera muerto en ese piso, sus consejeros y demás soldados que bajaron de la nave del rey estaban tal vez más sorprendidos. ¡El Saiyajin de la leyenda estaba frente a sus ojos!
–Tu...tu...eres– Las palabras del rey apenas y salían de sus labios.
–Yo soy un súper Saiyajin padre–. Pronunció con orgullo pues aún en tanta miseria que vivía en el momento el había conseguido algo.
El rey se tranquilizó un poco cuando su hijo perdió su nueva transformación, se acercó a él posando su mano derecha sobre su hombro.
–Sabía que lo lograrás hijo, estoy orgulloso de ti–. Habló el rey con la mejor sinceridad que podía pues por dentro un cúmulo de emociones se juntaban al saber que su hijo había logrado lo impensable, luego sus ojos vieron algo que lo sorprendió, tal vez, más que el super Saiyajin. Una marca en su cuello era algo que jamás pensó que su hijo lograra. Muchas cosas llegaron a su mente, sabía que no era el momento para preguntar, en la tranquilidad del planeta todo se aclararía. Se alejó de él y se dirigió de nuevo a su consejero. –Ministro informe a las demás naves… El príncipe Vegeta es el Saiyajin legendario y Freezer está muerto, retomar curso al planeta Vegeta.
La noticia sería anunciada, los Saiyajin estaban libres de Freezer y todos festejarían, aunque aún había muchas cosas que aclarar en la familia real.
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Días después en algún otro lugar del universo:
Sus días en el planeta después de que Vegeta la abandonara se había encerrado en su casa cápsula, había comido muy poco, estaba triste, había derramado tantas lágrimas que sus ojos le dolían, se levantó de la cama con pesadez, sentía tanto peso en su cuerpo como si una fuerza muy grande la aplastara. Un respiro hondo salió desde el fondo de sus pulmones, la noche anterior había decidido que las cosas cambiarían, la ira la invadía haciendo que su corazón se endureciera. Se concentró en los ki cercanos a ella, las fuerzas especiales Ginyu estaban en alguna parte del edificio principal de la base, los Namekusei se encontraban en el mismo lugar, algunos sirvientes, las mujeres que servían en el prostíbulo del planeta también se encontraban ahí, y por último Kakaroto que se encontraba dormido en el piso inferior. Una angustia surco su alma, su amigo había estado con ella en todos esos días en los cuales se partió en mil pedazos, se sentía confundida porque el era un problema en cuanto a su venganza contra los Saiyajin más específico Vegeta, no quería ver a su amigo morir, pensó en los demás Saiyajin… –Aun hay muchas cosas que resolver Bulma–. Se dijo a sí misma, abrió la ventana de la habitación y salió volando tenía un objetivo en mente… Unos minutos de vuelo después bajo en medio del suelo que había sido testigo de la batalla, busco entre los escombros su espada, cuando la encontró frunció el ceño, aún había rastros de su sangre ya seca en la hoja de esta. No perdió tiempo, regresó a su casa, esta vez entró por la puerta, se sentía diferente, todo era extraño, sabía tenían muchas cosas que hacer, dirigió su mirada al Saiyajin que descansaba en el sillón de la sala de estar, se hincó a un lado de el.
Ella misma se preguntaba si entre tanta miseria su única oportunidad de no morir de dolor eran sus amigos, porque el día que todo sucedió cuando Kakaroto la fue a apoyar ella le había gritado tantas cosas de las que en ese momento se arrepentía… El había abandonado a su familia por acompañarla en su miseria, acarició levemente su mejilla, tal acción lo despertó.
–Buenos días Bulma–. Sabía que ella estaba triste, se reflejaba en su mirada. El no entendía porque Vegeta había actuado de tal manera al grado de abandonarla. Recordó las últimas palabras que el le dijo "Cuidala… ¿Porque me pidió eso?". Lo había pensado por días y había llegado a una conclusión, aunque no estaba seguro; si el la había abandonado debía haber una razón muy fuerte para ello, si no era así entonces ¿Porque le pidió que la cuidara? Se preguntó si debía decirle eso a la peliazul, se levantó del sillón para sentarse, ella también se sentó. –¿Cómo te sientes?
Ella no pudo evitar que unas lágrimas salieran de sus ojos que de inmediato limpio, se había prometido que ya no lloraría –Quiero hablar contigo… Quiero pedirte perdón por cómo me he comportado todos estos días contigo, tu te quedaste para acompañarme y yo solo te ignore y te trate mal...Yo… Yo no quería hablarte de esa manera, por favor perdóname.
–No te preocupes Bulma, todo está bien.
Ella se acurrucó en sus brazos no quería admitirlo, pero necesitaba sentirse protegida, el no dudó en rodearla en un cálido abrazo en el que quería transmitir fuerza para ella. Estuvieron varios minutos en esa posición.
La peliazul no quería decirle lo que en ese momento por su cabeza pasaba, de cierta manera sentía vergüenza de ello, solo le diría lo que tenía que saber por el momento, ya después cuando resolviera lo demás el se enteraría.
–Kakaroto...Tienes que regresar a Vegetasei.
–No Bulma yo quiero estar contigo.
–¿Y Chichi, tu padre, tu hermano? ¿No piensas en ellos?
El dudaba en contestar, extrañaba a Chichi, pero sabía que estaba a salvo con su padre. –Ellos entenderán.
El silencio se instaló en la habitación, hasta que se armó de valor y lo dijo –Voy a matar a Vegeta.
Kakaroto se tensó al oír eso, las palabras que salían de ella sonaban tan serias que no dudó en ellas. –Tu no puedes, él es tu compañero.
–El me abandonó, todo ese ritual y la ceremonia no le importaron, me lastimo… Me mato… Yo me sacrifique por él, estaba dispuesta dar mi vida y a el no le importo.
El no sabía qué decir.
Bulma se levantó –Iré a comer ¿Me acompañas?
El no dijo nada simplemente se levantó para salir detrás de ella.
Ambos salieron volando con rumbo al edificio principal, tenía días sin ver a los Namekusei ellos no tenían porque sufrir por ella, nada de culpa tenían ellos.
Cuando aterrizaron se fueron directo al comedor, como había todavía algunos sirvientes no había problema con la comida.
Cuando entraron los sirvientes de inmediato los atendieron, ella pensó que era el agradecimiento por todo lo que habían hecho, antes hubiera intentado ayudarles, pero pensó que se lo merecía.
Comieron tranquilamente, sentía un malestar por los días que no había ingerido alimento, sintió el estómago muy pesado y optó por dejar la comida y tomar algo más ligero.
Observaba a su mejor amigo mientras comía, sentía mucho odio por Vegeta demasiado, y cuando el la dejo juro acabaría con su vida, también pensó en terminar con la vida de todos los Saiyajin, pero mientras lo veía muchos recuerdos vinieron a ella, recordó la breve estadía en la nave cuando la encontraron, los entrenamientos que había tenido junto a él, su compañía en los momentos difíciles, recordó cómo después de que Vegeta casi la matara el único que había estado ahí era el, luego a su mente llegó Bardock, el rey, Raditz y a si cada uno de los Saiyajin con los que había convivido y con los que no. Se preguntaba si estaba dispuesta en verdad a condenarlos… En ese momento pensó que no, se estaba contradiciendo todo el plan que había formulado días antes, y no era su culpa, tenía tanto en la mente que varias de sus acciones se confundían. El estrés y el dolor la estaban acabando y lo único que pudo concluir en el momento era que su principal objetivo era vengarse de Vegeta, un nuevo lugar para establecerse, estatus y el resto de los Saiyajin pues… "No puedo hacerlo, ellos no tienen la culpa de lo que me hizo Vegeta"
–Ire a ver a las fuerzas especiales, te veo en un rato–. Sonrió débilmente al ver a su amigo, "No cabe duda todo un Saiyajin con apetito".
Camino siguiendo el ki de sus amigos, "Están entrenando". Cuando se paró enfrente de la puerta se detuvo un momento a repasar lo que les diría. Su mano tecleo la clave de acceso y entró. –Hola.
Los 5 se acercaron a ella. –¿Cómo te sientes?– Pregunto Guldo.
Bulma sonrió débilmente –No encontraste nada mejor para decirme…– Dijo con ironía –Tranquilo estoy bien… Necesito hablar con ustedes.
Los 5 se vieron entre ellos para luego esperar que ella hablara.
–Quiero preguntarles algo… Me han sucedido tantas cosas en estos días que… Quiero que sean sinceros conmigo, que me escuchen y que me digan la verdad, ¿Cuento con ustedes?
Ginyu sonrió –Tu dijiste somos familia, la familia está unida.
Bulma sonrió, luego su mirada se entristeció y ellos lo notaron más aún cuando sus ojos empezaron a verse llorosos.
–¿Todo bien Bulma?– Pregunto Jeice.
La peliazul no quería verse débil mucho menos ahora con lo que les iba a decir –Si… Hay algo más, quiero acabar con Vegeta, me pagara cada una de las cosas que me hizo, quiero hacerlo sufrir.
Un silencio se dio en esos momentos ellos no sabían qué decir.
–Pero antes de eso, tenemos que pensar que… No tenemos nada ni siquiera tenemos un planeta… Entonces yo estuve pensando, sé que a ustedes les gustaba el estatus que tenían como las fuerzas élite de Freezer, no sé si las misiones en las que iban a acabar con miles de vidas eran de su agrado… Pero– Ella suspiro –Me siento diferente, y quiero que las cosas sean diferentes, no estoy dispuesta a que alguien más vuelva a lastimarme, no… Nunca nadie más pasara por encima de mi… Creo que alguna vez les conté el estatus con el que vivía en la tierra. Quiero recuperarlo, quiero que una vez más todos conozcan mi nombre y que sepan quién soy y de que soy capaz, entonces estuve pensando que ahora que no está Freezer pues hay muchos planetas que han quedado por decirlo de alguna manera en un potencial alto para generar riqueza... ¿Qué les parece si ustedes y yo nos encargamos de darle utilidad a estos planetas? Si Freezer ya no está hay un imperio que quedó sin gobernante y sé que entre ustedes y yo podríamos ocupar muy bien ese puesto.
Las fuerzas especiales no estaban preparadas para oír eso, nunca por su mente pasó el que Bulma pudiera sugerirles tal cosa. Se vieron entre ellos, era como si se preguntarán si realmente habían escuchado lo que se había dicho.
–Espera, espera déjame ver si entiendo tu estás diciendo que quieres tomar el papel que Freezer dejo... ¿Tú?... No lo tomes a mal pero no tienes idea de las cosas que hacía a Freezer para conseguir las riquezas de los planetas– habló Ginyu
–Tengo una idea clara de todo lo que hacía, es fácil los planetas muchos de ellos según tengo entendido y los registros que estuve leyendo los días pasados de la base de datos secreta de Freezer. El escogía los planetas con recursos, luego purgaba a la población y vendía el planeta, aunque en algunas ocasiones las razas eran esclavizadas. Más que riquezas lo que yo quiero es estatus no pienso matar a nadie a menos que se interfiera mi camino... Yo no será igual que Freezer, sí es lo que se preguntan no voy a llegar y voy a aniquilar a toda la población del planeta para luego tomar las cosas, yo no soy así. Hay mejores maneras… Yo no se porque Freezer lo hacía de esta manera o era que simplemente era de su agrado el llegar y aniquilar razas, pero la negociación es un arma muy viable... Entonces yo les propongo tomemos los planetas que Freezer dejo creemos una nueva organización, tomemos nuestro lugar en el universo, hagamos que todas las personas conozcan su nombre y el mío, que nos teman y cuando esto ocurra entonces nunca nadie podrá pasar encima de nosotros, nos darán lo que queramos y los tendremos controlados, ustedes tendrán un estatus mi más grande agradecimiento y yo tendré el camino viable para acabar con Vegeta, ser alguien y tener algo.
En ese momento muchas cosas rondaban la cabeza de las fuerzas especiales, la idea no sonaba tan descabellada, realmente eran de los seres más fuertes del universo ¿Por qué no aprovechar esa situación? Al fin y al cabo, aunque no quisieran admitirlo eran seres dedicados a la pelea, les encantaba. Aunque sabían que no era momento para hablar de eso tendría que pensarlo y ella también lo sabía.
–Yo sé que están sorprendidos por esto que les acabo de decir, pero piénsenlo aún tengo muchas cosas que hacer antes de empezar con eso, le prometí a los Namekusei llevarlos a su planeta y lo voy a cumplir… Y si en dado caso ustedes no quieren ayudarme yo lo voy a entender no están obligados ni nada de eso, solamente les diré que si no quieren ayudarme… Me dirán en qué planeta se quedarán para no destruirlo–. Pronunció con una sonrisa para luego salir de la sala dejando a 5 chicos bastante desconcertados.
…
Mientras caminaba por los pasillos sin un rumbo fijo se encontró con algunas de las mujeres de diferentes especies que anteriormente trabajaban en el burdel, entonces decidió empezaría a tachar partes de su lista.
–Reúne a todas y llevarlas al hangar se irán del planeta.
Ellas no dijeron nada simplemente asintieron.
Camino hasta el laboratorio, aunque un poco destruido por la batalla que había tenido con Zarbon estaba en condiciones para su uso. Encendió la computadora y empezó a introducir códigos, después de unos cuantos minutos estaba listo, regreso esta vez con rumbo al hangar donde se encontró con las fuerzas especiales.
–Chicos, ¿Ya me tienen una respuesta?
–Queremos hablar contigo–. Pronunció el capitán muy serio.
–Si lo esperaba, pero antes tengo que hacer algo ¿Me acompañan?
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Bulma se encontraba frente a las mujeres que aún seguían en el planeta.
–Chicas no se cual sea la situación con respecto a sus planetas, sin embargo Freezer ahora está muerto y no hay razón para que ustedes sigan aquí, por lo que tienen autorización de las fuerzas especiales y mía para tomar una nave e irse a donde quieran, en este momento las…
Bulma no termino de hablar cuando una de las mujeres habló.
–Prendes que nos vayamos, ¡No tenemos nada! ¡Nada!, yo no tengo planeta, ni dinero, que no piensas darnos nada– Pronunció ella con un tono muy déspota que para nada agrado a Bulma que se acercó a una de las mesas del lugar tomando una de las armas, levantó la pistola, presiono el gatillo y un rayo de energía atravesó el pecho de aquella mujer, ellas se asustaron y las fuerzas especiales se sorprendieron.
–Como les decía antes de que me interrumpieran, las armas están de nuevo en función, les recomiendo tomen lo necesario defiéndanse con ellas, si no tienen planeta busquen uno, ese no es mi problema, y sobre el dinero tomen–. Saco una cápsula de su bolsillo que presiono y lanzó a un lado de ellas las cuales se asustaron. De la cápsula salió un puñado de dinero en la moneda que Freezer utilizaba, ellas lo observaron sorprendidas.
–Tomen lo que necesiten y las naves que necesiten, un día si nos volvemos a ver nunca olviden estas palabras que favor con favor se paga–. Les dio una sonrisa y salió caminando del lugar, luego las fuerzas especiales la siguieron.
–¡Enserio! ¿Dejaras que se lleven todo ese dinero?, no sabía que Freezer te pagará tanto ¿De verdad estás dispuesta a dárselo?– Pronunció Recoome.
–Ese no es mi dinero, no se preocupen Freezer dejó mucho más de eso en este planeta y sobre las naves no importa reare la nave de Freezer y en ella partiremos…– Bulma se volteó a verlos –Tienen de aquí a dos meses para decidir qué hacer pues en ese momento yo partiré con los Namekusei, los dejaré en su planeta y mi nuevo comienzo iniciará… Voy a empezar en este momento si ven algún sirviente sin hacer nada mándenlo al laboratorio, nos vemos en un rato chicos.
Cuando la peliazul se perdió en el pasillo;
–¿Que piensan de todo esto?– preguntó Burter.
–La idea no es mala, pero ella me preocupa– pronunció el capitán.
Y aunque Bulma había dicho que se dirigía al laboratorio, en su mente tenía una cosa más que hacer, pero antes pasó al cuarto en el cual se había hospedado en su estancia con Freezer, tomó uno de los trajes del ejército y se lo puso.
Unos minutos después se encontraba en la sala del trono Freezer, unos códigos más, la intromisión nueva en el sistema de comunicación y la pantalla estaba lista para iniciar la transmisión… Dio un respiro hondo preparándose para lo que seguía. Una nueva mentira se empezaba a crear en su mente, una que decidiría el rumbo de las cosas.
"Esto es necesario Bulma si quieres todo lo que pensaste las alianzas son necesarias". Un último respiro e inició la llamada.
En otro lugar una gran nave surcaba el infinito del universo en expansión. El primer hijo del rey Cold se encontraba dando órdenes a sus fuerzas especiales, cuando inesperadamente la pantalla de la sala de la nave se encendió dejando ver a una mujer de extraña apariencia.
–¿Quién eres?–. Preguntó Cooler intrigado pues reconoció el lugar de donde se dibujaba la imagen, la sala del trono de su hermano menor.
Colocó la palma de su mano sobre su pecho e inclinó la cabeza ligeramente como había visto a Zarbon dirigiese a Freezer –Bulma Briefs soldado elite y científica del ejercicio que poseía tu hermano.
El extraterrestre entrecerró la mirada –¿Tú? Una mujer, no te ves muy fuerte para pertenecer al ejército de mi hermano mucho menos a sus fuerzas elite.
Ella se permitió observarlo, parecido a Freezer en su última forma, eso la intimido un poco, a diferencia de su hermano el color morado predominaba en su cuerpo con algo de blanco, más alto o eso parecía en la imagen que reflejaba la pantalla.
"Cálmate Bulma" –Si– Dijo con una ligera sonrisa y la mano sobre su cadera inclinándose ligeramente –Siempre dicen lo mismo, necesito a hablar contigo–. Su voz era muy seria y segura.
–¿Qué quieres?–. Cooler se sentía intrigado por aquella mujer, era extraña en apariencia y actitud, era mejor averiguar cuál era su intención. Debía ser algo importante pues Freezer jamás dejaría que alguien manipulara su tecnología.
–Me temo que tengo malas noticias para ti… Tu padre y hermano están muertos.
Una risa muy leve salió de los labios de Cooler al oírla –Que estupidez más grande acabas de decir.
Bulma lo interrumpió –No es una mentira, los Saiyajin los mataron.
Entonces la mirada de Cooler paso a tornarse más dura. –Imposible.
–Si, los Saiyajin son una plaga que se ha vuelto incontrolable… "Cuida tus palabras Bulma solo Vegeta debe morir" ¿Qué pasa Cooler no me crees?... Piensa un poco, todo lo que te digo es verdad… Si no fuera así ¿Porque yo estaría utilizando este sistema de comunicación con una línea destinada para que solo tu hermano y tu padre pudieran utilizarlos? ¿Porque no te has podido contactar con ellos? Sabes que los Saiyajin ya deberían estar muertos y si así fuera serías de los primeros en enterarte cosa que no ha sucedido.
Cooler pensó en todo lo dicho por la mujer de pelo azul. –Hmp… ¿Como es posible que los Saiyajin acabarán con mi padre y mi hermano?
–El súper Saiyajin… El príncipe Vegeta se convirtió en el super Saiyajin y ellos no fueron rival para el.
–¡Maldita sea…!– Cooler golpeó el suelo con su cola –Si todo esto es verdad ¿Porque tu sigues viva?
Entonces Bulma notó que Cooler era muy diferente a Freezer mucho más calculador y sombrío.
–Bueno no lose, las fuerzas especiales y yo somos lo que queda, peleamos con los Saiyajin y cuando Vegeta mató a tu hermano se retiraron, supongo que ya no le importamos, y cuando lo ví transformado en super Saiyajin supe que no era rival para el, se fue y solo las fuerzas especiales y yo quedamos de pie.
Segundos de silencio se dieron en la llamada, para luego Cooler hablara –Cambien curso nos dirigimos al planeta Vegetasei–. Hablo para sus soldados.
Bulma se asustó pues ya había decidido que los Saiyajin no morirían solo Vegeta, sus amigos y los demás no tenían la culpa, ella, tal vez, estaba cometiendo un error en informarle a Cooler de lo sucedido, sin embargo, con esto trataría de ganar tiempo, una supuesta alianza y el camino libre para sus planes. –No lo hagas, ¿Como sabes que puedes vencerlos? Estas muy confiado y ni siquiera sabes su poder.
–No me subestimes mujer no me conoces
–Para empezar, tengo nombre el cual ya te dije, me gusta que se dirigían ante mi con el, y sobre tu inminente ataque te recomiendo esperes deja a los Saiyajin vivir su gloria, déjalos llenarse de esperanza luego un día tu y yo los acabaremos.
–¿Tú y yo? ¿Porque piensas que te dejaría pelear a mi lado?
–No te estoy pidiendo permiso es más una alianza para buscar nuestra venganza en un tiempo más
A Cooler le parecía muy graciosa toda la situación –¿Venganza….? O le eres muy leal a mi hermano o tienes tus propios problemas con los Saiyajin.
–Podría decirse que ambos.
Cooler realmente estaba interesado, meditaba lo sucedido. Estaba enojado por la muerte de su hermano y padre, pero también conformé, ahora tenía el camino libre, solo el –Bien, esperaré. Mientras controlaré lo que mi hermano dejó.
"Es el momento Bulma" –No te atrevas de eso. Me voy a encargar yo… Tomaré el control de todo lo que tu hermano dejó. Estoy preparada, conozco cada planeta, todos los protocolos y tengo una naturaleza por el mando.
–¿Porque piensas que te dejaré hacer eso?
Bulma tomó una actitud que pocas veces en su vida había tomado. Miró fijamente al extraterrestre y sonrió de manera altanera. –Tú no eres rival para mi Cooler.
–¿Dices que eres más fuerte que yo?
–Tal vez, por lo que te recomiendo te quedes donde estás, controla todo lo que quieras de tu lado, yo tomaré esto… Además a tu hermano le hubiera gustado más que yo lo hiciera antes que tú, no te preocupes todo seguirá igual… Pronto nos veremos a un tengo cosas que arreglar, y si eres inteligente y sigues mi consejo un día nos reuniremos para terminar con los Saiyajin, cuando ellos perezcan tu y yo entonces arreglaremos las cosas–. Ella sabía que era mentira, una mentira muy inestable, ni era mas fuertes que el, ni lo ayudaría a acabar con los Saiyajin, simplemente estaba acomodando la situación para tener el camino libre y cuando el momento de la lucha llegará entonces encontraría la manera de resolver eso, además de cierta manera estaba confiada en que Vegeta lo matara y cuando esto pasara él estaría débil y ella tomaría su oportunidad, un descabellado plan, pero era su plan.
–Y porqué no ahora si dices ser más fuerte que yo.
Rodó los ojos –No tengo nada contra ti. Claro a menos que quieras enfrentarte a mi, sin embargo, como te mencioné antes quiero que los Saiyajin se llenen de gloria que se crean los amos del universo y cuánto piensen tener todo llegaremos y acabaremos con sus miserables vidas– pronunció con una sonrisa –Te necesito para eso.
–¿Cómo es que si pretendes ser más fuerte que mi hermano serbias en sus filas?
–Digamos que le debía un favor, cuando era más joven me rescató por decirlo de alguna manera cuando vio mi potencial me unió a su ejército… Además, pagaba muy bien, me brindan estabilidad y me daba todo lo que quería.
–¿Y porque no sabía de ti?
–Mantuve un estatus bajo, solo trabajando en lo importante para Freezer, más el laboratorio como científica que como soldado.
–¿Y porque ahora cambias de opinión y quieres lo que pides?
–Cooler haces demasiadas preguntas, y eso me impacienta.
–No te atrevas a alzarme la voz.
Bulma sonrió –No eres nada para mi Cooler solo un buen aliado para en un futuro acabar con los Saiyajin.
Entonces Cooler también sonrió ante la actitud de ella. Era una idea descabellada, pero quería investigar más. –Bien, hagámoslo acabemos con los Saiyajin.
–Es un trato… Solo una cosa cuando llegue el momento yo me encargaré del príncipe Vegeta.
–¿Porque tu interés por el?
–Tengo un asunto pendiente con el, digamos que el tiempo que estuvo viviendo en la base me engañó, me humilló y me quitó muchas cosas, quiero que muera en mis manos.
–¿Cuándo pretendes que eso suceda?
–El tiempo llegará, no aseguro que sea pronto, pero sucederá… Muy pronto nos veremos, encárgate de mantener bajo control tu imperio porque estoy segura que cuando todos se enteren de la muerte de tu hermano muchos querrán tomar control de la situación, yo me encargo de este lado.
–Si me traicionas no habrá compasión por tu miserable vida. No confío en ti, pronto nos veremos.
–Lo mismo para ti Cooler.
Cooler se alejó de la pantalla –Salza termina con esto–. Un soldado de piel azul y cabello rubio, con rasgos finos, se acercó a la pantalla y sonrió.
Bulma regresó la sonrisa con el mismo toque de cinismo que la otra parte.
Luego la llamada se cortó y Bulma sintió un peso menos en ella pues esa actitud era difícil de tomar, "En definitiva eres buena para mentir Bulma… Incluso me considero un rival o eso creo". Sonrió débilmente –Está hecho.
Lo que Bulma no había notado es que dos personas más habían presenciado la conversación.
–Acabas de cometer un error muy grande.
Bulma se asustó al oír esa voz, cuando volteó vio a esos dos que jamás pensó estarían ahí, a un más extraño nunca los sintió pues por alguna razón su ki era inexistente en ese momento.
–¿Porque no puedo sentirlos?
–Ocultamos nuestra fuerza–. Pronunció el más joven.
–¿Porque hiciste eso?– Preguntó el otro.
Frunció sus rasgos –Con todo respeto patriarca, pero eso es asunto mío.
–Niña tu alma se está consumida en dolor, y ese dolor te está llevando a cometer errores. Cooler no traerá nada bueno en tu camino, tampoco tu venganza, solo es una daga que tú misma te estás enterrando.
Ella agachó la mirada, pero de inmediato se arrepintió, ella era Bulma Briefs y podía hacer lo que quisiera –Eso patriarca es mi problema, no se preocupe por su gente, hice una promesa y la cumpliré. Calculo que en dos meses partimos–. Paso a un lado de ambos y salió por el pasillo detuvo su andar unos pasos después –Por cierto, les pido no vuelvas a cuestionar nada de lo que hago–. Retomo su camino.
El patriarca de los Namekusei se lamentaba por la situación de la mujer
–Patriarca ella me preocupa.
–A mi también Neil, su vida cambiará pronto y espero que lo que viene en camino cambie su nuevo pensar porque si no se condenará, morirá por ella misma y condenará a una raza completa.
–¿Qué hacernos?
–Nada, dejar que la vida siga su curso.
Gracias por llegar hasta aquí, nos leemos pronto.
