Canción: Firework de Katy Perry. Propuesta de Genee.

Disclaimer: Digimon no me pertenece, ni ninguno de sus personajes.


Aunque sea una Chispa

— ¿Qué te parece este? —le enseñó Mimi con una sonrisa amplia un vestido púrpura a su amiga de anteojos.

Miyako lo sujetó y comenzó a examinarlo de arriba hacia abajo, y después de unos segundos le devolvió a la castaña y negó con la cabeza indicando inconformidad con respecto a la sugerencia de su amiga

— ¡Ay, vamos! ¿Por qué no? ¡Está perfecto para ti! —exclamó Mimi.

—No me gusta su escote; dejará toda mi espalda desnuda —se defendió Miyako.

—Esa es la idea. Ken tendrá un buen panorama si por casualidad va detrás de ti —después de haber dicho eso, mostró una sonrisa pícara que causó un gran sonrojo en la pelimorada— Además ya lo traje, así que lo te lo pondrás sí o sí —sujetó la mano de Miyako para que agarrara el vestido. Con un resoplido, cerró las cortinas del vestidor y sin más quejas decidió probarlo.

Llevaban dos horas en el centro comercial, y no encontraban algo adecuado para su cita con Ken. A los primeros quince minutos, supo que pedir ayuda a Mimi fue una mala idea. No es que ella no fuera fan de la moda, pero Mimi llevaba su gusto por la moda al extremo, causando que cada vez que Miyako señala una prenda que a ella le gustaba, ella le decía que era muy simple para una primera cita.

Estaba harta, creyó que nunca debió haberle pedido a Ken a salir. Si antes se sentía nerviosa, ahora con Mimi lo estaba diez veces más. Creía que no podría gustarle si no llevaba puesta algo que no dejaba exponer parte su cuerpo.

Cuando se probó el vestido, fijó la vista en sus piernas descubiertas y vio lo delgadas que eran. Ahora se sentía más estresada. Quería impresionar al chico, no asustarlo.

¡Es todo! Ya no podía más. Se apoyó de espaldas contra la pared de vestidor e imaginó que su cita con Ken sería un desastre, pero no lo sería si ella lo cancelara antes, así no tendría una opinión tan mala de él.

—No deberías estar nerviosa, ¿sabes? —escuchó hablar a Mimi con un tono bastante inusual en ella, una mezcla de amabilidad y comprensión— él aceptó a salir contigo porque le gustas como eres, otra razón no hay. Eres muy especial, Miyako. Deja a un lado el nerviosismo y saca tu belleza interior que es lo realmente cuenta, aunque sea una chispa, porque con eso es suficiente para que Ken se dé cuenta lo afortunado que será al tenerte —Miyako se sentía aliviada y confundida por tales palabras. ¿Cómo Mimi se dio cuenta que no la estaba ayudando realmente?— Hay algunas blusas que te quedarían preciosas en el piso de arriba; podemos chequear ahora. Eso sí, no debemos tardarnos.

Miyako se secó una pequeña lágrima que recorrió su mejilla, y se cambió de ropa otra vez. Quizás solo le bastó unas cuentas palabras de aliento para salir adelante. Puede que Mimi no sea muy comprensiva en todo momento, pero le alegra que lo haya sido en este momento.

"Aunque sea una chispa".