Este es el primer capitulo, espero que les guste:3 no los decepcionara;)


Gabriel, el arcángel, dio el mensaje a los hermanos Cullen. Les entrego sus espadas de plata, para derrotar demonios. Los hermanos Cullen, se prepararon para bajar al mundo de los mortales. Se pusieron sus camisetas sin mangas, negras, y sus pantalones rasgados con tiras, también negros. Iban descalzos, ya que no los necesitaban.

Edward Cullen, Alice Cullen y Emmett Cullen, ángeles custodios desde la creación. Edward era de cabellos rebeldes cobrizos, piel palida, y facciones finas, era casi tan alto como Emmett, pero no tan musculoso, sus ojos dorados eran capaz de deslumbrar a cualquiera.
Alice era pequeña y menuda, muchos la describían como una muñequita de porcelana, su cabello azabache resaltaba su piel pálida, y sus hermosos ojos dorados. Emmett era musculoso, era tan grande como un oso, de piel pálida y ojos dorados, sus hoyuelos aparecían cuando sonreía, sus cabellos azabaches contrastaban con su piel. Los hermanos Cullen eran muy hermosos.

Juntos derrotaban a cualquier demonio que se les pusiera enfrente. Sus habilidades, lograban ayudarlos en cualquier batalla. Edward era un lector de mentes, Alice podía ver el futuro, y Emmett era el mas fuerte de los ángeles, tan fuerte como el arcángel Miguel.

Cuando estuvieron listos, se despidieron de sus amigos, y bajaron a la tierra. Con un vuelo elegante, lograron aterrizar. Eran unos seres hermosos, tan hermosos como sus sentimientos y su amor por toda la creación.

-Espero que nos reciban bien.-Dijo Emmett a sus hermanos.

-Nos recibieron muy bien, Esme es una mujer muy cariñosa y de muy buenos sentimientos.-Contesto Alice. Gracias a su habilidad, ya había visto que sucedería.

-Entonces podremos jugar.-Contesto Emmett emocionado. Los hermanos Cullen eran muy juguetones y bromistas.

-Emmett, trata de no hacer destrozos.-Dijo Edward a su hermano.-¿Ali por donde es?.-Pregunto el cobrizo. Alice se concentro, y tuvo la mirada perdida por unos segundos.

-Por ahí.- Contesto Alice, apuntando a su derecha.

Volaron hacia donde dijo la chica de cabellos azabaches, y llegaron a una casa de tres plantas, y con muchas ventanas. Descendieron con elegancia, donde se encontraba la puerta, y escondieron sus alas. Edward fue quien toco el timbre.

Una chica de cabellos castaños, y ojos chocolates les abrió la puerta. Ella los miro de forma extraña. Debia ser porque estaban descalzos, pensaron los ángeles.

-¡Esme, parece que llegaron los tipos que habías dicho!.-Exclamo la castaña llamando a Esme, la mortal que debían cuidar.

Luego de unos segundos, bajo una mujer de unos 30 años, con cabello de color caramelo y cara en forma de corazón. Tenia una sonrisa cálida y cariñosa en su rostro.

-¡Chicos llegaron!.-Esme los abrazo y los hermanos Cullen, correspondieron a su abrazo.

-¡Esme!.-Dijeron a coro. Ellos conocían a Esme. Ella antes era un ángel, pero se enamoro de un mortal y le pidió a Dios, que por favor la volviera humana, para así casarse con el mortal llamado Carlisle.

-Vaya te sentó muy bien la humanidad Esme.-Dijo Emmett con una sonrisa. Esme los invito a pasar para presentarlos a su familia.

Los hermosos ángeles, miraban todo con detenimiento. Pero algo les llamo la atención. Había una niebla negra en la casa. Un rastro de demonio, se dijeron mentalmente. Se disponían a seguir el rastro, pero, frente a ellos, aparecieron 3 mortales.

-Chicos ellos son, Carlisle Hale mi marido, y sus hijos Jasper, Rosalie e Isaella.-Dijo Esme, presentado a su nueva familia. Todos ellos los miraban extrañados.

-Familia, ellos son Edward Cullen y sus hermanos Alice y Emmett. Ellos son los ángeles.-Prosiguió Esme. Los hermanos Cullen, saludaron a cada uno con un abrazo.

-¿De donde vienen?.-Pregunto Rosalie, mirándolos incrédulos.

-Venimos de Italia.-Dijo Emmett, ellos no conocían muchos lugares de la tierra. Pero Italia, lo conocían perfectamente. Ahí se encontraban los Vulturi. Ellos eran el medio de comunicación entre el cielo y el infierno.

Rosalie los miro con recelo. Ella sentía un poco de envidia, de la belleza de los ángeles. Esme, llevo a los ángeles a sus respectivas habitaciones. Aun que ellos no dormían.

-Bueno Esme, debemos revisar la casa. Ahí rastros de una presencia demoníaca y debemos ir averiguar.-Dijo Edward tomando su espada.

-Tengan cuidado.-Dijo Esme preocupada, y luego bajo donde se encontraban los humanos.

Cada uno de los ángeles tomo su espada, y siguieron el rastro. Se separaron, cada uno iría a una de las plantas de la casa en busca de algo.

En la cocina, se encontraban Rosalie, Jasper y Bella.

-Los Cullen son muy extraños, ¿Vieron como vestían?.- Dijo Rosalie a sus hermanos.

-Concuerdo contigo Rose, iban de negro.-Le respondió Jasper.

-Y tienes los ojos dorados.-Decía Bella, recordando los ojos de los hermanos Cullen.

-Son muy extraños.-Dijo Jasper a nadie en especial.

-Y son muy hermosos, sobretodo Emmett.-Dijo Rosalie recordando al mayor de los Cullen.

-A mi me pareció que Edward era mas lindo.-Contesto Bella sonrojándose.

Jasper no dijo nada, aun así no pudo evitar recordar la imagen de la pequeña Alice, frente a él.

El día paso y Edward ni sus hermanos habían encontrado algo. Decidieron decirle a Miguel lo del rastro de demonio. Fueron a la cocina por agua, para enviar el mensaje a Miguel. Cuando llegaron a la cocina, vieron que ahí se encontraban los hermanos Hale. Pero algo andaba mal. Olía a azufre, y los chicos no se veían muy bien.

-¿Sucede algo?.-Pregunto Edward.

-No nada, es solo que de pronto se a abochornado el ambiente.-Respondió Jasper. Alice y sus hermanos se miraron e inspeccionaron la cocina.

-No se muevan de aquí. ¡Esme ven de inmediato!.-Dijo Emmett.

-¿Que sucede?, ¿algo va mal?.- pregunto Bella. Edward fue donde ella, y tomo su mano para tranquilizarla.

-No te preocupes, tranquilízate.- Le dijo Edward.-Chicos me llevare a Bella, creo que esto le esta afectando. Sus hermanos asintieron y sin mas salio de la cocina. Justo en ese momento llego Esme.

-¿Que ocurre?.-Pregunto mientras entraba a la cocina.

-Un demonio jugo con las emociones de los chicos, y les a puesto los pelos de punta.-Le dijo Alice enviándole el mensaje en un susurro, cosa que ella solo escuchara.

-Debemos salir de aquí, chicos vayan a su habitaciones. Alice, Emmett, traten de tranquilizsarlos.-Pidió Esme, y Alice y Emmett asintieron.

Alice PoV:

-Ven Jasper, acompáñame a tu habitación.-Le pedí a Jasper que me acompañara. Sus emociones estaban desniveladas, suerte que llegamos antes que algo peor ocurriera. A los demonios les gustaba jugar con las emociones de los humanos. Siempre los ponían tristes y desolados.

Jasper me acompaño y me llevo a su habitación. Vi que en esta, tenia una biblioteca, y una cama de dos plazas. Las paredes eran de color azul. El azul era un color hermoso, significaba eternidad.

-Wow el color de tu habitación es hermoso.- Le dije sin mirar el azul de las paredes.

-¿Te gusta el azul?.-Me pregunto Jasper sentándose en la cama.

-Me encanta.-Le respondí, mirándole a los ojos. En ellos vi un destello de tristeza.

-¿Por que estas tristes?.-Le pregunte sin poder evitarlo. El pareció sorprendido.

-¿Como sabes que estoy triste?.

-Lo siento, y lo veo en tus ojos.-Le conteste, él me miro y bajo la mirada.

-Yo...estoy así por mi hermana.-Me respondió mirando un punto fijo en el suelo.

-¿Que sucedió?.-Le pregunte inspirandole confianza.

-Ella se suicido, pero me cuesta creer que lo hizo, ella no habría sido capaz de algo así.-Así que eso era, su hermana se había suicidado.

Entendía a Jasper, sabia que era extrañar a un familiar. Mis padres murieron en una batalla, cuando los demonios invadieron el cielo, mis padres fueron a la pelea, dejándonos escondidos a mis hermanos y a mi. Luego la mejor amiga de mi madre, Carmen, nos contó lo sucedido y se hizo cargo de nosotros hasta que tuvo que venir a la tierra.

-Sabes, yo también extraño a alguien aveces, a mis padres.-Le dije sincera, sobando su espalda.

-¿Que le paso a tus padres?.-Me pregunto por fin mirándome a los ojos. Estos eran de un azul intenso como el cielo.

-Murieron en una batalla contra los demonios.-Le respondí.

-Lo siento.-Me dijo dándome el pésame.

-No lo sientas, yo se que ellos están bien, y siempre están cuidándonos a mis hermanos y a mi.-Le respondí con una sonrisa, y era verdad. Cuando un ángel moría, iba directo al seno de Dios. Y de vez en cuando enviaban mensajes a uno que otro ángel. Mis padres de vez en cuando nos enviaban mensajes.

-Vaya, si que eres positiva.-Me dijo con una sonrisa.

-Si, veo el lado bueno de las cosas y de las personas. Lo bueno siempre triunfa ante el mal, y todos debemos luchar por el bien.-Le devolví la sonrisa.

-Vaya, hablas como si amaras el mundo...claro eres un ángel.-Me dijo entre risas, lo mire y le sonreí.

Hable con Jasper toda la noche, hasta que sus parpados le pesaron y se quedo profundamente dormido, estuve toda la noche con él velando por su sueño...

Jasper PoV:

Desperté muy feliz y alegre. Recordé la noche pasada, Alice se había quedado conmigo toda la noche. Ella era una chica hermosa, y de muy lindo corazón. Le conté lo que había sucedido con mi hermana Bree, nadie mas que mi familia, sabia lo sucedido con ella. Pero Alice me dio mucha confianza. Mire mi habitación, y me di cuenta de que Alice seguía ahí. Estaba con la mirada fija en el bosque, de pronto se percato que la estaba mirando. Me miro con esos ojos dorados que tanto me gustaban y me regalo una hermosa sonrisa...¿Esperen, hermosos ojos dorados?.

-Buenos dias, ¿has estado despierta toda la noche?.-Pregunte, no la había visto dormir en toda la noche.

-Si, yo no necesito dormir.-Me contesto con una melodiosa voz. Por Dios, Jasper contrólate.-Me iré para que te cambies, yo debo ir a ver a mis hermanos.-Prosiguió Alice. Me dio un beso en la mejilla y salio con pasos tan gráciles, que serian capaz de romper el corazón de una bailarina.

Me cambien de ropa, y baje a la cocina por algo de desayunar. Ayer el día había sido demasiado raro. Había sentido miedo y tristeza, como cuando me había enterado de lo mi hermana Bree.

En la cocina me encontré con Rosalie y con Bella. Esta ultima, se veía sonrojada, y hasta se podría decir avergonzada.

-¿Sucede algo?.- Le pregunte a Bella. Ella me miro y se sonrojo aun mas.

-Lo que pasa hermanito, es que nuestra querida Bella beso a Edward.-Dijo Rosalie sonriente. Bella agacho la mirada muy avergonzada y me senté junto a ella.

-Yo...no se que me paso...me deje llevar.-Dijo Bella mas roja que un tomate.

-¿No paso nada mas cierto?.-Pregunte con el ceño fruncido, yo era muy protector con mis hermanas.

-No nada mas Jazz, no te preocupes.-Me dijo Bella con un sonrisa de agradecimiento.

-Bueno no se ustedes, pero Emmett estas para chuparse los dedos, ¿Pueden creer que ayer apenas me miro?. Le pongo nervioso.-Nos dijo Rosalie.

Rose era muy hermosa, no existía hombre que no se derritiera ante su belleza. Aun que parece que Emmett, no tenia malas intenciones con mi hermana, mas le valía...

Edward PoV:

-Alice, bese a Bella.-Le dije preocupado.

No es que me arrepintiera, es mas, yo quería tocar nuevamente esos dulces, y suaves labios.

-¡¿Que?!, ¿Pero como sucedió?, cuéntamelo detalladamente.

-Veras fue asi...

[Flash Back]

Me había llevado a Bella, para tranquilizarla, así que ahora estábamos en su habitación.

-Bella, tranquilízate. No a sucedido nada, te has puesto nerviosa nada mas.-Le dije en forma tranquila.

-Yo no se que ha sucedido, había estado muy bien, pero de pronto me he sentido mal.-Me respondió ella alterada.

La tome del brazo muy suave, y la atraje hacia mi. Ella me miro con sus perfectos ojos chocolates.

-Tranquila, nada pasara pequeña.-Le conteste muy cerca de su cara.

De pronto ella, estampo sus labios con los míos, y nos quedamos abrazados hasta que se canso. Y la recosté en su cama, para que descansara.

[Fin Flash Back]

-Wow Edward, tu no perdiste el tiempo, eh.-Me dijo mi hermana con un guiño. Gruñí ante su ocurrencia, y ella me miro mal.

-No me gruñas Edward Cullen.-Me dijo enojada, ella odiaba que le gruñeran. Le gruñí mas fuerte, pero de pronto se abalanzo sobre mi. Golpee muy fuerte la pared, incluso se trizo. Empuje a Alice contra la cama, esta se rompió. Y mi dulce hermanita me lanzo una almohada. Yo tome una de las almohadas y comenze a golpearla.

-Morirás Edward Cullen.-Dijo mi pequeña hermana. Reí ante su cara, era adorable cuando se enojaba, pero era de temer.

-Inténtalo duendecilla.-Le dije con una sonrisa arrogante. Ella me golpeo y yo hacia lo mismo con ella.

-¡SI GUERRA DE ALMOHADAS!.- Grito Emmett, y mi hermana y yo nos miramos, y los lanzamos donde él, para atacarlo.

Estuvimos lanzando almohadas, por lo que pareció media hora. Las plumas volaban por los aires, la habitación estaba hecha un desastre. Escuchamos como alguien carraspeaba detrás de nosotros, y mis hermanos y yo fijamos nuestra atención a quien carraspeaba, era Esme. Ella nos miraba con una sonrisa divertida en el rostro.

-Chicos, miren como han dejado la habitación.-Dijo en un reproche, pero un risa escapo de sus labios. Nosotros le sonreímos y estallamos en carcajadas.

Esme, no podía enojarse con nosotros, ella sabia que los ángeles eramos traviesos. Ella también lo era, algunas veces.

-Miguel les ha enviado ropa, la deje en la habitación de Alice. Los espero abajo.-Nos dijo Esme, y luego salió de la habitación riendo.

-El ultimo que llega a la habitación de la enana, ordena este desastre.- Grito Emmett, y todos salimos disparados a la habitación de mi hermana.

Emmett fue el ultimo en llegar, ya que tropezó con una de las alfombras del pasillo. Yo llegue primero, siempre fui el mas rápido de mis hermanos.

-No es justo.-Reclamaba Emmett como un niño pequeño.

-Es justo, tu fuiste el ultimo en llegar.-Le dije riendo.

Nos cambiamos ropa, Miguel nos había enviado pantalones negros, con tiras que ajustaban el pantalón. Unas camisetas negras sin mangas. Los ángeles no sentíamos frió ni calor, nos manteníamos en una temperatura estable. Y nos había mandado unas especie de zapatillas, bailarinas para mi hermana, las tres negras.

-Pensaran que somo dark.-Dijo Emmett incrédulo.

Alice y yo nos reímos, pero luego se puso seria.

-Edward creo que deberíamos mantenernos alejados de los humanos.-Mi hermana tenia razón. Nosotros teníamos muchos enemigos demonios, que no durarían ni un segundo en asesinarlos, para dañarnos a nosotros.

-Tienes razón, no podemos arriesgar sus vidas por un simple capricho.-Le respondí, ellos me miraron con sorpresa.

-¿Que?, ¿Acaso creían que no me había dado cuenta?.-Yo ya sabia lo que mis hermanos sentían por los mortales, y los mortales también sentían cosas por nosotros.

-Vamos abajo. Tenemos que cuidar a los mortales.-Dijo Emmett serio. Yo sabia cuanto le dolía no poder tener algo con Rosalie.

Fui a la biblioteca de la casa, y me encontré con Bella. Sin hacer ni un ruido, tome uno de los libros.

-¿Te gusta cumbres borrascosas?.-Me pregunto Bella.

-Este...si.-Le conteste nervioso. Ella me ponía nervioso con solo mirarme.

-Oye este lo de ayer, perdón.-Me dijo agachando la mirada.

-No te preocupes, eso ya paso.-Le dije sin mirarla.

-Edward yo...tu me gustas.-Me dijo roja, se veía tan adorable. Pero no podía permitir que le sucediera algo.

-Bella debes alejarte de mi, es peligroso que estés conmigo.-Le dije sin poder mirarla.

-¿Tu no me quieres?.-Me pregunto temblorosa. No podía contestarle, me quede unos minutos, hasta que salí de la sala...

Emmett PoV:

Mis hermanos tenían razón, no podía permitir que le sucediera algo a Rose. Ella se volvió especial para mi. Sonreí ante el recuerdo de la noche pasada, ella no paro de coquetearme. Y yo no pare de molestarla.

-Hola osito.-Saludo Rosalie, quise sonreír ante el apodo, pero recordé que si estaba conmigo podía salir lastimada. Yo nunca me perdonaría eso.

-Hola Rosalie.-Le dije sin mirarla.

-¿Pasa algo osito?.-Me pregunto algo preocupada.

-Rose, mira eres una chica linda, la mas hermosa que he visto. Pero no podemos estar juntos. Ni si quiera podemos ser amigos, tu saldrás lastimada y no me lo perdonare. Perdón Rose, no te molestare mas.-Dicho esto salí, sin esperar alguna respuesta de su parte.

Una lagrima escapo de mi mejilla, este día había comenzado mal...

Alice PoV:

Estaba en la sala de estar, mirando por el gran ventanal el bosque. De pronto sentí a alguien detrás mio.

-Linda vista ¿he?.-Me dijo Jasper. Rodeo sus manos con mi cintura, y sentí millones de mariposas en mi estomago.

-Jasper debes alejarte de mí.-Le dije preocupada pero firme.

-¿Por que?, yo encuentro que eres perfecta.-Me dijo mirándome fijamente.

-No podemos estar junto Jasper, soy mala para ti. Conmigo solo saldrás lastimado.-Le dije sincera.

-¿Lastimado?.-Pregunto confuso.

-Si Jasper, aléjate de mi, aléjate antes que salgas heridos.-Le dije, saliendo directo al techo.

Bella PoV:

Edward no me quería. ¿Como fui tan estúpida?, le confesé lo que sentía y me rechazo. Me fui a mi habitación y me recosté en la cama llorando. No poda parar de llorar. Yo quería demasiado a Edward. Desde que lo vi, sentí una conexión especial. Sentí unos golpes en mi puerta, y me seque rápido las lagrimas. Y fui abrir. Me sorprendí al ver a Rosalie.

-¿Rose que haces aquí?.-Le pregunte confusa. Ella se le veía mal.

-Emmett me ha dicho que debo alejarme de él.-Me dijo Rose.

-A mi me ha pasado lo mismo, Edward me ha dicho que es peligroso que este con él.-Le conteste recordando lo que me había dicho Edward.

De pronto entro Jasper, y nos contó lo sucedido con Alice. Ella también le había dicho que era peligroso estar con ella.

-¡¿Como va ser peligroso, si ellos son ángeles?!.-Pregunto alterada.

-Yo creo que dijeron eso, porque no nos quieren, ¿Tan estúpidos nos creen?.-Dije triste y medio enojada. ¿Nos veían la cara de estúpidos, para rechazarnos de tal forma?.

-Esto no se quedara así.-Dijo Rosalie enojada. De pronto saco su celular y marco.

-¿Alo Royce?...Si...claro...¿Ahora?...Me parece perfecto...Si tráelos no hay problema... te espero...Besos corazón.-Dicho esto cerro su celular, con una sonrisa en la cara.

-¿Que hiciste Rose?.-Pregunto Jasper riendo malicioso.

-Llame a Royce, dijo que vendría en unos minutos. Y traerá a James y a María con el.-Nos dijo Rose en forma inocente. Esto no era nada bueno. Habíamos conocido a James, Royce y a María, en el mini-super. Desde entonces no dejaban de llamarnos y molestarnos.

Rosalie se fue a arreglar, y Jasper se fue a esperar a María. Yo me quede en mi habitación, y me limpie la cara y las lagrimas. Baje donde se encontraba Jasper y me abrase a él.

-Tengo un mal presentimiento sobre esto.-Le dije en un susurro.

-Yo también, pero bueno es Rose, nada la hará cambiar de opinión.-Me contesto pensativo.

Luego de unos minutos llegaron Royce, James y María. Edward no se encontraba en ni una parte, y sus hermanos tampoco.

-¡Jazzy!.-María se lanzo a los brazos de mi hermano y este la correspondió, como quien no quiere la cosa.

-Hey Bella.-James se acerco a mi y me tomo de la cintura.

-Hola James.-Le conteste con una sonrisa forzada. Royce busco a Rosalie, pero esta aun no bajaba. Hasta que bajo, con unos vaqueros que se ceñían a sus piernas y una blusa que marcaba sus voluptuosas pero a la vez perfectas, curvas. Royce se acerco a ella y la beso. Rose le correspondió y miro a todos lados. Debía estar buscando a Emmett. Pero ni el ni sus hermanos se encontraban aquí, mal plan Rose.

-¿Y que harás esta noche, hermosa?.-Me dijo James al oído, lo que produjo que un escalofrió recorriera mi espalda.

-Na-Nada, yo me quedare le-leyendo.-Le respondí incomoda.

-¿Vamos a una fiesta?, yo paso por ti.-Me dijo poniendo su mano en mi pierna. Mire a mis hermanos y ambos besaban apasionados a sus "parejas".

De pronto los hermanos Cullen entraron y se quedaron con los ojos abiertos, de par en par. Oh oh esto era malo...


Los Cullen son ángeles! y el plan de Rosalie tendra serias consecuencias...Bueno este ha sido el primer capitulo:3 abrigense que hace frio tomen mucho tesito y nos vemos en el siguiente capitulo:3