Sin dudas que esta era la ocurrencia mas estrafalaria de la mortífaga.

-De a cuerdo… andando.-

-Espere.-

-¿Qué pasa?-

-¿No cree que así llamaremos mucho la atención?-

-¿Qué haremos entonces?-

-Aremos algo que de seguro no le va a gustar.-

-¿Qué?-

-Tengo algo de ropa en mi bolso.-Dijo metiendo la mano dentro del mismo.

-A no, ni creas que me voy a poner ropa de muggles, Bellatrix, eso es rebajarse de nivel.-

-Lo se mi señor, esto es algo de ropa casual que tomé del armario de Lucius, es solo hasta sacarlo de allí. Piense que el que está allí dentro es usted y no otra persona.-

El lord lo dudó por unos segundos.-De a cuerdo, dámela.-

La bruja sacó 2 perchas.

Una con un traje negro y sencillo y la otra con un vestido color rosa viejo, no muy elaborado, bien de esa época.

Con simples movimientos de barita, ambos magos se cambiaron en medio de la calle, con un hechizo que intercambiaba las prendas puestas por las de las perchas.

-De a cuerdo mi señor, ahora entremos, pero recuerde, pase lo que pase, no haga nada tonto, deje su barita guardada.-

Ambos mortífagos entraron al lugar.

Golpearon contra la rustica puerta de entrada un llamador de bronce.

-Buenas noches, ¿Puedo ayudarlos en algo?-Preguntó al abrir la puerta, una mujer uniformada, de no mas de 50 años.

Esta mujer era la que dirigía el lugar, algo así como una directora.

-Si-Dijo Bella endulzando la voz y forzando una pequeña sonrisa.

-Queremos adoptar a un niño.-

-Claro, pero…pasen.-

La uniformada los dirigió a una pequeña oficina.

Voldemort miraba hacia todos lados, el lugar le traía recuerdos, algunos que no quería recordar bajo ninguna sircunstancia.

-Tomen asiento.-

Voldemort tenía muchas ganas de sacar su barita y matar a esa mujer.

La conocía muy bien como para no odiarla.

-Cálmese mi señor, no haga algo estúpido.-Le susurró la bruja cuando lo vio acercar peligrosamente su mano a la barita.

-¿Así que quieren adoptar?-

-Si-Asintió Bellatrix.

-¿Están casados?-

-Ambos se miraron sin saber que responder.

-Si-Respondió nerviosa la bruja.

-De a cuerdo, la política de adoptar requiere mucho papeleo y mucho tiempo, así que aremos esto, ustedes eligen al niño y se podrán ir, es que nos encontramos con una gran cantidad de chicos y estamos tratando de apresurar el proceso. ¿De a cuerdo?-

-Si- Asintieron ambos al mismo tiempo.

-Solo quiero sus nombres.-

-Yo soy Justin Aldrich.-Mintió Bellatrix sin problema.

Voldemort la copió y le mintió a la directora-Yo soy Albert Blumer-

-Muy bien señores Blumer, daré la señal para que los chicos se apronten. ¿Quieren niño o niña?-

-Niño.-Afirmó el lord.

Un sonar de campana, dio la señal para que todos los chicos se formaran en filas, en un enorme patio.

Los 3 comenzaron a avanzar frente a estos.

Uno por uno los dos magos iban mirando con atención cada una de las caras.

Hasta que una frente a la puerta 743 les llamó la atención.

Voldemort se agachó frente a un pequeño niño de pelo castaño y ojos claros.

-¿Cómo te llamas?-

El chico no contestó.

-Anda, diles tu nombre-Le animó la directora.

-Soy Tom Señor.-

Al escuchar ese nombre, el señor oscuro se levantó mirando con cara seria a Bellatrix, como queriendo decir algo y después la desvió hacia la mujer uniformada y le dijo.

-Nos llevaremos a este.-

La mujer asintió con la cabeza y se acercó al chico.

-Ve a tu cuarto y arma tu maleta, te vas de aquí.-

El chiquillo asintió con la cabeza y entró a su habitación.

Todos los chicos rompieron filas cuando las palmas de la veterana sonaron en lo alto.

Los 3 esperaban fuera de la habitación del chico.

Hata que salió con una valijita.

-Bueno Tom, estos son los Blumer...te van a llevar a casa.-

El niño no decía nada, ni siquiera mostraba ninguna emoción, no paresí a importarle o no entuciasmarle la idea.

-De a cuerdo, que sean muy felices.-Dijo de ultimo la mujer uniformada, acompañando a los 3 a la salida de ese oscuro lugar.