EL cariño se gana, pero también se pierde.
Capitulo 2.
Intrusos... los aborresco. Hay veces que cuando una persona entra en tu vida lo hace para mejor, pero hay muchas mas veces cuando una persona nueva solo empeora y cambia todo para peor.
Cuando creí que las cosas podrían ir por el mejor camino. Que nadie nunca iba a hacer que nos separáramos. Que éramos los mejores amigos, casi hermanos y que lo seríamos siempre...
Apareció él...
Sakura se sintió feliz. Había estado bastante rato ya con Sai, charlaban amenamente y cada vez se olvidaban mas de los zapatos... de pronto miró a un lado y visualizó a sus dos mejores amigos dirigiéndose hacia ellos. Sasuke y Naruto se acercaban, ahora podrían compartir los cuatros, y así ella podría lanzarle una indirecta a Sasuke para que comprendiera que quería ir con Sai al baile.
Sí, ella había sido la de la idea de ir con Sasuke, pero jamás previo que Sai iba a demostrar un súbito interes en ella. Además, estaba segura de que Sasuke la entendería. Aunque con la cara que traía el pelinegro, empezó a dudarlo un poco.
¿Se divierten? - Preguntó con brusquedad. Sai lo miró confuso.
¡Sasuke-kun! ¡Naruto! – dijo Sakura, saludándolos e ignorando los malos modales de Sasuke.- este es Sai.
Sé quién es.- dijo Sasuke tajante.
¿Qué haces con él, Sakura-chan?
Y vestida así. – escupió Sasuke, como si ella estuviera vestida de la peor manera posible.
¿Hay algo de malo con mi ropa? – preguntó ella con inocencia. No entendía que le pasaba a esos dos. Sai no decía nada, se limito a observarlos poniéndose cada vez mas ceñudo.
No, si vas a trabajar en una esquina no hay nada de malo con tu ropa. – respondió Sasuke. Sakura ensanchó los ojos, y Naruto pensó que la había cagado.
¡Hey! Un momento, no le hables así - dijo al fin Sai interviniendo en la conversación. Se puso directamente en frente de Sasuke.
No estoy hablando contigo, imbécil.
¿Qué has dicho?
¿Es qué no oyes? – se metió Naruto. Sakura se alarmó en seguida, eso se estaba poniendo feo. A pesar de que se sentía herida por el comentario de Sasuke, ella no quería que tuvieran problemas.
¡¿Qué les pasa? ¡Basta! – dijo interponiéndose entre Sasuke y Sai, que casi estaban nariz con nariz.
Sakura-san, éste tipo acaba de llamarte puta.- dijo Sai con los dientes apretados.
Lo que hablo o dejo de hablar con Sakura no es de tu incumbencia idiota – replicó Sasuke.- Quítate o te quito, Sakura.
¡Atrévete a ponerle un solo dedo encima! – gritó Sai.
El único al que le pondremos un dedo encima, mejor dicho, los puños encima es a ti Dattebayo!. - Acotó el rubio.
¡No! ¡No se griten! ¡Basta!
Sakura, no lo repetiré, qui-ta-te. – como Sakura no se movió, Sasuke la apartó, aunque con mas amabilidad de la que ella había esperado, y con mucha mas facilidad también.
Sasuke se echo sobre Sai sin perder tiempo, y éste respondió. Naruto no se metió en la pelea porque no consideraba honorable dos contra uno, pero maldecía no haber sido él quién golpeara a ese idiota primero.
¡No! ¡No! ¡Basta! ¡paren! ¡PAREN! – grito Sakura, intentó jalar a Sasuke para apartarlo de Sai, pero no obtuvo éxito. Entonces Naruto la tomo del brazo y la alejó.
No te metas. – le dijo serio y mirándola sin la calidez habitual en sus risueños ojos azules. Naruto estaba molesto con ella, y mucho.
¡¿Pero qué les sucede Naruto? ¿Por qué hacen esto? ¿Qué pasa? – exigió saber Sakura, tratando de zafarse del agarre de Naruto.
Sasuke y Sai se estaban dando con todo. Las personas comenzaban a arremolinarse a su alredor. Sakura estaba cada vez mas histérica y confusa.
Hasta que partieron una vidriera.
¿Pero qué les pasa? – gritó la dependienta de la tienda.
¡Oh por dios! – gritó ella y ésta vez si pudo zafarse del agarre de Naruto. Corrío velozmente y se interpuso entre Sasuke y Sai justo cuando el primero lanzaba un golpe. Y acertó...
¡Sakura!
¡Sakura-chan!
Tsk... tonta. – Susurró Sasuke casi sin habla al darse cuenta de que acababa de golpear a la pelirosa. La chica se sostenía la mejilla con la mano, sus ojos estaba abiertos de la sorpresa. Ella no podía moverse. Sasuke tampoco.
¿Qué hiciste? ¡Animal! – gritó Sai enfurecido. Pero en vez de tomar represalias contra Sasuke, tomo a Sakura entre sus brazos y la acunó. Ella lentamente comenzó a llorar. Al principio su llanto era bajito, pero luego se intensifico.
Sasuke le había pegado. No podía creerlo.
Sa...ku...ra... yo... no quise... yo – empezó a decir Sasuke, agachándose a su altura y estirando el brazo para tocarla.
¡No! ¡No me toques! – le chillo ella.- ¡No quiero saber nada mas de ti en toda mi vida!.
Naruto se quedó pasmado. ¿Sakura acababa de mandar a volar a Sasuke?.
Sa-sakura-chan, no tepongas así, él no lo hizo a propósito, de verdad – Intentaba explicar Naruto, pero solo recibió una mirada ruda de la pelirosa.
Tú también Naruto. Vete, no quiero saber nada de ninguno... son unas... ¡Unas bestias!. – chilló la pelirosa en los brazos de Sai. Éste la ayudo a levantarse, él tenía varios moretones y pequeñas cortadas ocasionadas por el vidrio que habían roto. Y Sakura llevaba la mejilla roja.
¿Qué es lo que está pasando aquí? ¿Quien es responsable de esto? – preguntó un guardia de seguridad que recién llegaba, mirando a todos los presentes en busca de respuestas.
Sasuke solo lo miro.
Fuimos nosotros. Pagaremos por los daños – murmuró Naruto.
Por supuesto que lo harán – dijo la dependienta de la tienda afectada.- son unos salvajes, sinceramente. ¡Guapos, pero salvajes!.
Arreglemos este lio en mi oficina.- les dijo el guardia.- van a explicarme que fue lo que pasó aquí.
Sasuke observaba como Sakura se alejaba siendo guiada por Sai. Apretó los puños. La había cagado pero de lo lindo.
Acababa de perder a su mejor amiga.
Sakura se sentó en la terraza de la heladería. Sai le compró un helado de vaso, y le pidió a el chico que atendía unos hielos. En ese momento Sai le estaba frotando con cuidado el hielo en la mejilla a Sakura.
Él mismo había limpiado sus pequeños cortes en el baño y comprado una camisa nueva. La anterior estaba sucia.
Ella estaba muy seria.
Lo siento, Sakura-san. – murmuó Sai.- no quise que nada de esto pasara.
No es tu culpa.- respondió Sakura con tristeza en los ojos.- ellos se volvieron locos. ¡No tenían que haber hecho eso!. Aún no lo entiendo.
Yo tampoco. No sabía que el Uchiha y Uzumaki me tuvieran tanta rabia.- reconoció Sai.- aunque de vez en cuando Uchiha-san me miraba ceñudo, creí que era habitual en él.
Es habitual en él – comentó Sakura. Sus ojos se llenaron de lágrimas nuevamente.
No llores Sakura-san. – le pidió Sai dejando el hielo en una servilleta y abrazandola nuevamente.
No puedo evitarlo, eran como mis hermanos.- sollozó ella.- ¡y uno de ellos acaba de pegarme!.
Lo sé, pero si te fijas, por lo menos ya viste que no valen la pena – explicó Sai.- un chico que golpee una chica no vale la pena en ninguna circustancia, ni como hermano, ni como amigo, ni como nada. Yo jamás te pondría un dedo encima para hacerte daño.
Sakura se sintió incomododa. La alegría por estar con Sai Kyrui se había desvanecido, siendo reemplazada por una gran tristeza que le era imposible pasar por alto.
¿Quieres que te lleve a tu casa? – le preguntó el pelinegro, mirándola con preocupación.
No te preocupes, Sai-san, mi chofer está en el auto. Sólo debo ir hasta él. – dijo con pocos animos. Se levantó y Sai la imitó. Sin mirarse mucho caminaron juntos y poco tiempo tardaron en llegar hasta donde estaba Zabusa, el chofer de la pelirosa.
¿Sakura-sama, qué le ha pasado? – preguntó este alarmado al verla con la mejilla roja. Y se alarmó aún más al ver el aspecto de Sai con morados en el rostro y cortes.
No es nada, Zabusa. Llévame a casa por favor – le indicó ella entrando en el auto. Zabusa miró a Sai receloso.- ¿Zabusa?
Voy, Sakura-sama.- atendió este, se fue a el lado del volante después de cerrar la puerta, y encendió el auto.
Siento todo lo que pasó, Sai-san – le dijo ella a través de la ventanilla del auto.
No fue tu culpa.- la tranquilizó.- ¿Nos vemos en el KES?
Sí, nos vemos en el KES. Adiós, Sai-san.- se despidió ella y presionó el botón que subió la ventanilla. El auto arrancó y salió del estacionamiento. Dejando a Sai inquieto.
Dolor...
Ese día empezó el dolor. El daño físico no fue nada comparado con el mental. Ese día la herí, pero yo me sentí mas herido. ¿Por qué me había traicionado con ese idiota?.
Ella nunca nos había dicho ni a Naruto ni a mi que salía con Sai Kyrui. Yo la había pescado mirándolo en varias oportunidades, pero nunca creí que se trataba de algo serio. Que se veían a escondidas.
Éramos como sus hermanos, sus mejores amigos. Y nos traicionó.
No soportabamos pensar que algún chico nos la quitara. Yo no soportaba pensar que alguien la alejara de mi.
Naruto y yo luchamos para que eso nunca pasara. Desde el primer día, cuando nos dimos cuenta de que ella era un hermosa flor, temiamos que nos dejara. Era nuestra luz entre la oscuridad.
Y en nuestro afán de mantenerla a nuestro lado la habíamos alejado.
Sasuke entró como un sonámbulo en su apartamento. Estaba solo. Naruto se había ido a casa. Ni el mismiso Naruto Uzumaki tenía animos de nada. Eso sí, antes de despedirse de Sasuke, él había podido astibar una acusación en sus ojos.
Se dejo caer en uno de los muebles. En esos momentos era cuando le hacía falta un abrazo cálido y un consejo. Pero no tenía ni tendría nada de eso. La única persona que podría proporcionárselos era la persona que hacia que los necesitara. Sakura no quería volver a tener contacto con él. Ni con Naruto.
La fotografía de ellos como equipo estaba en la mesilla.
Sasuke, Naruto y Sakura en un día de playa. Ambos chicos mirándose desafiantes, tendrían en ese entonces unos trece años. Sakura estaba en medio de los dos, risueña, con el cabello largo y los pechos apenas desarrollándose.
Puso la fotografía boca abajo.
Tsk. - ¿Por qué Sakura Haruno tenía que ser tan molesta?.
La imagén de ella sonriendo a Sai le vino a la cabeza.
Él no tenía la culpa. Ella era la que se había puesto en medio. ¿Qué hacia ella vestida así con ese Sai?. Nada... la víctima de todo era él, y nadie más que él.
Enfurruñado se fue a su habitación, no tenía ganas de comer. En el baño de su habitación puso a llenar la bañera con agua tibia. Necesitaba un largo y relajante baño.
Estuvo mucho tiempo allí. Pensando, reflexionando.
«La culpa la tiene ella... la culpa es de ella... yo no tengo por qué disculparme... no fue mi culpa. Ella debería pedirme disculpas a mi...que la perdonase por con ese tipo»
Tras una hora entera metido ahí, decidió salir. Se secó el cabello con la toalla y su enrrolló otra en la cintura.
Vió su móvil. Tal vez debía llamarla y darle la oportunidad de que se disculpara con él. Ella solía ser tímida, y seguro sabía que él estaba molesto con ella, si era por ella, jamás lo llamaría, por miedo a ser rechazada. Pero él era bastante maduro, la perdonaría si se lo pedía adecuadamente...
Agarró el móvil. Marcó los números.
Oyó como repicaba... y repicaba... y repicaba...
Y finalmente...
Has llamado al número de Sakura Haruno, actualmente no puedo atenderle. Deje su mensaje después del tono...
Seguido de un pitido.
La ira que embargó a Sasuke creció de nuevo. ¿Cómo se atrevía ella? ¿La muy descarada no le atendía el teléfono?.
No, no tenía que hacer una tormenta de eso. Tal vez sólo no llevaba el móvil encima. Estaba seguro de que cuando viera la llamada pérdida, ella lo llamaría sin pensárselo dos veces.
Miró a su celular mientras éste daba tumbos y sonaba con su melodía en antaño favorita. Diver de Nico touchs the Walls. Esa era el tono de llamada de Sasuke.
Dudosa lo miró mientras el pequeño aparato no dejaba de alumbrar, e informarle lo que ya sabía.
Llamada entrante: Sasuke-kun.
¿Debía contestar? Había la posibilidad de que Sasuke la estuviera llamando para disculparse. Rió para sí. ¿Sasuke Uchiha disculpándose? Eso no pasaría ni en un millón de años.
Sin embargo, lo que él había hecho ésta vez había sido grave. Tal vez se había dado cuenta y supiera que le tocaba disculparse.
¿Ella sería capaz de perdonarlo? Después de todo se comportó como un salvaje. Y a consecuencia hasta ella llevo golpes en esa pelea.
El teléfono dejo de sonar.
Tomó el móvil. En la pantalla se reflejaba la llamada pérdida de Sasuke. Pisó remarcar. Las manos el sudaban... estaba nerviosa.
Lo sabía... – dijo él cuando su telefóno comenzó a repicar. Lo tomó en seguida, respondiendo a la llamada.- ¿Si?
Uchiha... supongo que tienes algo que decirme...
¿Algo que decirte? Tú me estás llamando, Sakura. Eres tú la que tiene algo que decirme.
Te llamé porque me dejaste una llamada pérdida, tú llamaste primero. ¿Y bien? ¿Qué querías decirme?
Sakura, te alegrará saber que te doy la oportunidad de disculparte, y olvidaré todo lo que pasó.
¿Qué qué? Dame un minuto, creo que oí mal. ¿Quieres que yo me disculpe?. – preguntó ella incrédula.
Por supuesto, Sakura. No pretendías que lo hiciera yo, ¿No? – preguntó él riendo.
Eres un... no puedo creer que seas tan insensato y atrevido. ¡Tan sínico! ¿Por qué habría yo de disculparme contigo? ¡Idiota prepotente!
¿Qué acabas de decir? ¡Eres una ingrata! ¡Después de todo lo que he hecho por ti! ¡Todo lo que te he ayudado! Te defendí de ese idiota... te doy la oportunidad de disculparte, y aún así ¡Me insultas y te niegas a hacerlo!.
¿Qué tú qué? ¡Sasuke Uchiha tú me golpeaste esta tarde! ¡Y no necesitaba que me defendieras de nada! ¡Sai y yo no estabamos haciendo nada malo!.
¡Eso fue tu culpa! ¡No debiste entrometerte! ¡Y eres una cualquiera! ¡Te veías con él a espaldas de Naruto y mía!
No puedo creer lo que escucho – Dijo Sakura con evidente decepción en su voz.- Tú y yo no volveremos a ser amigos nunca más, Sasuke Uchiha. Adiós – Finalizó con tristeza y colgó.
Sasuke estuvo unos segundos con el celular en el oído, oyendo el pitido que anunciaba que la llamada se había terminado.
Como quieras... – dijo entonces con amargura.- esto no se quedará así.
Y así finaliza el segundo capitulo. A Sasuke como que se le van los tiempos, ¿No?.
Comenten por fa!
Gracias por leer =)
