*Creadoras de la Idea Original: Cigale y Anny
*Escritoras: Cigale y Anny
*Inspirado en: Versailles no Bara
*Mangaka: Riyoko Ikeda
Capitulo II
¡La Guerra!
Los Francos y los anglosajones idearon un plan para hacer un ataque sorpresa contra el enemigo. Pero lo que los anglosajones no se imaginaban es que los francos ya estaban mas que listos para pelear y estaban mas cerca de lo esperado en sus tierras.
Los Francos decidieron atacar por la noche para así no ser detectados por el enemigo y así poder apoderarse de las tierras del rey Arturo. Sus tiendas ya estaban muy cercas de la tierra anglosajona y los soldados francos lo presentían. Fueron largas noches y días en la cual los soldados francos tuvieron que caminar para ir a su destino, pero ninguno soldado se quejaba ya que estaban muy contentos porque sentían la victoria entre sus manos. Eran como mil soldados entre los cuales había jóvenes y señores entre treinta a cincuenta años.
Cuando llegaron a Camelot todos los soldados se ocultaron entre los arbustos y vieron dos guardias 'cuidando' la gigantesca puerta hacia Camelot.
Todo estaba muy calmado, lo único que se podía oír eran las malas bromas y risas que los dos guardias anglosajones decían de la gente franca. Esto enfureció a todos los soldados francos y más de uno casi se revelaba para ir a matarlos, pero recordaron que tenían que ser cautelosos y silenciosos si querían ganar la batalla. Oscar ya estaba harta de escuchar esas molestas risas y dio señales a dos de sus soldados para así matar a los guardias que ofendían a su gente. Los dos soldados fueron silenciosamente en las sombras de la noche hacia los anglosajones y de un movimiento saltaron y les cortaron la cabeza para terminar con una escupida en los cuerpos de estos. Cuando se aseguraron de que no había ningún peligro alguno, los dos soldados hicieron señales a su capitán. La cual dio una leve sonrisa de satisfacción.
"vamos muchachos" dijo en voz baja mientras se dirigía a la puerta donde estaban sus dos soldados.
Los soldados restantes trataron de ser lo más silenciosos que pudieron cuando se dirigían hacia su capitana. Y lo hicieron muy bien. Nadie en Camelot sospechaba que los francos ya estaban allí y listos para atacar. Muy pronto se desataría una guerra que cambiara las vidas de todos.
"Recuerden el plan soldados, ataquen sin piedad. Y no dejen vivo a ningún anglosajón. Yo les daré mi orden cuando haya que hacer una retirada" Oscar miro a cada una de las caras de su comando por ultima vez "Preparen armas soldados"
Los soldados sacaron sus armas y seguían cada una de las órdenes que su capitán les decía. Eran un grupo muy organizado y muy fuerte gracias a las largas practicas que Oscar les hacia practicar. Sin duda serian un rival muy difícil de abatir para los anglosajones.
"¡AL ATAQUE!" su capitana grito
Los soldados francos abrieron la gigantesca puerta y entraron sin ningún problema y empezaron a correr y a matar de una manera salvaje a las personas que se les atravesara en su camino. No tenían piedad ni consideración con nadie. Muchos entraban a las casas y asesinaban a cualquier persona anglosajona que se encontraban, sin importar si estos eran bebes, niños, mujeres, hombres o ancianos.
Mientras tanto el rey Arturo junto con su primo y los caballeros de la mesa redonda planificaban los últimos movimientos para atacar a los francos. Pero jamás se imaginaron que los francos se les habían adelantado y ya estaban en busca de sus sangres.
"Nos reunimos aquí por última vez para verificar nuestro plan de batalla. Mañana nuestras tropas partirán e irán por el ala este, por las montañas para el ataque sorpresa."El rey hizo señalaciones con su dedo en el mapa que estaba en frente de el. Luego miro al hombre que estaba enfrente de el con una singular sonrisa y agrego una palabras mas. "Eh aquí a un gran hombre que se encargara de dirigir nuestras poderosas tropas, mi querido primo que es casi como mi hermano el príncipe Andre Westminster quien estará a cargo de esta importantísima misión para nuestro país. Con el en el mando estoy seguro que ganaremos ¡Ya veo la victoria en nuestras manos caballeros!"
"¡Por el rey!" uno de los soldados contesto mientras subía su copa de vino.
"¡Por el rey!" todos exclamaron y alzaron sus copas.
"¡Por nuestra adorada tierra y todos sus valientes soldados que se encargan de protegerla!" exclamo el rey
"¡VIVA!"Todos gritaron y bebieron del delicioso líquido que su tierra les había concebido.
"Entonces vayan preparando a todos para mañana partir al amanecer, pueden retirarse caballeros y muy buena suerte."
Los soldados de la mesa redonda incluyendo al príncipe Andre se levantaron para prepararse para 'su gran día' De repente uno de los sirvientes entro sin el permiso del rey a la habitación.
" ! Majestad, majestad!" el sirviente se dirigió al rey con algunas lagrimas. El sirviente se arrodillo ante los pies de su rey y empezó a abrazar y besar los pies de su señor.
"¿¡Pero que modales son esos de entrar sin mi consentimiento!? Espero que sea importante si no quieres perder tu cabeza por tu mal comportamiento, haber dime que ocurre…" el rey dijo muy dolido.
"¡Majestad, estamos en un gran peligro!"
"¿Qué ocurre sirviente? ¡Le exijo que hable ahora mismo!"
"¡Nos están atacando majestad! ¡Lo francos nos están atacando!"
"¿¡Que!?" Arturo voltio atónito hacia su primo "!Se nos han adelantado! Caballeros agarren sus armas y avisen a todos que empiecen a atacar ¡ya!"
"Ya escucharon al rey, ¡Al ataque!" exclamo Andre
Muchos de los soldados anglosajones estaban dormidos cuando los caballeros de la mesa redonda empezaron a avisarles que se prepararan para la batalla.
"¡Arriba, arriba todos! ¡Estamos siendo atacados! Prepárense y estén en menos de cinco minutos en la puerta principal del palacio para atacar, YA!"
Todos los soldados se levantaron como pudieron y se cubrieron con sus respectivos trajes de batalla y armas. Los que ya estaban listos salían y se dirigían hacia la puerta principal del palacio. Cada minuto era clave para los anglosajones. Y en un tiempo inesperadamente corto ya todos estaban parados en la puerta principal esperando la orden para atacar.
Andre se dirigió a su comando para dar sus ultimas ordenes "Muy bien muchachos este es el plan. Por ningún motivo dejen que entren al palacio. Recuerden la técnica que les he estado enseñando durante los últimos meses, traten de atacar en las partes mas vitales de esos incrédulos soldados. Si por alguna razón lograran entrar quiero que los soldados mas fuertes y viejos se queden atacando mientra que los mas jóvenes se vayan con su alteza para protegerlo" Andre se paro y levanto su espada mientras decía: "¡Por nuestra adorada tierra caballeros!"
"VIVA" todos empezaron a gritar y a levantar sus armas
"ya vienen los francos señor" uno de los soldados mas jóvenes se dirigió a su capitán y le aviso.
"¡Prepárense señores!" dijo mientras subía su espada hacia el cielo oscuro.
Los anglosajones vieron los francos enfrente de ellos tan listos como ellos mismos. Todos los soldados estaban inmovilizados en una formación uniforme en la que sus capitanes se encontraban al frente esperando el momento adecuado para dar su orden y atacar.
"Ahí están esos malditos anglosajones" Oscar pensó mientras corría junto con sus hombres hacia el palacio. "Muy bien muchachos prepárense para atacar a mi orden"
Todos los soldados estaban listos para atacar. Había muchos muchachos ansiosos por la batalla pero al mismo tiempo había pequeños soldados temerosos de lo que esta guerra pudiera ocasionarles.
"Jamás les perdonare lo que le han hecho a nuestra gente" Andre pensó mientras apretaba con mas fuerza su mano libre.
"¡AHORA!" Los dos capitanes gritaron.
Todos los soldados empezaron a corren como locos y a atacar a sus enemigos. Muchos estaban muriendo pero eso no era impedimento para ningún capitán para que no siguiera con sus planes.
"¡Vamos muchachos con mas fuerza!" grito el capitán franco para animar a sus soldados.
Oscar era muy ágil con su espada sin duda era una grandiosa guerrera. Gracias a las largas practicas que le hacia su padre hacer, Oscar había desarrollo una habilidad muy especial que ni siquiera su propio padre pudo igualar. Simplemente era un miedo para cualquiera de sus enemigos. Su gran inteligencia y manera de pelear la hacían una mujer excepcional. Sin duda que con una capitana así los francos ganarían la batalla contra los anglosajones muy fácilmente. Mientras tanto el valiente príncipe no le estaba hiendo del todo bien. Había recibido golpes muy severos. Tenía su brazo izquierdo muy lastimado, el cual sangraba mucho y casi lo deja inconciente en plena batalla. También, tenía muchos moretones en todo el cuerpo que le hacían doler. Sin duda los francos estaban mejor preparados que su ejercito y el mismo.
Segundo capitulo de nuestro fic espero les guste, si desean hacer sugerencias al respecto de los capitulos seran bien recibidos ^^
