Capítulo 2
No se oía nada, hace unos pocos minutos había recuperado la conciencia pero se negaba a abrir los ojos, temía encontrarse con el tipo mirándola, esperando a que despertara para matarla o algo. A pesar de la intriga del momento su cuerpo estaba relajado, acarició con una mano la superficie en la que se encontraba, sin hacer demasiado movimiento, y podía notar que estaba en una cama. Las sábanas eran tan suaves, parecían ser 100% de algodón. Se dejó perder en la suavidad de las mantas cuando reaccionó a la situación.
-¡ESTOY EN UNA CAMA!- gritó para sus adentros. Apretó los ojos lo más que pudo, frunció los labios para ahogar un grito y tomó un puñado de las sábanas al apretar la mano en un puño.
De repente el sonido de la puerta abriéndose la alertó, relajó el cuerpo de nuevo cuando escuchó pisadas que se dirigían a ella. Eran dos personas, no andaban apurados, se podía decir. Una de ellas se detuvo a su lado mientras la otra caminaba al fondo de la habitación, Courtney escuchó que a su lado se abría el cajón de una cómoda, estaba literalmente a unos centímetros de su oreja pero siguió inerte para no levantar sospechas.
-¿Cómo dices que harás esto?- reconoció la voz, era la del sujeto que estaba en su puerta antes de que se desmayara.
-B-básicamente es insertar el ADN de la chica en su sangre, jefe- la segunda voz también era la de un chico pero era algo aguda que podía confundirse con la de una chica.
-¿ADN?, ¿te refieres a que podría ser uno de sus cabellos o un pedazo de piel?-.
-N-no exactamente… b-bueno, si, p-p-pero…-
-¡¿PERO QUÉ?!- aquel al que el chico llamaba "jefe" golpeó la superficie de la cómoda haciendo que fuese lo que fuese que estuviese sobre esta cayera al suelo con un ruido sordo.
-N-no serían cabellos o piel de manera física, habría que volvernos en una solución líquida para que pueda inyectársela de manera intravenosa junto con su sangre, jefe- sonaba asustado, tanto que Courtney casi pudo jurar que le castañeaban los dientes.
-Pues ponte a hacerlo ya, toma lo que sea, no creo que le importe- una pequeña risa se escapó de sus labios, seca y casi demencial. Le sienta bien.
-T-tengo que preparar el equipo para ello, jefe, puede tomar un tiempo-.
-¿Pues qué esperas?, ¡HAZLO YA!- enseguida se oyeron las rápidas pisadas del chico, yéndose de la habitación, hasta unos segundos de haberla dejado se podían oír sus jadeos de cansancio. El grito que dio el sujeto hizo que Courtney temblara un poco, con apenas oírlo le ponía los vellos de punta, ¿qué haría cuando abriera los ojos?, ¿podría manejarlo o se dejaría llevar por el miedo?. Lo último le parecía lo más lógico. -No necesitas fingir, sé que estás despierta- ella siguió sin abrir los ojos, seguía teniendo miedo. -¿No me oíste?, dije que no necesitas fingir, ¿acaso eres estúpida?-.
-¡El estúpido aquí eres tú!- ella se levantó de golpe para encontrarse con su mirada, frunció el seño esperando una disculpa de su parte pero en cambio agachó la cabeza. Él la miraba cual dueño abusador a su perro. Era intimidante aun sin expresión alguna en su rostro.
Courtney lo miró de reojo, llevaba la misma ropa que anoche, tenía las manos metidas en los bolsillos del pantalón y se arqueaba un poco. Subió la vista a su rostro, casi daba un respingo al verle, sus ojos habían recobrado ese color azul y parecían ser más brillantes que antes; su cabello era de un negro tan oscuro que a la luz que se reflejaba en una de las ventanas daba la impresión de que era azul salvo por unos rayos verdes que sobresalían, sus cejas eran tupidas y la derecha estaba adornaba con un piercing al igual que en su nariz y orejas.
Jamás lo diría en voz alta pero le resultaba bastante guapo… casi.
-Hmp, sé que estás impresionada así que ¿por qué mejor no pasamos a mejores cosas?- se inclinó hacia ella y la tomó de la barbilla, la miró arqueando una ceja mientras una sonrisa se formaba en sus labios.
-No sé quién te crees que eres- dijo mientras apartaba su mano de un empujón -pero conmigo no son tan fáciles las cosas, esfuérzate un poco más se cruzó de brazos y desvió la mirada.
-Un poco más, ¿eh?- la sonrisa seguía en su rostro, la sabía sin siquiera verlo, tenía tantas ganas de golpearlo, ¿quién se creía que era?.
-No te ilusiones, de todas formas, ¿por qué me trajiste aquí?- ella regresó su mirada a él para verlo agachado recogiendo algo del suelo. -¡¿Q-qué crees que estás haciendo?!- gritó cuando lo vio girando un cuchillo entre los dedos -¡Aleja eso de mi!- Courtney retrocedió hasta el otro lado de la cama, él le dio la vuela y antes de pudiera agarrarla ella regresó a al otro extremo.
-Mira, no tengo tiempo como para estar jugando a las atrapadas, ven aquí.
-¿Para que puedas matarme?, no soy estúpida.
-Tal vez no lo seas pero si eres lenta.
-¿Ah?, ¿de qué hablas?, yo...¡AAH!- en un segundo todo se había puesto de cabeza, quedó suspendida en el aire, sus brazos colgando y sentía que algo la sostenía por los pies, su vista fue bloqueada por una tela blanca parecida al satén. -¿Pero qué…?- la levantó un poco y trató de tirar de ella para quitársela pero al hacerlo la jalaba con ella.
-A menos que quieras quedar en ropa interior te sugiero que dejes de hacer eso- ahora estaba parado frente a ella, aún sostenía el cuchillo y parecía estar aguantando una risa.
Courtney levantó la tela para cubrirse lo que alcanzara, era un camisón, le quedaba un poco grande así que tenía que ser cuidadosa con ello.
Se quedaron en silencio por un momento, mirándose a los ojos, ella aún seguía de cabeza así que la sangre se le fue bajando poco a poco. El tipo se acercó al borde de la cama para estar cara a cara con ella, se cruzó de brazos y los apoyó en la cama sin apartar la vista hasta que ella decidió hablar.
-¿Piensas decirme qué hago aquí?- él pasó la mano libre del cuchillo por una de sus mejillas, estaban tan coloradas que la hacían ver tan adorable, era claro que estaba avergonzada por estar vestida así pero prefería decir que era por la sangre que bajaba a su cerebro. -Mejor dime, ¿qué hago aquí vestida de esta manera?-.
-Bien, primero que nada, mi nombre es Duncan…- él se levantó para sentarse a su lado y dejar el cuchillo en la cómoda , Courtney se le quedó mirando de forma inquisitiva, se cruzó de brazos dejando que la bata cayera solo para sostenerla de nuevo -Segundo…- Duncan chasqueó los dedos y en el instante Courtney cayó en la cama dando pequeños rebotes -será mejor que dejes de hacerte la fuerte porque eso no te ayuda en nada y tercero…- bajó la mirada hacia ella y su sonrisa volvió a aparecer -sabía que eso te quedaría bien, ¿sabes?, no eran tan pesada como pareces.
La cara de la morena ardió en un rojo intenso, sus pecas del puente de la nariz resaltaban bastante, él solo se quedó ahí sonriéndole, burlándose de ella con la mirada.
-Si serás…- ella levantó la mano con el propósito de darle una bofetada pero en un movimiento rápido Duncan la detuvo, tiró de ella hacia un lado haciéndola caer boca abajo en su regazo.
-¿Qué te había dicho sobre hacerte la fuerte?, no te sirve de nada, no importa cuánto lo intentes.
-¿Quién dice?- Courtney levantó una de sus piernas dispuesta a darle una patada pero de nuevo él fue más rápido, la tomó de ambas piernas y las usó para empujarla hacia el suelo. -¿Quién te crees que eres para tratarme así?- aún estando apoyada en sus codos y con el seño fruncido no le quitó la vista de encima.
-Puedes ser una molestia cuando quieres, pero…- el caminó hacia la cómoda y tomó el cuchillo de nuevo, se dirigió a ella a paso lento; cuando estuvo frente a ella Courtney perdió las fuerzas y se dejó caer por completo.-Será mejor que empiece con esto.
Duncan se posicionó sobre ella, colocando las rodillas a cada lado de sus caderas, con el brazo libre le tomó ambas manos y las puso sobre su cabeza. Courtney tenía los ojos bien abiertos, apretaba los labios y sentía cómo el latido de su corazón le rebotaba en los oídos.
-Solo será por un momento- colocó el filo del cuchillo en su antebrazo derecho, ella observaba cada movimiento bueno, eso depende de ti, solo quiero comprobar algo antes de tomar las muestras.
Y así, como si estuviera cortando un trozo de carne, deslizó el filo haciéndole un corte profundo.
-¡AAAAHHH!- su grito llenó la habitación, la sangre brotaba en ambos extremos de la herida formando un gran charco de sangre bajo su brazo. Desvió la mirada hacia Duncan (que ya le había soltado las manos),él estaba mirando un reloj de pared que estaba a sus espaldas. Volteó a verla y regresó la vista hacia el reloj, hizo eso unas cuantas veces más.
-M-me duele…- casi no podía articular las palabras, le ardía demasiado, como esas veces cuando de pequeña se caía y raspaba su rodilla solo que con esta vez se sentían como si tuviera miles de ellas.
-Pues claro, tontita- dijo Duncan dándole un leve golpe en la frente -¿Qué esperabas?- dejó caer el cuchillo al suelo mientras se sentaba en las piernas de Courtney, observándola desangrarse.
-No contaba… con que hicieras… e-eso.
-Ya, no es para tanto.
Tenerlo sobre ella solo hacía que soportar el dolor fuera más difícil, sus piernas se entumecieron de a poco hasta que ya no pudo sentirlas. Ella dejó que unas cuantas lágrimas se escaparan de sus ojos y se deslizaran por sus mejillas, el dolor había disminuido un poco pero aún estaba latente.
Duncan la observaba con la mirada seria, sin expresión alguna pero MUY en el fondo se preguntaba si ella estaría bien con esto y con lo que venía. Se inclinó y tomó el rostro de Courtney entre sus manos, pasó la lengua por sus mejillas, limpiando sus lágrimas. Aún sosteniéndola volvió a mirar el reloj, sonrió y se levantó colocando los pies a cada lado del cuerpo de la morena.
-Un minuto, es mejor de lo que esperaba- extendió una mano para ayudarla a levantarse, ella dudó unos segundos pero terminó tomándola, se tambaleó un poco pero pudo recuperarse antes de caer. Miró sus manos juntas, su piel era áspera y cálida, su agarre era fuerte, si intentaba huir seguro que podía arrancarle el brazo.
-Espera, ¿a qué te refieres?- preguntó ya de pie -¿Por qué diablos me cortaste? .
Duncan soltó su mano y miró el punto donde le había hecho el corte. No había nada, ni una sola cicatriz. Courtney miró a su brazo con gran asombro, lo sostuvo y frotó varias veces el lugar donde se suponía que debía estar el corte.
-¿P-pero cómo fue que…?.
-¿No lo sabes?- le preguntó Duncan arqueando una ceja -¿18 años y nunca supiste que podías hacer eso?.
-Sigo sin entender el porqué- ella caminó hacia él haciendo que retrocediera y quedara pegado al borde de la cama -y sigues sin decirme qué hago aquí, si vas a tratarme como rata de laboratorio al menos dime qué es lo que planeas hacer conmigo- Courtney intentó darle un empujón con todas sus fuerzas pero él no retrocedió, fue ella la que recibió el empujón cuando sus manos rebotaron en el pecho de Duncan.
Una risa burlona vino por parte él, la miró y observó que inflaba un poco los cachetes y un leve sonrojo se apoderaba de ellos.
-Eres tan adorable- dijo él ente risas, se sentó en la cama y palmeó las sábanas para que se sentara junto a él -ven, diré lo que debes sabes.
Ella no hizo caso, paseó la mirada por la habitación, sentía que los observaban pero no pudo ver cámara alguna o siquiera una lucecita que le indicara que hubiera una. En la pared de su izquierda había un espejo de cuerpo completo colgado en la pared, se miró en él y por ello se sintió avergonzada. Solo llevaba ese camisón que le llegaba a medio muslo, siendo ancho uno los tirantes le resbalaba por el hombro, no se veía mal pero se sentía muy expuesta.
-Te ves bien- sintió las fuertes manos de Duncan en sus hombros, lo vio parado detrás de ella con una sonrisa lasciva. ¿Cuántas veces había sonreído ya?.
-Ajá, ¿y bien?, ¿piensas decírmelo todo?.
-Si, si, lo haré.
Ambos tomaron asiento al borde de la cama, Duncan apoyó los codos en sus rodillas y se frotó el puente de la nariz, su mano resbaló hasta su boca y permaneció ahí como si estuviera reteniendo las ganas de vomitar. Todo el tiempo Courtney lo estuvo mirando, esperando a que hablara.
-¿Y bien?.
-De acuerdo, la verdad es que te he estado observando desde hace un tiempo…
Ella no dijo nada solo se dedicó a jugar con el dobladillo del camisón.
-¿Te molesta?, no es que me importe.
-Algo…- estaba apenada y furiosa, estaba claro que el sujeto no tenía ni un poco de decencia.
-¿Algo?, ¿eso es todo?.
-No quiero arriesgarme… a que me hieras de nuevo…
-Hmm, empiezas a entender, muy bien- dijo mientras le revolvía el cabello de manera juguetona.
-¡Ya basta!, ¿puedes continuar?.
-Bien, el caso es que te he estado observando, eres un punto algo crucial para lo que me propongo a hacer; tus genes son algo así como súper desarrollados, debiste heredarlos de alguno de tus padres o abuelos. Tengo una situación y necesito de tus genes para poder hacer algo, no pienso dejarte ir hasta que haya logrado mi cometido.
-¿Por qué?, ¿te preocupa que vaya a dejar una denuncia?, si es así simplemente no digo nada y…
-No es eso- la interrumpió -esta cosa que debo tratar podría hacerte algo si te dejo ir, si logra tenerte… puede que yo muera porque no soy… tan fuerte como… él- Duncan bajó la mirada, apretó sus manos juntas maldiciendo en voz baja.
-N-no entiendo, exactamente ¿qué es…?
-¿Lo que soy?- la interrumpió de nuevo -¿lo que es esa cosa que tengo que tratar?- ella asintió, juntó las manos sobre su regazo y se viró hacia él -no soy humano, bueno, no en su totalidad… soy…
-Una especie de demonio híbrido…- terminó ella por él.
Duncan se sorprendió un poco por su respuesta, era cierto pero no creía que ella pudiera darse cuenta… no creía que Courtney pudiera siquiera afirmar que algo cómo él existiera.
-¿Cómo fue que…?
-Si dices que tengo genes re-generativos,- lo interrumpió -entonces es posible que seas un demonio porque… ya sabes… tus ojos, no creo que sean rojo natural, ¿o si?- terminó ella con una carcajada.
-Supongo que tienes razón, me sorprende que creas en estas cosas.
-Bueno, todo puede ser en este mundo.
Sonrieron el uno al otro, ahora que lo veía así no le parecía tan amenazante.
-Bueno, como decía,- se aclaró la garganta -necesito de ti para poder hacer esto, quieras o no vas a hacerlo, ¿entiendes?- apretó los dientes, estaba enojado por alguna razón.
Courtney asintió, mostrarse tranquila y tal vez un poco sumisa la ayudaría a evitarse problemas con él.
-No puedo dejarme vencer, no otra vez… siempre pierdo porque termino con heridas de gravedad… al ser un híbrido tardan unas horas en sanar… no es suficiente…
La mirada de Duncan la preocupaba un poco, era algo perdida y ¿triste?. ¿Quién era el sujeto del que hablaba?, ¿le tenía miedo?, no, no puede ser.
El chirrido de la puerta llamó la atención de ambos, voltearon para ver a un chico bajito y de tez oscura con grandes gafas.
-T-todo listo, jefe- apenas y entró a la habitación, solo asomaba la cabeza, como si de un momento a otro Duncan pudiera abalanzarse sobre él y matarlo. Y tal vez lo haría.
-Buen trabajo Cameron,- tomó a Courtney del brazo y la arrastró con él hacia la puerta -haremos algunas pruebas y luego volverás, ¿de acuerdo?- ella asintió mientras la jalaba por un ancho pasillo que parecía no tener fin.
Había grandes ventanas que daban una vista hermosa, una llanura tan extensa que daba con el horizonte, estaba oscureciendo.
-¿Cuánto habré dormido?- murmuró aunque Duncan pudo escucharla.
-Unas doce horas- le contestó sin mirarla.
-¡¿TANTO?!.
-Si, no tienes el sueño ligero, preciosa- comentó con una risa.
Llegaron a unas grandes puertas de madera que se abrían de par en par. Duncan aún tomaba a Courtney por el brazo.
-Exactamente, ¿cómo planean hacer las pruebas?- preguntó ella aunque ya lo había escuchado antes quería estar segura.
-Tomaremos unas muestras de tu cabello, uñas y saliva para volverlas en una solución líquida la cual agregaré a la sangre del jefe para ver si la rechaza o es compatible- explicó Cameron con cierto entusiasmo.
-Cuando regresemos a tu cuarto tomaré mis propias muestras de saliva susurró- Duncan al oído de Courtney, pasó la punta de la lengua por su lóbulo haciéndola temblar.
-E-eres un imbécil…
Y aquí está. ¿Un poco flojo?, bueno, es solo el comienzo. Es el capítulo más largo que he hecho comparado con las historias que dejé atrás, 12 páginas es un gran tomo.
Nachi: No recuerdo si alguna vez me dejaste algún review (aunque me parece que sí) pero sí te dejé algunos en una que otra historia y One-shots solo que no recuerdo cuáles jaja. Lo del guión largo ya lo sabía es solo que cuando paso el formato aquí en FF me borra los guiones y no me deja ponerlos ni como copy paste y por eso estoy manejando así la estructura. ¿Cómo los pones tú?. Pensaba poner los diálogos entre comillas como se ven usualmente en historias en Inglés pero se me hace que confundiría un poco por el otro uso que les damos.
Esto seria todo por hoy. Hasta el próximo sábado!
R&R
[WFTD]
