No se Admite ningun tipo de plagio.
Cualquier tipo de copia sera reportada.
Todos los creepys no me pertenecen, unos fueron creados por mi.
Advertencias: Escenas fuertes de goore, Lemmon/Lime, Lenguaje algo obsceno (sensibles abstenerse de leer)
Eso es todo, Espero que les guste. Disfruten de la lectura :)
Abrí los ojos mirando al techo, en un lugar desconocido y en una camilla de hospital.
Sentí que todos mis sentidos se agudizaban, podía ver todo con claridad, olerlo todo y todo en ese lugar olía a medicina, a flores de cerezo y menta... Mi olor con el de mi hermano.. También podía escuchar más, alguien andaba cerca de mí y de mi gemelo.
¿Dondé estaba?
Me senté en la camilla desconcertada, enseguida un terrible y agudo dolor me recorrió el cuerpo entero; mi corazón latía alocado y sentí mi cuerpo como si se estuviera quemando en llamas, di un gritito apretando los dientes para aguantar el maldito dolor infernal, despues miré asustada buscando a mi hermano gemelo. Me sorprendí con lo que veía.
Ése chico acostado en la otra camilla no se parecía a mi hermano. Mi hermano tenía piel aceitunada, justo como la mía; ahora es piel blanca e inmaculada. Sus facciones de un joven chico de dieciséis años, pasaron a ser más varoniles y joviales; de no ser porque conozco tan bien a mi hermano, habría jurado estar admirando a un extraño. Podía ver sus brazos desnudos y en ellos se marcaban finos músculos, atléticos, anteriormente no se veian tanto. Su cara que ahora debe ser diferente a la mía tenía leves muecas de dolor y sudaba mientras soltaba quejidos en voz baja. Inaudibles para otros pero no para mi.
Aparté mi vista de él y recorrí con la mirada la extraña habitación... No, no era una habitación más bien era un laboratorio.
-A-Angie, -me llama mi hermano con voz ahogada. Lo miro y siento un dolor al verlo sufrir:- ¡Me duele, Angie! ¡Apaga el fuego!-Grita mi hermano comenzando a retorcerse del dolor y soltando desgarradores gritos. Me alarmo y voy a ayudarlo levantandome como si trajera un resorte.
-¡Jerson!-exclame acunando su cabeza entre mis brazos y poniendola en mi regazo meciendola en un desesperado intento para que calme sus quejidos; -Tranquilo Jers, ya paso todo.-le dije acariciandole su cabello con cariño sonriendole tranquila, aunque por dentro estuviera muerta de miedo, al cabo de un rato Jerson dejo de retorcerse y soltar quejidos por el dolor.
-¿Donde estamos Angie?, ¿Como llegamos aquí y por qué tu voz cambio así?- me interrogó con la confusión reflejada en su rostro.
- No lo sé Jerson... No recuerdo mucho.-una línea apareció en mi frente al fruncir el ceño.-Tu también cambiaste mucho...-Le digo distraidamente, Jerson alza ambas cejas.
- ¿De verdad?- me preguntó confundido.- A ti te creció el cabello y te ves más hermosa.- me dijo este sin importancia.
Lo miré con una ceja en alto.
-Sabemos que de los dos tu saliste mejor.-musité con voz burlona y él frunció el ceño.
- Deberíamos volver con papá- pronunció. Tragué ásperamente saliva.
-No lo sé Jers... Ya ves lo que paso la ultima vez, ¿Quieres que pase de nuevo? - replique en voz baja, Jerson se levantó de mi regazo y me dio un abrazo sacudiendo su cabeza.
-Ella nos juzga sin conocernos bien.-espetó él con furia.- La odio, nos separó una vez y a ti te fue mal con la pendeja de nuestra madre y su esposo.
Me tensé y temblé un poquito recordando algo.
-No me lo recuerdes.-susurré en voz baja estremeciéndome, tomó mi mano y la apretó con fuerza sonriéndome con ternura.
-No te preocupes Angie, no te volveré a dejar sola como los demás...
-Gracias Jerson.-Lo miré con una sonrisa igual de dulce y él besó mi frente con dulzura.
En ese instante escuchamos a alguien reírse y ambos alzamos la cabeza viendo a un hombre que vestía una bata blanca y sostenía un báculo en las manos.
-Mis lindos gemelitos-musitó con voz suave, ambos fruncimos el ceño recordándolo.- Despertaron y solo duraron 3 semanas así.
Ambos ensanchamos los ojos. Jerson se puso delante de mí en ademán protector.
-¿Que quiere de nosotros?- espetó mi hermano y yo miré al hombre con vacilación por encima del hombro de mi hermano, el no se veia malo...
Sus facciones eran toscas y varoniles, algo apuestas y ya maduras, su piel era acanelada clara, y sus ojos eran de un color marrón casi con bonitos destellos miel, su cabello lo tenía alborotado de color marrón y algo descuidado. su aroma hizo que me ardería la garganta.
Hice un gesto de dolor consiguiendo olvidarlo.
Él me devolvió la mirada y la ablandó un poco, lo que me dio a entender que estaba alerta.
-Bien. Les diré ahora quien soy. Mi nombre es Xavier y soy su creador, Su nuevo padre.
Jerson y yo nos miramos con el ceño fruncido.
-¿Que quiere de nosotros?- Me atreví a preguntar armándome de valor.
Xavier me miró de nuevo y vi... ¿ternura? En su mirada.
- Nada malo- aseguró:-Les salvé la vida, y los transformé en algo que no existía hasta ahora : En un Vampiro.
Yo y mi hermano lo miramos como si estuviera loco.
-Un vampiro.- repitió suavemente Jerson incrédulo, repitiendo lo que dijo Xavier.
Este solo asintió con la cabeza poniéndose algo alerta con mi hermano, me confundí sin quitar su mirada de él.
-Ustedes son los dos primeros vampiros en existir, son originales.-nos explicó con calma Xavier.- Ahora les diré lo que pasará... Ustedes deben alimentarse de sangre humana o animal. De preferencia humana. Ya que la de los animales no llena...-lo interrumpo.
-Está diciendo que... ¡ ¿Debemos matar gente para alimentarnos?!- Grité algo alterada.
Esas dos opciones no me parecían. Una por que amaba a los animales y odiaba el maltrato animal.
Dos... No me considero una asesina como para asesinar gente solo para alimentarme.
Observé de reojo a mi hermano, este también parecía disgustado.
-Así es ...mi pequeña Angie.-respondió en voz baja.-Si no aceptan una de esas dos opciones podrían morir, y por lo que veo ambos tienen deseos de venganza contra su familia...
Jerson y yo nos tensamos.
-¿Como lo sabe?- Dijo mi hermano receloso y desconfiado.
- Por algo soy hechicero y lector de mentes, a la pequeña Angie se le nota mucho que tiene ganas de venganza. Yo también la tendría, teniendo a semejante familia, Lo sé todo. Tu madre no hace nada y deja que su padrastro la venda a un tratante de mujeres; Mientras que su padre no quería hijas y su único orgullo son sus 4 hijos varones. Su mujer no hace más que juzgar a Angie por como es y sus gustos, en especial por cierto detallito que terminó en tragedia, y lo que colmó el vaso. Los separó enviando a Angie con su madre y a Jerson sufriendo por no saber nada de ella.- suspiró y nos miró con tranquilidad esperando que haga efecto sus palabras.
Y así pasó.
Me tensé y apreté los puños recordando esos días. Mientras que Jerson igual se tensó apretando los puños y siseando con amenaza.
El odio brillaba en nuestros ojos. Una sed de sangrienta venganza se apoderaba de nosotros.
Rompiendo finalmente el hilo entre la cordura y la locura dejando atrás la cordura.
"Venganza" esa palabra se repetía una y otra vez en mi mente, que a decir por la cara de poker que puso mi hermano sentí que el también quería lo mismo.
Vimos que Xavier sonreía triunfante.
-¿Que debemos hacer?- Coreamos al unisono, aceptando lo que el destino nos tendría preparado.
- Volverse asesinos, Sus primeras victimas serán su familia; Así cuando vayan asesinando no sientan culpa. Déjense llevar por el odio y su locura.
Ambos asentimos mirándolo atentos.
- Hay más asesinos, Eso no lo duden. Ellos son más experimentados que ustedes, pueden aliarse con ellos o matarlos por su cuenta; Solo que no pueden matar a unos cuantos, son inmortales como ustedes.
Jerson me miró y le devolví la mirada.
-Slenderman, Ticci Toby, Masky y Hoodie - Susurró Jerson.
-Eyeless Jack, Ofenderman, Trenderman.- Tragué ásperamente y sonrió.
-¿Los conocen?- nos pregunta confundido. Ambos asentimos.
-Leímos sus Creepy pastas-Respondió mi hermano como si fuera obvio, Yo asentí.
-Ya veo. En caso de que no quieran aliarse a los demás "Creepys" tendrán que entrenar y sacar sus dotes vampíricos para que puedan estar a la par.
-De acuerdo.-ambos asentimos.
Xavier solo sonrió complacido y nosotros lo mirábamos atentos.
Un silencio se formo entre nosotros tres, aunque yo tenia mis dudas. Abri mi boca para preguntarselas a Xavier:
-¿Por que nosotros Señor Xavier? ¿Como nos transformo?
El sonrio con amabilidad; - Ustedes son muy jovenes como para dejarlos morir y estaba claro que no iba a dejarlos asi cuando estaban en aquel hospital. En parte les tome cariño durante su estadia en el hospital. Y decidi transformarlos en vampiros mediante un hechizo prohibido.-Jerson lo miro aun mas incredulo mientras que yo me mantenia pensativa.
Jerson ensancho los ojos recordando algo.
-Usted era el doctor que nos atendia.-No lo pregunto si no que afirmo. Ensanche yo tambien mis ojos y volvi mi vista a Xavier en una muda pregunta si era verdad.
Xavier volvio a sonreir con amabilidad y asintio; -Era yo mis queridos gemelitos. Hay varias cosas que debere mencionarles, una de ellas es que se cambiaran el apellido al mio: Walker. Segundo: Ustedes deben tener cuidado con el sol, ustedes se debilitan con ello. Para ello les creare un anillo con verbena. -Ambos lo escuchabamos atentos aunque ladeamos las cabeza coordinadamente interrogantes a lo que Xavier solto una carcajada;-La verbena es un tipo de sustancia que los puede matar pero a la vez los puede protejer del sol. Ustedes tendran fuerza descomunal y velocidad sobrehumana. No seran como los vampiros que parecen mas hadas del bosque que vampiros (N/A: Habla de Crepusculo xD).
-Entendemos. -Asenti comprensivamente apretando el brazo de mi hermano para que se relajara, que todo iba a estar bien. Ahora teniamos un creador y una especie de figura paterna para nosotros.
Xavier me sonrio dulcemente como si hubiera adivinado mis pensamientos a lo que le devolvi la sonrisa con timidez.
-Empezare los documentos donde ustedes sean legalmente mis hijos. Mientras tanto vayan a hacer sus primeras cacerias.-Nos guiño un ojo con complicidad y salio de la habitación.
Jerson y yo nos miramos entrelazando nuestras manos y juntando nuestras frentes.
-Aun no confio del todo en el. Pero vamos a comenzar nuestra venganza con nuestra querida familia.-dijo Jerson sonriendome, yo rei entre dientes y asenti estando de acuerdo con el.
-Poco a poco Jers. Recuerda que son muchos.-Le recorde y el comenzo a reir de forma sadica.
-Vamos a exterminarlos a todos. Pero primero vamos por tío Mario y su familia.
-Esto sera divertido.-Comente riendo con el de forma psicopata, dandome cuenta que solo unas palabras de Xavier bastaron para despertar en nosotros sed de venganza.
Mi Nombre es Angélica Ulrich ahora Walker y esta es mi historia, de como después de una tragedia que nos rodea a mi hermano Jerson y a mí, nos ha convertido en esto.
En Vampiros asesinos pero con deseos de Venganza... Una sangrienta venganza.
Donde al parecer la vida que nos esperaba también nos llenaría de sorpresas.
Pov Narrador.
5 semanas después...
En un barrio común por la ciudad de México, Iban caminando tranquilamente dos figuras altas y hermosas, tomadas de la mano, Una mas grande que la otra.
El primero era un chico de 16 años con ojos color chocolate y cabello lacio negro cortado en capas, Sus facciones eran apuestas y varoniles aunque juveniles, su tez era pálida, sus ojos y rostro despedían una fuerte señal de amenaza y peligro. Pero a la vez seducian a cualquiera, Vestía un pantalón de mezclilla negro con cadenas, una camisa gris de Megadeth y unos vans negros.
A su lado estaba una chica igual de 16 años. Unos 3 centímetros más baja que el pero igual de hermosa y parecida a su hermano.
Su cabello era lacio y oscuro como el de su hermano, y sus ojos eran de un encantador chocolate oscuro, su largo cabello estaba atado en una coleta alta dejando caer su flequillo en su rostro y otros mechones haciéndola ver más coqueta pero aniñada.
Sus facciones eran angelicales y hermosas, mas aniñadas que las de su hermano. Su cuerpo estaba desarrollado de acuerdo a su edad, pechos medianos y cintura estrecha los cuales eran cubiertos por una blusa de tirantes negra, sus toneadas piernas cubiertas por un pantalón de mezclilla gris.
Al igual que su acompañante ella destilaba peligro y amenaza, aunque también eran seductoras ante cualquier rostro masculino.
Los gemelos se detuvieron en la casa de su madre biológica, analizandola con un profundo rencor.
-Jerson déjame por favor a Jesús.- pide su hermana y él la miró sorprendido, pero sonrió de forma torcida.
-Claro que si hermanita, yo me encargo de Roxy, Norma y Sheyla.- le guiñó el ojo travieso y Angie suspiró frustrada.
- Mínimo déjame matar a Norma...
-Está bien.- aceptó su hermano:- ¿y como piensas matar a nuestra dulce madre?
Angie sonrió de la misma forma que su hermano.
-Ya verás.- contestó mientras sus ojos adquirian un brillo macabro y su gemelo ensanchó su sonrisa torcida.
-De seguro no soportará tanto la tortura.-rió su hermano y Angie se unió a él.-Vamos Angie.
Ella asintió y apretó la mano de su hermano, ambos se agazaparon y saltaron aterrizando en el patio del segundo piso.
Los gemelos sonrieron de forma tétrica y sus hermosos ojos café chocolate cambiaron al color rojo sangre.
Avanzaron a la puerta y la abrieron con cuidado, conforme iban adentrándose a la casa se iban mostrando mas rencorosos, al llegar en su antiguo cuarto se escondieron ahi, mientras que una mujer de unos cincuenta años pasaba por los pasillos de su habitación para ir a la suya.
Siendo lo mas sigilosos posibles se dirigieron a la cocina para ir por su primer objetivo: su padrastro.
Su padrastro seguía despierto, bebía una taza de café mientras tenia la mirada perdida, estando sentado en el sofa de la pequeña sala. Ambos gemelos lo observaron con odio, ocultos detras de las paredes.
Angie volvio a su sonrisa macabra, miró a su hermano y este asiente dandole su permiso, Ella se enderezó y salió del cuarto avanzando donde estaba su padrastro; Rápidamente lo tomó del cuello y le tapó la boca.
-Callado querido Papi- susurró con voz amenazante, Jesús ensanchó sus ojos y forcejeaba pero era en vano. Al parecer la niña tenía ahora más fuerza que él, cuando antes podia tumbarla de un golpe.
-Angie llévatelo al sótano, ahorita te alcanzo con nuestras hermanitas y mamá- dijo tranquilo aunque mirando burlón y rencoroso a su padrastro.
Ella obedeció y se lo llevó al sótano, dejándolo antes inconsciente.
Su hermano la alcanzó en cuestión de minutos con tres chicas cargándolas como si fueran costales de papas.
-¡vamos hermanito apúrate , ¡quiero divertirme!-Se quejó la vampira mirando a su gemelo este sonrió burlón y sin nada de delicadeza las aventó en el suelo, las tres ya estaban amordazadas.
Ambos los contemplaron con asco e infinito rencor, Angie miró a Jerson y este asintió dándole su aprobación.
La pelinegra se agachó a la altura de su padrastro alzando su mano y despertándolo de una bofetada que resono en toda la habitación.
Este despertó sobresaltado y la miró con confusión.
-¿Quien eres?- pregunta cambiando su mirada a una furiosa.-¡Suéltame maldita loca!-Ordenaba furioso.
Angie soltó una risa psicópata y su hermano se unió a ella.
-Parece que no me recuerdas viejo asqueroso.- Espetó ella con acidez.- Soy Angélica. La niña a la que hace quince días vendiste a un tratante de mujeres, A la que ensuciaron el nombre haciéndome perder algo valioso.-escupió con más odio y su hermano Jerson pudo ver en los ojos de su hermana no solo odio, si no tristeza, soledad, ira y deseos de venganza
En cuanto al señor, ensanchó sus ojos horrorizado pero era tarde, Angie había cruzado sus brazos en forma de "X" enfrente de su cuerpo. Jesús comenzó a retorcerse de dolor y ella sonrió tétrica y tensó más sus brazos.
Ahora soltaba gritos desgarradores.
-¡Te hare pagar maldito!.- Espetó furiosa ahora haciendo sus brazos atrás con brusquedad.
El hombre se rajaba la garganta y sangre comenzaba a salir de su boca. Las otras tres ni se inmutaban.
-Angie, con tu don de dominar la sangre no es divertido.- decía Jerson tomando el hombro de su hermana. Angie bufó y bajó sus brazos pero sonrió malévolamente.
-¿Que suguieres Jers?- Inquirió ella mirándolo con interés. Jerson sacó un machete y un cuchillo, Jesús los miraba con temor y suplica.
- Angélica lo siento, perdóname, Lo siento mucho por todo lo que te hice. Pero ¡Por favor no me mates!- gritaba el hombre despertando a las otras dos.
Estas al ver la sangre y a los gemelos con armas punzantes gritaron de terror.
-¡Ay mi cabecita!- Se quejo el mayor de los gemelos, tomando su cabeza entre sus manos y haciendo un infantil puchero, Angie repitio su acción gimiendo adolorida, las muy hijas de su mamá le habian perforado los timpanos. Seria una suerte que aun escuchara.
-¡Maldita sea ustedes si gritan!, creo que tendré que callarlos yo.- bufó Angie bajando sus brazos y acercándose a Jesús, este tembló con miedo.
Presentía su muerte, a manos de su peligrosa hijastra.
- Würden Sie mir Ihre Seele zu nehmen? (¿Puedo tomar tu alma?)- Susurró Angie en un arrullo en perfecto alemán -el cual habia aprendido junto con su hermano cuando vivian con su padre y la mujer de este, en un capricho de su madrastra- antes de tomar el cuchillo con fuerza y atravesarle el cráneo al hombre salpicando un chorro de sangre en todos lados y embarrando su ropa. Sheyla, Roxanna y La madre gritaron de horror y miedo. Angie comenzó a reír de forma psicopata y luego con el cuchillo desgarró al hombre como si fuera mantequilla partiéndolo a la mitad salpicándose la sangre. Ella, con su mano tomó un poco de aquella sangre y la lamió; luego hizo un gesto de asco.
-Iagh... Su sangre no está para nada buena hermanito.-se quejó haciendo un mohin infantil y él rió ante su comentario.
-Que tonta, la sangre de estas tres huele mejor.- decía como si nada y como si estuviera hablando del clima.
-Oh. Muero por probarla
Jerson y Angie sonrieron de forma macabra y miraron a las tres.
-¡Suéltenos malditos demonios! ¡ustedes irán a un manicomio por matar a su padrastro!- Chillaba furiosa la mujer derramando lágrimas tanto de temor como de ira, Angie sonrió y se acercó a ella.
-Aquella vez que trataste de deshacerte de nosotros... No pudiste conseguir que nos llevaran a los dos y tu quedaste como la loca, ¡ingenuos!.- Angie comenzó de reír desquiciada, disfrutando de todo ello como su gemelo; - Jesús te aconsejó que te deshicieras de nosotros. Lo lograste pero cuando nos separaron y volvi con ustedes, tu maldito viejo me vendió a un enfermo pedófilo.. Ah~ah que mala madre eres al permitírselo.. Ahora recibirás tu castigo...
Angie sin miramientos arrancó con sus manos el brazo de la mujer castaña y esta gritó de dolor desgarrándose la garganta mientras la sangre salía disparada llenándole la ropa y la de Jerson, Roxana y Sheyla, seguidamente Angie se inclino dandoles la espalda para morder el cuello de su madre para beber de su sangre, despues se separo para comenzar a mutilarla ante la mirada asustada de las chicas y la divertida de Jerson quien comenzo a reir de forma ruidosa :
-JAJAJAJAJA esto es hermoso ¿no hermanitas? Creo que quedaría mejor sin orejas y una sonrisa como la del Wasón o Jeff The Killer.-comentaba emocionado Jerson mirándolas de soslayo, Las dos volvieron a gritar aterradas y pidiendo clemencia freneticamente, Angie se enderezo un poco mostrando fastidio en su mirada y puso una mueca de disgusto, estando de espaldas a Jerson y las hermanas Solis.
-Jerson te toca a ti.- pronunció indiferente la chica vampiro irguiéndose por completo y volviendose a ellos, demostrando tener sangre en los labios.
Roxana y Sheila se removieron mas asustadas si era posible.
-¡Por favor chicos ustedes no son así!-bramaba Roxana con lagrimas en los ojos tratando de evitar la muerte de su hermana y la de ella, pero sobretodo tratar de hacerlos entrar en razón.
Los gemelos miraron a las chicas sin ningún tipo de remordimiento en sus ojos.
Jerson se acercó a Sheyla y tomó su barbilla mirándola de forma penetrante, Sheyla le retuvo la mirada con miedo y nerviosismo. Sabía por que se fue directo contra ella. Sus ojos avellana claro brillaron con arrepentimiento y suplica.
-Te aprovechaste de mi inocencia, yo solo tenía 13 años. Tú ya tenias los 20... Solo un niño bobo e ingenuo y me sedujiste aun cuando sabias que tu padre y mi madre se casarían...- Angie y Roxanna ensancharon sus ojos, Angie estaba a un lado de su gemelo viendo atenta cada uno de sus movimientos aunque no pudo evitar que la rabia subiera por su cuerpo al saber lo que le paso a su hermano con su hermanastra, dio un paso al frente gruñendo furiosa en dirección de Sheyla mientras que ella lloraba, Su hermano la detuvo con una mano y mirándola con dulzura. Angie lo miró preocupada, este negó y los gemelos regresan su mirada a las hermanas.
-¡Lo siento Jerson!- lloriqueo ella;-perdóname por favor, hare lo que quieras pero por favor no nos hagas nada a Roxana y a mi.- suplicó, Angie miró impasible a su hermano y este solo sonrió complacido.
-Solo me usaste para darle celos a tu actual novio. En cuanto a él... también lo mataré.- comenzó a reír de forma enfermiza.
-Jerson, me aburro.- musitó Angie de forma indiferente, Jerson la miró y luego regresó la mirada a Sheyla, mientras que Roxana se desesperaba más al saber que no podría hacer nada por salvar a su hermana y a ella. También se sentía furiosa por que habían matado a su padre y a su madrastra, para Roxana la madre de los gemelos siempre fue como su mejor amiga después de su hermana Sheyla.
Cerró los ojos con impotencia y volvió a abrirlos bruscamente cuando un desgarrador grito inundó la habitación, entonces vio con horror cómo Jerson había apoyado una mano en la pierna izquierda de Sheyla aplastándosela con poca presión rompiéndosela en el proceso, Sheyla gritaba y derramaba lagrimas mientras que Jerson sonreía de forma macabra y Angie con satisfacción, luego tomó el brazo de Sheyla y lo doblo con poca fuerza.
Mas gritos desgarradores inundaron la habitación, Roxana también gritó observando el macabro espectáculo que sus hermanastros ofrecían.
-¡Basta!- gritó Roxane con lágrimas en los ojos, los gemelos la ignoraron atendiendo a Sheyla, solo Angie la miro de soslayo impasible.
Crack...
Otro crujido mas fuerte seguido de un grito desgarrador, y así fue hasta que prácticamente Sheyla termino rota tanto de piernas como de brazos y dedos.
Ahora solo gemía ya estando moribunda, Jerson sonreía complacido para después mirar a Angie como pidiéndole algo.
La morena asintió y va con Roxana tomándola de las mejillas mirándola de forma penetrante. Ella le devolvió la mirada horrorizada, pensando que finalmente le llegó su turno, a su lado Jerson levantaba sin nada de delicadeza a Sheyla esta solo gimió al no poderse parar por tener sus huesos hechos polvo.
Las pupilas de Roxane se achicaron mientras que las rojizas de Angie se agrandaron.
-Escúchame con atención y harás lo que te diga.- Susurró con suavidad como si hablara con un niño pequeño en vez de una mujer de 20 años, ella asintió lentamente quedando a merced de la joven vampira, Angie le desató las cuerdas de pies y manos sonriendo aun de forma espeluznante, su hermano le dio el cuchillo y Angie se lo paso a Roxana. - Levántate.- Ordenó con frialdad y ella lo hizo aún embobada estando dentro de la hipnosis en que la metio su hermanastra, su hermano le dio a Sheyla a Angie y esta la sujeto en brazos mientras que Sheyla miraba asustada a su hermana al verla con la mirada perdida y con cuchillo en su mano derecha, mientras que los gemelos sonreían socarrones.- Mátala.- Ordenó Angie así sin más sin dejar de mirarla de forma penetrante a los ojos, entonces Roxana se lanza sobre Sheyla la cual grita horrorizada.
-¡No lo hagas Rox! ¡No dejes que te manipule!-Suplicaba Sheyla antes de gritar de nuevo de forma desgarradora al sentir a Roxy apuñalándola en su plano vientre, ensanchó sus ojos sacando sangre de su boca mirando a su hermana con tristeza, está a su vez le devolvió la mirada, con arrepentimiento y lagrimas en sus ojos café claro.
-Lo siento hermana...-Susurró con un hilo de voz antes de sacar el cuchillo y clavárselo en el corazón.-Te quiero Sheyla, perdóname.- sollozó antes de volver a sacar el cuchillo y volverlo a meter en el corazón perforándolo, Sheyla tosió sangre y sonrió con resignación, los gemelos miraban indiferentes todo.
-Te quiero Roxy.- dijo ella antes de caer finalmente muerta en brazos de Angie quien fastidiada se la dio a Jerson, este la mordió en su cuello susurrando antes una frase también en perfecto alemán.
-Schlaf-und Traum kleinen Damm (Duerme y sueña pequeña presa)
Angie bufó mientras le quitaba el cuchillo a Roxana, ella solo la miraba atenta aunque sintiendo rencor por haberla hecho asesinar a su hermana por medio de la hipnosis vampiro, lagrimas llenas de ira y odio salían de sus ojos, la pelinegra solo acaricio los rizos de Roxana con suavidad, sonriendo de forma espeluznante.
-No te preocupes Roxy, ahorita te reúnes con ellos, pero antes...- Angie se abalanzó contra ella y esta saliendo del trance de la hipnosis trató de esquivarla pero Angie la tomó de un brazo y la estampó en la pared, Jerson quien solto a Sheyla se unio a su gemela. Roxana soltó un quejido de dolor pero gritó de forma desgarradora al sentir a los gemelos morder sus brazos succionando su sangre, Angie y Jerson se separaron de ella mirándola con los ojos rojos llenos de sed de sangre. Roxana se tomaba con sus brazos las partes mordidas de su cuello.
-Corre.-Corearon ambos sonriendo de forma traviesa y tétrica, Roxana no lo pensó dos veces y corrió con todo lo que sus piernas le daban, tropezando por el dolor al sentir el veneno de los gemelos bajar por su cuerpo paralizándola por completo, salió de la casa sin dejar de correr. No oía pasos detrás de ella así que solo acelero el paso hasta que los escucho canturrear.
-Jugemos Roxy~- se escucho la voz cantarina de Angie, Roxana acelero el paso a todo lo que podia ignorando el dolor, el cual se hacia más y más fuerte conforme avanzaba.
Entonces Roxane cayó al suelo paralízada por el dolor retorciéndose y gimiendo constantemente. Delante de ella estaban los gemelos sonriendo de forma maléfica; ambos mirándola de una forma que de inmediato le hizo saber a Roxana que era su fin.
-Schlaf-und Traum kleinen Damm/Ich kann deine Seele zu nehmen?(Duerme y sueña pequeña presa/ ¿Puedo tomar tu alma?)- dijeron ambos acercándose con una lentitud desesperante a la agonizante Roxana.
Entonces se enfocó en la luna mientras se oían gritos desgarradores de Roxana y las risas macabras de los gemelos que en oidos de otros sonaban dulces y angelicales.
En una habitación grande color azul oscuro, dormían plácidamente una pareja sin nada en especial, despreocupados de todo.
La mujer era de piel aceitunada y cabello negro ondulado, sus facciones eran algo lindas y relajadas al dormir, su edad era de unos 27 años. El hombre tenía facciones toscas y varoniles, la piel morena y cabello negro. Este fruncía el ceño mientras dormía.
Dos sombras aparecieron delante de ellos, un hombre y una mujer jóvenes. Jerson y Angie que habían asesinado recientemente a Roxana y tenían sangre en sus ropas, ahora iban con ellos.
-Míralos dormir... como si no les preocupara que dos asesinos entren y los maten. Pero sobretodo olvidandose de los pobres gemelos que debian estar en el hospital muriendose.-se quejó Jerson con amargura, Angie soltó una carcajada por su comentario y este bufo molesto cruzandose de brazos mostrandose berrinchudo. Luego Angie miro curiosa a un hermoso bebé que dormitaba tranquilo en una cunita blanca al lado de sus padres:, el bebé tenía el cabello negro y facciones infantiles, hermosas y angelicales. Ahí Angie sintió un retortijón recorrerle en el estomago, Jerson noto cómo se puso su hermana y siguió la dirección de donde ella miraba, encontrándose con él bebé. Miro de nuevo con tristeza al verle el dolor en sus ojos y sonrió con ternura posando una mano en el hombro de ella.
-Alex puede venir.-dijo así sin más, a pesar de haberse vuelto despiadado también se sentía mal por dejar al niño solo. Sin protección... Sin sus padres a su lado, pero dejarla a sus otros hermanos quienes ya hacían su vida no sería justo.
Angie lo miro y asintió sonriendo levemente, aún con el dolor en sus ojos chocolate.
-A pesar de ser el más grande orgullo de mi padre... Yo le quiero mucho, y siento que es mi responsabilidad cuidarlo a cambio de matar a sus padres.- susurró Angie con voz ahogada.
Jerson hace una mueca de dolor, sentir el dolor de su hermana era como si fuera su dolor.
-¿Que haremos? ¿Transformar al niño en uno de nosotros?- Replico Jerson con algo de celos, no le gustaba nada que su hermana demostrara afecto con otros incluyendo a sus hermanos. Ni siquiera con los ex de ella se sentía cómodo. Solo quería afecto para él, No malinterpreten. Solo que desde que ambos nacieron nunca se han separado salvo esa vez y nunca se sentían cómodos en compañía de otros si no estaban juntos. Cuando su gemela comenzó a tener sus relaciones sentimentales siempre se iba de incognito con los otros dos mayores. Incluso cuando Jerson tuvo a su primera novia, Angie termino traumándola dandole un tremendo susto después de una serie de amenazas. Ambos eran celosos el uno con el otro porque temían que el día en que ambos formaran una familia y se casaran llegara, así separándolos para siempre. Aunque tal vez exageran. Se podrían ver en los días festivos, Aunque para a ellos estaban tan acostumbrados a la presencia del otro que no querían que los volviesen a separar.
Pero siendo tales circunstancias donde ambos son vampiros asesinos de su propia familia y más personas. Sabían que pronto serian reconocidos como los Gemelos del mal u otra cosa que se les ocurra a los medios al encontrar las cenizas de Jesús, Norma y Sheyla junto con las cenizas de la casa. Aparte que cuando mataron a Roxana ni se molestaron en esconder bien su cadáver. En cierta forma el convertirse en asesinos y no llevar una vida normal les alegraba. Porque así ambos permanecerían juntos sin temor a enamorarse, pero otra... Tenían que esconder mejor los cuerpos y no dejar que los descubran. Si encontraban los de esa familia apuntarían contra ellos o contra sus hermanos al ser los únicos sobrevivientes de toda esa familia.
En fin, ya me desvié del tema... Jerson solo miro a su medio hermano, luego a su padre y a la mujer de este.
-Yo me encargo de ambos, tu llévate al bebé con varias cosas para cuidarlo.- Angie asintió y se dispuso a hacer en silencio lo que su hermano le dijo sorprendiéndose al ver que los dos hablaban y no despertaban a los tres, Jerson continuo;- Ah y lleva dinero para poder cuidarlo. Luego nos encargaremos de la madre y hermanas de Alejandra para que no vengan por él. Angie ensanchó sus ojos con una maleta y con Alex en brazos.
-¿Mateo?- jadeo sintiendo un fuerte dolor en el pecho de nuevo, su maldito instinto maternal le gritaba que no matara al hermoso bebé de solo dos años que era el primo de Alex, no era tan desalmada como para eso. Jerson se tensó reprendiéndose mentalmente de no haber pensando en ese niño.
-Podremos dejarlo con los únicos que seguirán vivos de nuestra familia.-Responde Jerson refiriéndose a los abuelos paternos del lado de ellos.
-¡No, No! - Siseó Angie alterada, Jerson apretó los puños al verle más dolor en los ojos de su hermana.- Mateo quiere mucho a Alex. Debemos llevárnoslo...
-Sera más carga.-Objetó el mayor de los gemelos frunciendo el ceño, Angie lo miró de forma envenenada este le devolvió la mirada. De pronto a Angie se le iluminan los ojos.
-¿Como te sentirías si nos separaran de nuevo Jers?- Preguntó Angie con inocencia y Jerson tragó saliva al saber a dónde quería llegar su hermana.
-Devastado, muy solo...- respondió este sinceramente agachando la mirada. Angie sonrió ampliamente con dulzura y con una mano cargando al bebé y otra libre acaricio el rostro de su hermano.
-Alex y Mateo también son así de unidos... No los separes así.- suplicó y este cerró sus ojos con impotencia.- Además si luego no podemos cuidarlos por salir a matar... Se los dejamos a Xavier.
Los ojos de Jerson se iluminaron al pensar en algo.
Xavier...
-Xavier... - susurró este con la voz llena de alivio, luego mira a su hermana.-Xavier puede acelerar su crecimiento...- dice emocionado con la idea y Angie aprieta su abrazo sobre el pequeño Alex.
-¿Y si los mata?- preguntó Angie con la voz llena de ansiedad, el bebé comenzó a despertarse y miró tranquilo pero a la vez curioso a las personas que estaban con él, Angie lo meció con ternura y el niño se relajaba más ante el gesto acomodándose en los brazos de su hermana vampira.
-No lo hará.- le aseguró Jerson con una sonrisa.- Ambos somos como sus hijos ahora, estoy seguro que también querrá a estos dos pequeñajos. - él tocó en un gesto juguetón la nariz del infante quien cerró los ojos ante el contacto, para después volver a mirar de forma curiosa a la niña quien lo carga. Angie suspiró aliviada y sale de la habitación.-Lleva al niño afuera, no tardaré en terminar de jugar con sus padres.- ordenó con voz tétrica volviendo su mirada a la pareja durmiente, Angie sonrió de forma macabra y asintió saliendo lo más rápido de ahí, saltando por la ventana de la habitación que solía compartir con su hermano cuando vivian con ellos, el bebé jadeo inquieto y Angie lo sujetó más fuerte.
Entonces el bebé rompe a llorar cuando escucha dos gritos desgarradores provenientes de la casa y Angie cerró los ojos con satisfacción meciendo al niño tratando de calmarlo alejándose un poco de ahí y escondiéndose del vigilante.
-Ya pasó Alex, ya pasó...Ahora por culpa de mi venganza tendrás una vida loca y si pierdes la cordura... Asesinaras sin piedad.- el niño calmado aunque con lagrimas en los ojos la miró atento como si entendiera lo que ella decía. Angie sonrió con sequedad-Te salvé de convertirte en otra marioneta mas de mi padre y de las humillaciones que te podría crear tu madre si la disgustas...-caminó un poco llegando a un parque donde se sentó con él. Protegiéndolo del frio que ella misma emanaba. Lo meció mirándolo con mucha dulzura y amor fraternal, el bebé no apartaba su mirada de ella.- Ahora nunca te dejare solo... Tu serás como mi hijo, aquel que no pudo nacer por culpa de todos ellos...- escupió con amargura pero luego volvió a suavizar su rostro sorprendida al sentir las cálidas manitas del bebé tocar sus mejillas, Angie lo miro impresionada. El bebé le sonreía con alegría, Como si supiera que la aceptaba pese de haber asesinado a sus padres. A Angie le picaron los ojos y luego pudo derramar lagrimas. Lagrimas cristalinas de felicidad. Agachó su cabeza y le dio un suave beso al niño en su frentecita, el bebé amplió su sonrisa y alzó sus manitas acariciándole el rostro soltando una serie de gorjeos.
La morena se quedo ahí por unos minutos hasta que finalmente su gemelo llegó con un dormido Mateo en brazos y más sangre en la ropa. Angie lo observó incrédula mientras sentaba a Alex en su regazo quien solo sonreía y daba palmadas en sus piernitas, como si no estuviera con dos vampiros asesinos y llenos de sangre en la ropa.
-Parece que me perdí de la diversión.- bufó Angie mirándolo molesta, el se encogió de hombros.
- Te dejé a la abuela Nayeli y a la tía Gina- respondió este mientras que su hermana se levantaba de la banca. El bebé dejó de reír y ahora observaba atento a Jerson, este acomodó a un bello niño de piel lechosa y suave de rizos color castaños claros y carita angelical en la cintura mientras Angie le pasaba a Alex, cargo a ambos sin ninguna dificultad, Alex se inquietó al no estar en los brazos de su hermana y la buscó con la mirada haciendo un puchero. Angie sonrió divertida estando ahora atrás de él y le besó la nariz haciendo que se ponga rojito, Jerson soltó un gruñido , ella soltó una risita y besó a su hermano en la mejilla, luego a Mateo en la frente.
-Cuídalos y haz que Xavier les de algo para que crezcan rápido. Aún no sabemos cómo transformarlos.- susurró Angie y Jerson asintió.
-Suerte Hermanita...No tardes mucho.- dijo este inseguro, Angie lo miró con dulzura.
-Gracias hermanito, llegaré rápido.- se dio la vuelta y a una velocidad sobrehumana corrió desapareciendo de ahí, su hermano sonrió mirando por dónde se fue.
- Siento que por más que quiera evitarlo... Te enamoraras y esta vez será de forma definitiva...-susurró mirando a la nada. Luego sonrió de forma resignada.-Sea quien sea... No se la dejare tan fácil para que se lleve a mi hermanita.
...
Fin Capítulo 1.
