.
.
.
Capítulo 2: No eres tú, soy yo… Literalmente.
— ¡¿QUÉ?! —Despedazó ahora los oídos de Lucy. Bueno, de Natsu. Bueno, del alma de Natsu en el cuerpo de Lucy. Ah, no importa, ya me entienden. — Pero, pero, ¡¿cómo?! —Se desesperó la rubia ahora pelirrosa.
— No lo sé. —Dijo "Lucy", levantándose del suelo. —Pero ten por seguro que lo descubriré. – Y el chico se dispuso a encontrar una solución, yendo hacia la puerta.
En ese momento, "Natsu" notó que el chaleco de su compañero se abría constantemente por el movimiento, y "algo" voluptuoso se dejaba ver completo.
— ¡Detén ahí mismo mis pies! —Ordenó señalando al ahora rubia con un dedo acusador. — Escucha, Natsu, seguramente odias esto tanto como yo, pero debemos calmarnos y pensar. Además, nadie, repito, n-a-d-i-e puede saberlo. —Proclamó la Lucy real. — Sería demasiado peligroso. — ¡Y humillante!, pensó.
— Está bien. —Natsu sentó "su" cuerpo en el suelo.
— Veamos, lo primero que debemos hacer es acostumbrarnos a esto. No podemos levantar sospechas, así que debemos actuar como el otro. —Explicó Lucy.
— Ah, eso es fácil, sólo debo gritarte todo el día. —Rio con burla el chico.
— Ja, Ja, qué gracioso. —Dijo Lucy con cara seria.
— ¡Oh! ¿Así me veo enojado? ¡Es genial! —Se emocionó Natsu.
— ¡Ya, a callar! Lo importante es que no puedes salir a la calle así. Debes vestirte como yo también. —La muchacha ahora hombre, se dirigió al closet, eligiendo algo. — Ah, sí, esto estará bien. —Al darse media vuelta, notó que SU cuerpo estaba desnudo, y SUS manos estaban en SUS pechos. — ¡¿QUÉ RAYOS ESTÁS HACIENDO?! —Rugió la chica y un aliento de fuego amenazó con quemar todo a su alrededor.
"Lucy" quedó de piedra.
— Eres m-más peligrosa que antes… Y que yo con mi propio cuerpo… —Decía el chico temblando.
— ¡Tienes estrictamente prohibido tocarme, mirarme, siquiera tratar de sentirme! —Terminó de enfurecerse Lucy. — Si lo haces, juro que usaré el vestido con más volados y rosado que tenga, maquillaré tu cara, pintaré tus uñas y usaré tus piernas para bailar como mujercita en la barra del gremio. —La chica se había puesto frente a frente con Natsu, mostrando seriedad y viendo como su propia cara la miraba con terror.
El tan sólo imaginar aquello dejaba sin aire al Dragon Slayer. Éste tragó con dificultad y apenas pudo hablar.
— E-Eres peor que Erza… —Pronunció finalmente.
— Oh, sí, mucho peor. Soy tu peor pesadilla. Así que ponte esto SIN MIRAR, NI TOCAR NADA. —Amenazó Lucy otra vez, mientras miraba como su compañero se colocaba la ropa nervioso y con los ojos cerrados. — Eso es, no los abras. —Finalizó al mismo tiempo que tomaba las prendas que Natsu se había quitado y se dirigió al baño.
Ella comenzó a cambiarse como si estuviera en su propio cuerpo, olvidando lo obvio y desvistiéndose. La verdad, el dorso de su amigo era algo que siempre estaba a la vista y ella había abrazado muchas veces. Pero notó "algo" que lógicamente jamás había visto. Lentamente entonces, dirigió sus ojos hacia abajo. Así, luego de quedar estática un rato, reaccionó sintiendo que se quemaba de la vergüenza (o quizás realmente se quemaba, el cuerpo de Natsu era fuego después de todo) y comenzó a… ¡gritar!
— ¡¿Qué pasó?! —Abría de par en par "Lucy" la puerta del baño, con una pollera en la cabeza y una camisa en una pierna. Si ya viendo el chico hacía todo mal, que le pidieran cerrar los ojos sólo podía ocasionar desastres.
— ¡Vísteme, vísteme! —Pidió Lucy cubriendo su vista con ambas manos.
— En eso estaba, ¿por eso gritas? —Decía con confusión el nuevo rubio.
— ¡No mi cuerpo, idiota, el tuyo! Es decir, el que tengo yo ahora… Es decir… ¡Agh! —Ya exasperada, todo eso era simplemente demasiado.
Luego de los problemas técnicos, nuestros protagonistas se encontraban ya listos y preparados. O, algo así…
— ¡No, no hagas eso! ¡No puedes caminar como perro con picazón, ahora eres una chica! —Corregía Lucy a su propio cuerpo, mientras hacía una demostración. — ¿Ves? Así.
— ¡No camines tú como niña si estás en mi cuerpo! —Se preocupaba Natsu.
— Bien, hagamos una tregua mientras esto sucede. —Suspiró ella. — No te avergonzaré si tú no lo haces, ¿de acuerdo? —Planteó Lucy.
— De acuerdo. —Sonrió él.
— Oh, soy tan linda cuando sonrío. —Apreció la muchacha con ojitos emocionados.
— ¡Qué vanidosa! —Remarcó Natsu.
Pero en ese momento se escuchó un estruendo que sacudió todo el departamento.
— ¿Q-Qué es eso? —Preguntó Lucy sin entender.
— Ah, no has comido. Es hora de la recarga. —Explicó con expresión orgullosa, con importancia para él.
La muchacha tomó su propia mano y se dirigió hacia afuera.
— ¿A dónde vamos, Luce? —Curioso.
— A comer. Y dime Natsu. —Dijo seria.
Los dos se encontraban ahora en un restaurante. Cada uno había pedido la comida para el otro. "Natsu" tenía montañas de cosas y "Lucy"… una ensalada.
— Esto tiene que ser una broma. —Se exasperó Natsu. — Dame algo de eso. —Se estiró tomando una pata de pollo, pero su mano real golpeó al, esperaba, temporal. — ¡Oye! —Hizo un puchero "la chica".
— Nada de quejas, eso tiene 500 calorías que se irán directo a mi cadera. Además, superaría lo que debo comer si quiero cumplir con las cuatro comidas del día. —Declaró tajante "Natsu".
— Pero, ¿por qué yo debo sufrirlo? —Enojado.
— Porque estás en mi cuerpo. —Solucionó. — ¡Debes bajar 4 kilos pronto, verte así me crispa los nervios! —Dijo esto más fuerte de lo que esperaba. — Y si es posible, dentro de estas semanas.
— O-Oye, Lucy… —Susurró Natsu.
— Sólo vegetales y agua, mucha agua. —Seguía ella en su mundo.
— E-Escucha… —Sudando ya.
— Y nada de postre, aunque diga dietético yo de verdad no les cr- —Y "Natsu" fue tomada de la ropa.
— Así que tú eres de esos que llaman gordas a las chicas, ¿no? —Decía un hombre enojado, con una pandilla atrás suyo.
— No, espera, esto es un malent- —Interrumpida de nuevo, un puñetazo quedaba marcado en la cara de Natsu, pero el dolor era todo para Lucy.
— ¡¿Quién demonios te crees que eres?! – Se levantaba "la chica" de su lugar al mismo tiempo que se colocaba frente a "Natsu". — ¡Ya verás! ¡Rugido del dragón de fuego! —Pronunció y tomó aire antes de soplar, pero al hacerlo sólo salió un… simple silbido.
Los hombres la miraron confundidos.
— Ah, haz lo que quieras primor, pero no deberías salir con un idiota como él. —Rieron y se fueron.
— Oh, cierto, este cuerpo no puede hacer eso. —Recordó un lento Natsu luego del episodio.
— Ouch. —Se sobaba la mejilla la ex rubia detrás suyo.
— Lucy, ¿estás bien? —Se dio media vuelta y la vio con preocupación.
— Sí, no hay problema. —Sonrió sin darle importancia. — Las marcas quedarán en tu cuerpo después de todo. —Y rio ante la mirada de pocos amigos de Natsu.
Luego de la comida, ambos se dirigieron al gremio. Lucy pensó que en la biblioteca seguramente hallaría algo…
Continuará...
¡Holas! ¿Qué tal? Bueno, primero que nada MIL GRACIAS POR SUS REVIEWS, FAVORITOS Y POR SEGUIR MI HISTORIA ;w; Estoy más que contenta y como muestra de ello dejo este segundo capítulo :3
Ahora, algunas respuestas rápidas (?)
bakuinu: ¡Mi primer review! ¡Gracias, de verdad! Y así es, cambiaron de cuerpos, y ahora deberán sufrir (?) Espero que en este segundo cap quede más claro eso. Saludos y disfrutá la lectura! :3
The Midnight Nightmare: Hola :D Ah, quién sabe qué pudo haber causado este cambio que tanto sufren Natsu y Lucy =P Jaja, espero sigas la historia que más pistas van a aparecer. Gracias por leer, ¡un gran saludo! :3
Kaori kawai : Hello! Ciertamente, vi esa peli, está muy linda, y sí, me encantó ver cómo esta idea del cambio de cuerpos se aplicaba a esta pareja =) Aunque en realidad solamente me basé en la idea principal, no la tomé de ningún lado a la hora de escribir, jaja. ¡Saludos y ojalá disfrutes, gracias por tu apoyo, Kaory-chan! :3
¡Y mil gracias y saludos al apoyo de SoulPolaris, Neko Heartgneel, CaandyPink, nico2883, sharik21, Cami Sky, Aye Sir Happy y hinata-sama198, y a todos los lectores anónimos!
Disfruten y opinen :3
Saludos~~
