N.A. Bueno me parece que algunas lectoras se quedaron con ganas de que Emily y Hotch cometieran una locura, así que aquí esta un final alternativo en donde las cosa cambian, espero que los disfruten mucho.

Besos

Final alternativo

...Nos veíamos como un par de tontos que hablábamos de un tema del que no queríamos hablar y al mismo tiempo si queríamos hablar... Los tragos nos relajaron y salimos del lugar dispuestos a pasar la noche juntos; las calles parecían un poco menos vacías, en un lugar de la esquina un par de chicos se casaban en solitario... Íbamos de la mano, bajo la luz de la luna, caminando en una calle no tan transitada, en eso nos besamos, nos dejamos llevar por la pasión... Fue cuando considere la idea, no sonaba tan mal...

-¿Nunca has dejado que un momento romántico te haga cometer una tontería?- pregunté abrazada a él

-No lo creo Emily, creo que nunca- me contestó él

-Creo que tenemos que solucionar eso, hay un problema con ese nunca- dije y sonreí mirando de reojo a uno de esos "curas"que nos miraba muy interesado.

Hotch pareció comprender de inmediato la idea, sonrió y volvió a besarme... Llevábamos apenas seis meses saliendo es cierto, pero estaba segura que ya ninguno imaginaba la vida sin el otro... Tal vez podíamos hacerlo.

En medio de la excitación, el alcohol y todo el entorno nos sentíamos libres para hacer cualquier tontería; eran Las Vegas, medio mundo cometía tonterías en Las Vegas y nosotros podíamos hacer lo mismo, estábamos eufóricos y enamorados ¿Por qué no?

Di el primer paso decisivo y miré a Hotch seductoramente incitándolo a seguirme a aquella locura... Él sonreía al igual que yo, tal vez no era exactamente lo que habíamos tenido en mente el día que empezamos a salir juntos pero si íbamos a terminar quedándonos juntos por siempre que caso tenía alargar lo inevitable...

Alguna fuerza misteriosa nos empujaba a seguir con eso, por una noche no queríamos ser dos profesionales agentes del FBI saliendo eternamente en secreto, por esa noche en particular queríamos caer rendidos ante las locuras del amor, gritarle al mundo que pese a todo nos amábamos y queríamos pasar el resto de la vida juntos, y si para eso teníamos que cometer una locura fugaz en Las Vegas pues justamente eso haríamos.

Entramos abrazados ante la sonrisa del supuesto cura de la puerta; de todos los negocios de bodas que habíamos visto ese día era el que parecía más serio, nada de extraterrestres, Elvis o bodas de dos minutos en un auto... Eso si hubiera sido demasiado para ambos.

No sé a ciencia cierta que tanto nos dijeron, tampoco estoy segura de si sonaba lógico todo lo que aquel extraño "cura" decía para casarnos, era legal así que no importaba tanto de lo que se tratara eso... Sólo recuerdo con claridad la mirada de Hotch perfectamente fija en la mía, y su sonrisa... Como recuerdo esa sonrisa, era como si no existiera algo mejor en el mundo que Hotch sonriéndome durante esa noche...

-Emily Prentiss te amo, te amado desde hace mucho tiempo y te amaré durante mucho tiempo más, eres una de las partes más importantes de mi mundo y quiero pasar el resto de mi vida contigo- dijo él

-Aaron Hotchner también te amo, creo que te he amado desde siempre y voy a seguir haciéndolo siempre, y también quiero pasar el resto de mi vida contigo- dije yo a modo de promesa, votos o lo que fuera

A la distancia todo eso podía parecer una cursilería extraña, no propia de nosotros, pero en ese justo instante todo eso era verdad, cada palabra venía desde nuestro corazón y era sincera... Nos amábamos, nos besamos en medio de una rara ceremonia para comprobar al mundo que así era.

Salimos de ahí presos de la euforia del momento, con la mirada brillante y anillos en los dedos, íbamos de la mano dispuesto a ya no soltarnos.. Regresamos al hotel, era terriblemente tarde así que no vimos a nadie al llegar, subimos directamente a su habitación besándonos en cada ocasión en que no caminábamos.

Antes de por lo menos terminar de cerrar la puerta ya habíamos empezado a sacarnos la ropa uno al otro... La euforia y el amor se habían quedado en nosotros y no parecían dispuestos a dejarnos mientras íbamos sintiendo cada palmo de la piel del otro... Caímos en la cama aun terminando de deshacernos de la ropa, empezando a perder el ritmo normal de la respiración, necesitando encontrarnos el uno con el otro cada vez con más urgencia.

Y nos amamos con locura.. de más estaría intentar recordar cada punto en el que nuestros cuerpos se encontraron, cada suspiro y promesa que salió de nuestras bocas, o cada instante en el que creímos que estábamos tocando el paraíso...

Despertamos cuando sonó la alarma de su reloj, no habíamos dormido más de un par de horas, la habitación estaba hecha un desastre y la cama también, nuestros cuerpos estaban enredados, sonreímos al vernos...

-Buenos días- dijimos a la vez

Y luego de inmediato caímos en cuenta de la noche anterior y todas las locuras que habíamos hecho, miramos los anillos que se amoldaban perfectamente a nuestros dedos y nos miramos nuevamente...

-¿Qué hacemos ahora?- pregunté dejándome caer sobre la almohada

-Ahora eres la señora Hotchner ¿cómo te suena eso?-

-Algo problemático en realidad, estoy bien todavía siendo Emily Prentiss- contesté mirándolo de reojo

-Sigues casada conmigo, no tengo problemas con el asunto de los apellidos- dijo él riéndose

-¿Quién le dice al equipo?- pregunté imaginándome de antemano sus caras, especialmente las de JJ y García que me matarían por no haberles contado desde antes

-Propongo que les digamos en cuanto volvamos a casa, porque definitivamente esto requiere tiempo para sentarse y hablar-

-Anillos fuera por ahora entonces- dije sacándome el anillo de mi dedo

Él hizo lo mismo, nos levantamos de la cama y recupere mi ropa para volver a mi cuarto antes de que alguien (probablemente JJ) se diera cuenta de que no estaba ahí, eso si era un tanto sospechoso... Me vestí apresuradamente mientras Hotch no me quitaba los ojos de encima ni un minuto, luego nos besamos de nuevo apasionadamente. Cuando iba a abrir la puerta voltee a mirarlo

-¿Te das cuenta de lo que hicimos anoche?- pregunté casi consternada

-Oh si... – dijo él algo preocupado también- pero te prometo que nos reiremos algún día de todo esto cariño-

-¿Recuerdas la fecha exacta de ayer?-

-Mmmm no, pero ahora la reviso- dijo él levantándose de la cama y buscando entre sus cosas, suspiré.

-Vamos a tener problemas con los aniversarios Aarón- dije

Nos reímos, al menos veíamos las cosas con mucho humos, si nos teníamos que enfrentar al equipo, a Strauss, al FBI o incluso a su ex esposa, lo haríamos después... Era nuestra primera gran locura, quizás también la primera de muchas.

FIN